Conectate con El Argentino

Salta

Semana Mundial del Parto Respetado: pese a las leyes, persiste la violencia

En nuestro país, sólo el 41,4% de mujeres, tuvieron acompañamiento en el parto en el ámbito público.

Publicado hace

#

Por Eurídice Ferrara

Maltrato verbal, falta de contacto de los recién nacidos con sus madres, escaso acompañamiento a las mujeres en sus estudios y parto, insuficiente provisión de información sobre los derechos que las asisten. Estas son algunas de las violencias obstétricas que persisten, según advierten los especialistas, para quienes todas ellas provocan que el acceso a un parto respetado «se convierta en un negocio y aún así no garantiza ese objetivo».

«Creemos que las violencias obstétricas recrudecieron muchísimo respecto del informe que realizamos en 2015 por (causa de) la pandemia, sobre todo (por el hecho de) no permitir el acompañamiento en las cesáreas y partos, los controles obstétricos aún son sin acompañantes», afirmó la psicóloga perinatal, Brenda Charnis, quien forma parte de la agrupación del Observatorio de Violencia Obstétrica Argentina (OVOA).

Charnis señaló que desde el OVOA consideran «ridículo hablar de una ‘semana del parto respetado'», que en la Argentina y el mundo se llevará adelante desde el próximo lunes y hasta el domingo 22. Para la psicóloga perinatal, «no están dadas las condiciones para hacerlo. Hay que pagar aranceles carísimos o ir a cuatro o cinco hospitales, que atienden bajo las premisas establecidas por ley, y aún así no hay garantías de que estén dadas las condiciones» para llevarlo a cabo.

Dicha norma es la la Ley de Protección del Embarazo y del Recién Nacido Nº 25.929, más conocida como «la ley del parto respetado», por la cual fueron establecidos los derechos básicos que garantizan el respeto y autonomía de las mujeres y en su relación con sus bebés recién nacidos, en la etapa del embarazo, parto, trabajo de parto y postparto.

El informe al que refirió Charnis, el cual busca trazar el panorama de la atención perinatal en Argentina, data de 2015 y fue confeccionado, de modo físico y virtual y con la participación de referentes en todo el país, sobre una base de 4939 nacimientos reportados, de los cuales el 50,4% sucedieron en un establecimiento privado, el 27,9% en un hospital público, el 17% en institución gestionada por una obra social y el 3% en el domicilio de la persona gestante. La edad media resultó de 27,8 años y 7,5 de cada 10 personas gestantes eran primerizas.

La evidencia de los datos recolectados indicó que «un alto porcentaje de las mujeres atraviesan el nacimiento de sus hijos e hijas en un ambiente hostil». Un ítem del informe menciona que son usuales comentarios tales como ´le estás haciendo mal a tu bebé´. Y poco más de un tercio de las mujeres manifestaron que les hicieron sentir que ella o su bebé corrían peligro.

Otro resultado indicó que 5,4 de cada 10 mujeres no se sintieron contenidas ni pudieron expresar sus miedos; 2,5 fueron criticadas por expresar sus emociones durante el trabajo de parto; y 2,7 recibieron comentarios irónicos o descalificadores.

El estudio consignó además que 5,3 de cada 10 mujeres fueron tratadas con sobrenombres o diminutivos («gorda», «mamita» y «nena», entre ellos), a 3 de cada 10 no se les garantizó su derecho de estar acompañadas durante el trabajo de parto; 4 de cada 10 no estuvieron acompañadas durante el parto o cesárea y 2 de cada 10 no estuvieron acompañadas durante el posparto.

El documento enfatiza que desde la primera imposición, acostarse (litotomía) y quedarse quieta con conexión con una vía fija al suero, «la mujer gestante deja de ser autónoma para convertirse en un objeto de observación e intervención».

De ese proceso -advierte el informe-, «devienen riesgos absolutamente innecesarios con su catarata de intervenciones para «subsanarlos»; el/la bebé no desciende, se ralentiza el proceso de parto, el periné sufre mayor compresión y esfuerzo en su zona posterior».

En 1985 la Organización Mundial de la Salud (OMS) realizó una reunión en la ciudad brasileña de Fortaleza de la cual surgió la declaración «El embarazo no es una enfermedad», que dio origen a una serie de iniciativas y normativas en favor de la transformación del modelo sanitario con el propósito de «humanizar» la atención del parto, promover el protagonismo de la persona gestante y su familia y transformar las maternidades en instituciones «centradas en la familia».

En ese sentido, Charnis resumió qué significa un parto respetado: «Estamos hablando de respeto, que no te insulten, que no te griten, que no te realicen procedimientos en tu cuerpo como la episiotomía, poner oxitocina, apretarte tu panza, además de cesáreas innecesarias, entre otras cosas, que no hayas autorizado, que te informen tus derechos y te permitan estar acompañada, cosas básicas que hacen a la autonomía de la mujer, en este país no suceden, si pasan, es porque tuviste suerte».

A su vez, remarcó que la Ley 25929, «si bien es súper necesaria, no tiene una figura legal que venga a sancionar el mal ejercicio de los profesionales».

En igual sentido, Violeta Osorio, feminista y también integrante de la agrupación de OVOA y Las Casildas, ratificó la persistencias de estas violencias obstétricas y el punto de inflexión sobre la necesidad de reformar o crear un nueva ley del parto respetado o humanizado.

«Tener una ley que habla sobre el marco de derechos en relación a la atención obstétrica y otra ley como la 26485, de protección integral de las mujeres, que describe la violencia obstétrica como una vulneración sobre nosotras, nos convierte en un país pionero».

Sin embargo, advirtió que la normativa «carece de mecanismos concretos de prevención, sanción y reparación. Termina siendo más una guía de buenas prácticas. Ese es un vacío enorme porque no hay garantía de cumplimiento, y lleva a que los equipos obstétricos y las instituciones de salud puedan tomar como una cuestión de buena voluntad, el cumplir y garantizar o no derechos».

«Entonces te dicen: ´acá no hacemos parto respetado´ y las mujeres pagan los extras por los paquetes de parto respetado que hay en algunos hospitales, lo que tampoco te garantiza que se cumplan los derechos», agregó.

Según los datos oficiales y actualizados del Ministerio nacional de Salud, en 2020 nacieron 533.299 bebés vivos, el 99,7% de los partos fueron institucionales, de los cuales un 38,2% se realizaron a través de cesárea, en el ámbito público. En tanto, diez años atrás, el porcentaje de cesáreas fue un 10% menos: 28,2%. Otro dato que se indica es que solo el 41,4% de mujeres, tuvieron acompañamiento en el parto en el ámbito público.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) realizó una declaración sobre las tasas de cesárea donde especifica que «desde 1985 los profesionales de la salud de todo el mundo han considerado que la tasa ideal de cesárea debe oscilar entre el 10% y el 15%»

A su vez, el documento especifica que también desde entonces, «las cesáreas son cada vez más frecuentes tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo».

Si vivís una situación de violencia de género o conocés a alguien que necesite ayuda llamá gratis al 144, mandá un mensaje al 11 5050 0147 o por WhatsApp al +54 911 2771 6463. También podés descargar acá una app para recibir ayuda de profesionales.

Femicidio

Femicidio en Metán: una joven murió tras ser brutalmente golpeada y su pareja confesó el ataque

Gastón Ramírez, de 26 años, quedó detenido por el femicidio de Cintia Díaz Orellana, de 20. El acusado se presentó en una comisaría y confesó el crimen. La joven murió este domingo en el hospital San Bernardo de Salta capital.

Publicado hace

#

Gastón Ramírez, de 26 años, quedó detenido acusado de matar a golpes a su novia, Cintia Díaz Orellana, de 20, a la salida de un boliche en la localidad salteña de Metán.

El hombre se presentó cerca de las 4 de la madrugada del sábado en una comisaría y confesó que había atacado a la joven. Cintia fue trasladada todavía con vida a un hospital de Metán, pero debido a la gravedad de las heridas debió ser derivada al hospital San Bernardo, en la capital provincial, donde murió este domingo.

Según las primeras actuaciones de la investigación, el ataque ocurrió luego de una discusión en la vía pública. Ramírez habría golpeado a Cintia en la cabeza con los puños y con un objeto contundente.

El traslado hacia Salta capital se realizó por tierra debido a las condiciones climáticas, que impidieron concretar rápidamente una derivación aérea. Pese a los esfuerzos médicos, la joven murió como consecuencia de las lesiones sufridas.

Cómo avanza la investigación por el femicidio

El acusado permanece detenido y será imputado este lunes. La investigación está a cargo del fiscal penal Nicolás Rodríguez López, interino de la Fiscalía Penal N° 1 de Metán.

Entre las primeras medidas ordenadas por la fiscalía se encuentran el secuestro de las prendas de vestir de la víctima y del acusado, la toma de declaraciones testimoniales y el relevamiento de las cámaras de seguridad de la zona donde ocurrió el ataque.

Además, se realizará la autopsia al cuerpo de Cintia en el Servicio de Tanatología Forense del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), en la ciudad de Salta. El procedimiento permitirá establecer científicamente la causa de muerte y aportar elementos para la investigación.

El caso quedó caratulado como un femicidio y la Justicia deberá determinar las circunstancias exactas en las que ocurrió el ataque y las responsabilidades penales de Ramírez.

Si vivís una situación de violencia de género o conocés a alguien que necesite ayuda llamá gratis al 144, mandá un mensaje al 11 5050 0147 o por WhatsApp al +54 911 2771 6463. También podés descargar acá una app para recibir ayuda de profesionales.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo