Investigación 🔎
Causa ANDIS: procesaron a Spagnuolo y Garbellini como jefes de la banda y alertan sobre más “complicidades”
La Justicia federal dictó procesamientos por asociación ilícita, fraude y cohecho en la trama de sobrefacturación millonaria en medicamentos para discapacitados. Spagnuolo, Garbellini, Calvete y Atchabahian fueron señalados como jefes de la organización criminal que cooptó la agencia durante los primeros meses del gobierno de Milei. El magistrado alertó que el esquema «no se agotaría» en los hechos probados hasta ahora.
— 🎙️ Resumen de audio generado por IA.
★ El juez federal Sebastián Casanello procesó este lunes a 19 personas en la causa que investiga la trama de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), según confirmaron fuentes judiciales. La resolución judicial señala a cuatro imputados como jefes de una organización ilícita que, durante los primeros meses del gobierno de Javier Milei, cooptó la agencia para desviar fondos públicos mediante compras direccionadas de medicamentos con sobreprecios millonarios.
Diego Spagnuolo, primer director de ANDIS bajo la gestión libertaria, fue procesado por asociación ilícita, cohecho activo (cobro de sobornos), fraude al Estado y negociaciones incompatibles con la función pública. Junto a él, el magistrado identificó como jefes de la banda a Daniel Garbellini (exnúmero dos de la agencia), Miguel Ángel Calvete y Pablo Atchabahian, estos últimos descriptos por el fiscal Franco Picardi como «jefes paraestatales» que controlaban ANDIS desde afuera.
El fallo de Casanello es contundente en su diagnóstico: durante los primeros meses del gobierno de Milei se montó «un entramado de corrupción institucional que tuvo su núcleo en el funcionamiento irregular de la Agencia Nacional de Discapacidad, con operadores externos y funcionarios que ocupaban los cargos de máxima autoridad actuando en forma mancomunada en contra del interés general y a favor de negocios privados ilícitos».
La advertencia del juez sobre «otro nivel de complicidades»
Lo más revelador del procesamiento no está en los hechos probados hasta ahora, sino en la advertencia que Casanello dejó al final de su resolución. El magistrado señaló que el esquema delictivo «pareciera tener márgenes aún difusos y no agotarse en los hechos aquí probados».
Según el texto del fallo, el juez afirmó: «Dentro de la propia Andis, existen indicios de que el grupo habría extendido la lógica de intermediación, privilegios y sobreprecios hacia otras áreas y actores (…). A todo esto, la extensión de los negocios, la importancia de las cifras y cierto desenfado (por ejemplo, al hacer caso omiso a quejas de empresarios desplazados o de funcionarios disconformes), sugieren que no se trató de algo encapsulado y que podría tener otro nivel de complicidades. La investigación no debiera dejar tales aspectos de lado, sino que deberán ser esclarecidos y profundizados».
La mención a «otro nivel de complicidades» y al «desenfado» con que operaba la organización resulta particularmente significativa en el contexto de los audios filtrados en agosto pasado, donde una voz atribuida a Spagnuolo mencionaba que el 3% de las coimas sería «para Karina» (en aparente alusión a la hermana de Javier Milei, secretaria general de la Presidencia) y que el jefe de Estado había sido advertido por él de lo que estaba ocurriendo.
Sin embargo, ni el fiscal Picardi ni el juez Casanello utilizaron estos audios como prueba en el expediente. Las defensas de los imputados han sostenido que se trata de grabaciones de origen ilícito y han solicitado la nulidad total de la causa. Este lunes, Casanello rechazó formalmente esos planteos de nulidad.
Cómo funcionaba la organización ilícita según la Justicia
El fallo de Casanello describe con precisión el funcionamiento del esquema delictivo. Según el magistrado, «la Agencia fue cooptada y empleada como vía de enriquecimiento para los miembros de la organización, en claro desmedro de la finalidad pública que debía guiar su actuación: la protección y cuidado de las personas en situación de discapacidad».
La investigación del fiscal Picardi había demostrado que las compras de medicamentos de alto costo fueron fraccionadas en 21 compulsas abreviadas que beneficiaron casi exclusivamente a cuatro droguerías: Profarma S.A., Droguería Génesis S.A., New Farma y Floresta, que concentraron el 93,11% de las adjudicaciones por más de $30.300 millones.
