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Industria

Tres meses sin producción, un plan que nunca llegó y 140 familias en la calle: así cerró La Suipachense

El Juzgado Civil y Comercial N° 7 de Mercedes decretó la quiebra de Lácteos Conosur S.A., razón social de la tradicional empresa láctea bonaerense. Tres meses sin producción, 140 trabajadores en la calle y un sector que en 2024 ya había perdido casi el 10% de su consumo interno.

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— 🎙️ Resumen de audio generado por IA.

★ El Juzgado Civil y Comercial N° 7 de Mercedes decretó la quiebra de Lácteos Conosur S.A., la razón social bajo la que operaba La Suipachense, empresa con más de 70 años de trayectoria en la localidad bonaerense de Suipacha y que en su mejor momento procesó 250.000 litros diarios de leche. La resolución judicial dejó a 140 trabajadores sin empleo, ordenó la inhibición general de bienes de la compañía y dispuso la inhabilitación definitiva de la firma.

La quiebra también alcanzó al empresario venezolano Jorge Luis Borges León, responsable de la administración de la empresa y controlante a través del grupo venezolano Maralac, quien quedó inhabilitado por el período que establece la ley concursal, «salvo que se configure alguno de los supuestos de reducción o prórroga previstos», según el texto del fallo judicial.

Tres meses sin producción y un plan que nunca llegó

El colapso final de La Suipachense no fue repentino. La crisis se aceleró a comienzos de septiembre de 2025, cuando la dirección despidió a nueve empleados administrativos y advirtió sobre la posible desvinculación de otros 60 trabajadores. A partir de ese momento, la planta interrumpió su producción por completo y los empleados iniciaron protestas junto a vecinos de Suipacha y Chivilcoy.

A fines de octubre, la Justicia exigió a la empresa la presentación de un plan de acción para intentar una reactivación. Ese plan nunca se materializó. Tres meses después de la paralización, el fallo fue categórico en su diagnóstico: «la empresa cuya quiebra se solicita se encuentra con un cese en su producción desde hace aproximadamente 3 meses, circunstancia que no sólo se encuentra denunciada en el expediente sino que es pública y notoria, resultando de ello la delicada y grave situación de los trabajadores a cargo de la empresa, con la consiguiente nula generación de ingresos de la concursada, hecho que además complejiza al extremo el restablecimiento de su puesta en funciones», indicó textualmente el fallo judicial.

El grupo Maralac y una cadena de derrumbes

La quiebra de La Suipachense no es un episodio aislado dentro del universo empresario del grupo Maralac. El mismo grupo venezolano también controló ARSA (Alimentos Refrigerados S.A.), otra firma láctea que atravesó graves dificultades en el mismo período. A esa lista se agrega el emblemático caso de Sancor, la cooperativa láctea que fue durante décadas sinónimo de la industria lechera argentina, y la empresa Verónica, también afectada por el contexto sectorial. El cierre de La Suipachense se inscribe, entonces, en un proceso de concentración y derrumbe que viene erosionando el entramado lácteo nacional desde hace varios años.

Un sector en caída libre

El contexto en el que operó La Suipachense hasta su quiebra no admite lecturas optimistas. Según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), el consumo de lácteos cayó un 9,7% en 2024, con bajas particularmente pronunciadas en el segmento de leches. Si bien en 2025 el acumulado anual mostró una recuperación del 5,2% en volumen, ese repunte no alcanzó para compensar el derrumbe del año anterior. En diciembre de 2025, último dato disponible del OCLA, las ventas registraron una caída del 1,1% interanual en volumen.

La situación interna se agrava además por la presión que ejerce el mercado externo. Según un informe del Movimiento CREA, las existencias de productos lácteos superan en un 9,6% las cifras de 2024, lo que obliga a liquidar stocks a precios poco competitivos. En el plano internacional, la producción mundial de leche sigue en alza mientras la demanda permanece estancada en regiones clave como Asia y Medio Oriente, mercados estratégicos para la colocación de leche en polvo argentina. Las proyecciones del Movimiento CREA para 2026 anticipan que la producción podría seguir aumentando en un marco de mayor concentración sectorial y rentabilidad presionada.

Una industria que se achica y un Estado que no aparece

El cierre de La Suipachense no es el primero ni será el último en un sector que acumula bajas a un ritmo que ningún rebote parcial logra revertir. La combinación de caída del consumo interno, sobreoferta global, precios deprimidos y ausencia de políticas industriales activas configura un escenario en el que las empresas más débiles del entramado lácteo no encuentran salida. Los 140 trabajadores de Suipacha se suman así a una lista que crece mes a mes en la provincia de Buenos Aires y en el resto del país, sin que ningún organismo estatal haya anunciado, hasta el momento, medidas concretas de asistencia o reconversión para los afectados.

Puntos clave

  • El Juzgado Civil y Comercial N° 7 de Mercedes decretó la quiebra de Lácteos Conosur S.A. (La Suipachense), con inhabilitación definitiva de la firma e inhibición general de bienes, según el fallo judicial citado en el material de base.
  • La empresa, controlada por el grupo venezolano Maralac a través de Jorge Luis Borges León, llevaba más de 70 años en el mercado y procesó en su mejor momento 250.000 litros diarios de leche.
  • La planta estuvo tres meses sin producción antes de la declaración de quiebra; la Justicia exigió un plan de acción a fines de octubre de 2025 que la empresa no presentó.
  • Según el OCLA, el consumo de lácteos cayó un 9,7% en 2024 y registró una baja interanual del 1,1% en diciembre de 2025, último dato disponible.
  • El Movimiento CREA advirtió que las existencias de productos lácteos superan en un 9,6% las cifras de 2024, con presión adicional a la baja sobre los precios al productor. ★

Industria

Por la caída del mercado automotriz y las importaciones chinas, Pirelli paró sus máquinas

La planta de neumáticos de Merlo suspenderá su producción durante el fin de semana largo en un escenario de retracción del mercado interno y exportaciones que caen a Brasil. Desde 2023, la empresa ya acumuló 700 despidos.

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De 18.000 a 4.000 unidades por día: el colapso de Pirelli que también golpea a toda la industria nacional

★ La planta de Pirelli en Merlo, provincia de Buenos Aires, apagará sus máquinas este fin de semana largo: no operará el domingo ni ninguno de sus tres turnos hasta la reanudación del martes. La medida fue acordada con el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) y los 650 trabajadores percibirán la totalidad de sus salarios durante la parada.

El motor que se apaga: Stellantis como detonante

La suspensión responde, en forma directa, al recorte de producción anunciado por la terminal Stellantis en El Palomar, fabricante de los modelos Peugeot 208 y 2008, que pasará de dos turnos a uno durante lo que resta de mayo y todo junio. La automotriz abrió además una lista de retiros voluntarios para parte de sus 2.300 operarios, en un contexto donde las ventas de vehículos 0 kilómetro cerraron abril con una contracción del 14% en los patentamientos internos y una caída del 37,1% en las exportaciones al mercado brasileño.

La decisión de Stellantis de reducir su actividad arrastra en cadena a sus proveedores directos, entre ellos Pirelli, en un efecto dominó que evidencia la fragilidad de una industria que opera al límite de su rentabilidad en el actual contexto macroeconómico.

Una industria en caída libre

Los números de Pirelli reflejan un deterioro estructural que va mucho más allá de una parada técnica de fin de semana. Hoy la empresa fabrica, en promedio, entre 3.500 y 4.000 unidades diarias. En 2013, esa cifra era de 18.000 unidades; incluso durante la pandemia, con gran parte de la economía paralizada, la producción rondaba las 9.000 unidades por día. La caída acumulada equivale a una destrucción de más del 80% de la capacidad productiva histórica de la planta.

Desde el inicio de la gestión de Javier Milei en diciembre de 2023, la empresa acumuló 700 despidos, una sangría silenciosa que la parada de este fin de semana vuelve a poner en primer plano.

La importación como política: el 75% de los neumáticos vienen de afuera

El otro gran factor que golpea a la industria nacional de neumáticos es la apertura importadora. Hoy, el 75% de los neumáticos que se venden en Argentina provienen del exterior, con China como uno de los proveedores más dinámicos. Esta realidad no es ajena a las políticas del gobierno nacional: la desregulación comercial y la apertura de importaciones impulsadas por la gestión libertaria encuentran en la industria del neumático uno de sus efectos más concretos y medibles.

El dato resulta especialmente elocuente si se lo cruza con el escenario más amplio de la economía argentina: según datos del INDEC, la Canasta Básica Alimentaria acumuló una variación interanual del 32,8% a marzo de 2026, mientras que el presupuesto familiar destinado a servicios públicos trepó más del 525% desde diciembre de 2023. Con el salario real erosionado y el consumo interno deprimido, la demanda de vehículos nuevos no encuentra piso.

Desindustrialización silenciosa: el círculo vicioso

La situación de Pirelli se inscribe en un patrón más amplio que economistas y organizaciones sindicales vienen documentando con preocupación creciente. La contracción del mercado interno, combinada con la apertura indiscriminada a las importaciones y la caída del poder adquisitivo de los trabajadores, configura un círculo vicioso de desindustrialización: menos ventas de autos, menos demanda de neumáticos, menos producción nacional, más importaciones, más presión sobre el empleo industrial.

El acuerdo con el SUTNA para preservar los salarios durante la parada es un indicador del nivel de alerta que existe en el sector: los trabajadores del neumático saben que cada suspensión pactada puede ser el preludio de algo más permanente. La pregunta que los datos no logran responder todavía es si la industria nacional del neumático conservará escala suficiente para sostenerse, o si el proceso de sustitución por importaciones terminará siendo irreversible.

Puntos clave:

  • Pirelli suspende producción este domingo en su planta de Merlo; los 650 trabajadores cobrarán salario completo.
  • La suspensión se origina en el recorte de Stellantis, que pasó a un turno y abrió retiros voluntarios para sus 2.300 operarios.
  • Los patentamientos cayeron 14% en abril y las ventas a Brasil se desplomaron 37,1%.
  • La producción de Pirelli bajó de 18.000 unidades diarias en 2013 a entre 3.500 y 4.000 en la actualidad.
  • El 75% de los neumáticos vendidos en Argentina son importados; las importaciones chinas son uno de los factores determinantes.
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