Conectate con El Argentino

Investigación 🔎

Corrupción tras las rejas: el director del Servicio Penitenciario Federal en la mira por comida podrida y mafias

El juez Federico Villena allanó a Fernando Martínez en una causa que investiga cartelización y el suministro de alimentos con bacterias fecales en el penal de Ezeiza. Escándalo por un celular desaparecido y nexos con La Salada.

Publicado hace

#

— 🎙️ Resumen de audio generado por IA.

★ La Justicia federal de Lomas de Zamora ejecutó un allanamiento en las oficinas de Fernando Julián Martínez, director del Servicio Penitenciario Federal (SPF), en el marco de una investigación por presuntos vínculos con empresas proveedoras de alimentos en mal estado para los detenidos.

La medida, ordenada por el juez Federico Villena, surge tras detectarse una presunta «cartelización» del servicio de alimentación en la cárcel de Ezeiza, donde se habrían utilizado empresas pantalla para evadir sanciones judiciales previas.

Tensión durante el procedimiento

El procedimiento tuvo momentos de alta tensión cuando Martínez intentó evitar el secuestro de su teléfono móvil. Según fuentes del caso, el funcionario entregó inicialmente un aparato viejo en desuso y, al ser intimado por el celular que utiliza habitualmente, alegó haberlo «extraviado» esa misma mañana.

Sin embargo, un informe técnico reveló que la última señal del dispositivo «perdido» impactó en una antena de Barracas apenas una hora antes del allanamiento, lo que hace sospechar al magistrado que Martínez recibió una filtración y destruyó el aparato para ocultar pruebas.

Alimentos contaminados

La causa tiene su origen en denuncias por alimentos en mal estado en el penal de Ezeiza, donde peritajes de la ANMAT confirmaron la presencia de bacterias como Escherichia coli en niveles no aptos para consumo humano.

Tras prohibirle a la empresa Foodrush seguir operando, el juez detectó que la nueva prestataria, Bio Limp, utilizaba los mismos camiones, empleados y hasta facturaba millonarias sumas a la firma sancionada, funcionando presuntamente como una fachada. Villena llegó a probar personalmente el alimento en la cárcel, tras lo cual sufrió una descompensación que describió como un cuadro «vomitivo».

Contexto político y vínculos

Fernando Martínez asumió la dirección del SPF en marzo de 2024, tras ser nombrado por la entonces ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Bajo su gestión, la fuerza pasó de la órbita del Ministerio de Justicia a la de Seguridad en diciembre de 2023.

Otro dato que llamó la atención de los investigadores es que el director del servicio se movilizaba en una camioneta secuestrada a nombre de Enrique «Quique» Antequera, referente de la feria La Salada que se encuentra prófugo de la Justicia.

Pese a que la fiscal Cecilia Incardona pidió la nulidad del operativo, Villena cuenta con el respaldo de la actual ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, quien manifestó su predisposición para colaborar con la investigación que busca desarticular lo que el juez define como «mafias enquistadas hace muchos años» en el sistema penitenciario.

Las preguntas que el caso deja abiertas

El allanamiento a Fernando Martínez pone sobre la mesa varios interrogantes que la investigación deberá responder en las próximas semanas.

¿Hasta dónde llega la trama?

Lo que comenzó como una denuncia por alimentos en mal estado derivó en la revelación de un presunto esquema de cartelización empresarial que involucra al máximo responsable del sistema penitenciario federal. La pregunta clave es si Martínez actuó solo o si forma parte de una red más amplia que incluye a otros funcionarios y empresarios.

El hecho de que Bio Limp operara como una fachada de Foodrush —usando los mismos recursos logísticos y humanos— sugiere un nivel de coordinación que difícilmente podría pasar inadvertido para las autoridades del SPF. Los investigadores buscan determinar quiénes más estaban al tanto de este esquema y quiénes se beneficiaron económicamente.

El teléfono «extraviado» y la filtración

El episodio del celular desaparecido es uno de los puntos más delicados de la causa. Si se confirma que Martínez fue alertado del allanamiento y destruyó evidencia, se abriría una línea de investigación paralela sobre quién filtró información reservada de la Justicia.

El rastreo de la última señal del dispositivo en Barracas, apenas una hora antes del procedimiento, es un indicio fuerte que el juez Villena no parece dispuesto a pasar por alto. La desaparición del teléfono podría constituir entorpecimiento de la investigación y ocultamiento de pruebas.

La camioneta de Antequera

La presencia de un vehículo secuestrado a nombre de Enrique «Quique» Antequera en manos del director del SPF plantea interrogantes sobre los vínculos entre el sistema penitenciario y el crimen organizado. ¿Cómo llegó ese vehículo a manos de Martínez? ¿Existe alguna relación previa entre ambos?

Antequera, prófugo de la Justicia y vinculado a La Salada, representa uno de los casos emblemáticos de economía ilegal en el país. Que su nombre aparezca en esta investigación agrega una dimensión que trasciende la corrupción administrativa.

El rol de la política

Martínez fue designado por Patricia Bullrich durante su gestión como ministra de Seguridad, en el marco del traspaso del SPF desde Justicia hacia esa cartera. La pregunta inevitable es qué controles se realizaron al momento de su nombramiento y si había antecedentes que pudieran haber alertado sobre su idoneidad para el cargo.

Por otro lado, el respaldo que manifestó la actual ministra Alejandra Monteoliva a la investigación del juez Villena marca una diferencia con la postura de la fiscal Incardona, que pidió la nulidad del allanamiento. Esta tensión entre el Poder Ejecutivo y el Ministerio Público Fiscal será otro elemento a seguir de cerca.

Los detenidos como víctimas invisibles

Más allá de los aspectos legales y políticos, esta causa pone en evidencia una realidad que suele quedar en las sombras: las condiciones de detención en las cárceles argentinas. Los internos en Ezeiza consumieron durante meses alimentos contaminados con bacterias peligrosas para la salud, en un contexto de vulnerabilidad extrema donde no tienen capacidad de rechazo ni alternativas.

El hecho de que haya sido necesario que el propio juez probara la comida —y se descompusiera— para dimensionar la gravedad del problema, habla de lo naturalizada que está la precariedad en el sistema penitenciario. ¿Cuántos otros penales enfrentan situaciones similares sin que lleguen a conocimiento de la Justicia?

Las «mafias enquistadas»

El juez Villena habló de «mafias enquistadas hace muchos años» en el sistema penitenciario. Esta definición sugiere que el problema excede largamente a Martínez y a este gobierno, y que se trata de estructuras consolidadas a lo largo del tiempo, con ramificaciones en distintos estamentos del Estado.

Desarticular estas redes requerirá no solo voluntad política sino también recursos, protección para los investigadores y testigos, y una estrategia judicial de largo aliento. La experiencia indica que estas investigaciones suelen encontrar resistencias tanto dentro como fuera del sistema de justicia.

¿Qué sigue?

En los próximos días, Martínez deberá declarar ante el juez Villena. Su estrategia defensiva y los elementos que pueda aportar —o negar— serán cruciales para el desarrollo de la causa. También será clave el resultado de los peritajes sobre los registros contables de Foodrush y Bio Limp, que podrían revelar el destino final de los millones facturados.

La Justicia deberá determinar si hubo perjuicio económico al Estado, quiénes se beneficiaron de este esquema y qué responsabilidades penales corresponden. Mientras tanto, el SPF enfrenta una crisis de credibilidad que pone en cuestión su capacidad de administrar el sistema penitenciario con un mínimo de transparencia y respeto por los derechos básicos de las personas bajo su custodia.

Investigación 🔎

Secreto de sumario y nueva carta de Agostina: la Justicia avanza sobre posibles cómplices de Barrelier

La Fiscalía de Instrucción 13 de Córdoba decretó el secreto de sumario por 10 días, realizó nuevos allanamientos en la casa del acusado y en el lavadero donde se limpió el Ford Ka, e incorporó a la causa la denuncia de 2025 por privación ilegítima de la libertad contra Claudio Barrelier. La abuela de Agostina entregó una carta de la menor a la Justicia y reclamó más arrestos.

Publicado hace

#

El caso Agostina Vega: por qué Barrelier seguía libre y qué busca ahora la Justicia en su casa.

Femicidio Agostina Vega: secreto de sumario, nueva carta y la familia exige más detenidos

★ La investigación por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, entró este miércoles en una nueva y determinante etapa: la Fiscalía de Instrucción 13 (Distrito 3, Turno 7), a cargo del fiscal Raúl Garzón, decretó el secreto de sumario por 10 días a partir del 3 de junio de 2026, en virtud de nuevas medidas de investigación ordenadas y en ejecución dentro del proceso. Al mismo tiempo, efectivos de la Policía de Córdoba y peritos de la Policía Científica volvieron a allanar la vivienda del único detenido en la causa, ubicada en la calle Juan del Campillo, en el barrio Cofico, mientras la abuela materna de la víctima entregó a la Justicia una carta encontrada entre las pertenencias de su nieta.

El secreto de sumario: la Justicia cierra el expediente mientras avanza sobre pruebas clave

Según el comunicado oficial del Ministerio Público Fiscal de Córdoba, el secreto de sumario «se dispuso en virtud de las nuevas medidas de investigación ordenadas y en ejecución dentro del proceso». La medida implica que el expediente permanece vedado al acceso público por 10 días, período durante el cual la Fiscalía ejecutará diligencias que, por su naturaleza, requieren reserva para no comprometer su eficacia. La decisión fue adoptada de manera sorpresiva al concluir las tareas del día.

En simultáneo, el fiscal Garzón requirió la acumulación a este expediente de la causa iniciada en 2025 contra Claudio Barrelier por privación ilegítima de la libertad, delito por el que el acusado estuvo detenido durante 20 días el año pasado antes de recuperar la libertad bajo fianza. Aquella denuncia se originó cuando una mujer escapó semidesnuda y con las muñecas atadas de la misma vivienda del barrio Cofico donde ahora la Justicia sitúa las últimas horas de vida de Agostina. La acumulación de ambas causas busca establecer un patrón de conducta que consolide el cuadro probatorio contra el imputado.

Dos allanamientos simultáneos: ADN, planimetría y elementos del lavadero

El operativo en la vivienda de Barrelier, sobre calle Juan del Campillo, comenzó pasadas las 13 horas. Los peritos de la Policía Científica realizaron una planimetría forense para determinar las dimensiones y disposición de cada habitación, buscaron manchas hemáticas y secuestraron ropa perteneciente a los ocupantes de la vivienda, incluido un colchón. Fuentes vinculadas al caso indicaron que los investigadores intentan reconstruir la mecánica de la muerte a través de las proyecciones de sangre halladas en el lugar. La Justicia señala ese domicilio como el escenario del crimen.

En forma paralela, efectivos regresaron al lavadero de autos del barrio donde, según la investigación, el martes 26 de mayo el hijo de Soledad Andreani, expareja de Barrelier, llevó a limpiar el Ford Ka negro que el acusado habría utilizado para trasladar los restos de Agostina hasta el descampado del barrio Ampliación Ferreyra donde fueron hallados. En ese segundo operativo los agentes confiscaron dos esponjas y un trapo que serán sometidos a peritajes. El dueño del lavadero relató a medios nacionales que el vehículo «se veía limpio por adentro» al momento de recibirlo.

La Justicia también realizó un procedimiento en el local nocturno Wachitas Bar, donde trabajaba Soledad Andreani, señalada por la familia de la víctima como posible cómplice del crimen.

La carta de Agostina: «la última voluntad de mi nieta»

En uno de los momentos más estremecedores de la jornada, la abuela materna de la víctima, Elizabeth, reveló que encontró una carta manuscrita de Agostina escondida en un cajón de ropa interior de su habitación. «Aportamos la última voluntad de mi nieta en una cartita que ella tenía en un cajoncito de su ropa interior. La encontré esta mañana», declaró ante los medios, visiblemente quebrada. La carta fue entregada a la Fiscalía para su análisis. Según aclaró la abuela, el texto «decía todo lo que ella venía viviendo», aunque prefirió no revelar el contenido públicamente. Al ser consultada, Elizabeth precisó que la carta no menciona a Barrelier.

El fiscal Garzón también incorporó a la investigación a dos fiscales especializados en violencia de género para colaborar en la causa.

«Que caigan todos los que tengan que caer»: la familia exige más detenidos

Mientras se ejecutaban los allanamientos, la familia de Agostina encabezó la marcha por el Ni Una Menos en la ciudad de Córdoba, junto a cientos de personas que reclamaron justicia. Elizabeth apuntó con dureza contra Soledad Andreani, la dueña del Ford Ka que le prestó a Barrelier: «Falta más gente. Esa mujer tiene que estar detenida porque ella es cómplice. Queremos que escuchen a las mujeres; justicia por mi nieta». Y redobló la apuesta: «Que caigan todos los que tengan que caer. Ese tipo no lo puede haber hecho solo».

La madre de Agostina, Melisa Heredia, quien permanece internada en el Hospital San Roque, también se expresó a través de allegados. Heredia sostuvo que Barrelier intentó desviar la investigación desde el primer momento, señalando a un tal «Franco» para distraer la atención. «Cuando mi hija le preguntó si mi nieta no se había contactado con él, él le dijo: ‘Tu hija me preguntó si yo la podía llevar hasta la casa de este chico, a juntarse con este chico'», relató la madre, según medios cordobeses.

La abuela también volvió a cuestionar el accionar de la Comisaría 13, que no tomó la denuncia cuando Heredia se presentó de madrugada el sábado 23 de mayo: «Las personas que estaban en ese lugar no le dieron importancia. A mi hija no le dieron importancia cuando fue a denunciar la pérdida de su hija. Desde el sábado hasta el lunes nadie nos escuchaba».

Un acusado con antecedentes que siguió libre

La acumulación de la causa de 2025 vuelve a poner el foco sobre una pregunta que la familia y la sociedad no dejan de formular: ¿por qué Claudio Barrelier seguía en libertad con antecedentes por privación ilegítima de la libertad? El expediente anterior lo mantuvo detenido apenas 20 días antes de ser liberado por orden del fiscal Iván Javier Rodríguez, con la obligación de presentarse mensualmente ante la Fiscalía. La causa continuaba abierta cuando Agostina Vega cruzó el umbral de su casa el 23 de mayo de 2026.

Puntos clave:

  • La Fiscalía de Instrucción 13 decretó el secreto de sumario por 10 días desde el 3 de junio de 2026, en el marco de nuevas medidas de investigación.
  • Se realizaron allanamientos simultáneos en la vivienda de Barrelier en barrio Cofico y en el lavadero donde se limpió el Ford Ka negro usado para trasladar los restos de Agostina.
  • La Fiscalía requirió la acumulación de la causa de 2025 por privación ilegítima de la libertad contra el imputado, que le valió 20 días de detención antes de ser liberado.
  • La abuela Elizabeth entregó a la Justicia una carta manuscrita de Agostina encontrada en su habitación, descrita como su «última voluntad».
  • La familia exige la detención de Soledad Andreani, dueña del Ford Ka, y sostiene que Barrelier no actuó solo.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo