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Análisis

Rueda, rueda La Rueda de la Fortuna, ¿en qué lugar de la espiral estás?

Fascinada por todo aquello que gira sobre su eje, dibujo espirales sin sentido al costado de las hojas donde escribo cada día, ese movimiento sin fin, hipnótico y relajante. El sistema de la espiral se expande y se contrae. Cada expansión es como un salto cuántico, al verlo me surge hacerme la siguiente pregunta: ¿en qué lugar de la espiral me encuentro?

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Por María Fernanda Garibi*

La Rueda de la Fortuna salta desde el mazo de cartas para decirme que el tiempo es el adecuado para aprovecharlo, la rueda del Karma gira a nuestro favor, este Arcano mayor nos muestra la cara de la incertidumbre bien aspectada, anuncia la aceptación del cambio, las alegrías imprevistas y la posibilidad de enriquecimiento. 

La real fortuna de la rueda es el desapego, al dejar atrás aquello que ya no nos representa hacemos espacio para recomenzar con un aire distinto y renovado, es necesario finalizar la etapa que intuitivamente percibimos que pide cierre.

¿Podés identificar algún ciclo que se reproduce girando en falso?

La clave está en evitar repetir patrones. Confiar en que algo del camino puede darse de otra manera y alterar el resultado.

Su amuleto es el timón que nos pide a gritos retomar el protagonismo de nuestras vidas y convertir el círculo repetitivo en una espiral virtuosa.

Es una carta que invita a expandir los horizontes tal como se expande el planeta Júpiter. 

La Brújula nos enseña que los caminos son infinitos, las posibilidades ilimitadas, pero nosotros por naturaleza solemos hacer siempre lo mismo, aferrados a esa rueda que sigue girando como si no pasara el tiempo. El tiempo es ahora, despeja tu mente y empezá a escribir tu propia historia.

Acompaño este salto de nivel en la espiral de la vida con la gema cristal Rodonita, una piedra color rojo/rosado intenso que estimula y equilibra el chacra corazón, ayuda a fomentar el amor propio y la confianza para dar pasos importantes. Usala cerca del corazón para meditar, su delicado rayo rojo es ideal para curar heridas del alma.

Déjate guiar por la magia del Tarot y los Cristales.

María Fernanda Garibi

Arte, Cristales y Tarot  // Lecturas terapéuticas // mariafgaribi@gmail.com

Análisis

Transmisión y política 

Es cuestión de tiempo y comprensión, no de pedagogía. 

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El-Argentino-Por Jesús Rivero

Por Jesús Rivero*

Deseo comenzar por la etimología de transmisión, porque como planteaba Jacques Marie Emile Lacan, el origen me colma.

Transmisión etimológicamente significa acción y efecto de hacer circular una cosa, más allá. 

¿Qué se transmite?

El objeto petit “a» que agujerea al sujeto-sujetado y lo sostiene desde su pérdida. 

¿Es pedagógico?

Se puede decir que no. Aunque las palabras no pueden decir todo.

Éste petit “a» de Jacques Lacan es su invento privilegiado, ya que a la nada le cedió un lugar topológico, lo nombró y dio (donó) existencia.

Falta irreductible que opera más allá del sujeto supuesto saber. Es la hiancia que motoriza el deseo. Lacan en su última enseñanza transmite esto, la cosa, el ruido. No un supuesto saber platónico y universal, esto obtura.

Hagan la prueba, pongan sobre un escritorio una piedra y un libro frente a una audiencia y observen las miradas de dicha audiencia, que se transmite. El ruido, la enunciación del enunciado. El dicho del decir del disertante, cuyo rasgo unario, no tiene que ver con la pedagogía. Lo que se transmite es otra cosa, el objeto petit “a».

Lo que todos buscan en este movimiento, que es el peronismo, cuyo significante vacío busca negociar con un significado. Es el punto de capitón que anuda la significación. Esta lucha casi interminable que auguran para siempre los opositores, pero nadie mejor que ellos saben, que dicha disputa de poder (lucha de clases) siempre llega a su anudamiento.

El significante vacío sin negociación, no es nada. La problemática es intentar identificar un líder, sin transmisión. Sin hacer circular una cosa, más allá. Esto no puede ser forzado, no es pedagógico, responde a la lógica de la falta, de lo que se perdió. El mismo Sigmund Freud en “Psicología de las masas y análisis del yo” planteó que “las masas no se identifican al ideal del yo, sino que se identifican entre sus yoes, al objeto ideal que es el líder». Es decir, no hay identificación al significante, sino entre las masas a un rasgo, que es el objeto ideal.

Este objeto (poder) no es pedagógico. No se aprende, se comprende. La conducción no es para cualquiera, se tiene o no se tiene. Todos tienen el bastón de mariscal en la mochila, pero no todos saben transmitirlo. De aquí, vemos a grandes teóricos no entender la fórmula de dicha conducción, nunca la van a entender, porque no se entiende se comprende. 

El mismo Juan Domingo Perón, que en lo singular creo es el mejor en conducción, no decía: “la política no se aprende, se comprende, y solamente comprendiendo es posible realizarla racionalmente. Decía el Mariscal de Sajonia que él tenía una mula que lo había acompañado en más de diez campañas, pero decía que la mula no sabía nada de estrategia. Lo peor es que él pensaba que muchos de los generales que también lo habían acompañado, sabían lo mismo; hay hombres que toda su vida han hecho política, pero nunca la han comprendido. El éxito será siempre para quien la haya comprendido, no para el que pretenda aprenderla”.

Hoy en día hay muchos que pretenden aprenderla, y hay pocos que desde el exilio, cárcel o proscripción, la comprenden. Es cuestión de tiempo y comprensión, no de pedagogía. 

*escritor y activista político.

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