Investigación 🔎
El fallo que cerró la puerta a las víctimas de $LIBRA lo firmó un juez propuesto por Milei, un día después de su jura
La Sala I ratificó el criterio del juez Martínez de Giorgi y apartó a los cinco afectados que intentaban ser querellantes. El tribunal sostuvo que compraron un activo volátil y asumieron el riesgo de manera consciente. El caso queda exclusivamente en manos del fiscal Eduardo Taiano, cuestionado por la lentitud del proceso. El fallo lo firmó Pablo Bertuzzi, recién jurado el día anterior a propuesta del gobierno de Milei.
Quienes buscaban ser reconocidos como víctimas con derecho a impulsar la acción penal son Juan Patricio Marchetto, Alan Vega, Matías Alejandro Paris, Braian Emanuel Quintero y Martín Romeo, este último el inversor que en audiencias previas ante el mismo tribunal describió la maniobra como una «estafa monumental» de 286 millones de dólares con 84.000 damnificados en el mundo. El fallo les cierra esa vía y deja la investigación en manos exclusivas del fiscal Eduardo Taiano, cuestionado públicamente por las propias partes afectadas por la parsimonia con la que conduce el expediente.
El argumento del tribunal: el riesgo era conocido
En el fallo, Llorens y Bertuzzi compartieron la tesis de Martínez de Giorgi según la cual la operatoria cripto «se desenvolvió en el marco de un negocio de por sí volátil, caracterizado por la ausencia de regulación financiera y una fuerte exposición al riesgo, circunstancias que resultaban conocidas por quienes decidieron operar en ese ámbito». Para los magistrados, quienes adquirieron el token asumieron conscientemente las consecuencias de esa apuesta, y la pérdida patrimonial sufrida no es más que el resultado lógico de ese riesgo voluntariamente aceptado.
Los jueces también rechazaron la hipótesis central de los afectados: que la maniobra fue diseñada «desde las altas esferas gubernamentales» junto con un grupo de desarrolladores de criptoactivos, mediante un ardid doloso destinado a provocar una disposición patrimonial perjudicial. Según el tribunal, esa versión «se encuentra diluida» ante el material probatorio reunido hasta el momento. Ninguno de los apelantes logró demostrar, a los fines de su legitimación, la existencia de una afirmación falsa concreta que los hubiera determinado a comprar el token, ni la conexión entre esa supuesta maniobra y el daño patrimonial que alegan haber sufrido.
Bertuzzi: el juez recién llegado y ya comprometido
El dato político más saliente del fallo no es jurídico sino institucional. Pablo Bertuzzi prestó juramento como juez de la Sala I el jueves, un día antes de firmar la resolución que perjudica a los inversores damnificados. Bertuzzi fue propuesto por el gobierno de Javier Milei para ocupar ese cargo, en el marco de las negociaciones que definieron la integración del tribunal que tiene en su órbita la causa que involucra directamente al Presidente. Pablo Yadarola, el otro magistrado propuesto por el Ejecutivo, juró en la misma ceremonia pero no integró esta decisión.
La coincidencia temporal entre la jura de un juez oficialista y el fallo que beneficia al entorno presidencial no pasó inadvertida en el ambiente judicial ni entre los abogados de los afectados. La causa que investiga si hubo engaño en el lanzamiento de $LIBRA, un token que el presidente Milei promocionó en su cuenta de X el 14 de febrero de 2025 y que colapsó horas después, será juzgada en adelante por un tribunal cuya composición fue rediseñada con participación directa del Ejecutivo.
Taiano: el fiscal que no avanza
Con los querellantes afuera, la instrucción recae únicamente en el fiscal federal Eduardo Taiano, señalado por los propios damnificados y sus letrados como el principal obstáculo para el avance de la causa. Desde que el expediente se abrió en febrero de 2025, Taiano no solicitó indagatorias, no impulsó medidas de prueba sustanciales sobre la ruta del dinero y fue denunciado penalmente por encubrimiento por uno de los propios querellantes ahora excluidos. En ese expediente paralelo, el fiscal acusado de obstruir la investigación principal es, paradójicamente, el mismo que ahora queda como único impulsor de la causa original.
Las investigaciones previas de la Policía Federal argentina determinaron que el contrato del token $LIBRA se hizo público por primera vez con el posteo de Milei, descartando la versión oficial de que el lanzamiento era preexistente y el Presidente simplemente lo había difundido. Un contrato hallado en el celular del trader Mauricio Novelli, imputado en la causa y vinculado al círculo presidencial, proyectaba una tarifa de un millón y medio de dólares por un tuit del mandatario, dentro de un acuerdo global de cinco millones de dólares. Esos elementos probatorios forman parte del expediente del que Taiano, hasta ahora, no extrajo consecuencias procesales concretas.
Puntos clave
- La Sala I de la Cámara Federal ratificó el apartamiento de cinco inversores que buscaban ser querellantes en la causa $LIBRA.
- El tribunal sostuvo que quienes compraron el token asumieron voluntariamente el riesgo de un mercado sin regulación.
- Pablo Bertuzzi, propuesto por el gobierno de Milei, firmó el fallo apenas un día después de prestar juramento.
- La investigación queda en manos exclusivas del fiscal Eduardo Taiano, cuestionado por los afectados por la demora en la causa.
- Peritajes previos de la Policía Federal establecieron que el contrato de $LIBRA se publicó por primera vez con el tuit presidencial del 14 de febrero de 2025.
Investigación 🔎
Osprera: la plata de los peones terminó en la firma del ex socio de Menem
El juez Sebastián Casanello procesó a dos ex interventores designados por el Gobierno de Javier Milei y a Sergio Aguirre, ex socio de Martín Menem, por un desvío de $247 millones a través de una empresa creada cuatro meses después de la llegada libertaria al poder. Los embargos superan los $1.463 millones.
Más de 247 millones de pesos que debían sostener la cobertura de salud de los trabajadores rurales y estibadores terminaron en las cuentas de una empresa sin antecedentes, sin estructura y con apenas meses de vida. Detrás de esa firma aparece Sergio Aguirre, ex socio comercial del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
El juez federal Sebastián Casanello procesó este martes a Virginia Montero y Marcelo Petroni, ex interventores de la Obra Social de los Trabajadores Rurales y Estibadores de la República Argentina (Osprera) designados por el Gobierno nacional, como autores de los delitos de negociaciones incompatibles con la función pública y administración fraudulenta. En la misma resolución procesó a Sergio Aguirre y a María Casandra Mirabelli, presidenta de la firma Htech Innovation, por esos mismos delitos, aunque en calidad de partícipes necesarios. La causa se instruye junto al fiscal federal Guillermo Marijuan.
Una empresa nacida con el Gobierno libertario
El eje de la investigación es una contratación directa a favor de Htech Innovation, una sociedad constituida en abril de 2024, es decir, cuatro meses después de que Javier Milei asumiera la Presidencia. La firma que se quedó con el negocio de la obra social de los peones rurales no existía cuando comenzó la gestión que designó a sus interventores.
Según surge del Boletín Oficial, el 18 de julio de 2024 Aguirre modificó el objeto social de Htech Innovation SA para incorporar el rubro de consultorías, el paso previo a la adjudicación del primer contrato de consultoría informática que firmó Montero. Mirabelli, la presidenta de la compañía procesada junto a Aguirre, es su madre. Un portal especializado en investigaciones judiciales detalló además que el dominio web de la empresa recién fue registrado el 6 de enero de 2025, cuando la firma ya cobraba de la obra social.
La resolución de Casanello es contundente sobre la secuencia: «A los dos días de reasumir la intervención, Virginia Montero contrató a la sociedad HTech Innovation SA», señaló el magistrado, y agregó que el ingreso de la firma en Osprera «aparece desvinculado de una necesidad técnica determinada mediante procedimientos objetivos».
Interventores a medida
La acusación fiscal apunta directamente al corazón del esquema. Marijuan sostuvo que «ambos interventores, Montero y Petroni, habrían sido designados por recomendación de Aguirre, quien ejerció influencia directa sobre ellos y, de modo indirecto, condujo la voluntad del ente, logrando la contratación injustificada de su empresa, recientemente constituida y sin capacidad técnica y operativa».
Montero firmó el contrato original y Petroni, su sucesor al frente de la intervención, lo renovó y lo amplió. La investigación también registró reuniones de Montero y Aguirre con funcionarios de la Superintendencia de Servicios de Salud, el organismo que, paradójicamente, debía controlar a la intervención. Los controladores y los controlados se sentaban en la misma mesa que el empresario beneficiado.
Ante el juez, Montero intentó justificar la necesidad de contratar servicios informáticos externos con el argumento de que la obra social atravesaba un «colapso informático y organizativo» cuando asumió, y aseguró que el expediente había pasado por las distintas áreas administrativas. Casanello no dio por válida esa explicación.
Cheques, embargos y prohibición de salida
La investigación determinó que la compañía de Aguirre obtuvo ganancias ilícitas por un total de $247.836.858,63 a través del contrato con Osprera. El primer cheque está fechado el 12 de noviembre de 2024 y el último, el 11 de julio de 2025: durante ocho meses, el dinero de los aportes de los trabajadores del campo fluyó hacia una empresa sin capacidad operativa comprobada.
Casanello impuso a los cuatro procesados un embargo por $1.463.896.868 y les prohibió la salida del país. Un quinto investigado, Stefano Zanetti, accionista de Htech, recibió la falta de mérito y seguirá bajo investigación.
El apellido Menem, otra vez en los expedientes
El procesamiento no involucra penalmente a Martín Menem, pero vuelve a poner a su entorno comercial en el centro de una causa por manejo irregular de fondos durante la gestión libertaria. Mientras el Gobierno de Milei hace del ajuste sobre jubilados, discapacitados y trabajadores su bandera, las cajas de la salud solidaria aparecen como botín de los amigos del poder.
El caso se suma a la sucesión de escándalos que salpican al oficialismo, desde la causa por las presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad hasta las investigaciones patrimoniales sobre funcionarios de primera línea. La obra social de los peones rurales, uno de los sectores más castigados y peor pagos del país, se convirtió en el último capítulo de esa trama.
Lo que tenés que saber:
- El juez Sebastián Casanello procesó a los ex interventores de Osprera Virginia Montero y Marcelo Petroni por negociaciones incompatibles y administración fraudulenta.
- Sergio Aguirre, ex socio de Martín Menem, y su madre María Casandra Mirabelli, presidenta de Htech Innovation, fueron procesados como partícipes necesarios.
- Htech Innovation se constituyó en abril de 2024 y cobró $247.836.858,63 de Osprera entre noviembre de 2024 y julio de 2025.
- Según el fiscal Guillermo Marijuan, los interventores habrían sido designados por recomendación de Aguirre.
- El embargo para los procesados asciende a $1.463.896.868 y todos tienen prohibida la salida del país.
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