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Cristina Kirchner y la Causa Vialidad: show, lawfare y proscripción

La ex presidenta se notificó personalmente de la sentencia esta tarde junto a sus abogados en la sede de Comodoro Py.

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La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner acudió este martes al Tribunal Oral Federal 2 en Comodoro Py para notificarse en persona de la condena a seis años de prisión y la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos en el marco de la causa Vialidad.

La Cámara Federal de Casación había ratificado el fallo el pasado 13 de noviembre, en un veredicto que acusó a la exmandataria de administración fraudulenta durante su gobierno.

La sentencia y sus fundamentos

El fallo, firmado por los jueces de la Sala IV de Casación, Gustavo Hornos, Mariano Borinsky y Diego Barroetaveña, reafirmó las irregularidades detectadas en la adjudicación de obras públicas en Santa Cruz, favoreciendo al empresario Lázaro Báez.

Según el tribunal, los hechos demostraron “un conjunto de actos de gobierno” orientados a concretar las maniobras fraudulentas, consolidando “el funcionamiento de un circuito de irregularidades”.

Cristina Kirchner fue juzgada junto a otros 12 acusados en esta causa, incluyendo funcionarios de su administración. La sentencia no solo implica una condena penal, sino también un golpe político que la deja inhabilitada para postularse a cargos públicos, un punto clave en un contexto de especulación sobre su futuro político.

La respuesta de Cristina Kirchner

Días después de conocerse la confirmación de la condena, la vicepresidenta encabezó un acto por el Día de la Militancia en Santiago del Estero, donde volvió a calificar el fallo como un acto de persecución política. “Estoy dispuesta a pagar el castigo que me quieren imponer”, afirmó, reivindicando las políticas de inclusión y soberanía económica de sus gobiernos.

Cristina relacionó la condena con decisiones emblemáticas de su gestión, como la renegociación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la recuperación de empresas públicas y la política de distribución del ingreso. “No me arrepiento de nada de lo que hice. Este castigo es el vuelto por esas decisiones que no me van a perdonar nunca”, aseguró, comparando su situación con la lucha de los desaparecidos durante la última dictadura militar.

Implicancias políticas y sociales

La condena contra la expresidenta ha reavivado el debate sobre la independencia del Poder Judicial en Argentina, en un país donde la judicialización de la política es un fenómeno recurrente. Sectores afines al kirchnerismo denuncian una estrategia de proscripción, mientras que la oposición celebra el fallo como un paso hacia la transparencia institucional.

En paralelo, el caso Vialidad sigue siendo un tema divisorio en la sociedad argentina, con manifestaciones tanto de apoyo como de rechazo a la figura de Fernández de Kirchner. El acto en Santiago del Estero reflejó la continuidad de su liderazgo simbólico dentro del Frente de Todos, incluso en medio de esta coyuntura adversa.

• Cristina Fernández de Kirchner se presentó en Comodoro Py para notificarse de su condena a seis años de prisión por administración fraudulenta.

• La Cámara de Casación ratificó la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, marcando un fuerte impacto político.

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“Firmé, pero ni lo leí”: el derrumbe del testimonio que sostuvo la Causa Cuadernos durante años

Un testigo que durante años sostuvo haber visto bolsos de dinero ingresar al departamento de Cristina Kirchner admitió ante el tribunal que mintió en su declaración de 2018 bajo presión del juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli. El episodio expone de nuevo las metodologías irregulares de instrucción que marcaron una de las causas más controvertidas del «partido judicial».

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El Argentino Diario-Cristina Fernández de Kirchner.

«Firmé, pero no lo leí»: el encargado del edificio de CFK desmontó su testimonio clave en la Causa Cuadernos

★ Julio César Silva, de 69 años, encargado del edificio ubicado en la esquina de Juncal y Uruguay, en el barrio porteño de Recoleta, donde residió la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, se retractó este jueves de manera categórica de su declaración prestada el 14 de agosto de 2018 ante el fallecido juez federal Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli, en el marco del juicio oral por la denominada Causa Cuadernos, que se lleva adelante ante el Tribunal Oral Federal N° 7 (TOF 7).

Ante los jueces Fernando Canero, Germán Castelli y Méndez Signori, y durante más de dos horas de audiencia, Silva desmintió el núcleo de lo que había declarado durante la instrucción: que entre los años 2007 y 2010 había observado «movimientos de bolsos y valijas con una frecuencia semanal o a veces de 15 días» en el inmueble. «Eso de que venían con bolsos y valijas, eso yo no lo dije», afirmó ante el tribunal. Y fue más lejos: «Cometí un delito y lo acepto. Firmé, pero no estaba de acuerdo. Ni lo leí.»

La declaración de 2018 y el rol de Daniel Muñoz

En su testimonio original, Silva había señalado al ex secretario presidencial Daniel Muñoz como la persona que ingresaba acompañada de otras al edificio con ese equipaje. En el juicio oral, el testigo rectificó esa versión y negó haber realizado esas afirmaciones.

Lo que sí relató Silva fue el vínculo que mantuvo con Muñoz: a través del ex funcionario, sus dos hijas consiguieron empleo en el Ministerio de Planificación Federal. Una de ellas se mantuvo en el cargo hasta la asunción de Mauricio Macri en 2015; la otra fue destinada al Inca de Colón, en la provincia de Entre Ríos.

«No te olvides de que vos tenés dos hijas»

El tramo más conmovedor de la audiencia llegó cuando Silva describió las condiciones en que se produjo aquella declaración en Comodoro Py. En la sala donde lo interrogaron estaban presentes el juez Bonadio, el fiscal Stornelli, dos escribientes y «una persona corpulenta de espalda». Bonadio y Stornelli entraban y salían del cuarto. «Uno entraba y el otro salía, así fue el interrogatorio mío. Lo pasé muy mal», declaró Silva.

El testigo afirmó que durante el interrogatorio le repetían: «No te olvides nunca de que vos tenés dos hijas.» La frase fue interpretada por el propio Silva como una presión directa y velada vinculada a la situación laboral de sus hijas en el Estado. Mencionó además un episodio revelador: escuchó al juez Bonadio dar instrucciones a los gritos al finalizar un allanamiento relacionado con la causa. El juez Canero intentó profundizar sobre ese punto; Silva fue contundente: «Estaba a los gritos.»

Luego de declarar en 2018, agregó, sufrió insultos en el barrio y en el propio edificio donde trabaja desde hace décadas.

La situación procesal de Silva y el efecto sobre la causa

La retractación de Silva lo expone a consecuencias penales. Al haber admitido que firmó una declaración falsa en el marco de una investigación judicial, el tribunal y los fiscales del juicio oral tienen la facultad de extraer testimonios para investigarlo por falso testimonio y, eventualmente, por obstrucción a la justicia. Según información difundida por la Agencia NA, su defensa alegará que actuó bajo una fuerte coacción legal externa.

Para la causa en su conjunto, el giro es de enorme magnitud. La Causa Cuadernos, impulsada en 2018 por el binomio Bonadio-Stornelli a partir de los registros del chofer Oscar Centeno, fue cuestionada desde sus orígenes por la metodología empleada en la instrucción. Pericias posteriores detectaron enmiendas y alteraciones en los cuadernos originales que no correspondían a la letra del propio Centeno, circunstancia denunciada por el empresario Armando Losón, otro imputado en el expediente.

En el juicio oral, Cristina Fernández de Kirchner enfrenta la acusación de haber encabezado una asociación ilícita dentro del Poder Ejecutivo entre 2003 y 2015, con más de 70 imputados en total. La expresidenta ha denunciado sistemáticamente que la causa forma parte de lo que ha denominado lawfare, una persecución judicial de carácter político coordinada desde lo que ella misma llama el «partido judicial» de Comodoro Py.

El bochorno de una instrucción cuestionada

Lo declarado por Silva este jueves no es un dato aislado. Se inscribe en un patrón que ya había emergido en otras instancias del juicio y en causas conexas: testigos que afirman haber sido presionados, declaraciones que no coinciden con los registros originales, y procedimientos de instrucción que rozaron, cuando no cruzaron, los límites del debido proceso. Que un testigo reconozca ante un tribunal que firmó algo que no leyó, que nunca dijo y que no ocurrió, no es un tropiezo procesal menor: es un síntoma de la metodología que caracterizó al circuito judicial que tuvo a Bonadio y Stornelli como protagonistas, y que hoy la justicia oral comienza a examinar con mayor rigor.

Puntos clave:

  • Julio César Silva se retractó de su declaración de 2018 y admitió haber firmado un acta con afirmaciones falsas que nunca realizó.
  • Denunció presiones del juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli, quienes habrían mencionado a sus hijas durante el interrogatorio.
  • Silva declaró durante más de dos horas ante el TOF N°7, integrado por los jueces Canero, Castelli y Méndez Signori.
  • La retractación lo expone a una investigación por falso testimonio y obstrucción a la justicia; su defensa alegará coacción.
  • El episodio profundiza los cuestionamientos sobre la instrucción de la Causa Cuadernos conducida por Bonadio y Stornelli.
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