Conectate con El Argentino

Economía 💲

La guerra dispara el petróleo a US$120 y hunde las bolsas

El precio del barril de Brent trepó hasta los US$120 antes de moderarse a US$105,5, su nivel más alto desde la invasión rusa a Ucrania en 2022. Las bolsas de Europa y Asia registran caídas de hasta el 6% en el inicio de la segunda semana del conflicto en Medio Oriente, mientras el cierre del estrecho de Ormuz amenaza el 20% del suministro mundial de petróleo.

Publicado hace

#

★ La guerra en Medio Oriente llegó de lleno a los mercados financieros globales. En el arranque de la segunda semana desde el estallido del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, las bolsas de Europa y Asia registraron caídas generalizadas y el precio del petróleo se disparó hasta los US$120 por barril, su nivel más alto desde la invasión rusa a Ucrania en 2022, antes de moderar su escalada.

El barril de Brent, referencia para los mercados europeos, llegó a rozar los US$120 y luego retrocedió a US$105,5, con una suba del 13,8% respecto al último cierre. El crudo West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, siguió un recorrido similar: tocó también la zona de los US$120 y luego se ubicó en US$102,9, un alza del 13,3%. Ambas referencias superaron así la barrera psicológica de los US$100, un umbral que los mercados no veían desde hace años.

Europa y Asia, en rojo

Las bolsas europeas abrieron la jornada con pérdidas generalizadas. París cayó un 2,72%, Fráncfort un 2,51%, Milán un 2,79%, Londres un 2,71% y Madrid un 3,22%. El índice Euro Stoxx 50 se desplomó un 2,76%, mientras que el Ibex 35 español cedió un 2,81% y quedó por debajo de los 17.000 puntos, con una caída acumulada del 10% (unos 2.000 puntos) en poco más de una semana desde el inicio de las hostilidades.

En Asia, los números fueron aún más contundentes. Tokio cerró con una caída del 5,24%, Seúl se derrumbó un 5,96% y Hong Kong retrocedió un 1,35%. Solo Shanghái resistió mejor, con un descenso más moderado del 0,67%.

El estrecho de Ormuz, el cuello de botella del mundo

La clave del derrumbe energético está en la geografía. El conflicto amenaza la circulación en el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial. El cierre o la restricción de ese paso marítimo tiene consecuencias inmediatas sobre el precio del crudo, independientemente de lo que decidan los países productores.

Ante ese escenario, circula la posibilidad de que el G7 decida este lunes liberar de forma coordinada sus reservas estratégicas de petróleo, una medida que ya se aplicó en 2022 tras la invasión rusa a Ucrania y que en aquella ocasión logró contener temporalmente la escalada de precios. La eventual decisión del G7 es, por ahora, una versión no confirmada que los mercados ya descuentan parcialmente en los valores actuales.

El gas europeo tampoco escapó a la presión. El contrato de futuros TTF holandés, referencia del mercado continental, subió más del 15% hasta los 61,7 euros por megavatio hora, impulsado por el temor a interrupciones en las exportaciones de gas natural licuado desde el Golfo Pérsico.

La cuenta de una semana de guerra

Los números de este lunes cierran una semana de impacto acumulado sobre la economía global. El conflicto que arrancó el 28 de febrero con los bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel sobre Irán, con un saldo preliminar de 201 muertos y 747 heridos, no solo produjo consecuencias humanitarias y diplomáticas: también reorganizó el mapa energético mundial en cuestión de días.

Para países como la Argentina, importadora neta de energía en determinados períodos del año, la disparada del petróleo y el gas opera como un nuevo factor de presión sobre una economía ya castigada. El impacto sobre la balanza comercial y sobre los precios internos de los combustibles dependerá de la duración del conflicto y de la capacidad del mercado para encontrar rutas alternativas al estrecho de Ormuz.

Puntos clave

  • El petróleo Brent trepó hasta US$120 y luego se moderó a US$105,5 (suba del 13,8%); el WTI siguió el mismo recorrido y cerró en US$102,9 (suba del 13,3%), ambos en máximos desde 2022.
  • Las bolsas europeas cayeron entre 2,5% y 3,2%; en Asia, Tokio bajó 5,24% y Seúl 5,96%.
  • El Ibex 35 español acumula una caída del 10% en poco más de una semana desde el inicio del conflicto.
  • El cierre del estrecho de Ormuz amenaza el 20% del suministro mundial de petróleo; el G7 evalúa liberar reservas estratégicas de forma coordinada, aunque la decisión aún no fue confirmada.
  • El gas europeo (TTF holandés) subió más del 15%, hasta los 61,7 euros por megavatio hora. ★

Economía 💲

Encuesta demoledora: la mitad de los argentinos dice que el plan de Milei “no sirve” y que la gente “sufre”

Una encuesta del consultor político Jorge Giacobbe reveló que seis de cada diez argentinos afirma que su economía «está empeorando» y que casi la mitad lo sufre en carne propia. Sumada la proporción que la percibe «estancada», el rechazo al rumbo económico trepa al 64%. El plan de Milei es considerado «equivocado» por casi la mitad de la población.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Billetera.
El 64% de los argentinos le dice no al relato de Milei: la economía empeora y la mayoría lo siente en el bolsillo.

El 58,9% de los argentinos sostiene que su economía está empeorando, y dentro de ese universo, el 48,9% asegura que ese deterioro lo afecta directamente en su vida cotidiana. El dato surge de un relevamiento realizado por Giacobbe & Asociados a lo largo del mes de agosto, y representa un salto de cuatro puntos porcentuales respecto de la medición anterior, que había registrado un 54% de pesimismo entre finales de mayo y comienzos de julio.

El universo de quienes no ven mejoría se amplía aún más al incorporar el 5,3% que percibe la economía «estancada». Con ese agregado, aproximadamente el 64% de los consultados rechaza cualquier lectura optimista sobre el rumbo económico del país, en un contexto donde el Gobierno libertario insiste en presentar sus indicadores macroeconómicos como señales de recuperación.

Una visión optimista que no alcanza el 36%

La contracara de esa mayoría pesimista es una visión favorable que no logra superar el tercio de la población. El 28,5% de los encuestados consideró que la economía «está mejorando y lo está sintiendo», mientras que un 7,3% adicional reconoció una mejora pero admitió no percibirla en su vida personal. En conjunto, la mirada optimista alcanzó apenas el 35,8%.

La distancia entre ambos polos, de casi 23 puntos porcentuales, resulta llamativa en un momento en que el oficialismo exhibe descenso en la inflación mensual y superávit fiscal como argumentos centrales de su narrativa de éxito. Los datos de agosto sugieren que esa narrativa no encuentra correlato en la experiencia concreta de la mayoría de los hogares argentinos.

El plan económico de Milei: «equivocado» para el 47,8%

La encuesta también indagó sobre la valoración del programa económico del presidente Javier Milei, y los resultados son contundentes: el 47,8% señaló que el plan del oficialismo está «equivocado» y que «la gente sufre sin sentido». Se trata de la respuesta mayoritaria por amplio margen.

A ese núcleo duro de rechazo se le suma un 3,6% que considera que el ajuste «tiene sentido» pero advierte sobre la capacidad de la sociedad para «soportar la crisis», y un 8,7% que directamente reconoció no entender el programa económico de La Libertad Avanza y expresó dudas sobre sus resultados. Sumados esos matices, más de seis de cada diez encuestados no confía en que el plan genere mejoras sostenibles.

Únicamente el 16,8% sostuvo que el ajuste no es «tan grande» y que «vamos bien», en tanto que el 22,4% adoptó una postura de espera: consideró que «hay que aguantar» con la expectativa de que «en el futuro vamos a estar mejor». El 0,7% restante expresó indecisión.

Una medición que se profundiza mes a mes

El crecimiento de cuatro puntos en la percepción negativa respecto de la medición anterior no es un dato menor. Indica que la brecha entre el relato oficial y la experiencia real de los argentinos no se está cerrando sino ampliando, aun cuando el Gobierno ha celebrado datos de inflación mensual en baja y la consolidación del superávit primario.

El deterioro en la percepción económica avanza en paralelo con los aumentos acumulados en servicios, combustibles y alimentos que los hogares deben afrontar mes a mes, una presión que los indicadores macroeconómicos agregados tienden a suavizar pero que las encuestas de percepción capturan con mayor precisión. Según datos del INDEC difundidos en meses previos, la Canasta Básica Alimentaria registró variaciones interanuales superiores al 30% al cierre del primer trimestre de 2026, y los servicios públicos acumulan subas de más del 500% desde diciembre de 2023.

Puntos clave

  • El 58,9% de los argentinos percibe que su economía está empeorando, cuatro puntos más que en la medición anterior.
  • Sumando quienes la ven «estancada», el 64% no observa ninguna mejora en la economía.
  • El 48,9% asegura que el deterioro económico lo afecta directamente en su vida cotidiana.
  • El 47,8% considera que el plan económico de Milei está «equivocado» y provoca sufrimiento social.
  • La visión optimista sobre la economía argentina no supera el 35,8% de la población encuestada.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo