Judiciales ⚖️
Diputados retomará el martes el juicio político a la Corte Suprema
El recientemente desplazado administrador del máximo tribunal expuso hace dos semanas ante los diputados que integran la comisión, aunque por lo extenso de su presentación sólo pudieron llevarse adelante las preguntas del bloque del Frente de Todos.
La Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados retomará el próximo martes el proceso de juicio político a los cuatro ministros de la Corte Suprema de Justicia, con la segunda parte del testimonio del ex administrador de ese tribunal Héctor Marchi, quien fue citado en el marco de supuestas irregularidades en el manejo de la obra social de judiciales.
El recientemente desplazado administrador del máximo tribunal expuso hace dos semanas ante los diputados que integran la comisión, aunque por lo extenso de su presentación sólo pudieron llevarse adelante las preguntas del bloque del Frente de Todos (FdT).
Para la continuidad de su exposición se había previsto que retornara el pasado miércoles 3, pero como ese día fue citado a prestar declaración ante el juez federal Ariel Lijo en la causa por el manejo de los fondos de la Obra Social del Poder Judicial, se decidió reprogramar su citación al Congreso.
Así, Marchi será el principal expositor de la reunión que desde las 13 presidirá la oficialista Carolina Gaillard en una de las salas del edificio anexo A de la Cámara baja.
Los otros invitados para el martes son Santiago Clerici, secretario letrado de la Corte Suprema, y Nicolás Serafini, contador público encargado de firmar los balances de la obra social.
Ambos se habían excusado de concurrir en citaciones anteriores y fueron convocados nuevamente.
También se sentará ante los diputados la jueza federal de San Martín (Buenos Aires) Martina Forns, quien expondrá su experiencia como damnificada por los manejos de la obra social judicial.
En la que será la decimotercera reunión de la Comisión de Juicio Político relacionada con este proceso, se sabrán también las novedades en relación al pedido realizado a la Justicia Federal para que el ex administrador de la obra social Aldo Tonon sea citado a declarar por la fuerza pública ante sus reiteradas inasistencias injustificadas.
Tonón, funcionario clave en el engranaje del funcionamiento de la obra social, se negó en dos oportunidades con el argumento de que sus declaraciones podrían entorpecer la causa judicial en curso.
«Que venga y que diga que tal o cual pregunta no la puede responder; pero tiene la carga pública de venir», argumentan las principales espadas políticas del Frente de Todos (FdT) en la comisión.
En cuanto a Marchi, en su primera audiencia ante la comisión, el martes 25 de abril, y tras el polémico desplazamiento de su cargo, denunció ante los legisladores una «sanción encubierta» y «amenazas» contra funcionarios de los tribunales.
En sus declaraciones fue muy crítico del juez Juan Carlos Maqueda, de quien dependía la obra social, y planteó que «no había presupuesto ni un sistema informático para poder hacer los controles».
Destacó que «cualquier movimiento en la obra social debían ser autorizadas por Maqueda» y que Aldo Tonón fue designado a propuesta de ese magistrado.
Añadió que se decidió «desconcentrar las áreas ajenas a la administración» y allí se adjudica a Maqueda la obra social del Poder Judicial como un «área independiente».
«Maqueda pidió expresamente que no se consignara en una acordada porque la obra social es conflictiva. Eso creó una especie de apariencia jurídica, pero está absolutamente claro que él dirigió la obra social durante todo ese periodo. Quedó a cargo de la obra social», precisó.
En un análisis de lo realizado hasta la fecha, el diputado oficialista Leopoldo Moreau calificó como «gravísimos» los hechos que se revelan en la comisión, al considerar que los testigos que declararon dieron cuenta de la existencia «de una estructura mafiosa» en la cúspide del Poder Judicial.
«Los hechos que narran los testigos deberían estar en las tapas de todos los diarios. No es la Corte de los argentinos. Estamos en presencia de un pequeño grupo de intereses poderosos. En los medios hegemónicos de comunicación, estos jueces tienen a sus protectores», remarcó durante la semana en declaraciones periodísticas.
Por otra parte, el también oficialista Rodolfo Tailhade confirmó que «hay suficiente evidencia para avanzar con dictámenes acusatorios; por ejemplo en el denominado 2×1, donde nuestra hipótesis es que es un fallo negociado entre la Corte y el gobierno de (Mauricio) Macri, cuyos negociadores -según la prensa más cercana al kirchnerismo- fueron Silvio Robles, por la Corte, y ‘Pepín’ Rodríguez Simón y José María Toledo por el gobierno de Macri».
«El otro tema es el manejo de la obra social que está quedando cada día más claro que, durante más de una década, fue un abandono y un descontrol de la organización», denunció el legislador al ser consultado por AM750.
En ese sentido, Tailhade reafirmó que «con estos dos cargos» hay «suficiente evidencia para avanzar con dictámenes acusatorios».
Por el lado de la oposición, el bloque de la Coalición Cívica continúa participando activamente de las reuniones de la comisión por una política histórica de ese espacio de no vaciar este tipo de reuniones, y porque dos de los 14 expedientes que se tramitan los tienen como autores, con la aclaración de que sólo alcanzan al juez Ricardo Lorenzetti.
El resto de los bloques de Juntos por el Cambio (JxC) con representación en la comisión participa con menos presencia que la CC, teniendo en cuenta que en una de las primeras reuniones habían fijado como estrategia ausentarse para expresar su disconformidad con el proceso.
Graciela Ocaña, del PRO; Carla Carrizo, de Evolución Radical, y Miguel Bazze, de la UCR, figuran entre los diputados de JxC que aún siguen al detalle e intervienen en las reuniones de la comisión.
Tras la investigación por las irregularidades en la obra social de los judiciales, la comisión iniciará el análisis del fallo que benefició a la ciudad de Buenos Aires por los fondos coparticipables adicionales que el expresidente Mauricio Macri redirigió al distrito porteño en 2016.
En cuanto a las causales que ya se abordaron se cuenta el fallo que retrotrae el funcionamiento del Consejo de la Magistratura y se cuestiona además el que determinó la aplicación del cómputo de «2×1» a un represor de la última dictadura militar.
Deja un comentario
Educación
Milei lleva la Ley de Financiamiento Universitario a la Corte para intentar frenarla
Luego de acumular dos derrotas judiciales consecutivas, el Ejecutivo presentó un recurso extraordinario ante la Cámara Federal para intentar que el máximo tribunal suspenda la norma. Si el tribunal rechaza el pedido, el Gobierno tiene previsto recurrir en queja directamente ante la Corte Suprema.
El Gobierno busca llegar a la Corte para suspender la Ley de Financiamiento Universitario
El gobierno de Javier Milei presentó un recurso extraordinario federal ante la Cámara Contencioso Administrativo Federal para que el expediente sea elevado a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, con el objetivo de suspender la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario (Nº 27.795), según confirmaron fuentes oficiales.
La maniobra llega luego de dos fallos adversos consecutivos: en primera instancia, el juez federal Enrique Cormick declaró que el Decreto 759/2025, con el cual el Ejecutivo había suspendido la ejecución de la norma, tenía rasgos de «arbitrariedad e ilegalidad manifiesta»; y el 31 de marzo de 2026, la Sala III de la Cámara Contencioso Administrativo Federal, integrada por los magistrados Sergio Fernández y Jorge Morán, confirmó la medida cautelar y rechazó la apelación del Gobierno al calificar sus argumentos de «poco serios».
Si la Cámara Federal acepta el recurso extraordinario, el expediente pasará a la Corte Suprema, que tendrá la última palabra. En caso contrario, el oficialismo no descarta presentar un recurso en queja directamente ante el máximo tribunal para forzar su intervención.
La historia de una ley vetada, insistida y aun incumplida
La Ley 27.795 fue aprobada por el Congreso el 22 de agosto de 2025 y vetada de manera total por el presidente Milei el 11 de septiembre. Sin embargo, el Senado y la Cámara de Diputados insistieron en su sanción, dejando sin efecto el veto con los dos tercios requeridos constitucionalmente. En el último día del plazo legal, en octubre de 2025, el Ejecutivo se vio obligado a promulgarla; pero en lugar de aplicarla, dictó el Decreto 759/2025, que subordinó su implementación a la previa definición de fuentes presupuestarias específicas, apoyándose en la Ley de Administración Financiera 24.629.
La norma obliga al Gobierno a actualizar retroactivamente los sueldos de docentes y no docentes universitarios desde diciembre de 2023, según la variación del IPC (Índice de Precios al Consumidor), y a recomponer los programas de becas estudiantiles. Según el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), las transferencias a universidades nacionales acumulan una caída real del 45,6% entre 2023 y 2026. Entre noviembre de 2023 y febrero de 2026, los salarios docentes crecieron un 158% mientras la inflación acumulada alcanzó el 280%, lo que implica una pérdida de poder adquisitivo del 32%, equivalente a la pérdida de más de siete salarios mensuales.
El argumento fiscal versus el mandato constitucional
La estrategia del oficialismo se asienta en un único argumento: la aplicación de la ley pondría en riesgo el equilibrio fiscal, que el Gobierno presenta como su principal logro de gestión. Estiman que el costo de cumplir la norma asciende a 2,5 billones de pesos, en línea con lo que el sindicato docente de la UBA calculó en 2,734 billones.
Sin embargo, la Justicia ya rechazó ese razonamiento en dos instancias. La Cámara subrayó que el impacto fiscal de la medida ronda apenas el 0,23% del PBI, que la ley fue ratificada por dos tercios de ambas cámaras del Congreso y que la insistencia legislativa prevista en el artículo 83 de la Constitución Nacional obliga al Ejecutivo a ejecutar la norma sin margen para suspenderla mediante un decreto. El tribunal también estableció un principio clave: una ley posterior aprobada por el Congreso puede desplazar válidamente a una anterior, lo que derrumba el escudo jurídico del Decreto 759/2025.
En este contexto, la estrategia de recurrir a la Corte por vía del recurso extraordinario es la última carta disponible. Según fuentes del ámbito constitucional citadas por La Nación, es poco probable que el tribunal acceda a conceder el recurso, ya que uno de los requisitos es que exista una sentencia definitiva o equiparable, condición que una medida cautelar no cumple. Los propios especialistas advirtieron que la Corte tiene antecedentes de no expedirse sobre cautelares por no constituir sentencias definitivas.
Una táctica judicial que se vuelve patrón
El recurso por el financiamiento universitario no es un hecho aislado en la estrategia judicial del Ejecutivo libertario. Como informó este medio el 17 de abril de 2026, el mismo día en que se conoció esta presentación, el Gobierno acudió a la Corte Suprema a través de un per saltum para intentar destrabar la Ley de Reforma Laboral (Nº 27.802), cuya aplicación también fue frenada judicialmente luego de una demanda de la Confederación General del Trabajo (CGT). En ambos casos, el patrón es idéntico: el Ejecutivo aprueba o aplica normas que generan rechazo judicial o social, y cuando la Justicia ordena su suspensión o su cumplimiento, escala el conflicto hacia la Corte en lugar de acatar los fallos de las instancias inferiores.
La diferencia es que en el caso universitario el Gobierno no quiere que se aplique una ley que le ordenan cumplir; en el laboral, quiere que se aplique una ley que le ordenaron suspender. En los dos escenarios, el Ejecutivo convierte a la Corte Suprema en la arena donde dilata el cumplimiento del ordenamiento jurídico.
Puntos clave
- El Gobierno presentó un recurso extraordinario ante la Cámara Federal para intentar que la Corte Suprema suspenda la Ley de Financiamiento Universitario (Nº 27.795).
- Dos fallos judiciales consecutivos ya ordenaron al Ejecutivo cumplir la norma; la Cámara calificó los argumentos del Estado de «poco serios».
- La ley fue aprobada por el Congreso, vetada por Milei, insistida con dos tercios y promulgada en octubre de 2025; pero nunca fue aplicada.
- El Gobierno estima el costo de cumplimiento en 2,5 billones de pesos; la Justicia lo redujo a un impacto del 0,23% del PBI.
- Si la Cámara rechaza el recurso extraordinario, el oficialismo prevé ir en queja ante la Corte Suprema para forzar su intervención.
-
Sociedad5 díasQuién era la neuróloga que murió atropellada por un colectivo en Villa Devoto
-
CABA6 díasTragedia en Villa Devoto: murió una joven tras ser atropellada por un colectivo
-
Seguridad 🚨7 díasAmenaza de masacre escolar en Cipolletti: el hijo de la diputada libertaria Villaverde fue denunciado
-
Sociedad6 díasAutopsia de Maitena Rojas: la causa de muerte y el giro en la investigación
-
Investigación 🔎6 días“Lo asesinaron y se están cubriendo”: la grave acusación contra la madre de Ángel López
-
Sociedad3 díasUn informe escolar revela angustia de Ángel antes de mudarse con su madre
-
Chubut7 díasMuerte dudosa en Comodoro Rivadavia: sospechan de la madre y el padrastro
-
Política 📢5 díasEl delantal blanco manchado: Mirtha Legrand cuestionó el patrimonio de Manuel Adorni

Pingback: Golpe a la democracia: la Corte Suprema suspendió las elecciones en San Juan y Tucumán - El Argentino Diario