Pero la fiscalía descubrió que estas cuatro droguerías operaban como pantallas vacías. Cuando fueron allanadas, se encontró «ausencia en sus depósitos y oficinas de medicamentos e insumos médicos que justificaran el volumen millonario de adjudicaciones». La hipótesis de la acusación es que quien realmente suministraba los medicamentos era Suizo Argentina, el laboratorio que aparece mencionado reiteradamente en los audios atribuidos a Spagnuolo.
Los datos oficiales respaldan esta teoría: la suma total pagada a Suizo Argentina S.A. desde 2020 hasta julio de 2024, solo en medicamentos de alto costo de ANDIS, ascendió a $36.728 millones. Más revelador aún, en 2024 Suizo Argentina absorbió más de la mitad de las órdenes de medicamentos de alto costo de ANDIS. De 381 pedidos otorgados, solo en 131 tuvo competencia. En el 65% de los casos fue adjudicataria sin otro oferente.
El crecimiento bajo el gobierno de Milei fue exponencial: Suizo Argentina pasó de $3.898 millones en contratos con el Estado en 2024 a $108.299 millones en 2025, un incremento del 2.678%, según datos oficiales.
Los roles de cada procesado
Si bien Casanello no detalló públicamente los roles específicos de los 15 procesados restantes (además de los cuatro jefes), la investigación previa del fiscal Picardi había identificado la existencia del «Grupo Museo», un chat de WhatsApp donde Garbellini, Atchabahian y Calvete coordinaban supuestamente decisiones sobre contrataciones y pagos.
Roger Grant, uno de los imputados que sí declaró ante la Justicia en noviembre, apuntó directamente contra Garbellini, diciendo que «consultaba todo» con él, según trascendió. La mayoría de los otros imputados, incluidos Spagnuolo, Garbellini, Calvete y Atchabahian, se negaron a declarar en las indagatorias.
Entre las evidencias incautadas por la Justicia figuran celulares, documentación contable, registros de visitas al country donde vive Garbellini y 700 mil dólares hallados en la casa de Ornella Calvete, hija de Miguel Calvete.
El descargo de Garbellini y la estrategia de las defensas
Apenas una semana antes del procesamiento, el 23 de diciembre, Garbellini había presentado un extenso descargo de 32 páginas donde intentó revertir completamente la narrativa judicial. En ese escrito, Garbellini sostiene que fue el propio Spagnuolo quien lo llamó personalmente para contratarlo en mayo de 2024, y que el exdirector «asumió la suma del poder en la ANDIS, quedándose para sí con la facultad de hacer y deshacer siguiendo su criterio en todo lo relativo al manejo de la Agencia».
El operador negó tener capacidad real de decisión sobre compras y pagos, argumentando que carecía de firma digital para aprobar gastos y que su función se limitaba a aspectos administrativos formales. La ironía es notoria: en los audios filtrados, Spagnuolo había dicho exactamente lo contrario, asegurando que las compras cuestionadas «dependen exclusivamente de la Dirección Nacional de Acceso a los Servicios de Salud, cuyo titular ni siquiera fue designado por mí».
El procesamiento de Casanello desmonta esta defensa al señalar a Garbellini como uno de los cuatro jefes de la organización ilícita, ubicándolo en el mismo nivel de responsabilidad que Spagnuolo.
Garbellini: 17 años operando compras de medicamentos del Estado
El escándalo de ANDIS no es el primer capítulo donde aparece Daniel Garbellini. Una reconstrucción de su trayectoria muestra un patrón persistente: especializarse en áreas de compras de medicamentos y obras sociales, siempre en gestiones del PRO y aliados.
Su carrera en el Estado comenzó en 2007 como Director Administrativo y Legal del Ministerio de Desarrollo Social de la Ciudad de Buenos Aires durante la gestión de Jorge Telerman, cargo que ocupó hasta el 28 de diciembre de 2007, justo cuando Mauricio Macri asumió como jefe de gobierno porteño.
Durante el macrismo en CABA, Garbellini fue Gerente de Asuntos Sociales de la Corporación Buenos Aires Sur y, hasta 2012, Gerente General del Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC). Entre 2016 y 2018 fue Subsecretario de Administración y Recursos del Ministerio de Salud bonaerense con María Eugenia Vidal, donde trabajaba bajo las órdenes de Pablo Atchabahian, el mismo que ahora fue procesado junto a él como jefe de asociación ilícita.
Durante el gobierno de Macri a nivel nacional, entre 2018 y 2020, ya trabajó en el programa Incluir Salud de ANDIS, coincidiendo nuevamente con Atchabahian, hasta que fue desplazado al inicio de la gestión del Frente de Todos.
Lo más revelador de sus antecedentes es su vínculo previo con Suizo Argentina. En noviembre de 2022, Garbellini promovió un contrato entre OSPSIP (Obra Social del Personal de Seguridad Privada) y Suizo Argentina durante la intervención de esa obra social. Fuentes del sector farmacéutico consultadas por ese medio lo veían como «un empleado del laboratorio», en alusión a su cercanía con la empresa de los Kovalivker.
La relación entre Garbellini y Atchabahian no es casual. Atchabahian fue jefe de Garbellini en al menos dos cargos: en el Ministerio de Salud provincial con Vidal y en la propia ANDIS durante el macrismo. Ambos se fueron juntos el último día del gobierno de Macri en 2019, y ambos volvieron juntos en 2024 bajo el gobierno de Milei.
El contexto político del procesamiento
El procesamiento llega en un momento de particular tensión política para el gobierno de Milei. El escándalo de ANDIS estalló públicamente el año pasado, cuando se difundieron los audios atribuidos a Spagnuolo donde mencionaba que Eduardo «Lule» Menem (tío del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem) le había «metido» a Garbellini «para chorear» y que el 3% de las coimas era «para Karina».
Aunque el gobierno rápidamente desplazó a Spagnuolo de la dirección de ANDIS, nunca se pronunció públicamente sobre las acusaciones que involucraban a miembros de la familia presidencial. Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y figura clave en la toma de decisiones del gobierno, tampoco fue convocada a declarar ni figura como imputada en la causa.
La advertencia de Casanello sobre «otro nivel de complicidades» y su llamado a profundizar la investigación sugiere que el expediente podría escalar hacia responsabilidades políticas más altas. El magistrado dejó en claro que «la extensión de los negocios, la importancia de las cifras y cierto desenfado» con que operaba la organización indican que «no se trató de algo encapsulado».
El secreto de sumario fue levantado en septiembre, y desde entonces la causa avanza con allanamientos, pericias contables y el análisis de los contratos firmados entre 2023 y 2024. El procesamiento de 19 personas marca un nuevo capítulo en esta trama, donde cada imputado ha intentado despegarse de las acusaciones señalando a otro, pero donde la Justicia ahora señala a cuatro de ellos como jefes de una estructura criminal que utilizó el Estado para el enriquecimiento personal.
La pregunta que el fallo de Casanello deja planteada es si estos 19 procesados son todos los responsables, o si, como sugiere el magistrado, hay «otro nivel de complicidades» que aún resta investigar.
Puntos clave:
• El juez Casanello procesó a 19 personas por asociación ilícita, fraude y cohecho en la causa ANDIS, identificando a Spagnuolo, Garbellini, Calvete y Atchabahian como jefes de la organización criminal
• El magistrado advirtió que el esquema «podría tener otro nivel de complicidades» y que la investigación no debería agotarse en los hechos probados hasta ahora
• Las compras direccionadas desviaron más de $30.000 millones mediante cuatro droguerías que operaban como pantallas de Suizo Argentina
• Garbellini tiene 17 años de trayectoria operando en compras de medicamentos del Estado, exclusivamente en gestiones del PRO, y ya había promovido contratos con Suizo Argentina en 2022
• Casanello rechazó los planteos de nulidad por los audios y construyó el caso con otras evidencias (celulares, documentación, transferencias y testimonios) ★
Investigación 🔎
Caso “Propofest”: encontraron jeringas y sedantes en allanamientos a anestesiólogos imputados
La Policía de la Ciudad secuestró material médico, dispositivos electrónicos y ampollas con sedantes en tres domicilios vinculados a la investigación por desvío de fármacos del Hospital Italiano. Los imputados Hernán Boveri y Delfina Lanusse fueron indagados por el fiscal Lucio Herrera por hurto calificado de anestésicos.
★ El pasado 13 de marzo, la División Investigaciones de Organizaciones Criminales de la Policía de la Ciudad ejecutó tres allanamientos ordenados por el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°47. Dos de los operativos se realizaron en la Capital Federal y el tercero en el partido de Tigre, según confirmaron fuentes judiciales consultadas por este medio.
En uno de los domicilios allanados en la Ciudad, los efectivos secuestraron pendrives, tablets, un teléfono celular y notebooks. Además, según trascendidos de la causa, se incautaron elementos que habrían sido sustraídos del Hospital Italiano: una caja con tubos de anestesia clínica, jeringas, agujas y ampollas con sedantes quirúrgicos.
La investigación comenzó tras una denuncia del representante legal del Hospital Italiano, quien alertó sobre el faltante de insumos quirúrgicos y cápsulas de anestesia detectado mediante filmaciones de vigilancia interna.
La muerte de Alejandro Zalazar y la conexión con el desvío
El caso adquirió relevancia pública luego de la muerte del anestesista Alejandro Zalazar, de 29 años, encontrado sin vida el 20 de febrero en su departamento del barrio de Palermo. El joven profesional se desempeñaba en la guardia del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.
La autopsia determinó que Zalazar falleció por congestión, edema pulmonar y edema meningoencefálico. Los investigadores sospechan que estas lesiones podrían estar vinculadas a una sobredosis de propofol y remifentanilo, dos potentes fármacos anestésicos que figuran entre los medicamentos faltantes del Hospital Italiano.
El cuerpo del anestesista presentaba una vía conectada en el pie derecho y marcas similares en el izquierdo, además de elementos descartables para inyecciones en la escena. Algunos de los medicamentos hallados en su domicilio pertenecían al hospital denunciante, según pudo establecer la investigación.
Los imputados y la situación procesal
Hernán Boveri, exintegrante del área de Anestesiología del Hospital Italiano, y Delfina Lanusse, residente de tercer año apartada de su cargo, fueron indagados por manejo irregular de medicamentos. Ambos enfrentan cargos por hurto calificado en el marco de una causa que busca determinar si existió un circuito organizado de desvío de fármacos dentro del sistema de salud.
La jueza a cargo de la investigación es Javier Sánchez Sarmiento, quien intenta reconstruir el recorrido de los medicamentos sustraídos para esclarecer las responsabilidades penales.
Las versiones sobre «Propofest» y viajes controlados
En paralelo a la investigación judicial, comenzaron a circular en redes sociales audios de WhatsApp que relatan la existencia de presuntas fiestas clandestinas denominadas «Propofest», donde anestesistas habrían utilizado recursos del trabajo con fines recreativos. Este material no forma parte formal del expediente, aunque los investigadores no descartan ninguna hipótesis, según indicaron fuentes consultadas.
Otra línea de análisis vincula el caso a la oferta de «viajes controlados»: supuestas experiencias pagas en las que personas consumen estas sustancias bajo la supervisión de profesionales preparados para intervenir ante emergencias. Se investiga si estas prácticas estuvieron relacionadas con el fallecimiento de Zalazar.
La Justicia busca determinar si la muerte del anestesista fue un hecho aislado o parte de un entramado más amplio de desvío y uso indebido de medicamentos hospitalarios.
Puntos clave:
• El 13 de marzo se realizaron tres allanamientos ordenados por el Juzgado Criminal y Correccional N°47
• Se secuestraron dispositivos electrónicos, jeringas, agujas y ampollas con sedantes quirúrgicos
• Los imputados Hernán Boveri y Delfina Lanusse fueron indagados por hurto calificado de medicamentos
• La autopsia de Alejandro Zalazar detectó signos compatibles con sobredosis de propofol y remifentanilo
• Se investiga la existencia de un circuito organizado de desvío de fármacos del Hospital Italiano ★
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