CABA
CABA gasta $3.000 millones en IA para reemplazar operadores telefónicos humanos
El Gobierno porteño adjudicó a Solar Insights S.A. una plataforma de inteligencia artificial con síntesis de voz que sustituirá la atención telefónica de vecinos. La contratación se concretó mientras la administración de Jorge Macri avanza en la reducción histórica de su planta de empleados públicos.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires contrató una plataforma de inteligencia artificial capaz de mantener conversaciones telefónicas con vecinos imitando la voz humana, en una licitación que insumirá más de 3.000 millones de pesos del erario porteño. La adjudicación de la Licitación Pública 2051-0661-LPU26, publicada en el Boletín Oficial, cayó sobre la firma Solar Insights S.A. y contempla, entre otros servicios, la suscripción a la plataforma ElevenLabs, tecnología de síntesis de voz de alta fidelidad desarrollada por una empresa de origen polaco con sede en Nueva York que opera globalmente.
Una IA para atender el teléfono: así funciona el sistema
A diferencia del chatbot Boti, que la Ciudad utiliza para intercambios escritos, la nueva infraestructura tecnológica apunta a reemplazar la interacción telefónica, esto es, la voz humana en tiempo real. Según el pliego licitatorio, el contrato incluye tres componentes: un servicio de «contingencia» por $1.198.050.000; los servicios de «Consultoría, Soporte y Mantenimiento Evolutivo del Ecosistema de Voz» por $872.511.680; y la suscripción a la plataforma ElevenLabs en modalidad SaaS por $950.366.524,80. El total asciende a $3.020.928.204,80.
La licitación fue impulsada por la Dirección General Canales Digitales, el área del GCBA responsable de coordinar las interfaces entre plataformas digitales y canales conversacionales, y de establecer los estándares de experiencia para los bots gubernamentales. La adquisición se encuadra en la estrategia de digitalización de la relación entre la administración porteña y los vecinos que el macrismo viene ejecutando desde su primer mandato.
El contexto: despidos, retiros y la planta más baja en diez años
La contratación tecnológica se produce en un contexto de reducción sistemática del empleo público porteño. A comienzos de 2024, aproximadamente 3.000 trabajadores precarizados recibieron notificaciones de rescisión contractual mediante mensajes de WhatsApp, sin previo aviso oficial, afectando áreas sensibles como adicciones, situación de calle, salud mental y atención a víctimas de violencia de género, según informaron ATE y las propias organizaciones de trabajadores despedidos.
En febrero de 2026, Jorge Macri habilitó además un régimen de retiros voluntarios para empleados de planta permanente, vigente hasta el 31 de mayo de ese año. En julio de 2026, la administración porteña formalizó mediante los decretos 259/2026 y 260/2026 la eliminación de 359 cargos gerenciales y subgerenciales, alcanzando, según el propio Macri, «la planta administrativa más baja de los últimos 10 años».
«Eliminamos 359 cargos gerenciales. Ya dimos de baja 9.000 cargos y alcanzamos la planta administrativa más baja de los últimos 10 años», declaró Jorge Macri al anunciar esa medida. La misma gestión que reduce trabajadores de carne y hueso desembolsa más de 3.000 millones de pesos para que una máquina les tome el teléfono a los vecinos. La contradicción no parece incomodar a la jefatura de gabinete porteña.
El negado reemplazo y las promesas del macrismo
Según una fuente de la jefatura de gabinete porteña, en los próximos meses no tienen pensado «dar de baja contratos ni recortar personal de planta», aunque admitió que la administración sigue «en línea con el plan para reducir el gasto público y modernizar la administración». La declaración resulta difícil de sostener frente al historial reciente: desde diciembre de 2023, el macrismo porteño redujo la planta administrativa en un 15%, lo que equivale a casi 9.000 empleados menos, según datos del propio Ejecutivo porteño difundidos en julio de 2026.
La apuesta por ElevenLabs no es casual. La plataforma, fundada en 2022, es una de las líderes globales en síntesis de voz con IA y en el despliegue de agentes conversacionales para sistemas telefónicos. Su tecnología permite que un operador virtual responda llamadas, gestione consultas e incluso tome turnos con una voz prácticamente indistinguible de la humana. La Ciudad de Buenos Aires paga por acceder a esa capacidad en la modalidad más económica posible: SaaS (Software as a Service), es decir, una suscripción a una plataforma externa en lugar de desarrollar tecnología propia.
El modelo: modernización o sustitución de derechos laborales
La operación revela una lógica que combina dos dinámicas que el macrismo presenta como distintas pero que funcionan de manera articulada: reducción del personal humano y expansión tecnológica financiada con fondos públicos. El resultado es que el Estado porteño, mientras recorta trabajadores que prestan servicios directos a la comunidad, invierte cifras millonarias en herramientas que reemplazan funciones que antes realizaban personas con derechos laborales, aguinaldo, obra social y estabilidad.
La pregunta que el Gobierno porteño no responde es cuántos de los empleados eliminados en estos dos años y medio atendían canales de comunicación con vecinos. Si la respuesta implica que esas tareas ahora las realizará una IA contratada a más de 3.000 millones de pesos, el «plan de modernización» tiene un nombre más preciso: sustitución de trabajo humano con fondos del Estado y sin ningún tipo de debate público ni legislativo sobre las consecuencias sociales de esa decisión.
Puntos clave
- El GCBA adjudicó la Licitación Pública 2051-0661-LPU26 a Solar Insights S.A. por $3.020.928.204,80 para implementar una IA de voz conversacional.
- La plataforma contratada es ElevenLabs, tecnología de síntesis de voz que permite reemplazar operadores telefónicos humanos.
- La gestión Macri redujo la planta de empleados públicos en casi 9.000 cargos desde diciembre de 2023, según datos del propio Ejecutivo porteño.
- En 2024, unos 3.000 trabajadores precarizados fueron despedidos sin aviso mediante WhatsApp, muchos de ellos en áreas de atención a sectores vulnerables.
- La jefatura de gabinete porteña negó recortes inminentes, pero reconoció que continúa el «plan para reducir el gasto público y modernizar la administración».
CABA
Ciudades inteligentes sin política laboral: el vacío que dejó el congreso de intendentes en CABA
Casi 300 gobiernos locales y 82 intendentes de distintas provincias se reunieron en la Usina del Arte para debatir inteligencia artificial, transformación digital y su impacto en el trabajo. Jorge Macri advirtió que la IA va a plantear ganadores y perdedores y reclamó que los gobiernos garanticen que la mayoría de la sociedad quede del lado de los beneficiados.
La primera edición de URBAN CITIES Buenos Aires 2026, el Congreso Federal de Ciudades Inteligentes, reunió este miércoles en la Usina del Arte, en el barrio de La Boca, a representantes de casi 300 municipios y a 82 intendentes de todo el país para discutir uno de los desafíos más urgentes de la gestión pública contemporánea: cómo incorporar la inteligencia artificial a los servicios del Estado sin que esa transformación profundice las desigualdades existentes en el mercado laboral y en el acceso a la educación.
El evento fue organizado por la Unidad de Relaciones Federales y Vinculación Interjurisdiccional del Gobierno de la Ciudad, encabezada por César Torres. La apertura estuvo a cargo del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien planteó el eje político del encuentro con una frase que sintetiza la tensión de fondo: «Estamos frente a una revolución tecnológica y nuestro desafío es que la mayoría de la sociedad esté del lado de los ganadores».
La IA ya modificó el mercado laboral; la pregunta es quién paga el costo
Macri puso sobre la mesa una preocupación que los datos ya respaldan con crudeza. Un relevamiento publicado meses atrás por el Consejo Económico y Social de la Ciudad de Buenos Aires (CESBA), con asesoría de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), estableció que el 67% del empleo porteño tiene algún grado de exposición a la inteligencia artificial generativa, con un índice de 0,353 que supera al de Estados Unidos, Francia y el Reino Unido. Las ocupaciones más afectadas son precisamente las más numerosas del distrito: empleados administrativos, contables, de atención al público y profesionales de TIC.
En ese contexto, el jefe de Gobierno reconoció que una parte importante de quienes integran hoy el mercado laboral se formó en un mundo analógico y debe adaptarse a herramientas que cambian a una velocidad que los sistemas educativos no pueden seguir. «La IA va a plantear ganadores y perdedores», admitió, y llamó a que los gobiernos asuman ese desafío sin naturalizarlo. El planteo, sin embargo, no vino acompañado de ninguna medida concreta de protección para los sectores laborales más vulnerables a la automatización.
La tensión entre el discurso de la oportunidad tecnológica y la ausencia de políticas activas de reconversión laboral fue la que atravesó, de manera implícita, toda la jornada. Hablar de ciudades inteligentes sin debatir quién financia la transición y quién carga con sus costos es, en el mejor de los casos, una omisión; en el peor, una decisión política.
La educación, entre el discurso y la contradicción
Macri también colocó el problema educativo en el centro del debate. «En las escuelas hay chicos estudiando para trabajos que hoy no existen», afirmó, y señaló que la formación no puede concebirse como una etapa que cierra con el egreso escolar o universitario: «Necesitamos que los ciudadanos sigamos aprendiendo a lo largo de la vida».
La ministra de Educación porteña, Mercedes Miguel, también expuso en el congreso. Su presencia tiene una lectura política específica: el gobierno de Macri incorporó el uso de inteligencia artificial como contenido obligatorio en la escuela primaria porteña, con un anexo curricular elaborado, según trascendió, con herramientas de IA generativa. La apuesta plantea preguntas abiertas sobre cómo se garantiza la equidad en el acceso a esas herramientas en un sistema educativo con brechas tecnológicas notorias entre escuelas.
Un mapa federal con lecturas cruzadas
La convocatoria tuvo un componente político que no pasó desapercibido: reunió a intendentes de distintos partidos y provincias bajo la conducción del gobierno porteño. Entre los presentes se contaron Julio Alak, intendente de La Plata; Daniel Passerini, de Córdoba; Soledad Martínez, de Vicente López; Rodrigo Aybar, de Tres de Febrero; Santiago Passaglia, de San Nicolás; Leonel Chiarella, de Venado Tuerto; y varios jefes comunales de la Patagonia y Cuyo, como Carlos Koopmann (Zapala), Bruno Pogliano (El Bolsón), Lino Yonar (Campo Quijano) y Susana Laciar (San Juan).
La presencia de Alak, intendente del principal municipio bonaerense y figura del kirchnerismo, en un evento organizado por la administración macrista no es un dato menor. Sugiere que la agenda de las ciudades inteligentes, con todo lo que implica en términos de infraestructura digital, datos ciudadanos y relación con el sector privado tecnológico, empieza a configurar un espacio de disputa política que cruza las fronteras partidarias tradicionales.
Entre los expositores también estuvieron el jefe de Gabinete porteño, Gabriel Sánchez Zinny; el presidente de la Fundación País Abierto y Digital, Andrés Ibarra, ex funcionario macrista con vínculos en el ecosistema tecnológico, y el emprendedor Mateo Salvatto. La participación de empresas tecnológicas y startups completó un cuadro en el que el sector privado tuvo un lugar central en la definición de la agenda pública.
Qué significa ciudad inteligente y para quién
Durante el encuentro también se discutió qué significa en la práctica aplicar tecnología a la gestión municipal. Macri planteó que «una ciudad inteligente no es algo que se compra» y señaló que requiere también una ciudadanía y equipos preparados. La frase es razonable, pero evade la pregunta más incómoda: qué pasa con los municipios que no tienen los recursos, la conectividad ni el capital humano técnico para implementar esas transformaciones sin asistencia del Estado nacional o provincial.
La jornada había comenzado el martes 1 de septiembre con una sesión técnica destinada a los equipos de gobiernos locales y provinciales, donde se trabajó sobre herramientas concretas de gestión de datos, seguridad, salud y movilidad. La intención declarada es que las experiencias exitosas puedan replicarse en otros distritos. El desafío real es que esa replicación no reproduzca también las asimetrías de partida.
Puntos clave
- Casi 300 gobiernos locales y 82 intendentes participaron del primer Congreso Federal de Ciudades Inteligentes en la Usina del Arte.
- Jorge Macri advirtió que la IA va a plantear ganadores y perdedores, sin anunciar medidas concretas de protección laboral.
- El CESBA y la OIT establecieron que el 67% del empleo porteño tiene exposición a la IA generativa, con un índice superior al de EE.UU. y Europa.
- El intendente kirchnerista de La Plata, Julio Alak, participó del evento organizado por la administración macrista.
- El congreso no incluyó propuestas concretas de reconversión laboral para los sectores más vulnerables a la automatización.
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