Gremiales
ATE denuncia el vaciamiento del SMN: Sturzenegger mintió sobre los datos del organismo
El Servicio Meteorológico cumplirá este jueves un apagón informativo de 24 horas. La delegada gremial afirmó que los recortes generaron una ventana de 12 horas sin observación meteorológica nocturna y que en 2023 el propio Gobierno canceló una licitación para modernizar las estaciones.
ATE denuncia como «falsos» los datos de Sturzenegger sobre los despidos en el SMN
★ La delegada de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), Ana Saralegui, calificó como «falsos» los argumentos que el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, publicó en su cuenta de X para justificar los 140 despidos en el organismo. El SMN cumplirá este jueves un nuevo apagón informativo de 24 horas en rechazo al ajuste.
«Es falso todo lo que dice (Sturzenegger), en el Servicio Meteorológico no somos 20 meteorólogos sino 148, y tenemos 120 estaciones, no 100», afirmó Saralegui en declaraciones al programa RPM, que se emite por Splendid AM 990.
Los números que el ministro distorsionó
Sturzenegger publicó en X que el SMN tiene «unas 1.000 personas y sólo unos 20 son meteorólogos», y que «se podría ofrecer un mejor producto con mejor tecnología y unas 150 personas», apoyado en la incorporación de estaciones automáticas. Sin embargo, los datos que aportó la delegada gremial contradicen punto por punto la versión oficial: 148 meteorólogos activos y 120 estaciones operativas, muy por encima de las cifras que el ministro utilizó para justificar el desguace.
La respuesta de Saralegui fue categórica: «es un vaciamiento disfrazado de modernización». La frase condensa una crítica que el sector gremial viene sosteniendo desde que se confirmaron los despidos, en el marco de la profundización del ajuste del Gobierno de Javier Milei sobre el Estado nacional.
La licitación que el propio Gobierno canceló
Uno de los argumentos centrales del oficialismo es que las estaciones automáticas permiten reducir personal. Sin embargo, Saralegui reveló una contradicción que desarma esa narrativa: «En 2023 estaba lista la licitación para comprar estaciones meteorológicas a través del Banco Interamericano de Desarrollo y este Gobierno dio de baja la compra. Ahora nos dicen que nos vamos a modernizar, pero no sabemos cuándo, y se empiezan a cortar series de datos que son muy importantes», aseguró la delegada.
El dato es significativo: el proceso de adquisición de equipamiento moderno ya estaba encaminado, con financiamiento internacional disponible, y fue el propio Ejecutivo quien lo frenó. La «modernización» que Sturzenegger invoca como justificación de los despidos es, según la versión gremial, una modernización que el Gobierno mismo impidió cuando tuvo la oportunidad de concretarla.
Estaciones automáticas: no son la panacea que el Gobierno vende
Saralegui también cuestionó la premisa tecnológica del argumento oficial. Si bien reconoció que «está bueno que haya estaciones automáticas, que pueden convivir con las convencionales que tiene personal», advirtió que las automáticas «no son perfectas, cualquier sensor puede empezar a medir mal, necesitan mantenimiento y es caro». Además, precisó que las nuevas estaciones «necesitan de dos años de funcionamiento para quedar homologadas», un período de calibración técnica que el discurso oficial omite completamente.
La crítica apunta directamente al corazón de la justificación gubernamental: presentar la automatización como una solución inmediata e impecable, cuando en la práctica implica riesgos técnicos y un proceso largo de validación que el Gobierno no parece dispuesto a transitar con seriedad.
Un apagón meteorológico nocturno ya en curso
Las consecuencias de los despidos no son abstractas. Saralegui denunció que los recortes ya generaron un apagón meteorológico nocturno concreto: «Nos están obligando a tener un apagón meteorológico nocturno, porque la mayoría de las estaciones, gracias a que este señor echó a 140 trabajadores, ya no miden de noche, y tenemos una ventana de unas 12 horas sin observación nocturna», aseguró.
Una brecha de 12 horas sin datos meteorológicos tiene implicancias directas sobre la seguridad de la navegación aérea, la planificación agrícola, la prevención de desastres naturales y la emisión de alertas tempranas. Este medio informó en su edición del 24 de abril que el conflicto en el SMN ya había escalado hasta un paro que el Gobierno declaró ilegal mediante el DNU 274/2026, que también transfirió la responsabilidad del servicio meteorológico aeronáutico a la empresa EANA S.A., en lo que los trabajadores denunciaron como el primer paso hacia la privatización del organismo.
El patrón que se repite
El conflicto en el SMN no es un hecho aislado. En las últimas semanas, la política de desregulación y ajuste de Sturzenegger también afectó al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), donde el ministerio exigió una «nueva estructura» que implicaba el despido de más de 700 empleados, con estimaciones gremiales que elevaban la cifra a más de 1.400. El propio presidente del INTI, Miguel Romero, manifestó que no firmaría los despidos.
La estrategia es similar en ambos casos: presentar el recorte como racionalización técnica, distorsionar o minimizar los números reales, e ignorar el impacto operativo concreto de la reducción de personal en organismos que prestan servicios esenciales para la sociedad.
Puntos clave:
- La delegada de ATE en el SMN, Ana Saralegui, calificó de «falsos» los datos del ministro Sturzenegger: el organismo tiene 148 meteorólogos, no 20, y 120 estaciones, no 100.
- El SMN cumplirá este jueves un apagón informativo de 24 horas en rechazo a los 140 despidos.
- El Gobierno canceló en 2023 una licitación financiada por el BID para modernizar las estaciones meteorológicas; ahora invoca esa modernización para justificar los despidos.
- Los recortes ya generaron una ventana de 12 horas sin observación meteorológica nocturna en la mayoría de las estaciones.
- Este medio informó el 24 de abril que el Ejecutivo ya había declarado ilegal un paro anterior en el SMN mediante el DNU 274/2026 y transfirió el servicio aeronáutico a EANA S.A.
Buenos Aires
Granja Tres Arroyos frenó su planta en Capitán Sarmiento y crece el temor al cierre definitivo
La principal avícola del país suspendió «hasta nuevo aviso» la actividad en la ciudad bonaerense, alegando falta de suministro eléctrico y razones operativas. El retiro de maquinaria concesionada y el vaciamiento de oficinas alimentan la certeza entre los trabajadores de que la paralización será permanente.
La empresa avícola Granja Tres Arroyos notificó formalmente el cese de la actividad productiva en su planta de Capitán Sarmiento a partir del 31 de agosto de 2026. En un comunicado interno, la dirección argumentó que la medida obedece a «la falta de suministro eléctrico y a otras cuestiones operativas y productivas derivadas de circunstancias de fuerza mayor y de público conocimiento». La suspensión, definida como temporal, se extiende «hasta nuevo aviso», una fórmula que los propios trabajadores interpretan como el preludio de un cierre definitivo.
El vaciamiento que habla por sí solo
Lo que convierte la preocupación de los empleados en algo más que un temor sindical es lo que ocurre puertas adentro: el directorio inició el retiro de la maquinaria concesionada y el vaciamiento de las oficinas, señales que en el lenguaje industrial raramente acompañan una pausa transitoria. Según informó **Infobae**, esas acciones concretas son las que alimentan la convicción de que la paralización no será temporaria sino permanente, lo que pondría en riesgo los puestos de trabajo de los empleados que aún permanecen en la planta.
La suspensión en Capitán Sarmiento no es un episodio aislado, sino el último eslabón de una cadena de cierres y paralizaciones que viene sacudiendo a la empresa a lo largo de todo el año. La estructura productiva de Granja Tres Arroyos se desintegra de manera sistemática, planta por planta, sin que la conducción empresarial haya ofrecido una hoja de ruta clara sobre el futuro de sus instalaciones y su personal.
Un año de recortes en serie
El panorama acumulado en 2026 es de una gravedad que no admite eufemismos. A principios de agosto, la empresa comunicó el despido de más de 250 trabajadores de su planta industrial La China, ubicada en Concepción del Uruguay (Entre Ríos), justificando la medida en la caída de la actividad provocada por la gripe aviar. Con anterioridad, Granja Tres Arroyos había paralizado por un mes la planta de Avex en Río Cuarto (Córdoba) y suspendido a todo el personal en la planta Pinazo de Pilar. En Wade II hubo paralizaciones por conflictos salariales y bloqueos, mientras que en Wade I la producción se redujo de manera notoria.
El historial reciente incluye además el cierre de la planta de Tristán Suárez con 200 despidos y el cierre de la planta de Becar en Concepción del Uruguay, desde donde los 270 trabajadores fueron trasladados a La China, la misma planta que meses después recibiría los despidos masivos de agosto. Una lógica de concentración y achicamiento que ahora desemboca en la parálisis de Capitán Sarmiento.
El peso de una deuda de 350 millones de dólares
Detrás de cada cierre y suspensión late una crisis financiera de proporciones: la empresa arrastra un pasivo de 350,9 millones de dólares y negocia con sus acreedores una reestructuración que contempla quitas de hasta el 75% del capital, plazos de pago a siete años y la venta de al menos cinco activos no estratégicos. A fines de 2024, Granja Tres Arroyos ingresó en un proceso preventivo de crisis, desde donde aceleró los recortes internos mediante un programa de retiros voluntarios y comenzó a afrontar sus obligaciones «de manera escalonada y en cuotas».
El colapso de la principal avícola del país no puede leerse en clave exclusivamente empresarial. Se trata de la destrucción de miles de puestos de trabajo en una industria que históricamente fue motor de empleo en el interior bonaerense y en provincias como Entre Ríos y Córdoba. Las suspensiones y cierres no solo dejan trabajadores en la calle, sino que erosionan la trama productiva de ciudades enteras que dependen del empleo industrial para sostener su economía local. La fórmula «fuerza mayor» que esgrime la empresa en sus comunicados no alcanza para explicar una crisis que es también el resultado de decisiones empresariales, de un contexto macroeconómico que encareció insumos y tarifas, y de un Estado que asiste al desmoronamiento sin intervenir con políticas activas de sostenimiento del empleo.
Puntos clave
- Granja Tres Arroyos suspendió «hasta nuevo aviso» su planta de Capitán Sarmiento desde el 31 de agosto de 2026, alegando falta de suministro eléctrico y razones operativas.
- El retiro de maquinaria concesionada y el vaciamiento de oficinas generan entre los trabajadores la certeza de que el cierre será definitivo.
- En lo que va del año, la empresa despidió a más de 250 empleados en Concepción del Uruguay y paralizó o cerró plantas en Pilar, Río Cuarto, Tristán Suárez y Becar.
- La compañía arrastra un pasivo de 350,9 millones de dólares y negocia quitas de hasta el 75% del capital con sus acreedores.
- A fines de 2024, Granja Tres Arroyos ingresó en un proceso preventivo de crisis.
-
Economía 💲4 díasTarifazo en transporte: más de un millón de personas dejó de usar el colectivo en un mes
-
Espectáculos 🎭7 díasLa familia de Sergio Denis apelará el fallo que culpó al cantante por su propia caída
-
Economía 💲5 díasEl ministro de Economía de Uruguay destrozó a Milei y advirtió sobre el riesgo de “terminar como Argentina”
-
Industria14 horasCoca-Cola cerró su histórica planta de Ventura tras 114 años y reubicará a 78 de sus 85 trabajadores
-
Investigación 🔎5 díasLa fiscalía de Bolivia citó a Beller para que declare en la causa por enriquecimiento ilícito de Cerimedo
-
Región6 díasColombia llora a 331 muertos y comienza la reconstrucción, a dos semanas del terremoto
-
Economía 💲5 díasEl BCRA interviene en la crisis de mora, pero del lado de los bancos y fintech: no se salvarán ni las cuentas sueldo
-
Gremiales3 díasEl Consejo del Salario fracasó: la CGT pidió $911.000, empresarios ofrecieron $400.000 y decide el Gobierno
