Conectate con El Argentino

Judiciales ⚖️

De “cárcel o bala” al riesgo de “morir de hambre”: Espert y el embargo judicial por lavado

El exdiputado libertario, acusado de blanquear 200 mil dólares de un presunto narco, enfrenta el congelamiento de su patrimonio. Sus defensores pidieron urgente al juez Mirabelli que levante las medidas. Mientras tanto, el silencio de Milei y sus compañeros de bloque es ensordecedor.

Publicado hace

#

— 🎙️ Resumen de audio generado por IA.

★ La escena tiene su cuota de ironía: José Luis Espert, el mismo que repartía amenazas de «cárcel o bala» desde los platós de televisión, hoy implora ante la Justicia Federal de San Isidro para que le devuelvan acceso a sus cuentas bancarias. Sus abogados presentaron esta semana un recurso urgente alegando que las medidas patrimoniales dispuestas por el juez federal Lino Mirabelli podrían dejarlo «morir de hambre».

Aunque parezca un chiste de mal gusto, es literal. «Dejar al Sr. Espert sin el uso de sus cuentas y sin disponibilidad de fondos es condenarlo a morir de hambre», escribió el abogado Alejandro Freeland en su última presentación judicial. El letrado relató que su defendido intentó hacer una transferencia desde su cuenta en el Banco BBVA y le fue imposible. «Ha preguntado por qué y le dicen que sus cuentas están inmovilizadas por oficio del BCRA y por orden de V.S. No se puede depositar, transferir, extraer… ni nada», detalló.

El origen del embargo: 200 mil dólares sin justificar

La orden de no innovar sobre el patrimonio de Espert no es caprichosa. Responde a una investigación del fiscal Fernando Domínguez, que rastrea el pago de al menos 200 mil dólares que el exdiputado recibió en febrero de 2020. El dinero provino de una empresa controlada por Federico Andrés «Fred» Machado, quien hoy está detenido con pedido de extradición a Estados Unidos por presunta participación en operaciones de narcotráfico.

Según la acusación, el pago se justificó formalmente como una asesoría de Espert a una minera guatemalteca. El problema: Espert jamás conoció esa empresa ni pisó Guatemala. La operación tiene todas las características de una maniobra de lavado de dinero, según sostiene la fiscalía.

El expediente incluye una serie de chats entre abogados y contadores del entorno de Espert que dan cuenta de los movimientos apresurados para «limpiar» la operación una vez que Machado cayó preso en 2021. Entre esos mensajes hay uno particularmente revelador, enviado por el contador Mariano Cosentino a su colega Fernando Escobar el 8 de mayo de 2021: «Recordá limpiar WA (WhatsApp), antecedentes operación. Contrato. Y cuando puedas me pasás sueldo de JLE (José Luis Espert) y esposa en Varianza. Abz y buen finde. Portate bien. […]».

El riesgo de fuga de activos y el silencio de sus aliados

Al solicitar la inmovilización del patrimonio, el fiscal Domínguez advirtió sobre el peligro de demorar la medida, dado que se investigan «complejos vínculos informales que incluyen actividades en el extranjero». La complejidad de la maniobra «impacta directamente en la duración del proceso», señaló, y existe «una alta probabilidad de que los acusados realicen maniobras tendientes a procurar un desapoderamiento simulado de activos» para esquivar un eventual decomiso y una pena pecuniaria.

Mientras Espert y sus abogados intentan revertir el embargo, las preguntas políticas flotan en el aire: ¿Dónde está Javier Milei, su compañero de fórmula y amigo de largas batallas mediáticas? ¿Qué pasó con los diputados de La Libertad Avanza, aquellos que compartían bloque con «el profe»? El silencio es, por ahora, la única respuesta.

«Ya todos conocemos el daño que la sola denuncia y la brutal investigación le han infligido a su persona y a su familia. Si este es otro capítulo de la saga, o aquella fuera la intención, al menos lo queremos saber», deslizó Freeland en su presentación, insinuando una posible persecución judicial. El planteo no tiene respaldo en hechos concretos: la investigación avanza con pruebas documentales y conversaciones de WhatsApp que la fiscalía considera sustanciales.

Noventa días sin cuentas

La orden de no innovar tiene una duración inicial de noventa días. Durante ese período, Espert no podrá disponer de su patrimonio mientras la Justicia continúa investigando si efectivamente participó en una operación de lavado de dinero vinculada al narcotráfico. El mismo hombre que prometía mano dura y cero tolerancia con la delincuencia ahora tendrá que explicar ante un tribunal cómo terminó recibiendo 200 mil dólares de un acusado de traficar drogas.

La defensa insiste en que la medida es desproporcionada y que condena a Espert a la indigencia. Pero la realidad es más simple: la Justicia busca asegurar que los activos bajo sospecha no desaparezcan mientras avanza la investigación. Nada más, nada menos.

Mientras tanto, el exdiputado espera. Y en ese silencio bancario forzoso, quizás encuentre tiempo para reflexionar sobre aquellas balas retóricas que alguna vez disparó con tanta ligereza. Hoy vuelven, convertidas en papel sellado y en el eco de sus propias palabras.

Puntos clave:

• La Justicia Federal de San Isidro inmovilizó las cuentas bancarias de José Luis Espert en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero
• Los abogados del exdiputado presentaron un recurso urgente alegando que la medida lo deja sin recursos para subsistir
• La fiscalía investiga el pago de 200 mil dólares que Espert recibió de una empresa ligada a Federico «Fred» Machado, acusado de narcotráfico
• Entre las pruebas figuran chats en los que el contador de Espert pide «limpiar WhatsApp» y borrar antecedentes de la operación
• El fiscal Fernando Domínguez advirtió sobre el riesgo de que se produzca un «desapoderamiento simulado de activos» si no se tomaban medidas preventivas

Análisis

Sin golpe de Estado ni tanques, así se destroza la democracia en el siglo XXI: decretos, lawfare y un Congreso socavado

Un análisis del New York Times advierte que la Corte Suprema de Estados Unidos le arrebata sistemáticamente poder al Congreso, el cuerpo directamente elegido por los ciudadanos. El fenómeno no es exclusivo de Estados Unidos: en Argentina, el gobierno de Javier Milei lo lleva al extremo con una fábrica de decretos que intentan legislar por las espaldas del Parlamento. El DNU 70/23, la Ley Bases, el veto a las universidades y los fallos parciales de la Corte argentina configuran un mismo patrón global: el vaciamiento del poder legislativo.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Donald Trump-Javier Milei.

El Congreso fue diseñado para ser el corazón de la democracia representativa: el lugar donde los ciudadanos, a través de sus representantes elegidos, deciden las leyes que organizan la vida en común. Ese principio, fundacional en cualquier república, está siendo erosionado de manera simultánea en dos de las democracias más antiguas de Ámerica, con métodos distintos pero con el mismo resultado: el vaciamiento del poder legislativo en favor del ejecutivo y del poder judicial, dos poderes que nadie vota.

Un análisis publicado esta semana por el New York Times en su sección de investigación plantea que la Corte Suprema de EEUU, liderada por John Roberts, lleva años despojando sistemáticamente de poder al Congreso norteamericano: restringe la capacidad de las agencias reguladoras de implementar leyes, exige estándares imposibles para las políticas de derechos civiles, limita la delegación de poder a los organismos estatales.

El resultado, según el análisis, es una transferencia gradual y silenciosa de poder hacia un tribunal no electo que se mueve más rápido que el Congreso y tiene menos obligaciones en la estructura constitucional.

El espejo argentino: Milei y la fábrica de Decretos

En Argentina, el fenómeno adopta otra forma pero apunta al mismo destino. Javier Milei asumió la presidencia en diciembre de 2023 y en sus primeros días de gobierno firmó el DNU 70/23, un mega decreto de necesidad y urgencia con más de 300 artículos que desreguló la economía, modificó el régimen laboral y alteró decenas de normas aprobadas por el Congreso, todo ello sin pasar por el Parlamento.

La Constitución argentina establece que los DNU son una herramienta de carácter excepcional, para situaciones de urgencia que impidan el tratamiento legislativo ordinario. Milei los usó como método de gobierno: según datos de Chequeado, en 2025 el libertario dictó 11 DNU, igualando la cantidad de leyes que se promulgaron en el mismo período.

La Confederación General del Trabajo (CGT) obtuvo una medida cautelar que suspendió el capítulo laboral del DNU 70/23. La reforma laboral quedó en suspenso. Pero el resto del decreto siguió vigente, porque la Corte Suprema argentina rechazó sucesivos planteos para obligar al Congreso a tratarlo y declararlo inconstitucional en su totalidad, bajo el argumento de que no había «caso o controversia» suficiente. La Corte falló contra cuatro de los cinco DNU que analizó en los últimos años, pero el DNU de Milei sigue en un limbo jurídico que, en la práctica, lo mantiene vigente.

El veto a las universidades: cuando el ejecutivo dice no al Congreso y a la Justicia

El patrón no se agota en el DNU 70/23. El Congreso argentino aprobó en 2024 una ley de financiamiento universitario que garantizaba recursos para el funcionamiento de las universidades nacionales y disponía actualizaciones salariales para su personal. Milei la vetó. El Congreso ratificó la ley. Milei la ignoró.

En junio de 2026, la Corte Suprema dejó firme una medida cautelar que obligó al gobierno a cumplir con esa Ley, en un fallo que los rectores universitarios celebraron como el final de un proceso largo y difícil. Según representantes universitarios, las transferencias del gobierno a las universidades nacionales registraron una caída del 45,6% entre 2023 y 2026. Emiliano Yacobitti, vicerrector de la UBA, lo sintetizó en una publicación en X: «Fue un camino largo y difícil. Gracias a una sociedad que nunca renunció a la defensa de la universidad pública.»

El escenario se repite en cada conflicto entre el Ejecutivo y el Congreso: el gobierno desconoce o veta las leyes que no le gustan, impulsa reformas estructurales mediante decretos que evitan el debate parlamentario, y espera que la Corte tarde años en resolver, como ocurrió con el DNU de Macri sobre el que el máximo tribunal recién se pronunció siete años después de firmado. La lentitud judicial se convierte así en un instrumento político: el decreto funciona mientras la Corte no lo invalida.

Un fenómeno global: del Congreso de papel a la democracia de papel

El paralelo entre el análisis del NYT sobre EEUU y la Era Milei no es casual ni superficial. Responde a una tendencia global que politólogos y constitucionalistas vienen documentando desde hace años bajo el nombre de «retroceso democrático» o «erosión democrática»: la democracia no muere de un golpe, sino que se vacía lentamente, cuando las instituciones formales siguen en pie pero pierden su contenido real. El Congreso existe pero no legisla; la Corte existe pero tarda o esquiva; el presidente gobierna por decreto y el Congreso aprobado por el voto popular queda reducido a un sello.

En EEUU, la Corte Suprema de mayoría conservadora, designada en buena medida por Trump durante su primer mandato, avanzó en años recientes sobre el derecho al aborto (revertiendo Roe v. Wade), sobre la regulación ambiental (limitando la capacidad de la EPA), sobre la autonomía de las agencias independientes (restringiendo el poder de la FTC) y sobre la inmunidad presidencial (otorgándosela a Trump en un fallo sin precedentes en la historia del país). Cada uno de esos fallos recortó el poder del Congreso para regular, proteger y legislar, y lo transfirió a un tribunal no electo cuyos miembros tienen cargos vitalicios.

En Argentina, el proceso tiene su propia especificidad: aquí el vaciamiento lo lidera el Ejecutivo, que gobierna por Decreto y asfixia presupuestariamente todo aquello que el Congreso aprobó, desde las universidades hasta la Línea 144, desde los programas sociales hasta las transferencias a provincias. La Corte oscila entre frenar algunos excesos (universidades, reforma laboral) y dejar pasar otros (el DNU 70/23 en su conjunto). El resultado es una democracia que funciona en sus formas pero pierde sustancia en su contenido.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo