Consumo
Más viajeros, menos consumo: la paradoja del turismo bajo el ajuste de Milei
El feriado por el Paso a la Inmortalidad del General José de San Martín movilizó a más de un millón de turistas en todo el país, pero el gasto real cayó 6,3% respecto de 2023. La estadía se acortó, el consumo se contrajo y la tendencia del año confirma que los argentinos viajan más, pero gastan menos.
El fin de semana largo del 17 de agosto volvió a poner en movimiento al turismo interno en nuestro país. Según el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), un total de 1.074.171 personas recorrieron distintos puntos del país durante el feriado por el Paso a la Inmortalidad del General José de San Martín, generando un impacto económico directo de $245.907 millones. La cifra de viajeros superó en un 24,2% a la del feriado comparable de 2023, el último año en que esta fecha conformó un fin de semana largo de similares características.
Sin embargo, el mayor volumen de turistas no se tradujo en mayor consumo. Todo lo contrario: el gasto total medido a precios constantes cayó un 6,3% respecto de aquel año. El dato condensa en un solo número la paradoja del turismo argentino bajo el ajuste libertario: más gente viajando, pero con los bolsillos más ajustados que hace tres años.
Estadías más cortas, billetera más corta
El desagregado de los datos de CAME revela con precisión el mecanismo del ajuste sobre el consumo turístico. La estadía promedio fue de dos días, frente a los 2,3 días registrados en 2023, lo que representa una reducción del 13%. A su vez, el gasto diario por visitante alcanzó los $114.464 pero, deflactado, resultó un 13,2% inferior al de aquel año.
La combinación de menos días y menor gasto diario explica la caída real del desembolso total. No se trata de un fenómeno aislado: CAME viene observando durante todo 2026 una misma dinámica que se repite feriado tras feriado: viajes más cortos, decisiones tomadas cerca de la fecha y un consumo más selectivo y contenido. La planificación de largo plazo quedó subordinada a la incertidumbre económica y a la volatilidad del salario real.
Un año de siete fines de semana largos: el panorama acumulado
En lo que va de 2026 ya se registraron siete fines de semana largos. En ese período viajaron un total de 11.448.694 turistas, con una estadía promedio de 2,4 días y un gasto diario de $110.300. El impacto económico acumulado llegó a $3,08 billones. Las cifras absolutas son abultadas, pero deben leerse a la luz de la inflación acumulada desde 2023 y del deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores, que explica que el movimiento de personas no se corresponda con un verdadero auge del consumo.
Bariloche y Jujuy al tope; Mar del Plata, rezagada
Los mejores resultados en términos de ocupación hotelera se concentraron en destinos que combinaron eventos, nieve, naturaleza y propuestas culturales o deportivas. Bariloche se acercó al 100% de ocupación en el casco urbano, impulsada por las nevadas y la Fiesta de la Nieve. Ushuaia llegó al 81%.
En Jujuy, la ocupación hotelera alcanzó el 83%, favorecida por la coincidencia del Toreo de la Vincha, un recital de La Renga y las celebraciones de la Pachamama. Santiago del Estero, con la combinación Capital-La Banda, llegó al 100%, mientras Termas de Río Hondo mantuvo una elevada demanda. Entre Ríos también tuvo un desempeño sólido: Villa Elisa al 86% y Federación al 65%.
Mendoza registró reservas promedio del 60% y recibió 55.751 turistas, con mayor actividad en Potrerillos, Malargüe, Uspallata y la Zona Este. En la provincia de Buenos Aires el cuadro fue más heterogéneo: Tandil llegó al 90% de ocupación, mientras que Mar del Plata y Pinamar se ubicaron apenas entre el 45% y el 47%, números que hablan de una temporada baja que no logra despegar. Villa Gesell tuvo como traccionador principal al festival ChocoGesell.
El espejismo de los números: viajan más, consumen menos
La lectura política del dato no es neutra. El gobierno de Javier Milei suele presentar cualquier incremento en el movimiento turístico como evidencia de recuperación económica. Pero los propios números de CAME desmienten esa narrativa: el aumento del 24,2% en la cantidad de viajeros no alcanzó para compensar la caída del gasto real. La gente viaja porque necesita descansar y tiene feriados, no porque tenga más dinero.
El escenario se enmarca en un ajuste que, según datos del INDEC, mantiene la Canasta Básica con variaciones interanuales superiores al 30%, y en un contexto donde el transporte acumuló subas de casi el 1.000% desde diciembre de 2023. Que los argentinos elijan destinos más accesibles, acorten sus estadías y gasten con mayor cautela no es una tendencia de consumo: es una estrategia de supervivencia económica.
El finde XL en números
- 1.074.171 turistas viajaron durante el fin de semana largo de San Martín, según CAME.
- El gasto real cayó 6,3% respecto al feriado comparable de 2023, pese al mayor volumen de viajeros.
- La estadía promedio se redujo de 2,3 a 2 días; el gasto diario bajó 13,2% a precios constantes.
- Bariloche y Santiago del Estero lideraron con ocupación cercana o igual al 100%; Mar del Plata no superó el 47%.
- En lo que va de 2026, siete fines de semana largos acumularon más de 11 millones de turistas y $3,08 billones de impacto económico.
Consumo
Confianza en rojo: la industria marcó -18,9% y los súper cayeron a -4,3%
Casi la mitad de las fábricas recibió menos pedidos de lo habitual en septiembre y el indicador industrial, aunque mejoró frente a agosto, siguió lejos de la zona neutral. En supermercados y autoservicios mayoristas, la confianza dejó de estar cerca de cero y cayó a -4,3%, según el INDEC.
Casi la mitad de las fábricas del país recibió menos pedidos de lo habitual durante septiembre. Solo el 3,0% registró una demanda superior a la normal y el 48,6% restante no notó cambios, lo que dejó un balance de demanda de -45,5%.
El dato surge de la Encuesta de Tendencia de Negocios que elabora el INDEC y que el organismo difundió el martes. Según el instituto, el indicador de confianza empresarial (ICE) de la industria manufacturera se ubicó en -18,9%, de acuerdo con la evaluación de septiembre de 2026 y las expectativas para el trimestre de octubre a diciembre.
Una mejora mínima sobre un piso muy bajo
El indicador mejoró 1,3 puntos frente al -20,2% de agosto, pero la confianza industrial sigue lejos de la zona neutral y el sector no logra salir del terreno negativo. La escala del ICE va de -100% a 100%, de modo que un registro cercano a -19 puntos expresa un pesimismo que supera con claridad al optimismo. En septiembre de 2025, el INDEC había informado un ICE industrial de -23,2%, por lo que la comparación interanual muestra una mejora, aunque sobre un nivel de partida muy deteriorado.
Las expectativas para el cierre del año tampoco muestran un cambio de rumbo. El 67,5% de los industriales cree que mantendrá su nivel de producción entre octubre y diciembre, el 19,3% anticipa una baja y el 13,2% prevé un aumento, lo que deja un saldo negativo de 6,1 puntos. Entre quienes esperan cambios, pesan más los que prevén producir menos que los que proyectan crecer.
En materia de inventarios, el 62,7% consideró adecuado su nivel de stock, el 21,2% dijo tener más mercadería de la aconsejable y el 16,0% menos de la necesaria.
Supermercados y mayoristas: del terreno neutral al rojo
El mismo relevamiento midió el ánimo de los supermercados y autoservicios mayoristas, y allí el ICE cayó a -4,3% en septiembre, un quiebre respecto de los meses previos del año, cuando se había mantenido cerca de la posición neutral.
La evaluación de la situación comercial actual dejó un balance neto de -31,4%: el 57,0% la calificó de normal, el 37,2% de mala y solo el 5,8% de buena. Las respuestas sobre el trimestre de octubre a diciembre son más favorables: el 22,1% espera una mejora, el 72,1% estima que todo seguirá igual y el 5,8% prevé un deterioro, un saldo positivo de 16,3 puntos. Se trata de expectativas y no de resultados comprobados, y fueron las que amortiguaron la caída general del indicador. En cuanto a los stocks, el 60,5% de las empresas los consideró normales.
Lo que dicen los números
El cruce de ambos sectores deja una lectura incómoda para cualquier relato de reactivación del mercado interno: fábricas que reciben menos pedidos y un comercio mayorista y minorista que dejó de estar cerca de cero. La esperanza de los supermercados para fin de año contrasta con un presente en el que más de un tercio de los encuestados calificó de mala su situación comercial.
Lo que tenés que saber:
- El ICE de la industria manufacturera se ubicó en -18,9% en septiembre de 2026, frente al -20,2% de agosto.
- El 48,4% de las fábricas recibió menos pedidos de lo habitual y solo el 3,0% más; el balance de demanda fue de -45,5%.
- Para octubre a diciembre, el 67,5% espera mantener su producción, el 19,3% prevé una baja y el 13,2% un aumento.
- El ICE de supermercados y autoservicios mayoristas cayó a -4,3%, tras meses cercano a la neutralidad.
- En ese sector, la situación comercial actual dejó un balance de -31,4%, con un saldo de expectativas de +16,3 puntos para el trimestre.
-
CABA5 díasCarbón Blanco: vuelven a rematar un departamento decomisado en Villa Urquiza, 18% más barato
-
Elecciones7 díasBrasil en empate técnico: Flávio Bolsonaro saca dos puntos y el miedo se reparte
-
Mundo 🌐6 díasFin de la 6×1 en Brasil: el Senado aprobó dos días de descanso y Lula celebra antes del balotaje
-
Investigación 🔎5 díasDel 3% de los audios a $7.833 millones en sobreprecios: la Justicia reconstruye el negocio de la ANDIS
-
Fútbol & Goles!7 díasConmebol rechazó a Marcos Rojo: no juega ante Flamengo y Estudiantes irá al TAS
-
Geopolítica 🌎7 díasMilei en Washington: jura lealtad a Trump y quiere sacar «a patadas» a Lula
-
Combustibles ⛽7 díasLa nafta empujó la inflación de EEUU al 3,7% y presiona a la Reserva Federal
-
Economía 💲6 díasInflación por provincia: Río Negro, Neuquén y Tucumán superaron el 1,9% nacional de septiembre
