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Impuesto a las Ganancias: subió el mínimo no imponible

Un empleado soltero que gane más de $74.810 netos al mes comenzará a tributar este impuesto, mientras que un empleado casado con dos hijos lo hará a partir de los $ 98.963,20.

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Un empleado soltero que gane más de $74.810 netos al mes comenzará a tributar este impuesto, mientras que un empleado casado con dos hijos lo hará a partir de los $ 98.963,20.

El mínimo no imponible (MNI) para el pago del Impuesto a las Ganancias subirá 35,38% a partir de enero de 2021 para todo el año, a partir de la publicación del índice de Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte) de octubre que se utiliza para decidir los incrementos.

De esta manera, un empleado soltero que gane más de $74.810 netos al mes comenzará a tributar este impuesto, mientras que un empleado casado con dos hijos lo hará a partir de los $ 98.963,20, según cálculos del tributarista Cesar Litvin.

Estos umbrales podrán modificarse, de contar los contribuyentes con algún tipo de deducciones familiares que se puedan realizar.

Esta actualización se encuentra casi 10 puntos porcentuales por debajo de la establecida para 2020, la cual fue de 44,28%. De esa manera, los empleados solteros tributaban a partir de un neto de $55.261 al mes, mientras que para los casados el umbral de pago se elevó a $ 64.415 con un hijo, y a $73.014 pesos si tenían dos.

LOS DETALLES

La tributarista y socia de la consultora SMS Buenos Aires, Adriana Piano, explicó a Télam que este aumento queda inamovible para todo 2021, y que «las retenciones se calculan sobre los sueldos netos» ya que los descuentos como el aporte jubilatorio y el pago de la obra social «no son base imponible».

Ante este panorama, indicó que «si a un trabajador le aumenta menos del 35% el sueldo en relación con el año que viene va a pagar un poco menos de Ganancias, pero los que hayan tenido un incremento superior van a pagar más» y explicó que «en la medida que los salarios vayan aumentando a lo largo del año ahí empieza a producirse un desfasaje».

En tanto, para Litvin «hay que hacer tres modificaciones a este régimen». «La primera es que con esta escala de inflación debería ser de actualización semestral y no anual. Con esta inflación con cualquier recuperación posterior que se haga del salario, una parte de esa recuperación va a generar que una parte vaya al Estado y la otra al trabajador», consideró.

Asimismo, indicó que «en segundo lugar, este índice no es el más adecuado. En vez del Ripte hay que utilizar el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Desde se utiliza este índice ya se lleva un 62% de retraso respecto al IPC», y concluyó asegurando que «los autónomos están siendo perjudicados porque tienen deducciones menores que los asalariados», diferencia que puede llegar al 60%.

Desregulación

Sturzenegger quiere eliminar los colegios inmobiliarios: el mercado libre como única ley

El ministro de Desregulación y Transformación del Estado calificó de «aberración social» la fijación de honorarios mínimos por parte de los colegios profesionales del sector. Presentó un plan que incluye un paquete legislativo para eliminar barreras al mercado y proyectó un boom hipotecario en la próxima década.

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El-Argentino-Federico Sturzenegger.

Sturzenegger apuntó contra los colegios inmobiliarios y prometió más desregulación

★ Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, volvió a poner en el centro de la escena la agenda desreguladora del Gobierno de Javier Milei. Esta vez, el blanco fue el mercado inmobiliario y, en particular, los colegios profesionales del sector. «Que un colegio profesional ponga un precio mínimo es una aberración social», sentenció ante un auditorio de desarrolladores e inmobiliarios, en el evento «Real estate 2026: expectativas y realidad», organizado por Reporte Inmobiliario.

Las declaraciones del funcionario grafican el rumbo ideológico de una gestión que convirtió la desregulación en su bandera más visible, aunque los resultados concretos de esa agenda para los sectores más vulnerables de la sociedad siguen siendo materia de debate.

Los colegios profesionales en la mira

En su exposición, Sturzenegger distinguió entre la existencia de los colegios y el uso del poder estatal para fijar condiciones. «El problema no es la existencia de los colegios en sí, sino cuando usan el poder del Estado para fijar condiciones que no responden al mercado», planteó. En esa línea, cuestionó tres aspectos concretos: la imposición de honorarios mínimos, la obligatoriedad de matriculación y la existencia de barreras de entrada que, según su visión, limitan la competencia.

El ministro anunció que en los próximos meses el Gobierno enviará al Congreso un paquete legislativo de desregulación orientado a «eliminar los privilegios que hoy encarecen la construcción y la intermediación comercial». La meta declarada es avanzar hacia un mercado «más libre, dinámico y competitivo», donde los servicios se valoren por su calidad y no por imposiciones legales.

Lo que el ministro omitió en su diagnóstico es que los colegios profesionales no solo regulan precios: también garantizan estándares mínimos de idoneidad, habilitaciones y mecanismos de responsabilidad frente a los consumidores. La desregulación total de la intermediación inmobiliaria, sin un marco alternativo de protección al usuario, puede derivar en una mayor desprotección para quienes menos recursos tienen para litigar frente a una operación viciada.

La derogación de la ley de alquileres: un «éxito» con letra chica

Sturzenegger defendió con entusiasmo la eliminación de la ley de alquileres a través del DNU 70/2023, firmado por Milei a pocos días de asumir la presidencia. Según el ministro, la desregulación completa del mercado «permitió que el mercado vuelva a funcionar» y exhibió dos datos como evidencia: un aumento del 300% en la oferta de propiedades en alquiler y una caída real de precios cercana al 30%.

Lo que el funcionario no mencionó es que la derogación abrupta de la ley dejó a miles de inquilinos sin las protecciones mínimas que establecía la norma: plazos mínimos de contrato, mecanismos de actualización previsibles y limitaciones a los requisitos de garantía. El mercado efectivamente se movió, pero en condiciones donde los propietarios recuperaron todo el poder de negociación frente a inquilinos que, en la mayoría de los casos, no tienen margen para rechazar contratos desventajosos.

Crédito hipotecario: la promesa de una expansión que aún no llega

El funcionario proyectó una expansión significativa del crédito hipotecario en los próximos diez años. Señaló que hoy los bancos argentinos operan con recursos que representan apenas entre el 12% y el 15% del PBI, muy por debajo de países como Chile, donde ese ratio supera el 80%. El stock actual de hipotecas en Argentina ronda los 5.000 millones de dólares y, según Sturzenegger, podría multiplicarse por diez si los argentinos traen sus ahorros al sistema financiero local.

Para que eso ocurra, argumentó, los bancos deberán transformar su modelo de negocio: en un contexto de baja inflación, ya no podrán depender de instrumentos de corto plazo con tasas altas y tendrán que salir a captar el ahorro de largo plazo. El instrumento central seguirá siendo el crédito UVA, con tasas reales que podrían ubicarse en niveles similares a los internacionales, con un punto de partida de UVA + 8%.

Lo que la ecuación del ministro deja afuera es la situación de los trabajadores que hoy no califican para ningún crédito hipotecario, en un contexto donde el poder adquisitivo del salario real no recuperó los niveles previos a la gestión Milei y donde la informalidad laboral sigue siendo estructuralmente alta.

Costos de construcción y el modelo exportador

Sturzenegger completó su diagnóstico con dos ejes adicionales. Por un lado, afirmó que la construcción tiene margen para abaratarse por la vía de la apertura económica y la reducción de la carga impositiva y regulatoria sobre insumos. Por otro, trazó un horizonte macroeconómico basado en el crecimiento exportador, energético y minero, que en su lógica fortalecería el peso y elevaría los precios de los inmuebles medidos en dólares.

El funcionario mencionó a Neuquén y Vaca Muerta como ejemplo del tipo de geografía que podría atraer demanda inmobiliaria en el nuevo esquema. Cerró con una frase que sintetiza la filosofía del gabinete: «Lo ideal sería que no tengan ningún interés en escuchar a ningún funcionario porque hayamos sacado al Estado del medio.»

La declaración, más que una promesa técnica, es un programa político: el Estado como obstáculo a eliminar, no como garante de derechos. Una visión que choca frontalmente con la realidad de millones de argentinos que necesitan precisamente de ese Estado para acceder a una vivienda digna.

Puntos clave

  • Sturzenegger calificó de «aberración social» la fijación de honorarios mínimos por colegios inmobiliarios y anunció un paquete legislativo desregulador para los próximos meses.
  • Defendió la derogación de la ley de alquileres vía DNU 70/2023, atribuyéndole un aumento del 300% en la oferta y una caída real del 30% en los precios.
  • Proyectó que el crédito hipotecario podría multiplicarse por diez en diez años, con créditos UVA como instrumento central desde una tasa de UVA + 8%.
  • Afirmó que la construcción tiene márgenes para bajar sus costos por vía de apertura económica y reducción impositiva.
  • El discurso oficial omite sistemáticamente el impacto sobre los sectores con menor poder de negociación: inquilinos, trabajadores informales y familias sin acceso al crédito.

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