Conectate con El Argentino

DDHH

Kissinger y el Plan Cóndor

A cincuenta años del golpe de Estado genocida cometido por las fuerzas armadas y su pata civil y eclesiástica, la desclasificación de cables diplomáticos realizada hace unos cuantos años atrás, permitió confirmar que los Estados Unidos pergeñaron un plan estratégico para el Cono Sur. Repaso histórico y contexto local y regional.

Publicado hace

#

El-Argentino-Diario-Murió Henry Kissinger: el ideológo del Plan Cóndor.

Por Jesús Rivero

Los documentos desclasificados nos permiten precisión a la hora de analizar el genocidio sistemático en los países del Cono Sur y especialmente en Argentina.

La desclasificación de cables diplomáticos nos permite situar lo particular, en este caso Argentina, y la relación asimétrica con Estados Unidos. Es decir, como operó Estados Unidos a través de un plan estratégico y sistemático en el Cono Sur americano, llamado “Plan Cóndor”. No nos olvidemos que este genocidio sistemático es posterior a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptada por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948 como efecto de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) para limitar el avance del Estado sobre los Derechos Civiles y Políticos y exigir que garantice y legitime los mismos.

La primera desclasificación de cables diplomáticos y entrega de documentos en el año 2002, luego la que prometió Obama cuando visitó Argentina en marzo de 2016, y las entregas por parte del Ejecutivo de Donald Trump con más de 43.000 fojas.

Luego de un tiempo prolongado de los hechos contar con la información de aquellas conversaciones y testimonios mantenidos entre altos cargos de los dos países, hace posible la reconstrucción de Verdad, Memoria y Justicia, para establecer como funcionó la máquina sistémica genocida  que por mucho tiempo negaron y ahora intentan repetir.

Hoy no es posible una regresión en nuestro pueblo en materia de derechos humanos, porque como planteo en la página 171 de mi libro Amor y Cólera, Una Apuesta Política: “en nuestra patria, en nuestro suelo, acontecieron hechos sin precedentes, por medio de esta herramienta política que es el amor. Se realizaron juicios que no se hicieron ni en Núremberg, ni en Grecia, ni en el Sudeste asiático post-segunda guerra mundial”. Verdad que se hizo Memoria y Justicia por medio de los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. Es decir, no fueron políticas explícitas de sus gobiernos, sino el medio, la expresión de un pueblo, sostenido por una historia, que hizo Justicia.

Esta introducción conceptual y molar nos permite y hace posible ir a lo particular del rol fundamental de Kissinger por medio de la desclasificación de los cables diplomáticos.

En primer lugar la Casa Blanca tras haber apoyado el golpe de Estado de Augusto Pinochet sobre Salvador Allende en Chile, género rechazo en muchos países del continente intento recomponer las relaciones con Latinoamérica. Nixon y Kissinger, quien en septiembre de 1973 fue nombrado secretario de Estado -aunque desde 1969 se desempeñaba  en el cargo estratégico de Consejero de Seguridad Nacional-, lanzaron un nuevo diálogo con la región.

Durante el gobierno de Isabel Perón la relación bilateral fue contradictoria. Desde la Casa Rosada se enviaron señales a Washington para mejorar la relación a la vez que se anunciaron ciertas políticas nacionalistas que afectaban importantes negocios estadounidenses. El Fondo Monetario Internacional y la banca estadounidense retuvieron créditos destinados a la Argentina que ya habían sido aprobados, hasta asfixiarla financieramente, en las semanas previa al golpe.

El punto de inflexión fue en marzo de 1976 cuando asume el mando Jorge Rafael Videla, se nombra como Ministro de Economía a José Martínez de Hoz, con fluidos vínculos con David Rockefeller -hermano menor del vicepresidente Nelson- y la banca estadounidense. El genocida proclamó rápidamente su alineamiento con Occidente y la lucha contra el comunismo, siguiendo la doctrina de Seguridad Nacional, el parecido con el presente, no es casualidad.

La figura de Kissinger es fundamental para comprender el rol de Estados Unidos, antes, durante y luego del golpe de Estado. Los documentos desclasificados arrojan más luz sobre el apoyo político-económico  de Kissinger a la dictadura incluso después de haber abandonado el Departamento de Estado y su particular al país en el mundial de 1978.

En 1969 cuando asume Nixon, intenta recomponer la relación con Latinoamérica y resolvió enviar al gobernador de New York y ex rival en la interna republicana  Nelson A. Rockefeller, a visitar los países de la región. El viaje abarcó veinte países de Latinoamérica, que género múltiples protestas recordando la dificultosa gira de Nixon en 1958.

Rockefeller elevó un informe tras su periplo, en el que recomendaba que su país disminuyera las restricciones a la ayuda exterior hacia la región y que les otorgará a los países latinoamericanos  preferencias especiales para acceder con sus exportaciones al mercado estadounidense. Más allá que Nixon prometió tener en cuenta las demandas planteadas por los gobiernos latinoamericanos emanadas del informe de Rockefeller y también las del National Security Study Memorandum N. 15 de Kissinger, en la práctica el apoyo económico hacia la región se redujo: en 1971, en apoyo fue sólo de 463 millones de dólares, 50% menos que el promedio de la década anterior. En el medio una crisis económica que llevo a la devaluación del dólar y a no poner en las prioridades a los países latinoamericanos.

Las relaciones con Washington se tensaron tras el triunfo del gran Héctor Cámpora, luego del golpe de Estado a Juan Perón, siete años de un gobierno de facto y 17 años de proscripción del movimiento. No se debe olvidar el discurso de asunción del “Tío”:

“La Organización de Estados Americanos sufre una profunda crisis. Lo que ocurre, en el fondo, es que no ha servido a los fines de la Liberación de Nuestros Pueblos, sino por el contrario ha contribuido a mantenerlos en la dependencia y el subdesarrollo. Surgido en los momentos álgidos de la guerra fría, ni siquiera se justifica ahora dentro de ese contexto, que debe considerarse totalmente superado por la nueva perspectiva internacional de la coexistencia pacífica y multipolarismo creciente. Todo indica como acabamos de señalar que los problemas latinoamericanos deben ser solucionados en nuestra propia sede’.  

En esa misma línea, en junio de 1973, en Lima, Argentina planteó que era necesario reestructurar la Organización de Estados Americanos, como efecto de que Estados Unidos había alentado la balcanización americana. El representante argentino Jorge Vázquez exigió la revisión del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca y pidió también la reincorporación de Cuba, expulsada una década atrás.

Además reconoció los derechos de Panamá sobre el canal interoceánico, ocupado por Estados Unidos desde principio de siglo. Esta posición antiimperialista género simpatías en los países latinoamericanos, lo que llevo al gobierno de Nixon a reaccionar. La respuesta de Washington llegó días más tarde, negando que Estados Unidos tuviera pretensiones hegemónicas denunciadas por Argentina. En septiembre de 1973 Argentina ingreso al Movimiento de países No Alineados, en el que planteó la reivindicación de Malvinas, crítico la doctrina estadounidense de Seguridad hemisferica y rompió el bloqueo económico que afectaba a Cuba desde hacía más de una década.  

El 12 de octubre de ese año, Juan Domingo Perón asume la su tercera presidencia. Si bien Perón sostuvo límites a los intereses estadounidenses- establecidos en la nueva ley de inversiones extranjeras- moderó la confrontación y planteó la necesidad de un entendimiento con Estados Unidos en función de su política de atracción de capitales de las potencias. Esta actitud diplomática equidistante moderada posibilitó el margen de maniobra externa (geopolítica). Nunca dejó de plantear diferencias con Washington pero en alianza con otros países latinoamericanos críticos respecto de la política de Estados Unidos, en temas como la reincorporación de Cuba o las cuestiones comerciales pendientes entre Estados Unidos y países de la región.

Profundizando las relaciones con Europa Occidental, a la vez  Perón pretendía mantener cierta autonomía respecto a Estados Unidos.

En lo que respecta al gobierno de Nixon intento morigerar la reacción antiestadounidense que se había profundizado con el golpe de Estado a Salvador Allende y prometió abordar el tema del canal de Panamá y revisar medidas comerciales que afectaban a los países latinoamericanos, en un contexto de crisis económica internacional. Una vez más se despegaba una fórmula represiva de “garrote y zanahoria”. La CIA participó del golpe en Chile y Uruguay. Meses después, la Casa Blanca prometía una nueva etapa en la relación con los países latinoamericanos. Lo hacia en un contexto de debilidad tras su retirada de Vietnam de la crisis económica y luego del estallido del escándalo de Watergate que terminaría con Nixon.

A partir de la renuncia de Nixon y la asunción de Gerard Ford quedó claro que el “diálogo” era una máscara, porque Ford justificaba las actividades de la CIA en los golpes de Estado he hirió de muerte el “dialogo’ cuando aprobó la Ley de Comercio Exterior “Trade Bill”.

Luego del suceso trágico de la muerte de Perón y la asunción de Isabel Perón caracterizado por un proceso caótico e inestable, su paso fue una transición para que la banca estadounidense y el Fondo Monetario Internacional retuvieran los créditos ya otorgados a Argentina para alentar a los sectores golpistas. Más allá de ciertas prevenciones de diplomáticos estadounidenses y del Capitolio en 1975, Kissinger impulso a las fuerzas militares a efectuar el golpe de Estado.

El golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 produjo un giro en la relación con Estados Unidos. No hubo intervención de la CIA pero si apoyo económico, militar y diplomático, es decir político. El anuncio del Plan económico de Martínez de Hoz, el 2 de abril, llevo a la administración Ford a otorgar ayuda económica a la Junta Militar encabezada por Jorge Rafael Videla. El ministro de Economía, era una garantía para los intereses de Estados Unidos. Y, el gobierno de facto una garantía para el genocidio. Estas fuerzas garantizaban el orden por medio de la doctrina anticomunista, que alentaba Kissinger. La Junta Militar era un resguardo para los interses de Estados Unidos, garantizaban su impunidad.

Dos días después del golpe de Estado se juntaron Kissinger y William Rogers subsecretario de Estado y debatieron sobre Argentina y la postura que debía tomar la Casa Blanca. Mientras Rogers anunciaba que se derramada mucha sangre, Kissinger dijo que el gobierno militar necesitaba el estímulo y apoyo estadounidense

Así, desde Washington, medios de comunicación emitieron discursos favorables de la administración Ford hacia el “nuevo’ gobierno militar. Un cable de la capital estadounidense difundía el saludo del Fondo Monetario Internacional hacia el gobierno de facto y el posible desembolso de 300 millones de dólares. Al mismo momento que el gobierno de Ford recomendó el envío de a los militares de 49 millones de dólares en concepto de “asistencia militar’. Desde la óptica de la administración Ford la política de Martínez de Hoz era una garantía para el aumento del capital estadounidense y Videla al mando una garantía de Seguridad a sus intereses.

Muchos afirman que no hubo política de intromisión, si la hubo encubierta en un relato de Kissinger planteando la “preocupación” por la violación a los Derechos humanos, pero un discurso que en la práctica avalada y apoyaba  el golpe de Estado, ya conocido por el Departamento de Estado.

La primera reunión entre los dos jefes de Cancillería se produjo en Santiago de Chile en 1976. En 2004 se desclasificaron las 13 páginas del memorandum de ese diálogo, en la que el secretario de Estado le dijo al a su par argentino: “Estamos siguiendo de cerca los eventos en Argentina. Esperamos que al nuevo gobierno tenga éxito. Vamos a hacer lo posible para que tenga éxito. Entendemos que deben ustedes adoptar una posición de autoridad. Si existieren cosas que deben ser hechas, deberán hacerla”.

El 7 de octubre, Kissinger y Guzzetti se reunieron de nuevo en el hotel Waldorf Astoria de Nueva York, en la volvió a manifestar su apoyo. Guzzetti salió exaltado de la reunión por el apoyo de Kissinger. El enviado de Videla transmitió esto al mismo y este a la Junta Militar. Esta luz verde dio pie a la impunidad del terrorismo de Estado.

Poco tiempo antes de la reunión con Guzzetti en New York, Kissinger enviaba a Hill directivas sobre el Plan Cóndor.

Henry Kissinger envío instrucciones a su embajador en Argentina a través de un telegrama  secreto que lleva como título “Plan Cóndor”. El 23 de agosto de 1976, Kissinger le pide al embajador Robert Hill que hable con Videla y que  enuncie que Estados Unidos se encuentra preparado para intercambiar información sobre la actividad “terrorista’ en cualquier lugar del mundo. El telegrama secreto contiene también instrucciones secretas para sus representantes en en Santiago de Chile, Asunción, La Paz y Montevideo. Este cable confirma la participación explícita y sistemática de Estados Unidos en el plan terrorista y genocida.

DDHH

Estela de Carlotto cumple 96 y Abuelas 49 años, con 140 nietos y cientos aún por encontrar

Kicillof, el PJ y organismos de derechos humanos saludaron a Abuelas en su aniversario y a su presidenta en su cumpleaños. Ya son 140 los nietos restituidos, mientras el Gobierno de Milei eliminó la unidad de investigación de la CONADI.

Publicado hace

#

Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, junto a Buscarita Roa

Abuelas de Plaza de Mayo cumple este jueves 49 años de lucha, en el Día Nacional del Derecho a la Identidad, que coincide con el cumpleaños número 96 de su presidenta, Estela de Carlotto. La fecha llegó con saludos de Axel Kicillof, del Partido Justicialista y de los organismos de derechos humanos, en un contexto de retroceso de las políticas de memoria impulsado por el Gobierno nacional.

El gobernador bonaerense le escribió a Carlotto en sus redes: «Cada vez que nos digan que no hay salida a este presente tan oscuro, ahí está tu historia de lucha y coraje para demostrar lo contrario. Estela querida, feliz cumpleaños, gracias por enseñarnos que nunca hay que rendirse». Y agregó: «En este Día Nacional del Derecho a la Identidad, seguimos construyendo memoria».

El PJ nacional publicó: «Un reconocimiento a la lucha incansable de Abuelas de Plaza de Mayo y los organismos de derechos humanos para recuperar la identidad de los niños y niñas apropiados durante la última dictadura cívico – militar. Memoria, Verdad y Justicia, siempre».

La senadora nacional por Santa Cruz Alicia Kirchner escribió: «Gracias por enseñarnos que el amor y la dignidad no se rinden y que conocer tu origen es un Derecho Humano». H.I.J.O.S. Capital, por su parte, recordó: «Si naciste entre 1975 y 1983 podés ser un nieto o nieta».

Qué establece la Ley 26.001

La Ley 26.001, sancionada el 16 de diciembre de 2004 y publicada en el Boletín Oficial el 7 de enero de 2005, instituyó el 22 de octubre como Día Nacional del Derecho a la Identidad «en conmemoración al inicio de la lucha emprendida por Abuelas de Plaza de Mayo». La norma dispone además una jornada educativa y de concientización en todos los niveles de enseñanza e invita a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires a adherir.

140 nietos y una búsqueda que sigue

Según la propia asociación, «ya son 140 los casos resueltos». El último fue el nieto 140, cuya restitución Abuelas comunicó el 7 de julio de 2025: es hijo de Graciela Alicia Romero y Raúl Eugenio Metz y nació el 17 de abril de 1977 en el centro clandestino «La Escuelita» de Bahía Blanca. Hasta el cierre de esta nota no se habían anunciado nuevas restituciones.

Se calcula que alrededor de 500 niños y niñas fueron apropiados durante la última dictadura, una cifra que se presenta como estimación y no como un registro cerrado. El Ministerio de las Mujeres bonaerense sostuvo hoy que «aún hay 300 personas que no conocen su identidad», un número que también mencionó la nieta Claudia Poblete Hlaczik en un texto difundido por Abuelas, al hablar de «las 300 que nos falta encontrar».

Carlotto nació en la ciudad de Buenos Aires y a los diez años se mudó a La Plata, donde vive. Fue docente durante 28 años y encabeza Abuelas desde 1989. Su hija Laura fue secuestrada en noviembre de 1977, embarazada, y su nieto, Ignacio Montoya Carlotto, recuperó su identidad en agosto de 2014. En un texto publicado esta semana por la asociación, Carlotto afirmó: «No tengo odio ni tampoco rencor. Tengo fuerza, dolor y la responsabilidad asumida de que lo que nos pasó a nosotras no vuelva a ocurrir».

Las actividades del día

Abuelas convocó para hoy a compartir historias en redes con las etiquetas #Abuelas49AñosDeEsperanza y #UnaLuchaQueInspira, en el marco de la campaña «Abuelas, 49 años de esperanza: una lucha que inspira», lanzada para el Mes de la Identidad. La Municipalidad de La Costa realiza a las 17 un conversatorio en el Espacio Expositivo Carabela de Santa Teresita. El Registro Provincial de las Personas, en tanto, hará su acto el miércoles 28 a las 10.30 en su sede de La Plata, con una orquesta de 40 músicos y el descubrimiento de dos murales, uno de ellos con los nombres de las 194 personas que estuvieron detenidas en ese lugar durante la dictadura.

El Gobierno de Milei contra las políticas de identidad

El aniversario llega después de dos decretos con los que el Gobierno nacional apuntó contra herramientas centrales para la búsqueda de los nietos. El Decreto 727/2024, firmado por Milei y Mariano Cúneo Libarona y publicado en el Boletín Oficial el 14 de agosto de 2024, derogó la Unidad Especial de Investigación de la CONADI, creada en 2004, con el argumento de que invadía competencias del Ministerio Público Fiscal. Esa unidad podía acceder en forma directa a los archivos del Poder Ejecutivo e investigar por iniciativa propia. Frente a esa decisión, Kicillof creó en agosto de 2024 una unidad provincial para la búsqueda de personas apropiadas durante la dictadura.

El Decreto 351/2025, publicado el 23 de mayo de 2025, buscó transformar al Banco Nacional de Datos Genéticos, que era un organismo descentralizado, en un organismo desconcentrado bajo la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, invocando la Ley 27.742 y la reducción del gasto público. Ambas cámaras del Congreso rechazaron ese decreto y quedó abrogado, según las resoluciones publicadas en el Boletín Oficial el 25 de agosto de 2025.

En un texto difundido por Abuelas el 21 de octubre, que describe el contexto como el de «un Gobierno negacionista y antiderechos», la nieta restituida Claudia Poblete Hlaczik advirtió: «El ataque a las políticas de memoria y los agravios a los organismos y referentes de derechos humanos preocupan y obligan a estar alertas». La Comisión Directiva de la asociación está integrada hoy mayoritariamente por nietos y nietas restituidos y familiares, que asumen la continuidad de la búsqueda.

Lo que tenés que saber:

  • Abuelas de Plaza de Mayo cumple 49 años: la asociación fue creada en octubre de 1977.
  • Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas desde 1989, nació el 22 de octubre de 1930 y hoy cumple 96 años.
  • La Ley 26.001 fijó el 22 de octubre como Día Nacional del Derecho a la Identidad.
  • Según Abuelas, ya son 140 los casos resueltos. El último nieto restituido, el 140, fue anunciado el 7 de julio de 2025.
  • El Decreto 727/2024 eliminó la Unidad Especial de Investigación de la CONADI; el 351/2025, que quitaba autonomía al Banco Nacional de Datos Genéticos, fue rechazado por el Congreso.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo