Judiciales ⚖️
Caso Lucas Verón: decisivo testimonio implica aún más a la policía
En tanto, Cristian Verón, padre de Lucas, declaró esta tarde que cuando fueron al hospital ya sabían «que había sido la Policía» la responsable de balear a su hijo, a quien definió como «un chico sano de la casa, que trabajaba y estudiaba», y que «jamás pisó ni la vereda de una comisaría».
El joven que sobrevivió a los balazos tras la persecución policial en la que fue asesinado Lucas Verón, en 2020 en González Catán, aseguró hoy en el inicio del juicio por jurados a dos efectivos que estos oficiales no les dieron la voz de alto, que aceleraron la moto porque los quisieron chocar con el patrullero y se asustaron y que les efectuaron «cuatro disparos».
En tanto, Cristian Verón, padre de Lucas, declaró esta tarde que cuando fueron al hospital ya sabían «que había sido la Policía» la responsable de balear a su hijo, a quien definió como «un chico sano de la casa, que trabajaba y estudiaba», y que «jamás pisó ni la vereda de una comisaría».
Por su parte, Marco Gonzalo Aguirre, amigo de Lucas (18), y quien manejaba la moto en la que llevaba como acompañante a la víctima la madrugada del 10 de julio de 2020, en pleno aislamiento por la pandemia del coronavirus, fue el primer testigo en declarar en el debate que comenzó esta tarde en una sala repleta del Patio de las Américas de la Universidad de La Matanza.
Desde la mañana y mientras se desarrollaba la elección de los 12 jurados titulares y los 6 suplentes que tienen que determinar si los policías Ezequiel Benítez y Cintia Duarte son culpables o inocentes, los familiares de Verón se concentraron en la puerta de la universidad con remeras con el rostro de la víctima y banderas que reclamaban justicia para Lucas, y hasta mostraron un flyer con la secuencia del hecho en el que fue cometido el crimen.
«Van a escuchar una historia triste, de gatillo fácil», le dijo el fiscal del juicio Sergio Antín al jurado popular en los lineamientos generales del juicio al que llegaron los policías acusados del delito de «homicidio agravado por ser cometido por un miembro de una fuerza de seguridad y por el uso de arma de fuego y tentativa de homicidio», en el primer caso de Verón (18) y en el segundo de Aguirre, quien era menor de edad al momento del hecho.
Recién pasadas las 18, Aguirre se sentó ante el jurado popular y unas mil personas, entre familiares y alumnos de la universidad que desbordaban la sala, y relató que esa noche concurrió a la casa de Lucas para festejar su cumpleaños.
«A la noche jodimos entre amigos, salimos a tomar aire al patio y vemos que pasa un patrullero y nos miran, no le dimos bola y entramos», recordó Aguirre, quien luego añadió que decidieron ir con la moto junto a Lucas a comprar gaseosas y alguna bebida energizante.
El joven sostuvo que «como no había nada abierto» por el aislamiento por el coronavirus regresaron a la casa de Lucas, pero en ese momento se encontraron «con un patrullero con las sirenas y luces apagadas» que los «quiso chocar».
«No nos dieron una orden de alto, nos asustamos y acelero, era la primera vez que nos pasó algo así. Nos subimos a la vereda y el patrullero nos persiguió tirando cuatro tiros», dijo el testigo.
Según le explicó al jurado, primero hubo dos disparos y luego otros dos cuando cayeron de la moto.
«Lucas corría adelante y yo atrás, él trastabilla y cae, lo paso y vuelvo porque no venía más», dijo el joven, quien contó que fueron al hospital y después lo vio a Lucas «en la camilla ya sin vida».
El testimonio de Aguirre culminó con aplausos por parte del público, aunque el juez técnico Gerardo Gayol, del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 4 de La Matanza, reprendió a los presentes, a quienes les dijo que iba a ordenar el desalojo de la sala de audiencias si se volvía a repetir.
Antes de Aguirre, el que pidió declarar fue el policía Benítez, quien admitió que participó de la persecución en un móvil «con las balizas apagadas» y que efectuó dos disparos porque pensó que los jóvenes estaban armados, aunque dijo que tras el hecho se retiró del lugar sin asistirlas porque creyó que no había herido a nadie.
El policía dijo que esa noche recorría la zona de González Catán y que habitualmente patrullaban las calles con las sirenas apagadas por razones de seguridad, ya que en otras ocasiones habían recibido pedradas o disparos.
En ese marco y durante el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO), identificaron esa madrugada a «varios masculinos» que enviaron a su casa hasta que en un momento se cruzaron una moto con dos jóvenes a bordo.
«Queremos identificar a la moto pero se van y arranca la persecución con las balizas apagadas pero las luces siempre prendidas, a unos 70 metros de distancia», explicó Benítez, quien agregó que la moto cayó por la velocidad, por lo que se detuvo y, si bien «no se lograba ver bien», dijo que uno de los sospechosos «se da vuelta como que esgrimió un arma».
Ante esa situación, el policía realizó dos disparos con su arma reglamentaria pero dijo que creyó que no los había herido, tras lo cual a «los dos minutos» los alertaron por un «robo en proceso» y se retiraron del lugar.
Sin embargo, minutos después regresó con otros tres móviles porque en ese sitio les informaron que había un herido de bala «por una pelea entre bandas».
«No me imaginé que hubiese herido a una persona, yo no apunté», sostuvo Benítez.
Luego fue el turno de Cristian Verón, quien declaró que «Lucas era un chico sano de la casa que trabaja y estudiaba. Anhelaba llegar a 18 años para cumplir sus proyectos de vida».
«En el hospital llegamos a la guardia, lo ingresan a una sala y diez minutos después una doctora me dice que ya no había más nada para hacer y que entremos a despedirnos. Ya sabíamos en ese momento que había sido la Policía», aseguró el hombre respecto al día del crimen, y añadió que su hijo «no tenía antecedentes» y que «jamás pisó ni la vereda de una comisaría».
El debate continuaba con la declaración de otros testigos, entre ellos la madre de la víctima, y se presume que el juicio continuará varias horas más.
El hecho ocurrió el 10 de julio de 2020 en la esquina de Achegas y Llerena, en González Catán, cuando luego de una persecución un patrullero impactó de atrás al rodado en el que se desplazaban las víctimas, quienes cayeron al piso y comenzaron a correr en dirección a la casa de una de ellas, ubicada a una cuadra y media.
Aparentemente, el policía Benítez, quien manejaba la patrulla, descendió y efectuó entre dos y tres disparos con su arma reglamentaria, uno de los cuales impactó en el tórax de Verón, quien luego falleció en el hospital Simplemente Evita.
CABA
Tatiana Fernández murió asfixiada: la autopsia revela lesiones defensivas
La pericia determinó que la joven hallada en Retiro murió por asfixia mecánica por compresión y que tenía lesiones defensivas leves en las muñecas. El principal acusado, Renato Iván Tabella, también es señalado por el femicidio de Daniela Villalba en Córdoba.
Las lesiones defensivas en las muñecas de Tatiana Micaela Fernández son uno de los datos que la autopsia sumó al expediente por un femicidio que la Justicia vincula con otro crimen cometido en Córdoba.
La joven fue hallada muerta en un domicilio del barrio porteño de Retiro. La causa fue reasumida por el juez Guillermo Rongo, titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N.° 22 de la Ciudad de Buenos Aires, quien en las próximas horas le tomará declaración indagatoria a Renato Iván Tabella, acusado también por el femicidio de Daniela Villalba, ocurrido en la provincia de Córdoba. Las primeras tareas investigativas fueron encabezadas por el fiscal Matías Di Lello, titular de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N.° 53.
Qué reveló la autopsia
Fuentes judiciales informaron que el estudio indicó que Fernández fue asesinada y que la causa de la muerte es una “asfixia mecánica por compresión”. Según las mismas fuentes, la víctima presentaba además lesiones defensivas leves en las muñecas.
Voceros vinculados a la investigación señalaron que los peritos extrajeron muestras para los estudios toxicológicos, histopatológicos y complementarios de rigor. Los resultados de esos análisis todavía no fueron informados.
Cómo fue el hallazgo
El cuerpo fue encontrado el domingo a las 8:40, cuando una amiga, preocupada porque Fernández no respondía los mensajes, llamó a un cerrajero para ingresar al lugar, que estaba cerrado con llave. El domicilio está ubicado en la calle Libertad al 1200, frente al edificio de la SIDE, y la joven estaba sin vida al costado de la cama, tapada con una sábana.
Según los primeros datos, la mujer había acordado una cita la noche anterior con un hombre identificado como Iván, a quien conoció a través de una aplicación.
La detención y el vínculo con Córdoba
El arresto de Tabella se concretó tras un operativo conjunto entre la Policía de la Ciudad y la Policía de Córdoba. Personal de la Brigada 5 de la División Homicidios cumplió la orden de allanamiento, detención y secuestro librada por el juez Rongo. Se secuestraron dos celulares, dinero en efectivo, cuatro tarjetas con chips de telefonía celular (dos en su envoltorio sin abrir y dos abiertas), documentación personal y prendas de vestir.
El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, explicó durante la conferencia de prensa que brindó junto a su par porteño, Horacio Giménez, que las autoridades determinaron que la persona registrada al salir del domicilio de Retiro es la misma que buscaban por el crimen de Villalba. Quinteros afirmó que están convencidos de que Tabella mató a Daniela y, con alta probabilidad, también a Tatiana, y señaló que habría viajado en colectivo desde Córdoba hacia Buenos Aires.
Según trascendió, el número de teléfono que el sospechoso habría usado para coordinar el encuentro en Retiro fue una de las pistas que lo vinculó con el caso cordobés.
El crimen de Daniela Villalba
El cuerpo de Villalba fue hallado hace menos de una semana en una vivienda ubicada sobre el bulevar Las Heras al 200, frente al Parque Las Heras, en la ciudad de Córdoba. Según las primeras informaciones, presentaba heridas en el cuello y cortes en los brazos, y estaba acostada en una cama, cubierta con sábanas.
La investigación comenzó cuando recolectores de residuos encontraron una valija con manchas de sangre y una peluca en un contenedor de la esquina de La Rioja y Sucre. En el equipaje había un nombre que coincidía con el de una mujer cuya desaparición había sido denunciada por una amiga.
Fuentes del caso indicaron que ambas víctimas serían trabajadoras sexuales. El dato vuelve a poner en discusión la exposición a la violencia de género de las mujeres que ejercen el trabajo sexual.
Lo que tenés que saber:
- La autopsia determinó que Tatiana Micaela Fernández murió por “asfixia mecánica por compresión”.
- La víctima presentaba lesiones defensivas leves en las muñecas, según fuentes judiciales.
- El juez Guillermo Rongo le tomará declaración indagatoria a Renato Iván Tabella en las próximas horas.
- Tabella también es señalado por el femicidio de Daniela Villalba en Córdoba.
- Peritos extrajeron muestras para estudios toxicológicos, histopatológicos y complementarios.
-
Fútbol & Goles!4 díasMundial 2030: La Plata afirma que el Maradona será sede, pero la FIFA no confirmó
-
Mundo 🌐4 díasLandau firmó acuerdos en Paraguay y sigue su gira en Buenos Aires
-
Judiciales ⚖️2 díasTres de cada cuatro abogados usan IA y los jueces ya detectan fallos inventados
-
CABA2 díasSentada en el Mariano Acosta: la policía llegó y crece la alarma por el Protocolo de Macri
-
CABA4 díasTerminó el motín en la comisaría del microcentro y liberaron al último policía
-
Comunidad 👥3 díasLínea A: un hombre fue arrollado en la estación Acoyte
-
Infraestructura1 díaEzeiza casi cerrado: 14 aerolíneas suspenden vuelos por 18 días
-
Islas Malvinas4 díasCaputo niega que se congele la Ley Malvinas, pero el debate quedó postergado
