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Infraestructura

Rutas al límite: “Dos años sin obra pública nacional no se registraban en décadas”

En exclusiva, el ministro de Infraestructura de la provincia de Buenos Aires, Gabriel Katopodis, y el presidente de FADEEAC, Cristian Sanz, dialogan con El Argentino sobre coincidencias y matices de la crisis vial: el estado actual de las rutas, los riesgos y costos del deterioro, los reclamos pendientes y las posibles soluciones.

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Por Andrea Reyes

En la Argentina, el deterioro de la red vial dejó de ser una advertencia técnica para convertirse en una estadística cotidiana. De acuerdo a la Dirección Nacional de Observatorio Vial, durante 2024 murieron en promedio diez personas por día a causa de la inseguridad vial. Más del 50% de los siniestros fatales ocurrió en rutas: el 29% en rutas nacionales y el 25% en provinciales.

La crisis vial por falta de mantenimiento es hoy un fenómeno medible. Datos de la Dirección Nacional de Vialidad indican que el porcentaje de rutas nacionales en mal estado pasó del 23% en 2022 al 29% en 2024, mientras que las que se encuentran en buen estado cayeron del 54,9% al 47,5%.

En paralelo, la inversión pública en infraestructura vial sufrió un freno casi total: los gastos de capital cayeron en promedio un 82% en términos reales y, a principios de 2025 -entre enero y mayo-, la inversión fue un 75% menor que en el mismo período de 2023.

Un informe del Instituto Argentina Grande advierte que la falta de inversión no solo averió la red vial, sino que esta desinversión actual encarecerá la recuperación futura de las rutas. En ese contexto, el 2 de julio la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) declaró la emergencia nacional en materia vial, alertando sobre rutas colapsadas, falta de señalización y riesgos crecientes para la vida de quienes las transitan.

Con coincidencias claras en el diagnóstico y algunos matices en torno a las responsabilidades y los modelos de solución, este informe especial recorre las miradas del ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires, Gabriel Katopodis, y del presidente de FADEEAC, Cristian Sanz.

Cristian Sanz

Estado actual de las rutas

El diagnóstico es compartido entre quienes analizan el sistema: el deterioro de la infraestructura vial es un fenómeno medible. Desde el Gobierno bonaerense advierten: “A casi dos años de Milei, todo en materia de infraestructura vial y obra pública está peor”, y atribuyen el desmejoramiento al freno casi total de la inversión nacional. El ministro de Infraestructura señaló que hoy “no hay ningún mantenimiento, ni obras sobre rutas o caminos”, pese a que “el gobierno cobra los peajes y recauda del impuesto al combustible”.

“La bomba perfecta está armada: falta de mantenimiento, falta de control y menos capacitación”.

Cristian Sanz

Desde la FADEEAC, Cristian Sanz coincide con el diagnóstico del cuadro general al señalar que hoy “la mayoría de las rutas son regulares”, aunque “hay tramos malos y muy malos y algunos muy buenos”. Sin embargo, agrega que el problema no comenzó con el actual gobierno, sino que es estructural y se profundizó con el tiempo: “Esto es de vieja data”.

Más allá de las responsabilidades en disputa, ambas voces coinciden en un punto clave: la falta de mantenimiento en la red vial acelera su destrucción. “Cuando no se mantiene una ruta, en un año se deteriora todo lo que se cuidó en cuatro años. Recortar de manera brutal la obra pública, como hizo Milei, es una mala idea para la infraestructura y también para las finanzas del país”, advirtió el ministro.

Por su parte, Sanz lo describe desde la experiencia en la ruta: “Un tremendo bache queda meses y después se convierte en un terrible pozo en el que entra un camión. Y por ahí pasan vidas todo el tiempo”. “Esto ya pasa al terreno de la desidia”, agrega el presidente de la FADEEAC.

“Ya se destruyeron más de 100 mil puestos de trabajo del sector de la construcción”.

Gabriel Katopodis

Riesgos y costos del abandono

La falta de mantenimiento en las rutas conlleva tragedias evitables. El impacto de su deterioro no es abstracto. Katopodis remarca que el abandono vial “pone en peligro la vida de la gente” y, en otro orden, que “a todos los argentinos y argentinas les va a salir más cara la reconstrucción”.

Sanz alerta sobre la dimensión real del daño: “Este es mucho más grande que las 5.000 muertes que se contabilizan”, porque no se cuentan “las vidas que se pierden al día siguiente o a la semana del accidente, ni las consecuencias psíquicas, ni las secuelas irreversibles”. De este modo, ambas voces consultadas por El Argentino coinciden en que la inseguridad vial es una tragedia evitable.

También hay consecuencias directas sobre la economía. El actual ministro de Infraestructura de la provincia de Buenos Aires aseguró: “No es gratis tener la obra pública frenada, porque se deteriora la infraestructura de todo el país y ya se destruyeron más de 100 mil puestos de trabajo del sector de la construcción”.

Además, Katopodis advirtió que un país extenso sin rutas en condiciones “queda en el abandono y a merced de la dinámica del mercado y de lo que los grandes grupos económicos quieren hacer de este país”, con efectos sobre la producción y el turismo. En tanto, Sanz señala que el impacto se traduce en números: “Tenemos aumentos de costos que van del 5% en rutas regulares a más del 45% en rutas en mal estado”, explicó el presidente de la FADEEAC.

De cara a la temporada alta, la tensión crece. Desde el Gobierno bonaerense aseguran: “Tenemos la convicción de que las rutas son clave para el desarrollo productivo y para el turismo de la provincia”, y resaltan que llevan adelante “obras viales en rutas y caminos de la provincia que son fundamentales para las economías regionales, el desarrollo productivo y turístico”. Para la FADEEAC, el escenario es inquietante: “La bomba perfecta está armada: falta de mantenimiento, falta de control y menos capacitación”.

“El Gobierno nacional paralizó 1.000 obras en la provincia de Buenos Aires”

Gabriel Katopodis

Reclamos y tensiones

En medio del freno de la obra pública nacional, Gabriel Katopodis destaca que el Gobierno provincial mantiene intervenciones en marcha. “Se requiere la presencia de un Estado que decida invertir en mejores condiciones de seguridad vial, como lo hacemos nosotros”, afirmó el ministro, al mencionar trabajos en rutas clave previos al inicio de la temporada de verano.

Para Sanz, el problema es la falta de continuidad y el abandono de proyectos estratégicos. El presidente de la FADEEAC puso como ejemplo a la Ruta Nacional 3, una traza costera que depende de Vialidad Nacional y que tiene un uso intensivo durante la temporada de verano. “Hoy la Ruta 3 está de regular para mala. Hace un par de años que no se hace nada”, señaló, como muestra del impacto que genera el parate de la obra pública.

En este punto aparece una coincidencia total: el cuestionamiento al destino del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL). El ministro alertó que se trata de un fondo específico “que por ley es para arreglar rutas”; sin embargo, denunció que “el Gobierno nacional paralizó 1.000 obras en la provincia de Buenos Aires” y que “el Gobierno está recaudando ese impuesto, pero no hace las obras y se queda con la plata”.

“La red vial debería ser un proyecto nacional que todos los gobiernos respeten”

Cristian Sanz

Sanz coincidió: “Estos fondos, desde hace un año y medio, se están recaudando y no se están utilizando ni para un mantenimiento mínimo”. Además, señaló que “ese dinero debería transferirse a las provincias para que hagan los mantenimientos de rutas, pero eso no sucede, a pesar del reclamo permanente de los gobernadores”.

Durante 2024 murieron en promedio diez personas por día a causa de la inseguridad vial.

Soluciones con matices

En cuanto a las propuestas para resolver la crisis de las rutas, ambas voces coinciden en que es necesario tomar medidas, pero abren el debate respecto al rol del Estado.

Desde el Gobierno bonaerense defienden la inversión pública como política de Estado. “Está mal dejar a la Argentina sin escuelas, sin universidades, sin rutas. Dos años sin obra pública nacional no pasó en la Argentina en décadas. Nos tiene que alarmar y nos tiene que preocupar”, enfatizó Gabriel Katopodis.

Desde la FADEEAC, Sanz plantea que “la red vial debería ser un proyecto nacional que todos los gobiernos respeten y traten de resolver sin interrupciones, sea con corredores privados o intervención del Estado”. Sin embargo, aclaró que “hay carreteras que las tienen que resolver los gobiernos, porque no tienen transitabilidad y para ninguno es un negocio”.

Además, advierte que los procesos de privatización tienen retornos de hasta 15 años y que “no hay mucha gente que esté dispuesta a hacer este tipo de inversiones y esperar tanto tiempo”. Un plazo que no se ajusta a la emergencia nacional actual, declarada por la FADEEAC, lo que se traduce en más incidentes viales y más pérdidas de vidas.

Rutas al límite: recomendación 

El diagnóstico es compartido y la urgencia, indiscutible: la falta de mantenimiento en la red vial acelera su destrucción.

Las diferencias de matiz entre el ministro de Infraestructura de la provincia de Buenos Aires, Gabriel Katopodis, y el presidente de FADEEAC, Cristian Sanz, no desdibujan que ambas voces coinciden en un punto clave: miles de kilómetros de rutas deterioradas siguen siendo el escenario cotidiano de una crisis que se mide en vidas, costos económicos y oportunidades perdidas.

Para que un país progrese y pueda explotar sus riquezas, “se necesitan rutas en condiciones para poder hacerlo”, enfatizó Sanz. “Es importantísimo tener la infraestructura necesaria para mover los bienes que se producen en Argentina, que son muchos, y que puedan exportarse para tener una economía saludable”, agregó el presidente de FADEEAC.

Con respecto a las recomendaciones clave para quienes salen a la ruta, Sanz aconseja enfáticamente “que lo hagan con absoluta prudencia en la velocidad, que viajen de día y que salgan con todo el tiempo anticipado del mundo, porque la baja velocidad y estar atentos los va a ayudar a atravesar la situación tan desgraciada que vivimos en las rutas”.

Infraestructura

Ezeiza casi cerrado: 14 aerolíneas suspenden vuelos por 18 días

La pista habilitada mide 1.850 metros frente a los 3.300 habituales, lo que dejó sin vuelos a Air France, Delta, Emirates y otras 11 compañías hasta el 11 de noviembre. Quienes viajen entre el 25 de octubre y el 11 de noviembre deben verificar el estado del vuelo, revisar el itinerario corregido (que puede sumar horas por las escalas) y confirmar la terminal en el pase de abordar.

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Desde este domingo y hasta el 11 de noviembre, Ezeiza opera con una sola pista de 1.850 metros, casi la mitad de los 3.300 habituales, y 14 aerolíneas internacionales dejaron de volar al principal aeropuerto del país. La restricción dura 18 días y obliga a otras 16 compañías a reprogramar rutas, reducir frecuencias o sumar escalas técnicas.

El Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini funciona con restricciones por obras de la concesionaria Aeropuertos Argentina, supervisadas por el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA). Los trabajos incluyen la rehabilitación de la pista secundaria y de su cruce con la principal, el recambio del sistema de balizamiento, la repavimentación del rodaje Alfa, nuevos módulos de mantenimiento de rampa y la construcción de la Plataforma Golf, pensada para el estacionamiento simultáneo de siete aviones de fuselaje angosto. Forman parte de un plan de US$ 110 millones, anunciado en febrero y en ejecución desde agosto, y la operatoria habitual se restablecería hacia el mediodía del miércoles 11 de noviembre.

Por qué se cancelan los vuelos de larga distancia

La pista reducida afecta a los aviones de fuselaje ancho, los que cubren las rutas a EEUU, Europa y Asia. Con menos longitud para despegar, deben salir más livianos y no pueden cargar todo el combustible que necesitan para un vuelo transatlántico o intercontinental directo.

Las 14 compañías que suspendieron por completo sus operaciones en Ezeiza hasta el 11 de noviembre son Aeroméxico, Air Canada, Air France, American Airlines, British Airways, China Eastern, Delta, Emirates, Ethiopian Airlines, KLM, Lufthansa, Swiss, Turkish Airlines y United Airlines. Las aerolíneas fueron notificando a los pasajeros afectados para gestionar reprogramaciones, cambios de ruta o la devolución de los pasajes.

Quiénes siguen volando y con qué cambios

Aerolíneas Argentinas mantiene sus vuelos a Madrid y Roma, pero con una escala técnica en Río de Janeiro para cargar combustible. Air Europa hace una parada técnica en Montevideo; Iberia reduce su operación a dos vuelos diarios a Madrid, también con escala en Montevideo; y Level mantiene un vuelo diario a Barcelona con parada previa en Montevideo. Copa Airlines hará escalas técnicas en Rosario o Córdoba antes de seguir a Panamá, y Arajet sumará paradas en Asunción y Resistencia hacia República Dominicana. LATAM suspende la ruta directa Buenos Aires-Miami, y Plus Ultra ajusta su grilla a dos frecuencias semanales a Madrid.

Las aerolíneas de cabotaje y regionales, entre ellas JetSMART, Sky Airline, GOL, Avianca, Boliviana de Aviación y Andes, operan sin cambios, porque sus aviones de menor porte pueden usar la pista disponible. Quienes viajen entre el 25 de octubre y el 11 de noviembre deben verificar el estado del vuelo, revisar el itinerario corregido (que puede sumar horas por las escalas) y confirmar la terminal en el pase de abordar.

Quién financia las obras y a costa de quién

Aeropuertos Argentina, controlada por la Corporación América de Eduardo Eurnekian, administra los 35 aeropuertos del sistema. El Gobierno nacional aprobó, mediante la Decisión Administrativa 27/2026, el acta acuerdo de readecuación contractual con el ORSNA que extendió su concesión y fijó un compromiso de inversión con fondos propios de US$ 600 millones. El plan anunciado por la empresa es mayor: US$ 1.500 millones entre 2027 y 2031, con aportes de la concesionaria y del Fideicomiso de Fortalecimiento del Sistema Nacional de Aeropuertos, cuyos recursos se generan a partir del uso de los aeropuertos por parte de los pasajeros.

En paralelo, la Resolución 69/2026 del ORSNA, publicada en el Boletín Oficial el 9 de octubre, actualizó las tarifas aeroportuarias. Según señaló la prensa local, el nuevo esquema dolariza la tasa que pagan quienes vuelan dentro del país. La pregunta que queda abierta es cuánto del riesgo de las obras asume la concesionaria y cuánto se traslada a los usuarios, que hoy cargan además con las cancelaciones y las escalas de las dos semanas y media de pista reducida.

Lo que tenés que saber:

  • Ezeiza opera con una sola pista de 1.850 metros (frente a 3.300) desde el 25 de octubre hasta el 11 de noviembre.
  • 14 aerolíneas internacionales suspendieron todos sus vuelos y otras 16 modificaron rutas, frecuencias o escalas.
  • Aerolíneas Argentinas vuela a Madrid y Roma con escala técnica en Río de Janeiro; LATAM suspende Buenos Aires-Miami.
  • Las obras forman parte de un plan de US$ 110 millones de Aeropuertos Argentina, supervisado por el ORSNA.
  • El Gobierno extendió la concesión mediante la Decisión Administrativa 27/2026 y el ORSNA actualizó las tarifas con la Resolución 69/2026.

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