Nos venden: ¿Podemos pararlo? ¿Qué queremos hacer?.
Contrariamente a los absurdos del ministro, el femicidio no es un privilegio, es una respuesta jurídica a una violencia estructural.
Desde el Foro de Economía y Trabajo rechazan la pretendida “modernización laboral”.
El marketing del miedo de Bullrich y Milei.
La educación no es un negocio limitado a quienes cumplen ciertos estándares de “normalidad”.
Los discursos libertarios habilitan y legitiman expresiones misóginas que antes quedaban en la periferia.
Ningún ajuste alcanza.
En Honduras libramos la batalla de todo el continente.