Conectate con El Argentino

Política 📢

Máximo Kirchner desmintió a Quintela y defendió a Cristina en la interna del PJ

Instó a la militancia a mantener la esperanza y la atención en los temas actuales.

Publicado hace

#

El diputado de Unión por la Patria, Máximo Kirchner, desmintió las declaraciones del gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, quien competirá contra Cristina Kirchner en las elecciones internas del Partido Justicialista (PJ). Durante un acto en Hurlingham, el líder de La Cámpora defendió la candidatura de su madre y cuestionó las acusaciones de Quintela, quien afirmó que le “robaron los avales” necesarios para competir.

“Gracias a Dios que Cristina tiene ganas de caminar y de hacer y se pone a disposición del conjunto. Mientras el candidato de la otra lista dice que le robaron los avales… ¡chamuyo! Dice que hace 7 meses venía caminando y no tiene los avales”, sentenció Máximo Kirchner frente a los militantes.

Críticas a la postura de Quintela

En un tono crítico, Kirchner resaltó las contradicciones en las promesas de Quintela. “Dijo que iba a renunciar si ganaba Milei y no renunció. Dijo que si iba Cristina, él no iba a competir… ¿Cuándo va a cumplir lo que promete?”, preguntó el diputado, apuntando a la falta de coherencia del gobernador riojano.

Para el líder de La Cámpora, Quintela debe “tranquilizarse, recuperar el eje, no decir barbaridades de otros compañeros y mucho menos poner a tiro del partido judicial al PJ”. Asimismo, enfatizó en la necesidad de realizar las internas del partido y respaldó firmemente la conducción de Cristina Kirchner: “Miren si Cristina no va a querer que se vote. ¿Alguien lo puede entender?”, exclamó ante la audiencia.

La importancia de la conducción de Cristina en el PJ

Máximo Kirchner destacó la relevancia de que la expresidenta asuma la dirección del PJ para enfrentar los desafíos que afectan al país. Señaló que Cristina Kirchner podría liderar el debate sobre cuestiones fundamentales como el acuerdo con el FMI, el presupuesto y la situación de las universidades. Además, en clara crítica al presidente Javier Milei, mencionó su vínculo con figuras internacionales como Elon Musk y contrastó la falta de políticas sociales.

“La única verdad es transformar la realidad de nuestra gente en el mayor de los sentidos”, subrayó el diputado, resaltando que el compromiso político requiere “ganas, esperanza y preparación”. Para Kirchner, la dirigencia peronista no debe “claudicar” en su responsabilidad social, y cuestionó a aquellos referentes del peronismo que respaldan las medidas de Milei.

Un llamado a construir una fuerza política

El legislador advirtió sobre el peligro de los “poderes económicos” y acusó al presidente Milei de “desparpajo neoliberal y deshumanizante”, al tiempo que instó a formar una coalición fuerte que sume legisladores y permita ponerle un límite. “Se van a llevar puesto al pueblo, se van a llevar puesto a cada argentino y argentina sin que se les caiga una lágrima”, aseveró Kirchner en su crítica al gobierno.

Finalmente, Máximo Kirchner pidió a la militancia que no pierda la esperanza y se mantenga informada. “El pilar de la libertad es el conocimiento y la educación”, concluyó, recordando la importancia de estos valores en el contexto actual.

Dólar 💵

El vocero de Milei dijo que el dólar podría llegar a $1.800: la grieta entre el relato oficial y el mercado

El vocero presidencial admitió en un streaming oficialista que una corrección cambiaria «es una posibilidad», y el último Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central proyecta un tipo de cambio cercano a los $1.700 para fin de año. La confesión contradice el discurso gubernamental de estabilidad.

Publicado hace

#

Adrián Ravier reconoció que el tipo de cambio podría llegar a $1.700 o $1.800 en los próximos meses.

El dólar y los salarios son los dos pilares sobre los que el Gobierno de Javier Milei construyó su relato de éxito económico. Pero en las últimas horas, uno de los propios funcionarios del equipo oficialista horadó ese andamiaje: el vocero presidencial Adrián Ravier reconoció públicamente que el tipo de cambio podría experimentar una corrección y llegar a valores de entre $1.700 y $1.800 en los próximos meses. La declaración, formulada en un streaming de carácter oficialista, no pasó inadvertida en un contexto donde la devaluación es una amenaza latente para el poder adquisitivo de los trabajadores.

«Es una posibilidad»: la admisión que el oficialismo intentó minimizar

Ravier intentó enmarcar la posible corrección cambiaria como un movimiento «mínimo» que «no va a tener un impacto significativo en el bolsillo de los argentinos». Tras recorrer una serie de grandes devaluaciones de gobiernos anteriores para contextualizar el escenario actual, el vocero reconoció que «es una posibilidad que el tipo de cambio llegue a $1.800 ó $1.700 para dentro de unos meses». El argumento del funcionario buscó diferenciarse de saltos cambiarios abruptos del pasado, pero la admisión en sí misma representa una fisura en el discurso oficial de estabilidad cambiaria que el equipo económico repite cada vez que puede.

La pregunta de si existe o no atraso cambiario sobrevoló la declaración de Ravier, quien esquivó una respuesta directa: «Si hay atraso cambiario o no, es muy difícil de decir», señaló, antes de concluir que cualquier corrección sería de magnitud acotada. Sin embargo, la dificultad para responder con certeza esa pregunta es, en sí misma, una señal de alarma para quienes siguen de cerca la política monetaria.

El mercado ya descuenta una suba del dólar

Las palabras de Ravier no llegaron en el vacío. Antes de su declaración, el propio mercado financiero ya venía descontando un tipo de cambio más elevado hacia fin de año. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, elaborado en base a encuestas realizadas a las consultoras y empresas más relevantes del sector financiero, proyecta un dólar cercano a los $1.700 para diciembre de 2026. El consenso privado y las palabras del vocero apuntan, entonces, en la misma dirección, aunque el Gobierno se esfuerce en llamarlo «corrección mínima» en lugar de devaluación.

El Banco Central acumuló más de 6.000 millones de dólares en reservas desde principios de año, un dato que el oficialismo exhibe como señal de fortaleza. No obstante, analistas del sector advierten que ese ritmo de compra se desacelerará una vez superada la cosecha gruesa, lo que limitará el margen del Gobierno para sostener artificialmente el valor del dólar en los meses siguientes.

El ancla que sostiene una macroeconomía frágil

El tipo de cambio cumple en el esquema libertario una función doble y contradictoria: es, al mismo tiempo, el principal instrumento antiinflacionario y el punto de mayor fragilidad del modelo. La estabilidad financiera que el Gobierno exhibe hoy, a pesar de la caída de los salarios, la pérdida de empleos y el cierre de empresas, depende en gran medida del dólar quieto. Una devaluación, aunque sea presentada como «mínima», arrastra un riesgo concreto: acelerar el cierre de negocios y licuar aún más el poder adquisitivo de los trabajadores, especialmente si la respuesta del Gobierno fuera profundizar el ajuste para evitar nuevas correcciones del tipo de cambio, como ya hizo en ciclos anteriores.

El propio Gobierno reconoció en otras instancias que el proceso de recomposición salarial «lleva tiempo» y «genera tensiones». Mientras tanto, los salarios privados registrados subieron apenas un 2% en mayo, por debajo de la inflación del mismo mes, que fue del 2,1%, según datos del INDEC. La brecha entre salarios y precios se repite en las comparaciones interanuales y acumula un deterioro sostenido desde el inicio de la gestión. En ese contexto, una nueva corrección del tipo de cambio sería una mala noticia más para los sectores populares.

La contradicción estructural del modelo

La declaración de Ravier expone una contradicción que el Gobierno prefiere no abordar frontalmente: si el tipo de cambio está atrasado, cualquier corrección afectará los precios internos y erosionará los ingresos reales; si no lo está, la competitividad de las exportaciones queda condicionada por otros factores estructurales que el modelo libertario tampoco resolvió. El propio Ravier intentó salir de ese dilema reivindicando el rendimiento exportador como prueba de competitividad sin necesidad de devaluación, pero sus números sobre la posible llegada del dólar a $1.700 o $1.800 desmienten esa certeza.

El mercado, los analistas y ahora el propio vocero presidencial confluyen en un escenario que el relato oficial prefiere esquivar: el dólar se va a mover. La discusión es cuánto, cuándo y, sobre todo, quién pagará el costo.

Puntos clave

  • El vocero presidencial Adrián Ravier reconoció que el tipo de cambio podría llegar a $1.700 o $1.800 en los próximos meses.
  • El REM del Banco Central proyecta un dólar cercano a $1.700 para diciembre de 2026.
  • El Banco Central acumuló más de 6.000 millones de dólares desde principios de año, pero el ritmo se desaceleraría tras la cosecha gruesa.
  • Los salarios privados registrados subieron 2% en mayo, por debajo de la inflación del 2,1% según el INDEC.
  • Una corrección cambiaria profundizaría el deterioro del poder adquisitivo en un contexto de ajuste sostenido.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo