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CABA: designaron como nuevo secretario de Seguridad a Maximiliano Piñeiro

El nuevo secretario de Seguridad tuvo un rol clave en el accionar contra los grupos violentos del fútbol.

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El ministro de Seguridad, Horacio Giménez, designó a Maximiliano Piñeiro como nuevo secretario de Seguridad, en reemplazo de Ezequiel Daglio, según informó la cartera a través de un comunicado oficial.

Piñeiro, quien hasta el momento se desempeñaba como subsecretario de Seguridad Ciudadana y Orden Público, asumirá su nuevo cargo con el objetivo de reforzar las políticas de seguridad en el territorio.

El Ministerio de Seguridad expresó su agradecimiento a Ezequiel Daglio por su profesionalismo, entrega y compromiso durante los años en los que desempeñó diversas funciones dentro del organismo.El día que Maximiliano Piñeiro actuó contra la barra de River.

El nuevo secretario de Seguridad tuvo un rol clave en el accionar contra los grupos violentos del fútbol. Como subsecretario de Seguridad Ciudadana y Orden Público de la Ciudad de Buenos Aires, lideró el operativo que desarticuló una pelea entre facciones de la barra de River, con más de 30 detenidos.

«A nosotros también nos impactó, la realidad es que la Policía y su rápida intervención evitaron una nueva página trágica vinculada al fútbol argentino», sostuvo Piñeiro en su momento.

Según explicó, el enfrentamiento fue premeditado y organizado por una facción disidente, que intentó emboscar a la barra oficial en el acceso por el Puente Labruna, por donde ingresan aproximadamente 250 personas identificadas como Los Borrachos del Tablón.

«El personal policial que estaba en inmediaciones actuó con rapidez, deteniendo a los agresores e impidiendo que haya víctimas fatales. Todos los involucrados están detenidos y bajo investigación de la fiscal Celsa Ramírez», detalló.

Dos de los detenidos fueron hospitalizados, entre ellos Alejandro Medina, jefe de la facción de Budge, y su hijo, quienes sufrieron heridas pero se encuentran fuera de peligro.

Piñeiro también dejó en claro que no permitirá que los violentos regresen a las canchas: «Desde junio del año pasado, incorporamos a todos estos grupos en la lista de admisión. No pueden entrar nunca más».

Finalmente, enfatizó el compromiso del gobierno porteño en la lucha contra la violencia en el fútbol: «Desde la Ciudad de Buenos Aires y con el jefe de Gobierno Jorge Macri, mantenemos un estricto cumplimiento de las prohibiciones. La familia y los hinchas pacíficos son nuestra prioridad».

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El 17 de agosto de Jorge Macri: entre la exaltación sanmartiniana y la campaña permanente contra Kicillof

El jefe de Gobierno porteño convirtió el acto del 176° aniversario del paso a la inmortalidad del Libertador en una plataforma para su agenda política: prometió defender a los «ciudadanos de bien» del «desorden y el caos», en una referencia que en su administración se repite sistemáticamente como crítica encubierta a la gestión de Axel Kicillof.

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"No vamos a permitir que nos quiten la libertad": Macri convirtió el homenaje a San Martín en tribuna electoral.

El jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Jorge Macri, presidió este lunes el acto de homenaje al general José de San Martín en la Plaza San Martín de Retiro, al cumplirse 176 años del paso a la inmortalidad del Libertador. Lo que debía ser un acto de recordación histórica y republicana derivó, en buena parte, en un vehículo para el discurso político del mandatario porteño, que repitió su consigna sobre el «desorden y el caos» como forma velada de posicionarse contra la provincia de Buenos Aires de cara a 2027.

El discurso y la disputa territorial

«La ciudad de Buenos Aires no se rinde, vamos a seguir defendiendo nuestro estilo de vida de aquellos que quieren imponer, desde el desorden y el caos, un estilo de vida que esconde sus propias incapacidades«, afirmó Macri desde el estrado. La frase, que el propio mandatario reconoció que viene reiterando, apunta sin nombrarlo al gobierno provincial de Axel Kicillof, en una disputa que combina puja presupuestaria, coparticipación federal y diferencias en materia de seguridad y gestión.

Macri también sostuvo que San Martín «entendió que la grandeza de una nación está en que sus ciudadanos sean plenamente libres» y que su mandato sigue siendo un desafío para la Ciudad. «Solo donde hay orden las personas pueden elegir su camino y progresar«, enfatizó, en una articulación entre el legado sanmartiniano y el vocabulario conservador que caracteriza a su administración.

La instrumentalización del 17 de agosto

La utilización del 17 de agosto como escenario para el posicionamiento político no es nueva en la historia argentina, pero en el caso de Macri adquiere una textura particular. El jefe de Gobierno prometió «defender la libertad de los ciudadanos de bien que quieren progresar» y también aseguró que desde el Gobierno de la Ciudad «no vamos a permitir que nada ni nadie nos quite la libertad». El discurso construye un relato de asedio permanente que requiere un adversario concreto, y ese adversario, en el mapa político que traza Macri, tiene nombre propio: el peronismo bonaerense.

El acto contó con la presencia de la vicejefa de Gobierno, Clara Muzzio, quien días atrás había afirmado públicamente que «el kirchnerismo es el enemigo; no podemos dejar que avance», sumando así a la disputa retórica desde otra trinchera del oficialismo porteño. También acompañaron al jefe de Gobierno el jefe de Gabinete Gabriel Sánchez Zinny, los ministros Fernán Quirós (Salud), Gabriel Mraida (Desarrollo Humano), Horacio Giménez (Seguridad) y Gabriela Ricardes (Cultura), y los embajadores de Chile y Perú.

Los logros que el acto sí reconoció

Más allá del ruido político, el homenaje incluyó un reconocimiento al personal de la Policía de la Ciudad, Bomberos, docentes y trabajadores de la salud. En particular, se destacó el equipo médico que realizó el primer trasplante renal pediátrico conjunto entre dos hospitales públicos de la Ciudad, un hito que merece ser celebrado con independencia del contexto electoral en que fue enmarcado.

El acto se inició con el Himno Nacional interpretado por el cantante Nahuel Penissi, quien también ofreció un mini show, y culminó con la entonación de la Marcha de San Lorenzo. Desde las 10 hubo música folclórica, juegos para niños y foodtrucks, con presentaciones del Ballet del Instituto de Arte Folklórico y el Ballet de Romance de Zamba. Macri llegó al lugar acompañado por Muzzio y por su esposa, María Belén Ludueña.

El 2027 como horizonte real del discurso

Macri ya confirmó su candidatura a la reelección como jefe de Gobierno y en distintas entrevistas recientes sostuvo que lo más importante en 2027 «es garantizar que no vuelva el populismo». En ese marco, cada acto institucional se convierte, progresivamente, en un punto de partida de campaña. El homenaje a San Martín, una fecha de unidad nacional por definición, no fue la excepción.

La pregunta que subyace al discurso de Macri, y que el propio acto no responde, es si la Ciudad puede construir su identidad política solo desde la negación del «otro», o si existe algún proyecto colectivo que vaya más allá de la promesa de orden y la demonización del peronismo bonaerense.

Puntos clave

  • Jorge Macri presidió el homenaje al 176° aniversario del paso a la inmortalidad de San Martín en la Plaza San Martín de Retiro.
  • Repitió su consigna sobre el «desorden y el caos» como crítica encubierta a la gestión provincial de Axel Kicillof.
  • La vicejefa Clara Muzzio había declarado días antes que «el kirchnerismo es el enemigo».
  • El acto incluyó reconocimientos al personal de salud, entre ellos el equipo del primer trasplante renal pediátrico conjunto entre dos hospitales públicos porteños.
  • Macri ya confirmó su candidatura a la reelección en 2027 y posiciona cada acto institucional como parte de ese horizonte electoral.
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