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Aborto Legal: diputados y diputadas a favor y en contra, verdes y celestes, sin importar el color político

Los discursos durante el debate por el proyecto de legalización del aborto muestran una división transversal sin importar a la fuerza política a la que pertenecen. En medio de esta sesión histórica, oficialistas y opositores hoy se dividen entre «providas» y «marea verde».

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En medio de esta sesión histórica que debate el proyecto de legalización del aborto, las intervenciones de los y las legisladoras muestran una división transversal. Sin importar a la fuerza política a la que pertenecan, oficialistas y opositores hoy se dividen entre «providas» y «marea verde».

Diputados y diputadas nacionales de diferentes bloques se manifestaron este jueves en el recinto a favor y en contra del proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), que se debate en la cámara baja y que se estima que se votará cerca de las 6 de la mañana.

A abrir el debate como miembro informante del dictamen de mayoría, Cecilia Moreau (Frente de Todos-Buenos Aires) sostuvo que tanto el proyecto de legalización del aborto como el Plan de 1000 Días «promueven más justicia social y cuidan la salud entendida de manera integral».

Moreau afirmó que ambas iniciativas «profundizan una política de salud pública que tiene como eje el acompañamientos de las mujeres y personas gestantes y garantiza básicamente el derecho a decidir, requerir y acceder a la interrupción del embarazo hasta la semana 14 inclusive».

La diputada del bloque del PRO, Adriana Cáceres, sorprendió y conmovió durante su discurso, de poco más de siete minutos, en el que argumentó su postura a favor de la iniciativa del Ejecutivo nacional desde diferentes perspectivas, para terminar su intervención al decir «el embarazo será deseado o no será. Que sea ley», mientras levantaba su puño en señal de fuerza, con un pañuelo verde en su muñeca.

En otro extremo, la diputada del Pro, Carmen Polledo, defendió el dictamen de minoría de rechazo al aborto y señalo que la iniciativa busca la «eliminación de un ser que se está gestando en el vientre materno y allí hay vida». En su discurso, la vicepresidenta de la Comisión de Salud, consideró que «el embrión es un ser humano con ADN propio y por eso tiene derecho desde la concepción».

El presidente de la comisión de Acción Social y Salud Pública, Pablo Yedlin (Frente de Todos) sostuvo que el proyecto «no va contra de las creencias de nadie» y recordó que «hace 100 años que se decide condenar a las mujeres a la clandestinidad».

Para la presidente de la comisión de Legislación Penal, Carolina Gaillard, se trata de «un día histórico para las mujeres de nuestro país», y consideró que «no estaríamos acá sin la marea verde y sin la decisión política del presidente que tomó el tema como política pública».

En tanto, la vicepresidenta de la comisión de Legislación Penal, la diputada de la Coalición Cívica Marcela Campagnoli dijo que el presidente Alberto Fernández, «envió un proyecto que nos divide» y se preguntó: «Con qué cara vamos a decir que es una prioridad este tema con 44 por ciento de pobres».

En cambio, su par de bancada, el presidente de la Coalición Cívica, Máximiliano Ferraro, señaló que «la dimensión de mi voto positivo va más allá de mi espiritualidad, de mis creencias, de lo que soy como individuo o de la pertenencia a un partido».

«Mire, por mi orientación sexual, me siento parte de un grupo de personas que durante mucho tiempo fuimos ciudadanos de segunda y parte de una sociedad que nos educó para la vergüenza», sostuvo.

A su turno, la presidenta de la comisión de Mujeres y Diversidades, Mónica Macha, sostuvo que «despenalizar y legalizar quiere decir poder contar con una política pública que garantice ese acompañamiento». La diputada del Frente de Todos además destacó que se trata de «una de las leyes más importantes» que se necesitan «desde el regreso de la democracia».

Desde el mismo oficialismo, el ex gobernador de la Rioja Sergio Casas dijo que «busco representar el sentir mayoritario del pueblo riojano, guiándose «por la ética racional y el orden jurídico-constitucional que contempla el respeto por el derecho a la vida desde la concepción».

Por otra parte, la diputada del Frente Misionero de la Concordia, Flavia Morales, anticipó que votará a favor pese a que en el 2018 lo hizo en contra. «La penalización no logra evitar que muchas mujeres realicen esta práctica, y más aún en la clandestinidad. En efecto, la intervención del Estado, en este momento, es fundamental“, agregó.

Por su parte, el legislador de Unidad y Equidad Federal, el mendocino José Luis Ramón, insistió con su proyecto de llamar a una consulta popular sobre el aborto y dijo que «este debate no puede ser resuelto por mayorías circunstanciales».

La diputada del Frente de Todos, Blanca Osuna, habló desde el hospital en el cual se encuentra internada y señaló que «de ningún modo es en contra de la vida» y «por el contrario, es una apuesta al amor, a la justicia».

La diputada del Movimiento Popular Neuquino, Alma Sapag dijo que «el aborto no es la solución» y que si se quiere «que el Estado esté presente, entonces trabajemos para llegar antes».

La diputada Alicia Aparicio (Frente de Todos) sostuvo que la discusión «no es aborto si o aborto no» sino que «tenemos la posibilidad de legislar para las próximas generaciones».

La diputada del PRO Victoria Morales Gorleri consideró: «Nos encontramos ante la crueldad de un sistema que quiere definir por ley quiénes tienen derecho a vivir y quiénes deben ser eliminados. Es el retroceso de la humanidad. Es el fracaso del Estado. Es el fomento de la Cultura del Descarte».

La legisladora del Frente de Todos, Gisela Marziotta, señaló al defender el proyecto de legalización del aborto que «no hay oportunismo, sino que existe una urgencia de vidas en juego» y señaló que el Presidente Alberto Fernández «está cumpliendo con lo que prometió en la campaña».

Por su parte, el diputado socialista por Santa Fe Luis Contigiani señaló que «para los que defienden esta ley, hay un solo protagonista, que es la mujer». «Lo hacen de buena fe, pero tienen que invisibilizar que hay vida en el feto, Porque están convencidos de esa idea sobre la persona humana», añadió.

En cambio, Enrique Estévez, también diputado socialista por Santa Fe, respaldó el proyecto y señaló que «cambiar esta realidad es un acto de justicia social». «Tenemos que hacernos cargo. El aborto no es un hecho individual, es un hecho social y colectivo. Estamos hablando de un derecho humano del acceso a la salud integral», remarcó el diputado.

La diputada mendocina de Juntos por el Cambio, Jimena Latorre, destacó que “no estamos aquí debatiendo ‘aborto sí’ o ‘aborto no’, sino que el eje del debate debe ser ‘Aborto seguro y Estado presente’ o ‘Aborto Clandestino y Estado connivente’». «No podemos negar la realidad, ni interponer creencias y dogmas en un Estado laico que debe legislar para todos sus ciudadanos”, agregó.

Desde la misma coalición opositora, la legisladora que se identifica como militante «provida», Dina Rezinovsky, afirmó que «la deuda con las mujeres no es el aborto», y cuestionó al Gobierno nacional por enviar el proyecto al Congreso al afirmar que «el aborto no es un derecho» y que el «derecho es tener un trabajo digno, una casa y cloacas».

En tanto, al anticipar su respaldo, la diputada radical, Gabriela Lena (UCR-Entre Ríos) afirmó que legalizar el aborto permitiría «evitar y disminuir muertes dolorosas». «Si esta ley se sanciona no va a obligar a nadie a abortar, pero a aquella mujer que de manera dolorosa decida hacerlo, se le darán las opciones hasta la semana 14», completó.

La legisladora del Frente de Todos Vanesa Massetani cuestionó a quienes se refieren al embrión como un «fenómeno», al señalar que «resulta revelador lo que puede hacer el fenómeno» que «se mueve, agita el brazo, la cabeza, toma líquido amniótico y hace pis».

En cambio, la diputada del Frente de Todos, Florencia Lamprebe, dijo que «estamos por votar este derecho que es un pendiente histórico» y dijo que esta ley «se debe votar porque el aborto sucede y es una realidad que mueren muchas mujeres».

«Maternar puede ser el mayor acto de amor pero debe ser parte de un deseo, si no es violencia, imposición e injusticia, y más cuando se da en una sociedad patriarcal y machista», agrego la legisladora.

El diputado de izquierda Juan Carlos Giordano, quien asumió en lugar de Romina del Plan, afirmó que «el aborto legal salva vidas y esa es la apura realidad», ya que la «maternidad debe ser deseada» y pidió «la separación del Estado de la Iglesia».

El legislador Martín Maquieyra (PRO-La Pampa) lamentó que el aborto sea «la prioridad» del Gobierno nacional y cuestionó al oficialismo por lo que consideró un «tratamiento exprés» de la iniciativa, al recordar que en 2018 se escucharon 700 oradores y en esta oportunidad «no más de 30 de cada postura».

Fernando Iglesias (PRO), en tanto, se mostró a favor del proyecto aunque consideró «oportunista» el envío de la iniciativa y propuso que se modifique el texto y sobre el límite de la semana 14 de gestación para realizar la práctica. «Existe un momento en que el embrión se convierte en un feto viable y esto tiene que estar en la ley», dijo.

Desde Consenso Federal, Alejandro «Topo» Rodríguez, anticipó su voto en contra del proyecto y afirmó: «Les digo a los funcionarios que quieren montar un festejó acá, que esto termina en el Senado».

Al anticipar su respaldo al proyecto, el diputado radical Fabio Quetglas sostuvo que «imponer un embarazo es un ejercicio de sometimiento asimilable a una práctica tortuosa» y dijo que «el bloqueo a esta iniciativa tiene una carga de negación, siglos de frustraciones y fracasos».

Por su parte, la diputada de la Coalición Cívica, Leonor Martínez Villalda, consideró que «el derecho de la mujer tiene un límite» y dijo que «no se puede cruzar el límite de la vida».

Legislativo

Emergencia en discapacidad: Milei impulsa una reforma que recorta derechos y pensiones

Este miércoles a las 11, organizaciones convocaron a una marcha bajo la consigna “La discapacidad no puede esperar”. La protesta apunta directamente al Ministerio de Salud y busca frenar el avance legislativo. Organizaciones, familias y especialistas denuncian un retroceso que pone en riesgo derechos adquiridos.

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El Argentino Diario-Organizaciones de personas con discapacidad.

El ajuste libertario: Desregulación y supuesto fin de la emergencia

El proyecto que el gobierno de Milei envió al Congreso encendió las alarmas en el colectivo de personas con discapacidad. Bajo el título “Contra el fraude de pensiones por invalidez”, la iniciativa propone cambios de fondo en el sistema de protección vigente y ya generó una convocatoria a movilizarse frente al Ministerio de Salud.

Con Mario Lugones al frente de la cartera, la reforma apunta a modificar la Ley de Emergencia en Discapacidad y redefinir tanto el acceso como el financiamiento de las prestaciones. Organizaciones, familias y especialistas denuncian un retroceso que pone en riesgo derechos adquiridos.

Empadronamiento obligatorio y amenaza de baja automática

El eje central del proyecto es un reempadronamiento masivo de todas las personas que perciben pensiones por discapacidad. La medida implica:

  • Revalidar condición médica, situación económica y antecedentes laborales.
  • Someter la información a cruces de datos con organismos estatales.
  • Enfrentar suspensiones preventivas ante cualquier inconsistencia.

El punto más cuestionado: si no se cumple con los plazos, la pensión se suspende automáticamente y puede darse de baja sin mayores instancias de revisión.

Pensiones más bajas y sin adicionales

La iniciativa fija el haber en el 70% de la jubilación mínima, pero elimina herramientas de compensación que hoy permiten contemplar situaciones particulares:

  • Se suprimen adicionales por invalidez laboral.
  • Se eliminan plus por zona desfavorable.
  • Se limita la capacidad del Ejecutivo de otorgar aumentos extraordinarios.

Además, la actualización deja de ser mensual por inflación y pasa a un esquema trimestral, lo que implica una pérdida frente a la suba de precios.

Uno de los puntos más regresivos del proyecto es la prohibición absoluta de compatibilizar pensión con empleo formal.

  • Quienes tengan trabajo registrado perderán automáticamente el beneficio.
  • Se eliminan programas de inclusión laboral.
  • Se desincentiva la contratación en empresas.

El mensaje es claro: trabajar implica quedar fuera del sistema de protección.

Desregulación y supuesto fin de la emergencia

El texto también propone derogar artículos clave de la Ley 27.793, lo que en la práctica vacía de contenido la Emergencia en Discapacidad, que fue aprobada este año y es gobierno libertario insiste es incumplir.

  • Se habilita a Nación, provincias y CABA a negociar fondos sin un esquema unificado.
  • Se desarma el nomenclador nacional de prestaciones.
  • Se abre la puerta a mayor discrecionalidad de obras sociales y prepagas.

La respuesta no tardó en llegar. Referentes del sector, familias y figuras públicas expresaron su repudio. La actriz Lola Berthet fue una de las voces más duras: advirtió que la orientación del proyecto “atenta contra la dignidad y los derechos básicos”.

Este miércoles a las 11, organizaciones convocaron a una marcha bajo la consigna “La discapacidad no puede esperar”. La protesta apunta directamente al Ministerio de Salud y busca frenar el avance legislativo.

El ajuste de Milei

Más allá de los detalles técnicos, el proyecto marca un giro en la concepción del sistema: de un enfoque de derechos hacia uno de control, ajuste y restricción del acceso.

En ese marco, la discusión en el Congreso no será sólo sobre números, sino sobre el lugar que el Estado decide ocupar frente a uno de los sectores más vulnerados.

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