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Cultura

El Mister que no paró: cómo el Indio Solari se reinventó cuando el Parkinson lo alejó del escenario

Desde 2017, cuando el Parkinson le impidió seguir parado frente a su público, Carlos «el Indio» Solari no dejó de hacer música un solo día. Hologramas, un proyecto experimental con seudónimos de marsupiales, una colaboración con Wos que generó millones de reproducciones, y una banda que llenó estadios en España y en Argentina sin él. El creador del pogo más grande del mundo demostró que la vanguardia no requiere un escenario.

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Hologramas, marsupiales y Wos: cómo el Indio Solari siguió haciendo música cuando el Parkinson lo alejó del escenario

En 2016, durante el show en Tandil, el Indio Solari se acercó al micrófono y dijo lo que muchos ya sabían pero nadie había dicho en voz alta: «Se dice por ahí que tengo una enfermedad. Sí, es verdad, el Parkinson me está pisando los talones. Pero bueno, así es la vida.» El diagnóstico ya circulaba entre sus allegados. Lo que nadie podía saber entonces era que ese hombre, que al año siguiente daría su último recital presencial ante 350.000 personas en Olavarría, no iba a rendirse. Iba a reinventarse.

Lo que vino después de 2017 es la historia de un artista que resolvió con inteligencia y con humor un problema que otros hubieran convertido en retiro definitivo. El Indio no se retiró. Cambió de formato.

El primer holograma de un artista local: el Malvinas Argentinas, 2020

El primer gran movimiento de esa reinvención fue tecnológico, y llegó antes de lo que nadie esperaba. El 30 de noviembre de 2019, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado volvieron a los escenarios por primera vez sin el Indio como presencia física. Ese show, en el estadio Malvinas Argentinas, fue el primer paso de un proceso que los propios músicos ya venían diseñando.

El guitarrista Gaspar Benegas relató años después el origen de la idea: «Estábamos con mi manager y vimos esa tecnología que estaban utilizando y flasheamos.» El proceso de grabación fue detallado y preciso: el Indio debía estar bien iluminado, con fondo neutro, filmado con dos cámaras simultáneas, una en plano abierto y otra cerrado. Las jornadas de grabación se realizaron en febrero de 2020, en el estudio Luzbola, el espacio que el artista había construido en su propia propiedad de Parque Leloir y que se convertiría en su cuartel general hasta el final.

El 7 y 8 de marzo de 2020, en el mismo estadio Malvinas Argentinas, se presentó el resultado. El Indio apareció en el escenario en modo holograma, cantando dos canciones de su último disco: «Pinturas de guerra» y «La moda no es vanguardia». Fue el primer artista local en cantar mediante esa tecnología en la Argentina. Muchos de los más de diez mil fanáticos que estaban más lejos del escenario pensaron, por un momento, que estaba ahí de verdad.

Los Fundamentalistas toman vuelo propio

La pandemia que llegó días después del show del Malvinas frenó los conciertos pero no la actividad. El Indio siguió siendo el centro del proyecto a través de intervenciones virtuales en cada presentación de la banda. La fórmula se consolidó: Los Fundamentalistas tocaban en vivo, el Indio aparecía en pantallas gigantes cantando dos o tres canciones grabadas especialmente para cada ocasión.

La consecuencia fue que la banda, que nació como la backing band del Indio en 2004, fue adquiriendo una identidad y una potencia propias. La primera gira por España en abril de 2022, con entradas agotadas en Barcelona, Palma de Mallorca y Málaga, marcó un punto de inflexión que la revista Rolling Stone Argentina describió como el inicio de una historia propia. La aparición del Indio en las pantallas durante el conmovedor «Encuentro con un ángel amateur» multiplicaba la mística, pero la banda sostenía el show entera. La comunidad ricotera viajaba desde distintos puntos de la Argentina para ver la misa en España.

Los Fundamentalistas, según los registros biográficos, realizaron una segunda y una tercera gira por España en los años siguientes, siempre con la venia del Indio y con su presencia virtual como parte constitutiva del espectáculo. En diciembre de 2025 celebraron sus 20 años con un show en el Estadio Único Diego Armando Maradona de La Plata, el mismo escenario donde habían comenzado el recorrido en noviembre de 2005.

El Mister y los marsupiales extintos

La segunda reinvención fue más experimental y más íntima. En 2022, el Indio lanzó El Mister y los Marsupiales Extintos, un proyecto nuevo bajo el que publicó singles en YouTube y Spotify con una regularidad que desafió las predicciones sobre su estado de salud. Los integrantes llevaban nombres humorísticos: el Indio era «El Mister», Benegas era «Conrado Marsupial», y así sucesivamente. En julio de 2023 estrenó tres canciones del proyecto, tituladas «Novedades obsoletas del Kamarada Amor», «Falta tan poco para nada» y «Cantar de la mala salud.» Este último título era, a su manera, una declaración de principios: hacer canciones sobre la propia enfermedad sin patetismo y con el cinismo lúcido que siempre lo caracterizó.

Ese mismo mes de julio de 2023, en respuesta a un comentario de una seguidora que le preguntaba cómo lo trataban esos días, el Indio respondió en Instagram con una frase que sintetizó su relación con el Parkinson: «En verdad el doctor Park me la está jugando fuerte. Por eso es que no he estado acompañándolos.» Llamarle «doctor Park» a la enfermedad era, una vez más, convertir el dolor en lenguaje.

En 2024 continuó publicando nuevos sencillos bajo ese formato, entre ellos «La vida vista desde una Motorhome», «Ufa! Otro día en el paraíso» y «Momo Revisitada», grabando voces, bajos, baterías y percusiones además de encargarse de la producción artística general, según registró la revista Rolling Stone Argentina.

La colaboración con Wos y el puente generacional

En marzo de 2024 llegó el movimiento que quizás nadie esperaba. El Indio Solari grabó junto al rapero Wos el single «Quemarás», incluido en el tercer disco solista del joven músico, «Descartable.» La colaboración no fue un gesto de nostalgia sino de genuina curiosidad artística: el propio Indio había mencionado en una entrevista al periodista español de Mariskal Rock que anticipaba ese proyecto y hablaba de Wos con entusiasmo.

El resultado fue masivo. El feat. entre el patriarca del rock popular argentino y uno de los artistas más convocantes de la generación siguiente funcionó como un puente intergeneracional que los propios ricoteros celebraron como una bendición del canon.

La última aparición virtual del Indio fue el 23 de mayo de 2026, grabada en el estudio Luzbola, donde envió material para el show de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado en Jesús María, Córdoba. Trece días después, murió en esa misma casa.

El Honoris Causa: la universidad que siempre dijo que sí

El último gran reconocimiento institucional de su vida llegó el 15 de mayo de 2026, cuando la Universidad de Buenos Aires le entregó el Doctorado Honoris Causa en una ceremonia en el Aula Magna de la Facultad de Medicina. No pudo estar presente por su estado de salud. Envió un mensaje grabado. El guitarrista Gaspar Benegas recibió el diploma y la medalla en su nombre.

El rector Ricardo Gelpi presidió el acto. El vicerrector Emiliano Yacobitti pronunció el elogio académico y definió a Solari como «un referente que hizo de la originalidad una ética.» La UBA, que resistía en simultáneo los recortes del gobierno de Javier Milei, eligió ese momento para reconocer que el arte popular genuino es una forma legítima de conocimiento.

La consigna de toda esa última etapa del Indio quedó resumida en pocas palabras que él mismo repitió varias veces en público: «Bandas de combate, no de entretenimiento.» Lo dijo como legado para los más jóvenes. Lo cumplió él mismo hasta el final, desde el estudio Luzbola en Parque Leloir, con un holograma, un seudónimo de marsupial y una canción nueva lista para subir a YouTube.

Cultura

“Un disparate fascista”: el Indio Solari, un sujeto político en la Argentina que él mismo cantó

Tomó partido en silencio durante años. Cuando habló, no se guardó nada. Llamó «régimen» al gobierno de Macri, calificó el avance de Milei de «disparate fascista», defendió la vacuna Sputnik con el mismo énfasis con que defendió la soberanía cultural, y recibió el Honoris Causa de la UBA mientras el gobierno nacional le recortaba el presupuesto a las universidades. La de Carlos Solari fue una posición política que no necesitó de militancia para ser inequívoca.

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Las declaraciones políticas del Indio Solari: de llamar “régimen” a Macri a calificar a Milei de “disparate fascista”

Carlos Alberto Solari murió sin haber militado nunca en el sentido estricto del término. Él mismo lo aclaró con precisión cuando aún hablaba en público: «El artista tiene que manifestar a través de su obra y en el estilo está su posición sobre la sociedad. No creo que deba militar. Cuando el artista milita, forma su obra en panfletos, y eso no es rico para nadie en la sociedad.» Lo dijo en mayo de 2023, en una entrevista con La Garganta Poderosa en Nacional Rock. Y a continuación, sin contradicción alguna para él, fue completamente explícito sobre dónde estaba parado.

Esa tensión entre la no militancia formal y la postura política nítida fue una de las marcas más características del Indio Solari en su última etapa pública. Y también fue la que lo convirtió en una voz que el campo popular reivindicó con orgullo y que el establishment mediático observó con incomodidad.

«No vi a nadie de ese régimen complicado con la cana»

La primera gran intervención política de sus años de retiro forzado ocurrió durante la pandemia. En junio de 2021, el Indio dialogó con el periodista Marcelo Figueras en Radio Provincia en el marco de la presentación de su libro «La vida es una misión secreta.» La entrevista, que duró casi dos horas, circuló de inmediato como una declaración de principios.

Sobre el gobierno de Mauricio Macri, fue directo: «No vi a nadie de ese régimen complicado con la cana. Está este Pepín…», dijo en referencia al asesor judicial macrista Fabián Rodríguez Simón, quien en ese momento transitaba un pedido de detención internacional. La palabra «régimen» no fue un desliz: fue la elección de alguien que conoce el peso de las palabras.

Sobre la vacuna Sputnik V y quienes la cuestionaban, fue igualmente categórico: «Hay un montón de gente implicada en delirio. Son casi genocidio esta pelea contra la vacunación y la pelea contra el Gobierno para que sea lo menos riesgosa la pandemia. No puedo entender con qué cara dicen esas cosas.» El hombre que había dedicado décadas a denunciar el totalitarismo mediático en sus canciones, aquí señalaba con nombre propio los medios que, según él, «ponían palos en la rueda» a la gestión sanitaria: «los noticieros de los canales adictos a la locura.»

Esa misma noche de la entrevista, el Indio también completó la frase sobre la vacuna rusa que había esbozado meses antes, en diciembre de 2020, cuando había dicho: «¿Alguien preguntó alguna vez de dónde venían otras vacunas que nos pusimos? Desconfiar de la ciencia rusa es realmente un atrevimiento.»

«Un disparate fascista»: el Indio frente al avance de Milei

Dos años después, en mayo de 2023, con las elecciones presidenciales en el horizonte y Javier Milei acelerando en las encuestas, el Indio volvió a hablar. El escenario fue otro programa afín, La Garganta Poderosa en Nacional Rock. Esta vez no se limitó a criticar al pasado: también nombró el presente y el peligro que veía en el futuro.

«Del otro lado veo un peligro muy grande. Sigo apoyando al kirchnerismo y al peronismo», declaró. Y sobre las dos gestiones de Cristina Fernández de Kirchner, fue cálido y directo: «Yo confío en esta gente en la que en los últimos dos gobiernos la gente vivió mejor y rescató a la clase media de la zanja.» Sobre Milei, la frase que quedó para el archivo fue lapidaria: «El contrincante es una locura, un disparate fascista.»

La calificación no era improvisada. Para el Indio, que había rastreado en sus letras durante décadas los mecanismos del totalitarismo mediático y la alienación social, el ascenso de un discurso de odio organizado representaba algo concreto y reconocible. «Gente que se deja llevar por esas ideas, esa actitud y estilo de vida que tienen. Hacen las macanas, aparecen los Panamá Papers, pero del otro lado no, la chorra es la señora», agregó con ironía, en referencia a la persecución judicial que consideraba fabricada contra Cristina Kirchner.

Su posición sobre la Justicia fue constante a lo largo de esas intervenciones: «Es un disparate todo lo que sucede. Tienen un régimen de amparo social casi parecido al que tenían las Cortes imperiales.»

La coherencia larga: de «Divina TV Führer» a Milei

Lo que el Indio dijo en esas entrevistas no fue una novedad de la vejez. Fue la continuación natural de lo que había cantado durante décadas. «Divina TV Führer», de 1986, describía el totalitarismo de los medios de comunicación de masas. «Preso en mi ciudad» denunciaba que el rock estaba «atrapado en libertad», domesticado por el sistema que juraba combatir. «Todo preso es político» era una declaración que en los noventa nadie leía como metáfora. Las ciudades imaginarias del capitalismo tardío que construyó en «Luzbelito» y «Último bondi a Finisterre» eran cartografías del mismo sistema al que luego, en voz alta, llamó «régimen.»

La coherencia era de fondo, no de forma. El Indio nunca marchó, nunca firmó solicitadas, nunca fue a una conferencia de prensa política. Pero sus canciones describían exactamente el mundo que sus declaraciones repudiaban. Y cuando habló, lo hizo desde ese mismo lugar: el de alguien que observa la sociedad con paciencia y sin eufemismos.

El Honoris Causa como síntesis política

El último acto público de su vida fue, en ese sentido, una síntesis perfecta. El 15 de mayo de 2026, la Universidad de Buenos Aires le entregó el Doctorado Honoris Causa mientras el gobierno de Javier Milei acumulaba un recorte real del 31,6% en el presupuesto de las universidades nacionales, según datos del IIEP (UBA-CONICET). El rector Ricardo Gelpi presidió la ceremonia. El vicerrector Emiliano Yacobitti lo definió como «un referente que hizo de la originalidad una ética.»

La institución que resistía el desfinanciamiento libertario eligió ese momento para reconocer al artista que había llamado «disparate fascista» al gobierno que la asfixiaba. No era solo un homenaje cultural. Era también una declaración política. Y el Indio, que no pudo estar presente pero envió un mensaje grabado, lo sabía.

Con su muerte, la Argentina de Milei pierde la voz del artista popular más convocante de su historia, que no escondió dónde estaba parado. Un hombre que creyó que los de abajo vivían mejor con el peronismo, que el macrismo fue un régimen, que el avance de la ultraderecha era un disparate fascista, y que la universidad pública era un bien que valía la pena defender. Lo dijo en entrevistas escasas, con la misma economía con que manejó toda su vida pública. No necesitó más.

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