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Morón

Lucas Ghi despidió a Andrea Casamento, referenta en políticas penitenciarias y derechos humanos

Trascendió que existe un trasfondo político en la decisión del intendente de Morón, relacionado con la cada vez más visible distancia entre la gestión local y los equipos técnicos y militantes vinculados a Mónica Macha.

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El Argentino Diario-Andrea Casamento-Lucas Ghi.

Por Santiago Rojas

El reciente despido de la referente en políticas penitenciarias y de derechos humanos, Andrea Casamento, de su cargo como asesora en la Secretaría de Desarrollo Social del Municipio de Morón ha despertado una oleada de críticas entre organizaciones sociales y referentes políticos. Según el Decreto Municipal Nº 0041–2025, fechado el 13 de enero de 2025, se dispone el cese de Casamento a partir del 1º de enero de este año, en una medida que los críticos señalan como parte de la “derechización” de las políticas de seguridad encabezadas por el intendente Lucas Ghi.

Un alejamiento de las políticas integrales de género

La salida de Casamento no pasó inadvertida para quienes siguen de cerca la situación institucional de Morón. Su despido se enmarca en un contexto de alejamiento de las políticas integrales de género que caracterizaron, durante más de 25 años a este municipio del oeste del conurbano bonaerense. Históricamente, Morón fue pionero en la creación de áreas específicas para la atención de violencias de género y el acompañamiento a mujeres y diversidades, aspectos que hoy, según fuentes municipales y expertas en la materia, se encuentran en retroceso.

La ruptura con el legado de gestión se hace evidente en la falta de continuidad de programas emblemáticos y en la disminución de espacios de articulación con actores y actoras de la sociedad civil. En este sentido, la exasesora venía trabajando de manera cercana con la actual presidenta de la Comisión de Mujeres y Diversidad del Congreso de la Nación, Mónica Macha, quien fuera a principios del milenio Secretaria de Abordajes Integrales de Morón y pieza clave en la articulación de muchas de esas políticas en el municipio.

Un perfil reconocido por la defensa de los derechos humanos

Andrea Casamento es reconocida por su extensa trayectoria en materia de derechos de las personas privadas de libertad y por su labor en el acompañamiento a sus familias, así como en la defensa de los derechos humanos de sectores vulnerables. Su experiencia incluye la cofundación de la Asociación de Familiares de Detenidos en Cárceles Federales (ACIFAD) y la participación activa en el Comité Nacional para la Prevención de la Tortura.

Al asumir el rol de Asesora en la Secretaría de Desarrollo Social de Morón, Casamento buscaba integrar una mirada transversal de derechos humanos y perspectiva de género en las políticas locales, especialmente en la atención de la población más precarizada del distrito. Sin embargo, quienes respaldan su trabajo señalan que la gestión de Ghi ha dado un viraje que prioriza una agenda de “mano dura” y orden en materia de seguridad «para la tribuna», dejando de lado programas preventivos e integrales.

El decreto de cese: “razones de servicio”

El documento oficial que confirma el despido de Casamento, Decreto Nº 0041–2025, hace referencia a la necesidad de “dejar sin efecto la designación” de la exasesora y aduce “razones de servicio” para fundamentar la medida.

El Argentino Diario-Decreto con el que despidieron a Andrea Casamento, firmado por Lucas Ghi.
Decreto con el que despidieron a Andrea Casamento, firmado por Lucas Ghi.

Aunque el documento no brinda mayores detalles sobre el motivo concreto de la decisión, fuentes cercanas a la ahora exfuncionaria sostienen que existe un trasfondo político relacionado con la cada vez más visible distancia entre la gestión local y los equipos técnicos y militantes que responden a Mónica Macha. Este distanciamiento implicaría, según los denunciantes, la pérdida de colaboración con referentes especializados en género y derechos humanos, al poner en el centro de la agenda municipal políticas de seguridad que descuidan la transversalidad de género.

Otra alerta para las políticas locales

El despido de Casamento pone en evidencia la tensión que se vive en Morón entre la histórica tradición de políticas integrales en materia social y de género, y las nuevas prioridades centradas en una agenda de seguridad impuesta por la agenda mediática. Organizaciones y referentes advierten que estas decisiones podrían tener un impacto negativo en la población más vulnerable, particularmente en mujeres, niñeces y diversidades que requieren del acompañamiento del Estado local.

Con esta medida, se confirma la preocupación de muchos sectores que ven en la “derechización” del municipio un riesgo de retroceso en políticas de inclusión, y generan un llamado de atención a otras localidades que, como Morón, tienen un historial de avances en la materia.

Morón

Ghi, ante la amenaza de otra derrota política

El intendente de Morón enfrenta la interna del PJ local en una posición de extrema debilidad. El sabbatellismo ya ganó la primera batalla al forzar la existencia de elecciones internas. El 15 de marzo, los afiliados del peronismo moronense definirán si «El Nene» conserva algún crédito político real.

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El-Argentino-Lucas Ghi.

Por Gastón Favero

El intendente de Morón, Lucas Ghi, está obligado a arrasar en la interna local del Partido Justicialista, mientras que el sabbatellismo ya triunfó al lograr que haya elecciones. La lista kirchnerista puede conseguir al menos la minoría y meter varios consejeros.

Los más cariñosos del Movimiento Derecho al Futuro le dicen “El Nene”. Pero no por su juventud. Gran parte de los funcionarios e intendentes axelistas promedian los 45 años de Lucas Ghi y la mayoría lucen menos canas que el moronense. El mote viene a cuento de los movimientos políticos infantiles que tiene el jefe comunal de Morón. Los futuristas que no le tienen tanto cariño califican su desempeño de “irresponsable”, “estúpido”, “caótico” y hasta “psiquiátrico”.

El nuevo capítulo de la zaga de torpezas políticas que caracterizan a Ghi desde que empezó la década puede tener un final apocalíptico. Ocurre que, tras romper con su exjefe Martín Sabbatella (Nuevo Encuentro), el moronense trata de lucir fortaleza en la conducción del peronismo local, partido al que no está afiliado y que lo porfía por su gestión derechosa y su creciente coqueteo con las huestes del exintendente macrista Ramiro Tagliaferro. En ese marco, Ghi se involucró fuerte en apoyar la lista local que encabeza el actual presidente del PJ, Claudio Román.

El oficialismo justicialista de Morón lamenta no haber logrado en el distrito lo que sí consiguieron los peronistas en el resto de la provincia: que la lista del intendente sea la única, cediendo pocos lugares a la oposición interna.

En esa primera fase de la pelea interna, el triunfo fue de la lista “Primero la Patria”, que lleva a la camporista Paula Majdanski y es apoyada por el exintendente Sabbatella. Ghi exigió a sus aliados no ceder lugares y prometió bajar la boleta kirchnerista gracias a su pertenencia al MDF y su peso como intendente. Pero se encontró con una falta total de apoyo del axelismo provincial, que reconoce que en Morón este jefe comunal no es como los de los otros distritos en los que gobierna el peronismo. Es mucho más débil, sin un ejercicio real de la conducción, sin trayectoria ni filiación justicialista y con la relación con la sociedad totalmente rota por ineficiencia en la gestión.

El antecedente de esa debilidad en el armado del jefe comunal se dio en la confección de las listas de septiembre para la elección de representantes para el Concejo Deliberante. En aquel momento, Ghi se descerrajó para imponer a su principal aliada en la cabeza de la lista de Fuerza Patria, la líder del Movimiento Evita Vanina Moro, y relegar al sabbatellismo al quinto lugar. No solo no lo consiguió. Tuvo que poner su apellido al frente de la boleta y ceder dos lugares a Nuevo Encuentro entre los seis primeros. Meses después, intentó quedarse con la presidencia del cuerpo deliberativo y la titularidad del bloque oficialista. Tampoco lo consiguió: el Frente Renovador conservó la conducción del HCD mediante un acuerdo con el sabbatellismo y éste último retuvo el comando del bloque de FP. Lo mismo le pasó con el Consejo Escolar, donde quiso quitarle a Sabbatella la conducción y no lo logró.

Así las cosas, el 15 de marzo los afiliados al peronismo de Morón deberán elegir entre el oficialismo apadrinado por Ghi y el kirchnerismo apoyado por Sabbatella. Aunque ambos sectores quieren ganar, la presión está puesta en el desempeño de los aliados (todos funcionarios) del intendente. Para que el recorrido haya sido exitoso, el oficialismo no se puede contentar con sacar más votos que la lista Primero la Patria: debe lograr además que la boleta que encabeza Majdanski no llegue a la minoría, de manera de no verse forzado a ceder representantes en el Consejo de Partido local.

Morón es el único distrito gobernado por el peronismo en el que hay interna. Si además de esa derrota, “El Nene” no logra un triunfo holgado la repetida consigna “Ghi Conducción”, que sostiene el modesto luquismo a fuerza de publicaciones en las redes, sonará a homenaje póstumo en la sala en la que se vela la aventura política del intendente. ★

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