Política 📢
Caputo retuiteó un insulto contra Milei para ironizar sobre la homilía de García Cuerva en el Tedeum
El arzobispo de Buenos Aires fustigó el «terrorismo de las redes» ante Milei en el Tedeum; El ministro de Economía usó un insulto ajeno publicado en X para ironizar sobre el mensaje de la Iglesia.
El ministro de Economía ironizó sobre el sermón de García Cuerva durante el Tedeum con un insulto contra Milei en X
★ La homilía que el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, pronunció ante el presidente Javier Milei y su gabinete en el Tedeum del 25 de Mayo quedó como uno de los gestos eclesiales más incómodos para el oficialismo en lo que va de la gestión libertaria. Frente a funcionarios que desde el primer día hicieron de las redes sociales un campo de batalla, el máximo referente de la Iglesia Católica en la Argentina reclamó terminar con «la arenga a la división y la polarización» y condenó lo que llamó el «terrorismo de las redes», un fenómeno de descalificación y difamación que, sin nombrarlo, retrata con precisión al aparato digital libertario.
La respuesta llegó al día siguiente y de un lugar inesperado: el ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo (@LuisCaputoAR), que no había podido asistir al Tedeum por una gripe, publicó en X un tuit en el que citaba un mensaje de una presunta cuenta “peronista” con un insulto de alto calibre dirigido al propio Milei.
«No pude estar presente en el Tedeum, pero seguramente García Cuerva se refería este tipo de violencia en las redes», escribió el funcionario poco después de las 9 de este miércoles. La publicación acumuló más de 158.000 visualizaciones y 918 republicaciones en pocas horas.
La ironía es obvia, la intención también: trasladar la crítica del arzobispo hacia la oposición, presentar el insulto de un supuesto “kirchnerista” como la verdadera violencia que la Iglesia debería señalar y, de paso, eximir al gobierno de toda responsabilidad en el clima de agresión que García Cuerva había denunciado. El problema es que el movimiento de Caputo confirma, en el mismo acto, exactamente aquello que el arzobispo cuestionó: que amplificar la violencia verbal, cualquiera sea su origen, es parte del problema.
Una homilía que incomodó desde la primera fila
El Tedeum del 216.° aniversario de la Revolución de Mayo transcurrió en la Catedral Metropolitana con una escenografía política cargada. Milei ingresó sonriente junto a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el canciller Pablo Quirno y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. Por primera vez, el asesor presidencial Santiago Caputo también formó parte de la comitiva, una incorporación que buscaba proyectar imagen de unidad en medio de una feroz interna que lo enfrenta con los sectores alineados con los Menem.
García Cuerva eligió la escena bíblica de la curación de un paralítico para trazar su diagnóstico sobre la Argentina de hoy: un país que tiene «las manos paralizadas para el encuentro que construye fraternidad». Identificó cuatro motores que el país necesita con urgencia: el bien común, el diálogo, la amistad social y la esperanza. Citó al Papa Francisco para recordar que «nadie se salva solo» y advirtió que el «sálvese quien pueda no es más que un individualismo cruel que rompe los vínculos de fraternidad y descompone la Nación».
El pasaje más leído como una alusión directa al aparato comunicacional libertario fue la comparación entre los escribas que criticaban a Jesús desde la comodidad y los «haters de hoy, sentados frente a una computadora de su escritorio, o cómodamente instalados delante de una pantalla para hacer terrorismo de las redes, descalificando, difamando». Para reforzar el argumento, García Cuerva citó al Papa León XIV, quien en febrero de 2026 llamó a «abstenerse de utilizar palabras que afectan y lastiman» y a «desarmar el lenguaje» en la familia, el trabajo, las redes sociales y los debates políticos.
«Lo que nos falta es una clase dirigente que con la fuerza del pueblo se anime al diálogo, al encuentro, a la reconciliación», sostuvo el arzobispo frente al mandatario. Y remató: «Si apostamos a una Argentina donde no estén todos sentados en la mesa, donde solamente unos pocos se beneficien, el tejido social se destruye, las brechas se agrandan, y entonces terminamos siendo una sociedad camino al enfrentamiento.»
Poco después, habló de «manos sucias de la corrupción y la coima», una frase que resonó con fuerza en el contexto de las causas que pesan sobre el jefe de Gabinete Adorni por presunto enriquecimiento ilícito.
El Gobierno elige el silencio, pero solo en la superficie
La directiva oficial después del Tedeum fue no polemizar con la Iglesia. Las razones son concretas: el Gobierno atraviesa un momento de extrema sensibilidad en su vínculo con el Vaticano. La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, se encontraba en Roma gestionando la visita del Papa León XIV a la Argentina, prevista para noviembre próximo, un evento que el oficialismo evalúa como capital político invaluable.
Milei abandonó la catedral sonriente y saludó con efusividad al arzobispo. Sin embargo, al día siguiente reveló su verdadera lectura de la homilía al afirmar que llamar «terrorismo» a la actividad en redes era «una palabra un poco exagerada». La frase funcionó como un guiño implícito a Santiago Caputo, cuya tropa digital es, precisamente, la protagonista del fenómeno que García Cuerva denunció. El asesor presidencial, presente en el Tedeum por primera vez, fue excluido de las fotografías y la transmisión oficial, en una maniobra que nadie en el oficialismo consideró casual.
La jugada de Caputo: el insulto ajeno como escudo político
El tuit del ministro de Economía, publicado a las 9:23 del miércoles 27 de mayo, ilustra con nitidez la estrategia del oficialismo ante las críticas de la Iglesia. Al citar el mensaje obsceno de una cuenta peronista dirigido a Milei, Luis «Toto» Caputo intentó correrse del banquillo de los acusados y sentar a la oposición en su lugar.
La maniobra, sin embargo, es una trampa para quien la ejecuta. En primer lugar, porque el propio Milei tiene un extenso historial de insultos en redes contra legisladores, periodistas y organismos públicos. En segundo lugar, porque amplificar un insulto para señalarlo no es «denunciar la violencia», sino reproducirla con otra firma. En tercer lugar, porque la crítica de García Cuerva no fue dirigida exclusivamente a un sector político: fue dirigida a toda la dirigencia, con el Gobierno en primera fila de la sala.
El tuit de Caputo alcanzó 158.000 visualizaciones y generó casi mil republicaciones, lo que indica que la operación tuvo impacto. Pero también expone el doble estándar que anida en el núcleo del proyecto libertario: un gobierno que se presenta como moralmente superior, pero que cuando la Iglesia señala la violencia verbal, su primera reacción es señalar con el dedo hacia otro lado en lugar de poner la casa en orden.
Una interna que el Tedeum no pudo disimular
Más allá del episodio Caputo, el Tedeum dejó expuestas las fracturas internas del oficialismo. La presencia de Santiago Caputo en la comitiva fue la novedad del acto, una señal de que Milei quiso mostrar unidad en un momento en que el enfrentamiento entre el asesor presidencial y el ala menemista se había vuelto público e inmanejable.
La semana previa, Caputo había acusado a Menem de estar detrás de la cuenta @PeriodistaRufus, desde la que se criticaba a referentes de las «Fuerzas del Cielo» y al propio Presidente. En la reunión de Gabinete posterior al Tedeum, extendida por más de una hora, no hubo ninguna mención al conflicto. «No se habló del tema», confirmó una fuente asistente. Milei expuso un diagnóstico económico optimista y los ministros repasaron hitos de gestión. La tensión quedó, una vez más, debajo de la alfombra.
También estuvo ausente, y no por enfermedad, la vicepresidenta Victoria Villarruel. La Secretaría General de la Presidencia, a cargo de Karina Milei, optó por no invitarla, en una continuidad del quiebre que divide al binomio desde hace más de un año.
El doble estándar como marca de gobierno
Lo que el episodio del Tedeum volvió a iluminar es la brecha entre el discurso y la práctica del oficialismo. García Cuerva apeló al Papa León XIV para pedir que se «desarme el lenguaje». Milei respondió que «terrorismo» era una exageración. Caputo respondió con un insulto ajeno amplificado. Santiago Caputo, el arquitecto de la guerra digital libertaria, asistió por primera vez al Tedeum con un gorro de película y fue borrado de las fotos oficiales.
La Iglesia lanzó su advertencia desde el mismo altar donde el Estado pide bendición. El Gobierno eligió, una vez más, aplaudir en silencio y continuar exactamente como siempre.
Puntos clave
- El arzobispo Jorge García Cuerva reclamó en el Tedeum del 25 de Mayo terminar con «la arenga a la división y la polarización» y condenó el «terrorismo de las redes», citando al Papa León XIV.
- Javier Milei buscó mostrarse conciliador durante la ceremonia, pero al día siguiente afirmó que «terrorismo» era «una palabra un poco exagerada» para referirse a la actividad en redes.
- El ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo (@LuisCaputoAR), publicó en X un tuit con un insulto de una cuenta peronista dirigido a Milei, afirmando que «seguramente García Cuerva se refería este tipo de violencia en las redes». La publicación superó las 158.000 visualizaciones.
- La posible visita del Papa León XIV a la Argentina en noviembre condiciona la estrategia oficial de no confrontar abiertamente con la Iglesia.
- La vicepresidenta Victoria Villarruel no fue invitada al Tedeum, en una nueva señal de la ruptura dentro del binomio gobernante.
Economía 💲
Caputo usa fondos jubilatorios para reactivar el crédito hipotecario de la banca privada
El ministro de Economía anunció un esquema por el que el FGS de la ANSES financiará a los bancos mediante licitaciones de plazos fijos de largo plazo, con el objetivo de ampliar la oferta de préstamos para la compra de viviendas.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció un esquema por el que el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES financiará a los bancos mediante licitaciones de plazos fijos de largo plazo, con el objetivo de ampliar la oferta de préstamos para la compra de viviendas. El plan llega después de meses de caída sostenida en los créditos hipotecarios y en medio de serias dudas jurídicas y financieras sobre su implementación.
Toto Caputo anunció este miércoles en una conferencia de prensa en el microcine del Palacio de Hacienda un programa para movilizar fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES con destino al crédito hipotecario privado. Bajo el esquema presentado, el FGS licitará depósitos a plazo fijo de largo plazo entre las entidades financieras, que solo podrán aplicar esos recursos a préstamos para la adquisición de viviendas. Los bancos participantes obtendrían fondeo a 2, 3 o 5 años, a una tasa referenciada en UVA más un margen de entre 2% y 3%, resolviendo así el llamado «descalce de plazos»: la dificultad estructural de las entidades para prestar a décadas cuando sus depósitos se renuevan cada 30 días.
El FGS como prestamista de última instancia
El propio Caputo reconoció en el anuncio que el bajo volumen de créditos hipotecarios tiene como origen el problema de fondeo de los bancos: «reciben depósitos a corto plazo y tienen que prestar a largo plazo». Para resolver esa brecha, el Gobierno ideó un esquema que viene siendo analizado desde el 13 de agosto, cuando el ministro lo anticipó en una conferencia anterior. La idea central es que el organismo previsional coloque sus recursos en las entidades financieras a varios años, aportando la liquidez que el propio mercado privado no genera.
El FGS, según el último informe oficial de la ANSES, administraba a junio de 2026 una cartera valuada en 79.232 millones de dólares. Sin embargo, solo una fracción menor está disponible en condiciones de ser rápidamente movilizada: los depósitos a plazo fijo representan apenas el 1,6% del total, unos 1.247 millones de dólares. La mayor parte de los activos, el 77,7%, está invertida en títulos públicos nacionales.
Un plan con contradicciones propias del Gobierno
La utilización del FGS para estimular el crédito hipotecario choca de frente con la doctrina que el propio Gobierno libertario proclamó desde el inicio de su gestión. El presidente Javier Milei sostuvo en reiteradas oportunidades que el financiamiento debe ser responsabilidad del sector privado y no del Estado. En ese espíritu, el Decreto 1039/2024 modificó el régimen de inversiones habilitadas para el FGS y eliminó expresamente la posibilidad de que el organismo otorgue créditos directamente a los ciudadanos, una práctica que el Gobierno libertario suspendió a fines de 2023. Ahora, con el mercado inmobiliario en retroceso, el mismo Ejecutivo que frenó esos créditos apela al mismo fondo para apuntalar al sistema bancario privado, aunque por la ventana de la intermediación financiera.
El anuncio llega además con nudos legales y operativos todavía sin resolver. Según trascendió antes de la conferencia de prensa, dentro del propio Ejecutivo existían dudas sobre los aspectos jurídicos del mecanismo: la legislación vigente permite que hasta el 30% de los activos del FGS se coloque en depósitos a plazo fijo en entidades financieras, pero eso no implica que ese monto esté disponible ni que corresponda aplicarlo a este programa. Restan definir la tasa que recibirá el FGS a cambio de inmovilizar sus recursos, qué bancos participarán, los montos a licitar y los plazos concretos.
El mercado que el plan busca rescatar
El contexto que empuja el anuncio es inequívoco: el mercado hipotecario viene cayendo de manera sostenida. En la provincia de Buenos Aires, durante julio de 2026 se registraron apenas 1.450 actos hipotecarios, un 33% menos que en el mismo mes de 2025. Las compraventas totales de inmuebles también retrocedieron un 9% interanual en ese período. A nivel nacional, el primer semestre cerró con 11.607 altas hipotecarias, contra 20.035 del mismo período del año anterior, una caída superior al 42%. La reactivación prometida en 2025, que llegó a generar expectativas en el sector inmobiliario, se diluyó ante el endurecimiento de las condiciones crediticias: tasas más altas, plazos más cortos y salarios reales que no acompañaron.
El programa presentado este miércoles es, en buena medida, una respuesta de urgencia ante la evidencia de que la prometida lluvia de créditos privados no llegó por sí sola. El Gobierno recurre así a los ahorros previsionales de los trabajadores para apuntalar un mercado que, según su propia narrativa, debería funcionar sin intervención estatal.
Puntos clave
- El FGS de la ANSES administraba activos por 79.232 millones de dólares a junio de 2026, de los cuales solo el 1,6% está colocado en plazos fijos.
- Los actos hipotecarios en la provincia de Buenos Aires cayeron un 33% interanual en julio de 2026.
- El Decreto 1039/2024 eliminó los créditos ANSES directos a ciudadanos; ahora el Gobierno usa el mismo fondo para financiar a los bancos privados.
- El esquema prevé licitaciones de plazos fijos a 2, 3 y 5 años con tasa UVA más un margen de entre 2% y 3%.
- Persisten dudas jurídicas y financieras internas sobre la viabilidad e implementación del programa.
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