Conectate con El Argentino

Santa Fe

Un hombre fue imputado por golpear y ahorcar a su hija tras una mala nota

El hecho ocurrió en la vivienda familiar, y la menor logró contar lo sucedido en la escuela ese mismo día.

Publicado hace

#

Un hombre de 30 años en Santa Fe fue imputado en un caso de violencia intrafamiliar, tras golpear y tratar de ahorcar a su hija de 12 años como castigo por una mala calificación en la escuela. El hecho ocurrió el pasado miércoles en el hogar donde ambos residían, junto con la madre de la víctima. La fiscal a cargo del caso, Rosana Marcolín, lo acusó de lesiones leves dolosas calificadas en el contexto de violencia familiar.

El ataque se produjo durante la mañana, cuando la niña recibió golpes y su padre le apretó el cuello hasta dificultarle la respiración. Según detalló la fiscal, la agresión fue desencadenada por una mala nota que la menor había obtenido en una evaluación de la escuela primaria.

La escuela activó el protocolo de violencia intrafamiliar

La violencia no se quedó en el ámbito privado. La menor, a pesar del miedo, encontró el coraje para contar lo sucedido en la tarde, durante una actividad escolar. “La niña participó de una actividad escolar en la que logró contar que su padre la había atacado», explicó la fiscal Marcolín, quien también destacó que la menor habló de lo ocurrido frente a sus compañeros de grado y a los docentes.

El personal de la escuela, al escuchar el relato, indagó en profundidad lo sucedido y le brindó contención emocional. Actuando de inmediato, la institución escolar activó el protocolo de violencia intrafamiliar, que resultó en una denuncia formal contra el padre de la menor.

Imputación y audiencia pendiente

La fiscal Marcolín informó que el imputado fue acusado de lesiones leves dolosas calificadas, debido al contexto de violencia familiar. La situación del hombre se debatirá en una audiencia de medidas cautelares, agendada para el próximo miércoles, en un horario que la Oficina de Gestión Judicial (OGJ) aún debe confirmar.

Economía 💲

Lácteos Verónica pidió el concurso preventivo con un pasivo de $15.945 millones

La tradicional empresa santafesina, con plantas en Clason, Lehmann y Suardi, presentó el pedido ante la Justicia comercial porteña para evitar la quiebra. El pasivo acumula deudas bancarias con nueve entidades y más de 2.900 cheques rechazados. La cooperativa cordobesa Copalac ya opera a fasón en Suardi.

Publicado hace

#

De exportar 102 millones de dólares a pedir el concurso: la caída de Lácteos Verónica.

Lácteos Verónica, una de las marcas históricas de la industria láctea argentina con tres plantas de procesamiento en la provincia de Santa Fe (Clason, Lehmann y Suardi), solicitó la apertura de su concurso preventivo de acreedores. El pasivo declarado asciende a $15.945 millones, producto de meses de parálisis productiva y cesación de pagos salariales que dejaron a sus trabajadores sin cobrar y a sus proveedores tamberos con acreencias acumuladas sin respuesta.

La presentación judicial y el desglose del pasivo

El expediente tramita ante el Juzgado Nacional en lo Comercial N° 17, Secretaría N° 34, con sede en la ciudad de Buenos Aires, con el patrocinio del Estudio Alegría, Buey Fernández, Fissore & Montemerlo. La administración de la empresa, conducida por la familia Espiñeira, presentó un balance financiero deteriorado que la Justicia deberá evaluar para decidir si habilita el proceso concursal.

El pasivo total se descompone en dos grandes bloques. Por un lado, $4.745 millones en obligaciones bancarias con nueve entidades: Catalinas Cooperativa de Crédito, Credibel, Banco Galicia, Banco Santander, Banco Provincia, Banco Ciudad, Banco Industrial, Banco Nación y Banco Macro. Por el otro, más de 2.900 cheques rechazados por un saldo que alcanza los $11.200 millones, una cifra que refleja la magnitud de la cesación de pagos que venía arrastrando la firma desde hace meses.

Los tamberos y el intento previo de crisis

El derrumbe de Verónica no fue repentino. Antes del concurso, la empresa intentó un Procedimiento Preventivo de Crisis que buscaba desvincular a unos 200 empleados, un camino que tampoco pudo sostener. Paralelamente, la parálisis operativa golpeó de lleno a los 150 productores tamberos que abastecían a la empresa, quienes acumulan acreencias por 60 millones de dólares sin perspectivas claras de cobro.

El dato no es menor en un contexto donde la industria láctea nacional atraviesa una crisis estructural agravada por el ajuste macroeconómico del gobierno de Javier Milei, que deprimió el consumo interno y encareció los costos de producción. Para una empresa exportadora como Verónica, que entre enero de 2020 y abril de 2025 colocó manufacturas por más de 102 millones de dólares en mercados internacionales, el contraste entre ese historial y la situación actual refleja con crudeza el impacto de las políticas de desregulación y ajuste sobre la cadena agroalimentaria.

El Estado provincial frente al desastre anunciado

Desde el Ministerio de Trabajo de Santa Fe, a cargo de Roald Báscolo, la respuesta fue de una honestidad incómoda: «era sabido que podría ocurrir». La cartera provincial tuvo que articular asistencia alimentaria junto a la Municipalidad de Suardi para auxiliar a los operarios que quedaron sin percibir sus haberes, un cuadro que desnuda la ausencia de herramientas preventivas efectivas frente al colapso de una industria estratégica para la economía santafesina.

Ante la falta de comunicación directa del directorio de la empresa con su personal, el delegado de Atilra en la planta de Lehmann, Domingo Possetto, expresó la situación con palabras que condensan el desconcierto de los trabajadores: «No sabemos qué puede ocurrir. Los trabajadores no quieren confrontar sino trabajar y cobrar, algo que hace mucho tiempo no pueden hacer».

Copalac entra a escena: operación a fasón en Suardi

En ese marco, la cooperativa cordobesa Copalac acordó operar a fasón las instalaciones de la planta de Suardi para ingresar leche cruda y producir leche en polvo. El convenio otorga ocupación provisoria a 30 trabajadores de esa sede. Desde Atilra dejaron en claro el alcance de la responsabilidad asumida: «Copalac asumirá la responsabilidad solidaria por las obligaciones laborales y de la seguridad social de los empleados que se incorporen a prestar tareas en el marco de este acuerdo». Se trata de una solución parcial que interrumpe momentáneamente la parálisis pero no resuelve la situación global de la empresa ni la de la totalidad de su plantilla.

El concurso preventivo es el mecanismo legal que permite a una empresa en cesación de pagos negociar con sus acreedores bajo supervisión judicial para evitar la quiebra y la liquidación de activos. La apertura del proceso no garantiza la continuidad de la firma; dependerá de la capacidad del directorio de la familia Espiñeira para presentar un acuerdo viable ante los acreedores dentro de los plazos que fije el juzgado.

Puntos clave:

  • Lácteos Verónica presentó el concurso preventivo ante el Juzgado Nacional en lo Comercial N° 17 de Buenos Aires con un pasivo total de $15.945 millones.
  • El pasivo incluye $4.745 millones en deudas bancarias con nueve entidades y más de 2.900 cheques rechazados por $11.200 millones.
  • 150 productores tamberos reclaman acreencias por 60 millones de dólares sin perspectiva de cobro.
  • La cooperativa Copalac acordó operar a fasón en la planta de Suardi, dando ocupación provisoria a 30 trabajadores.
  • Entre 2020 y abril de 2025, Lácteos Verónica exportó más de 102 millones de dólares en manufacturas lácteas.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo