Legislativo
Glaciares y reservas de agua dulce en subasta: el lobby de LLA en favor de las corporaciones mineras
El Senado debate este jueves la reforma que habilita megaminería en zonas protegidas. El peronismo resiste pero enfrenta presiones internas de provincias cordilleranas. La Iglesia y asambleas ambientalistas denuncian «regresión ambiental inconstitucional».
— 🎙️ Resumen de audio generado por IA.
★ Este jueves, el Senado argentino debatirá la modificación de la Ley de Glaciares (26.639), una norma que desde 2010 protege las reservas estratégicas de agua dulce en zonas de alta montaña. La iniciativa impulsada por La Libertad Avanza busca redefinir qué áreas merecen protección y cuáles pueden abrirse a la explotación minera e hidrocarburífera, todo bajo el argumento de dar «certezas técnicas» y devolver autonomía a las provincias sobre sus recursos naturales.
La sesión, convocada para las 11 de la mañana, tratará simultáneamente la reforma de Glaciares y la ratificación del acuerdo comercial Mercosur-Unión Europea. El viernes 28, a la misma hora, está prevista otra sesión para abordar los proyectos de reforma laboral y régimen penal juvenil, ambos provenientes de la Cámara de Diputados.
La estrategia oficial: del ambiente periglacial a la «función hídrica comprobable»
El proyecto del Poder Ejecutivo introduce una distinción central que cambia radicalmente el alcance de la protección actual. Según el texto oficial, no todas las formaciones periglaciares (suelos congelados que regulan el agua cerca de los glaciares) cumplen funciones de «reservas estratégicas de recursos hídricos y proveedores de agua para la recarga de cuencas hidrográficas». Aquellas que no demuestren esa función quedarían habilitadas para la utilización económica.
La ley vigente, sancionada en 2010, establece una amplia protección que resguarda tanto los glaciares visibles como las formaciones periglaciares, ecosistemas de alta montaña que actúan como reservorios de agua dulce y juegan un rol clave en la regulación del equilibrio hídrico y geomorfológico. Con la modificación propuesta, se mantiene la prohibición para el desarrollo de actividades económicas en glaciares, pero se abre una puerta para proyectos de inversión en áreas que no tengan una «función hídrica fehaciente».
El proyecto crea el Inventario Nacional de Glaciares, cuya confección y funcionamiento estará a cargo del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA), con la coordinación de la Secretaría de Energía, que será la autoridad de aplicación. El organismo técnico tendrá la función de individualizar glaciares y formas periglaciares en el territorio nacional, y sobre estas últimas deberá diferenciar entre aquellas que cumplen con la función hídrica de las que no.
Entre las actividades prohibidas (aquellas que «alteran de modo relevante la condición natural» o el valor hídrico de los glaciares) se encuentran la liberación de sustancias contaminantes, residuos o productos químicos; obras de arquitectura o infraestructura; exploración o explotación minera e hidrocarburífera; y actividades industriales. En cambio, las actividades permitidas son las investigaciones científicas, las tareas de rescate de emergencia y la práctica de deportes no motorizados como andinismo y escalada.
Provincias versus Nación: quién decide sobre el agua
La principal diferencia entre el proyecto del Gobierno y el alternativo presentado por la UCR radica en quién tendrá la última palabra sobre las zonas protegidas. El proyecto oficial le transfiere a las provincias la facultad de determinar qué áreas proteger (por constituir reservas estratégicas de recursos hídricos, biodiversidad o valor científico) y cuáles no, y las faculta para proponer modificaciones en el Inventario Nacional de Glaciares previo informe de evaluación ambiental. La iniciativa de la UCR, en cambio, le da poder total al IANIGLA.
La postura del Gobierno a favor de darle facultades de control y regulación a las provincias se funda en el artículo 124 de la Constitución Nacional, incorporado en la reforma de 1994, que reconoce el dominio originario a las jurisdicciones de los recursos naturales debajo del suelo. El bloque de LLA en la Cámara alta aseguró que la normativa actual genera «inseguridad jurídica y parálisis de inversiones» y, con esta modificatoria, buscan restringir la protección solo para aquellos glaciares que «cumplan una función hídrica efectiva y estratégica» y que, a la vez, permitan actividades productivas en áreas protegidas.
Según fuentes parlamentarias, las negociaciones son intensas y buscan encaminar una solución para no frustrar la aprobación de la iniciativa (en la versión que sea) en la sesión de este jueves. La aprobación de este proyecto es un compromiso asumido por el Gobierno con los gobernadores de provincias cordilleranas que buscan una ley más dinámica y menos rígida que la vigente para destrabar y multiplicar las inversiones en minería e hidrocarburos.
El peronismo entre la presión y la coherencia
Los bloques opositores, particularmente la mayoría de los legisladores justicialistas, rechazan la iniciativa debido a que quedaría sin efecto la prohibición de actividades que puedan afectar la condición natural de los glaciares y las cuencas hídricas, consideradas reservas de agua potable y, por ende, afectaría un recurso vital para la población. Mientras el oficialismo pretende habilitar proyectos vinculados a la megaminiería y facilitar el desarrollo económico en empresas de hidrocarburos, el bloque peronista defiende la preservación de las reservas de agua dulce destinadas al consumo humano, principal objetivo de la ley vigente.
Sin embargo, la situación interna del peronismo es compleja. Desde el año pasado, cuando se planteó que este proyecto se debatiría en extraordinarias, se supo que los senadores peronistas que representan a provincias mineras estarían «bajo presión» dentro de su propio bloque, ya que la ley actual frena proyectos mineros y genera polémica sobre si posicionarse a favor del desarrollo productivo o del medioambiente.
En el peronismo, que mayoritariamente se inclinaría por el rechazo, podrían haber fugas ya que es incierta la postura que podrían tomar ex gobernadores de provincias mineras como Lucía Corpacci (Catamarca) y Sergio Uñac (San Juan), por tomar algunos ejemplos. El presidente del bloque justicialista (PJ), José Mayans, mantiene una posición crítica que se alinea con sectores sindicales y que busca proteger los recursos hídricos.
Por el momento, se dejó entrever que evitarán una reforma que elimine por completo la ley y buscarán un documento que priorice la protección ambiental, pero sin dejar de lado el desarrollo económico, aunque las posturas provinciales dividen al interbloque.
El contraproyecto de Unión por la Patria
El diputado nacional Eduardo Valdés (Unión por la Patria) presentó semanas atrás un «contraproyecto» que tiene como objetivo fortalecer el Régimen de Presupuestos Mínimos de Protección de los Glaciares y del Ambiente Periglacial. La iniciativa surgió como respuesta al proyecto del Ejecutivo nacional que pretende facilitar la explotación minera e hidrocarburífera en zonas protegidas.
En principio, propone restringir la actividad minera e industrial en áreas de glaciares y ambiente periglacial; asegurar que el agua proveniente de estas formaciones es un recurso natural estratégico de interés nacional y, por ese motivo, priorizar su preservación para consumo humano y riego por sobre cualquier interés económico. Además, propone la actualización periódica del Inventario Nacional de Glaciares para garantizar un monitoreo científico constante de las reservas hídricas y definir la protección de los glaciares como una cuestión de soberanía y derechos de las poblaciones que dependen de estas cuencas hídricas ante el avance del cambio climático.
La resistencia social y el rechazo de la Iglesia
Si la iniciativa es defendida enérgicamente por las provincias mineras e hidrocarburíferas de la cordillera, con la misma intensidad concita rechazos acérrimos de parte de asambleas ambientalistas y también de la Iglesia, que hizo saber su descontento con el avance del proyecto a través de una carta de la Comisión Episcopal Argentina.
Los sectores que cierran filas en contra del proyecto alertan que la protección de glaciares y zonas periglaciares, pilares estratégicos para la provisión de agua dulce para el consumo humano, la agricultura sustentable y la biodiversidad, no debe ser negociada frente a intereses corporativos sectoriales de corto plazo.
Estas organizaciones movilizadas en todo el país denuncian que la reforma a la Ley de Glaciares es una «regresión ambiental inconstitucional» porque vulnera el Acuerdo de Escazú al cual Argentina adhirió, y defienden la actual norma porque establece un piso de protección de esos ecosistemas particulares.
Mercosur-UE: la carrera por ser primeros
El acuerdo birregional entre el Mercosur y la Unión Europea iba a tratarse en la sesión del viernes de la Cámara alta, junto al régimen penal juvenil y el proyecto de reforma laboral, pero el Gobierno ordenó adelantar los tiempos. La decisión de la Casa Rosada obedece al hecho de que el Parlamento de Uruguay aceleró el proceso de ratificación del convenio comercial y podría aprobarlo en las próximas horas.
El Gobierno de Javier Milei quiere ser el primero en dar el visto bueno al tratado porque intuye que si se convierte en el primer socio comercial podría acceder a ventajas y beneficios diferenciales con respecto a otros países de la región que compiten por los mismos mercados de bienes. Los votos para aprobarlo están asegurados y se estima que el interbloque peronista que conduce José Mayans votará dividido, como ocurrió la semana anterior en la Cámara de Diputados.
El acuerdo comercial se firmó el 17 de enero pasado en Asunción, en el marco de una ceremonia que tuvo la participación del presidente Javier Milei y de sus pares de Paraguay, Santiago Peña, y de Uruguay, Yamandú Orsi, y a la que se ausentó el mandatario de Brasil, Lula da Silva.
El tratado comercial, uno de los mayores acuerdos birregionales del planeta, aún no puede implementarse porque el Parlamento Europeo decidió con la mayoría de los votos de sus integrantes la revisión por parte del Tribunal de Justicia de Europa para que analice su impacto y decida sobre su puesta en vigencia.
Según sus promotores, la implementación del acuerdo comercial entre los dos bloques económicos regionales permitirá bajar aranceles a más del 90% de las exportaciones argentinas, y recortar las barreras de acceso para bienes industriales de Europa. Entre otras implicancias, se suprimen los aranceles de productos químicos, farmacéuticos, maquinaria, ropa y bebidas. El acuerdo supone la creación de una zona de libre comercio con un mercado de más de 700 millones de consumidores, que representa el 20% del PBI mundial. La Unión Europea es el segundo mayor socio comercial del Mercosur después de China y por delante de Estados Unidos.
En la sesión de este jueves también está previsto tratar el pliego del ex diputado nacional Fernando Iglesias como embajador argentino ante Bélgica y la Unión Europea.
Agua o inversión: la falsa dicotomía
La reforma a la Ley de Glaciares pone sobre la mesa una discusión que excede lo técnico y se instala en el terreno de la soberanía sobre los recursos estratégicos. El argumento oficial de que la ley vigente frena inversiones choca contra la evidencia científica que señala a los glaciares y formaciones periglaciares como reservorios irreemplazables de agua dulce en un contexto de crisis climática global.
La decisión de este jueves en el Senado definirá si Argentina prioriza el consumo humano y la preservación de cuencas hídricas para las generaciones futuras, o si abre las puertas a la explotación extractivista en zonas que, una vez degradadas, no tienen retorno. La presión de las provincias mineras, el lobby empresarial y las necesidades fiscales del Gobierno nacional se enfrentan a la resistencia de sectores ambientalistas, la Iglesia y parte del peronismo que defiende la protección ambiental como cuestión de Estado.
La sesión de este jueves dirá si el Senado argentino sostiene el criterio de precaución que inspiró la ley de 2010, o si cede ante la promesa de inversiones que, según las asambleas sociales movilizadas, solo dejarán pasivos ambientales y comunidades sin agua.
Puntos clave:
• El Senado debate este jueves 27 de febrero la reforma de la Ley de Glaciares que habilita megaminería en áreas periglaciares sin «función hídrica comprobable»
• El proyecto oficial transfiere a las provincias la facultad de decidir qué zonas proteger, mientras la UCR propone mantener el control en el IANIGLA
• El peronismo enfrenta presiones internas de senadores de provincias mineras como Catamarca y San Juan que apoyan la reforma
• Asambleas ambientalistas y la Iglesia denuncian «regresión ambiental inconstitucional» y vulneración del Acuerdo de Escazú
• La sesión tratará simultáneamente la reforma de Glaciares y el acuerdo Mercosur-UE, con el Gobierno buscando ser el primer país en ratificarlo ★
Legislativo
Adorni sobrevivió en Diputados gracias a sus aliados, pero Bullrich juega a dos bandas y el Senado espera
Mientras el oficialismo evitaba con apoyo del PRO y la UCR que prosperara la sesión opositora en la Cámara baja, el jefe de Gabinete reunía en tres tandas a los senadores de La Libertad Avanza en Balcarce 50. Karina Milei estuvo presente. Patricia Bullrich, no. La interna libertaria volvió a quedar expuesta en el momento de mayor fragilidad política de Manuel Adorni.
El martes fue un día de doble frente para el Gobierno de Javier Milei. En la Cámara de Diputados, la ofensiva opositora para interpelar al jefe de Gabinete se desinfló por falta de quórum: a las 14.31, el presidente del cuerpo, Martín Menem, bajó el martillo con apenas 117 legisladores en sus bancas, doce menos de los 129 necesarios para abrir la sesión.
La maniobra había sido urdida en las 48 horas previas mediante un acuerdo con el PRO, la UCR y los bloques provinciales dialoguistas, a cambio de habilitar el tratamiento del tema en la Comisión de Asuntos Constitucionales el martes 30 de junio. Simultáneamente, en Balcarce 50, Adorni recibía en tres tandas a los senadores de La Libertad Avanza para cerrar filas antes de la sesión que el Senado tiene prevista para el jueves 25, donde sí existe riesgo real de que se apruebe la convocatoria a interpelarlo.
La jugada en Diputados: tiempo comprado, problema no resuelto
La oposición que impulsó la sesión en la Cámara baja agrupó a Unión por la Patria, el Frente de Izquierda, la Coalición Cívica, sectores de Provincias Unidas y la ex libertaria Marcela Pagano. Seis expedientes vinculados a Adorni esperaban tratamiento: pedidos de interpelación y proyectos de moción de censura por su situación patrimonial y el uso de recursos públicos bajo investigación del juez federal Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita.
El PRO, la UCR y la mayoría de los bloques provinciales no bajaron al recinto, tal como lo habían acordado con el propio Menem durante el fin de semana. El resultado fue contundente: la sesión quedó frustrada y la oposición dura optó por quedarse en el recinto para dar un debate en minoría. El diputado de Unión por la Patria, Germán Martínez, reconstruyó la cronología del escándalo patrimonial y apuntó a los ausentes que, en días previos, habían criticado públicamente al funcionario.
«El PRO dijo que lo de Adorni era una falta grave. La UCR dijo que le mintió al Congreso y no estaba en condiciones de conducir al Estado. El MID dijo que no podía estar un minuto más al frente. Hoy no están», sentenció Martínez.
El diputado del Frente de Izquierda Nicolás del Caño fue más directo aún: «No alcanzaron las propiedades, no alcanzaron los pendrives, los flippers, las sábanas de 8 millones de pesos, todos los viajes que salieron a la luz para que los bloques del PRO, de la UCR y LLA dieran quórum».
Lo que el oficialismo ganó en Diputados fue tiempo, no una solución. El foco se desplaza ahora al Senado, donde el jueves 25 se vota si se convoca a Adorni a comparecer ante el recinto el 2 de julio.
El cónclave en Casa Rosada: Karina sí, Bullrich no
En paralelo a la batalla en Diputados, Adorni recibió en Balcarce 50 a los senadores de La Libertad Avanza en tres turnos: a las 11.30, a las 13 y a las 16. La convocatoria fue articulada por el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt. Entre los legisladores que asistieron figuraron Pablo Cervi (Neuquén), Enzo Fullone (Río Negro), Carmen Álvarez Rivero (Córdoba), Vilma Bedia (Jujuy), Romina Almeida (Entre Ríos), Ezequiel Atauche (Jujuy), Juan Cruz Godoy (Chaco), Ivanna Arrascaeta (San Luis), Gonzalo Guzmán Coraita (Salta), Bruno Olivera (San Juan), Juan Carlos Pagotto (La Rioja) y Belén Montes de Oca (Tierra del Fuego).
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, estuvo presente en todos los encuentros, un gesto interpretado como un nuevo respaldo explícito al funcionario investigado. La Jefatura de Gabinete difundió fotos de las reuniones y comunicó oficialmente que se conversó sobre «los objetivos para avanzar en esta nueva etapa de reformas que atraviesa el Congreso de la Nación». Pero nadie, entre los asistentes, se prestó a revelar el contenido fino de los encuentros. Según trascendió, Adorni les dijo a los legisladores: «Yo no robé. Y el Presidente me respalda. Quédense tranquilos».
La ausencia más elocuente fue la de la jefa del bloque oficial en el Senado, Patricia Bullrich. Desde su despacho argumentaron que debía encabezar la reunión de Labor Parlamentaria para fijar la estrategia del oficialismo ante el intento opositor de avanzar con la interpelación. Pero la explicación no alcanzó para disimular la tensión interna. Bullrich había calificado las explicaciones de Adorni sobre su patrimonio como una «omisión ética» y presionó para que adelantara la presentación de su declaración jurada. En la última reunión de mesa política, la senadora expuso abiertamente su discrepancia ante los presentes sobre el impacto que la situación de Adorni genera en la imagen del Gobierno. Desde el entorno del funcionario describieron su postura como la de alguien que «juega a dos bandas».
La interna que no cede y la agenda legislativa paralizada
La contradicción que rodea a Bullrich es difícil de resolver: por un lado, toma distancia pública de Adorni; por otro, es la encargada de bloquear en el Senado los intentos opositores de interpelarlo. Desde Balcarce 50, la miran con desconfianza creciente: «Detrás de la convocatoria se esconde la voluntad del karinismo de expandir su protagonismo en las negociaciones en la Cámara de Senadores», señaló esa publicación. El movimiento de Karina Milei fue interpretado como un intento de construir un canal propio con los legisladores, sin depender de la intermediación de la jefa de bloque.
La parálisis legislativa que genera el caso Adorni es concreta. Están frenados los pliegos judiciales que busca acelerar el ministro Juan Bautista Mahiques, el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada de Federico Sturzenegger y la reforma electoral que el propio Milei pidió priorizar. Para el oficialismo, el poroteo en el Senado arroja cierto optimismo: La Libertad Avanza cuenta con 21 senadores propios y apuesta a sumar a los misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, además de la radical Silvana Schneider, para llegar a 25 votos y bloquear la convocatoria a interpelación.
La discusión de fondo es también técnica. Bullrich pretende imponer la exigencia de dos tercios para habilitar la interpelación en el recinto, en lugar de la mayoría absoluta que se acordó en Labor Parlamentaria la semana pasada. El punto central de controversia es si un proyecto sin dictamen de comisión necesita esa mayoría calificada o alcanza con mayoría simple. Esa discusión sobre el artículo 101 de la Constitución Nacional promete ser la trinchera del jueves.
Puntos clave
- La sesión opositora en Diputados cayó por falta de quórum: solo 117 de los 129 legisladores necesarios se presentaron, gracias al acuerdo del oficialismo con PRO, UCR y bloques provinciales.
- Adorni recibió en tres tandas a los senadores de La Libertad Avanza en Casa Rosada; Karina Milei estuvo presente en todos los encuentros como señal de respaldo.
- Patricia Bullrich no asistió a la reunión y profundizó la interna dentro del bloque oficialista, al tiempo que continúa a cargo de la estrategia para frenar la interpelación en el Senado.
- El Senado debe votar el jueves 25 si convoca a Adorni a comparecer el 2 de julio; el oficialismo evalúa exigir dos tercios en lugar de mayoría absoluta para habilitar el debate.
- La parálisis legislativa afecta proyectos clave del Gobierno: pliegos judiciales, la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y la reforma electoral.
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