Legislativo
Greenpeace en el Congreso contra la reforma de Glaciares: 12 detenidos por defender el agua
Activistas saltaron la reja del Palacio Legislativo y se sentaron en las escalinatas en protesta por la reforma de Glaciares. La Policía Federal reprimió y detuvo también a un camarógrafo de A24.
★ Al menos 12 activistas de Greenpeace fueron detenidos este jueves 27 de febrero en el ingreso al Congreso de la Nación luego de saltar la reja del Palacio Legislativo y sentarse en las escalinatas en protesta por la modificación de la Ley de Glaciares. La acción directa se produjo en el marco del debate que se realiza en el Senado donde se vota la reforma que habilita la megaminería en zonas de ambiente periglacial actualmente protegidas.
La protesta de Greenpeace buscó visibilizar el rechazo social a una norma que, según organizaciones ambientalistas, subordina la protección de reservas de agua dulce a los intereses de corporaciones mineras e hidrocarburíferas. Los activistas ingresaron al perímetro de seguridad del Congreso y ocuparon las escalinatas en una acción pacífica que fue respondida con detenciones masivas por parte de la Policía Federal.
Represión indiscriminada
En medio del operativo de traslado de los activistas detenidos, la Policía Federal también detuvo a un camarógrafo del canal A24. En las imágenes difundidas se observa que el trabajador de prensa está herido. La agresión al camarógrafo, cuyo nombre es Facundo (50 años), fue confirmada por la Agencia Noticias Argentinas y se suma a otros episodios de violencia policial contra trabajadores de prensa que cubrían las protestas en las afueras del Congreso.
El camarógrafo fue trasladado al Hospital Ramos Mejía con lesiones leves y efectos de gases, según informó el SAME. Su colega, Agustina Bilotti, fue asistida por efecto de gases sin traslado. La detención arbitraria de un trabajador de prensa mientras cumple su función evidencia el clima de restricción a la libertad de prensa que caracteriza la gestión de las fuerzas de seguridad bajo las directivas del oficialismo.
El agua en disputa
El Gobierno de Javier Milei busca redefinir la protección del ambiente periglacial para atraer proyectos vinculados a la megaminería e hidrocarburos. La Libertad Avanza (LLA) pretende modificar artículos clave que resguardan la importancia hídrica para brindarle mayor potestad a las provincias sobre sus propios recursos, un argumento que se funda en el artículo 124 de la Constitución Nacional incorporado en la reforma de 1994.
Sin embargo, las organizaciones ambientalistas, asambleas sociales y sectores del peronismo advierten que la reforma elimina de hecho la protección de formaciones periglaciares (suelos congelados que regulan el agua cerca de los glaciares) que no demuestren una «función hídrica comprobable». Esto significa que zonas actualmente protegidas como reservas estratégicas de agua dulce quedarían habilitadas para la explotación económica.
La acción de Greenpeace en el Congreso se inscribe en una larga tradición de desobediencia civil pacífica que busca interpelar a los legisladores antes de que voten una norma que tendrá consecuencias irreversibles sobre los ecosistemas de alta montaña. Los activistas detenidos enfrentan ahora un proceso judicial por protestar contra una ley que, según denuncian, vulnera el Acuerdo de Escazú y representa una «regresión ambiental inconstitucional«.
La criminalización de la protesta ambiental
La respuesta del Estado a la movilización social contra la reforma de Glaciares sigue el mismo patrón que se replica en cada protesta contra las políticas del oficialismo: represión, detenciones arbitrarias y agresiones a trabajadores de prensa. El derecho a la protesta y la libertad de expresión quedan relegados cuando interfieren con una agenda legislativa que el Gobierno impulsa sin consenso social ni consulta a las comunidades afectadas.
Greenpeace, organización ambientalista con presencia global y reconocida trayectoria en la defensa de ecosistemas, eligió la acción directa pacífica como forma de visibilizar un conflicto que los medios masivos de comunicación cubren de manera insuficiente. La detención de sus activistas y la represión policial confirman que el oficialismo no tolera disenso cuando se trata de garantizar condiciones favorables para la inversión extractivista.
Mientras el Senado vota, afuera se reprime. Mientras los legisladores debaten sobre «función hídrica comprobable», la Policía Federal agrede a quienes defienden el agua. La escena en las escalinatas del Congreso condensa el conflicto central de esta época: recursos naturales versus intereses corporativos, soberanía versus entrega, pueblo versus poder económico concentrado.
Los 12 activistas de Greenpeace detenidos sabían que ocupar las escalinatas del Congreso los exponía a la represión. Lo hicieron igual. Porque defender el agua, en este país y en este momento, requiere más que argumentos: requiere cuerpo, presencia, riesgo. Requiere estar dispuesto a ser detenido mientras los senadores votan adentro, cómodos y seguros, la entrega de lo que todavía es de todos.
Puntos clave:
• Al menos 12 activistas de Greenpeace fueron detenidos tras saltar la reja del Congreso y sentarse en las escalinatas en protesta por la reforma de Glaciares
• La Policía Federal detuvo también a un camarógrafo de A24 durante el operativo, quien fue trasladado al Hospital Ramos Mejía con lesiones leves
• La protesta buscó visibilizar el rechazo a la reforma que habilita megaminería en zonas de ambiente periglacial actualmente protegidas
• El oficialismo pretende modificar artículos clave de la Ley de Glaciares para dar mayor potestad a las provincias sobre explotación de recursos
• La acción de Greenpeace se enmarca en la tradición de desobediencia civil pacífica contra políticas que afectan ecosistemas y reservas de agua dulce ★
Desregulación
La “Hojarasca” de Sturzenegger: desregulación con ideología y eliminación de leyes que protegen derechos
Bajo el disfraz de modernización, el Gobierno ataca la soberanía informativa y farmacéutica. El proyecto mezcla normas anacrónicas con normas de contenido político para facilitar su aprobación en bloque. Qué es lo que pretende derogar el ministro de Desregulación.
★ El Gobierno de Javier Milei reingresó al Congreso el proyecto de ley denominado «Hojarasca», una iniciativa del ministro de Modernización y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, que propone derogar decenas de normas vigentes bajo el argumento de que constituyen regulaciones “obsoletas o burocráticas”.
Lo que el oficialismo presenta como una «limpieza» del digesto legislativo esconde, en varios casos concretos, el desmantelamiento de marcos normativos que protegen derechos sociales, culturales y económicos.
El proyecto que perdió estado y vuelve a la carga
El texto ingresó por primera vez en 2024 pero nunca llegó a tratarse en comisión y perdió estado parlamentario. Ahora, en este segundo intento, el Ejecutivo lo relanza con la misma lógica ideológica de origen: reducir la intervención estatal en la economía y en la vida social bajo el principio de que «todo está permitido, salvo lo expresamente prohibido».
La iniciativa propone derogar normas sancionadas entre 1864 y la actualidad, agrupadas en seis categorías: leyes que limitarían la libertad individual, leyes con trámites considerados inútiles, leyes superadas por normativa posterior, leyes obsoletas por cambios tecnológicos, leyes sobre organismos inexistentes y leyes que crean organismos con financiamiento público.
Una lógica ideológica, no técnica
El proyecto no es un ejercicio neutro de higiene legislativa. Es una declaración de principios del ala más dogmática del libertarismo. En sus propios fundamentos, el texto afirma que las regulaciones son producto de «corrientes ideológicas más intervencionistas, predominantes durante el siglo XX» y que el Estado debe regirse por «un principio de máxima libertad y no de máximo control».
Esa premisa no es técnica ni jurídica: es política. Y en función de esa premisa política, el Gobierno decide qué leyes merecen seguir en pie y cuáles no.
Lo que se llama «hojarasca» y no lo es
Entre las normas que el Ejecutivo rotula como «trámites inútiles» aparece la Ley N° 25.750 (2003), que establece que la propiedad de los medios de comunicación debe pertenecer a empresas nacionales y limita la participación del capital extranjero a un máximo del 30% del capital accionario. Derogar esa ley implica abrir la puerta a la extranjerización ilimitada del sistema de medios argentino, con consecuencias directas sobre la soberanía informativa y cultural del país.
También figura como «trámite inútil» la Ley N° 26.688 (2011), que declaró de interés nacional la investigación y producción pública de medicamentos. En el contexto de un Gobierno que ya desmanteló el Fondo de Sustentabilidad y recortó partidas del CONICET y de laboratorios públicos como el Laboratorio Industrial Farmacéutico, eliminar esta ley tiene un significado preciso: despejar el terreno normativo para la privatización de la producción farmacéutica.
Otro caso es la Ley N° 26.227 (2007), que creó el Consejo Federal de la Juventud, presentada como una «ley sobre organismos con financiamiento público que deberían autofinanciarse». El argumento es revelador: si el Estado no debe financiar políticas de juventud, tampoco debe financiar salud, educación ni cultura.
Normas anacrónicas que nadie defiende, y otras que sí importan
El proyecto mezcla, deliberadamente, normas genuinamente anacrónicas con normas de alto contenido político. Nadie discute que la Ley N° 94 (1864), que inhabilita a la autoridad que ordene azotar a una persona, o la Ley N° 21.895 (1978), que autorizó las emisiones de televisión en color, ya no tienen vigencia práctica. Su derogación no genera ningún debate sustantivo.
Pero esas normas funcionan como cobertura de las otras: al mezclarlas en un mismo proyecto, el Gobierno busca que la aprobación del conjunto arrastre también las normas políticamente sensibles. Es una técnica legislativa conocida y cuestionada.
Tampoco resulta inocente la inclusión de la Ley N° 18.312 (1969) sobre papel de diario o la Ley N° 19.787 (1972) sobre difusión musical, enmarcadas como «leyes que afectan libertades». El Gobierno aprovecha normas del período de facto para construir un relato según el cual «el intervencionismo» tiene raíces autoritarias, omitiendo que la mayoría de las regulaciones sociales y económicas que busca desmantelar fueron producto de gobiernos democráticos y de conquistas populares.
El Congreso como obstáculo a sortear
El proyecto vuelve al Congreso en un contexto en que el oficialismo no tiene mayoría propia ni en Diputados ni en el Senado. En 2024, la iniciativa no logró ni siquiera dictamen de comisión. La estrategia del Ejecutivo parece ser instalar el debate para forzar posicionamientos en un año electoral, más que garantizar su aprobación en el corto plazo.
La oposición tendrá que decidir si acepta discutir el proyecto norma por norma, con el riesgo de quedar atrapada en un debate sobre si el «padrinazgo presidencial del séptimo hijo» (Ley N° 20.843) debe o no existir, o si plantea el rechazo global de una iniciativa que, bajo una apariencia de modernización, avanza sobre derechos y soberanía.
Puntos clave:
- El proyecto «Hojarasca» fue reingresado al Congreso tras perder estado parlamentario en 2024 sin ser tratado.
- Propone derogar normas sancionadas entre 1864 y la actualidad, agrupadas en seis categorías.
- Entre las leyes que busca eliminar figura la que limita la extranjerización de medios de comunicación (Ley N° 25.750).
- También apunta contra la ley que declara de interés nacional la producción pública de medicamentos (Ley N° 26.688).
- El proyecto mezcla normas anacrónicas con normas de contenido político para facilitar su aprobación en bloque.
-
Santa Fe4 días“Hay muchas mentiras”: dijo la madre del adolescente que protagonizó el ataque en la escuela
-
Investigación 🔎4 díasSobredosis, anestésicos robados y «Propo fest»: el escándalo que sacude al Hospital Italiano
-
Comunidad 👥2 díasDramático pedido de un ex Huracán: vive en una pieza y busca trabajo urgente
-
El clima 🌤7 díasCuándo se termina la humedad en el AMBA: el día exacto en que baja la temperatura
-
Salud 🩺4 díasPAMI en deuda: ópticas se movilizan y empiezan a cortar prestaciones en todo el país
-
Desregulación5 díasLa “Hojarasca” de Sturzenegger: desregulación con ideología y eliminación de leyes que protegen derechos
-
Presidencia7 díasProtesta histórica en Seguridad: las cinco fuerzas federales marchan por paritarias
-
Inflación4 díasLa crisis invisible: el INDEC informó que la pobreza bajó al 28,2%, pero los datos oficiales chocan con la realidad
