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Trabajo

El segundo trimestre bajó la tasa de desocupación 6,2%

Las mayores tasas de desocupación se anotaron en las ciudades de Córdoba y Mar del Plata, ambas con el 8,3%; seguidas por Santa Fe 8,1%; los partidos del Gran Buenos Aires, con el 7,5%; Rio Cuarto, 7,3%; Rawson-Trelew 7,1%; Concordia con el 6,8%; Tucumán, con el 6,6%; entre otras.

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La tasa de desocupación bajó al término del segundo trimestre al 6,2% en relación al 6,9% de igual período del año pasado informó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Incluso, este índice de 6,2% de desocupación estuvo por debajo del 6,9% del primer trimestre de este año.

Esta baja se produjo a pesar de que el Producto Interno Bruto cayó 4,9% en la comparación interanual, y 2,8 % entre el segundo trimestre y el primero, según el Indec.

En tanto, la sub ocupación demandante, entendida como la gente que trabaja 35 horas semanales y quisiera tener más empleo, bajó también al 7,4% en el segundo trimestre, frente al 7,7% de igual período del 2022, aunque subió respecto al 6,3% que se registró en el primer trimestre de este año.

En tanto, la sub ocupación no demandante se ubicó en el 3,2%, por debajo del 3,5% de igual período del 2022, y levemente por sobre el 3,1% del primer trimestre.

Las mayores tasas de desocupación se anotaron en las ciudades de Córdoba y Mar del Plata, ambas con el 8,3%; seguidas por Santa Fe 8,1%; los partidos del Gran Buenos Aires, con el 7,5%; Rio Cuarto, 7,3%; Rawson-Trelew 7,1%; Concordia con el 6,8%; Tucumán, con el 6,6%; entre otras.

El Indec estimó a la Población Económicamente Activa en 47,6% del total, es decir, alrededor de 14 millones de personas. De este conjunto, 13,1 millones está ocupado, y 900.000 no tienen empleo y lo buscan.

Entre los ocupados, el 74,2% son asalariados, es decir unos 9,7 millones, de los cuales 6,1 millones tienen descuento jubilatorio, y 3,6 millones no lo tienen.

Del total de ocupados, 2,4% estuvo ausente, por encima del 2,1% de abril-junio del año pasado, el “home office” se mantuvo en 9,2% (anterior 9,1%) mientras que el porcentaje de asalariados que utilizaron sus propias maquinarias/equipos para realizar su trabajo bajó al 4,5% desde el 5,4% anterior.

Al observar las poblaciones específicas para la población de 14 años y más, la Tasa de Desocupación fue de 6,9% para las mujeres, y de 5,7% para los varones.

En referencia al nivel educativo de las personas desocupadas, 68,3% cuenta con hasta secundario completo, y el 31,7%, con nivel superior y universitario, completo o incompleto. 

En cuanto al tiempo de búsqueda de empleo, se registró un aumento de 4,6 puntos porcentuales (p.p.9 entre la población que está buscando desde hace más de 3 y hasta 6 meses (de 9,8% a 14,4%). 

En contraposición, descendieron su proporción las personas que buscan desde hace menos de un mes en 2,9 p.p. (de 16 % a 13,1%) y aquellas que lo hacen de 1 y hasta 3 meses en 2,0 p.p. (de 30,2% a 28,2%).

Con referencia a las ramas de actividad, las mayores diferencias en las tasas de desocupación se observan en la construcción, que presentó un aumento de 3,2 puntos porcentuales, al pasar de 16,5% a 19,7%; y en el servicio doméstico, que también aumentó 1,9 p.p. de 13,6 % a 15,5%.

La ministra de Trabajo, Raquel «Kelly» Kismer de Olmos, aseguró ante la Cámara de Diputados que el proyecto de ley Empleo Mipyme tiene como objetivo «fomentar la contratación formal de trabajadores, formalizar el trabajo no registrado e impulsar la transformación de beneficiarios de programas sociales».

Al explicar la iniciativa impulsada por el Ejecutivo, Olmos destacó que desde la salida de la pandemia «llevamos 35 meses de crecimiento del empleo en el sector privado» y señaló que «cerca de 590.000 personas accedieron a puestos de trabajo».

Dijo que pese a ese crecimiento la «tasa de empleo no registrado sigue siendo muy elevado ya que alcanza el 36,7%».

CABA

Ciudades inteligentes sin política laboral: el vacío que dejó el congreso de intendentes en CABA

Casi 300 gobiernos locales y 82 intendentes de distintas provincias se reunieron en la Usina del Arte para debatir inteligencia artificial, transformación digital y su impacto en el trabajo. Jorge Macri advirtió que la IA va a plantear ganadores y perdedores y reclamó que los gobiernos garanticen que la mayoría de la sociedad quede del lado de los beneficiados.

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Jorge Macri admitió que la IA creará ganadores y perdedores; nadie explicó quién protegerá a los segundos.

La primera edición de URBAN CITIES Buenos Aires 2026, el Congreso Federal de Ciudades Inteligentes, reunió este miércoles en la Usina del Arte, en el barrio de La Boca, a representantes de casi 300 municipios y a 82 intendentes de todo el país para discutir uno de los desafíos más urgentes de la gestión pública contemporánea: cómo incorporar la inteligencia artificial a los servicios del Estado sin que esa transformación profundice las desigualdades existentes en el mercado laboral y en el acceso a la educación.

El evento fue organizado por la Unidad de Relaciones Federales y Vinculación Interjurisdiccional del Gobierno de la Ciudad, encabezada por César Torres. La apertura estuvo a cargo del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien planteó el eje político del encuentro con una frase que sintetiza la tensión de fondo: «Estamos frente a una revolución tecnológica y nuestro desafío es que la mayoría de la sociedad esté del lado de los ganadores».

La IA ya modificó el mercado laboral; la pregunta es quién paga el costo

Macri puso sobre la mesa una preocupación que los datos ya respaldan con crudeza. Un relevamiento publicado meses atrás por el Consejo Económico y Social de la Ciudad de Buenos Aires (CESBA), con asesoría de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), estableció que el 67% del empleo porteño tiene algún grado de exposición a la inteligencia artificial generativa, con un índice de 0,353 que supera al de Estados Unidos, Francia y el Reino Unido. Las ocupaciones más afectadas son precisamente las más numerosas del distrito: empleados administrativos, contables, de atención al público y profesionales de TIC.

En ese contexto, el jefe de Gobierno reconoció que una parte importante de quienes integran hoy el mercado laboral se formó en un mundo analógico y debe adaptarse a herramientas que cambian a una velocidad que los sistemas educativos no pueden seguir. «La IA va a plantear ganadores y perdedores», admitió, y llamó a que los gobiernos asuman ese desafío sin naturalizarlo. El planteo, sin embargo, no vino acompañado de ninguna medida concreta de protección para los sectores laborales más vulnerables a la automatización.

La tensión entre el discurso de la oportunidad tecnológica y la ausencia de políticas activas de reconversión laboral fue la que atravesó, de manera implícita, toda la jornada. Hablar de ciudades inteligentes sin debatir quién financia la transición y quién carga con sus costos es, en el mejor de los casos, una omisión; en el peor, una decisión política.

La educación, entre el discurso y la contradicción

Macri también colocó el problema educativo en el centro del debate. «En las escuelas hay chicos estudiando para trabajos que hoy no existen», afirmó, y señaló que la formación no puede concebirse como una etapa que cierra con el egreso escolar o universitario: «Necesitamos que los ciudadanos sigamos aprendiendo a lo largo de la vida».

La ministra de Educación porteña, Mercedes Miguel, también expuso en el congreso. Su presencia tiene una lectura política específica: el gobierno de Macri incorporó el uso de inteligencia artificial como contenido obligatorio en la escuela primaria porteña, con un anexo curricular elaborado, según trascendió, con herramientas de IA generativa. La apuesta plantea preguntas abiertas sobre cómo se garantiza la equidad en el acceso a esas herramientas en un sistema educativo con brechas tecnológicas notorias entre escuelas.

Un mapa federal con lecturas cruzadas

La convocatoria tuvo un componente político que no pasó desapercibido: reunió a intendentes de distintos partidos y provincias bajo la conducción del gobierno porteño. Entre los presentes se contaron Julio Alak, intendente de La Plata; Daniel Passerini, de Córdoba; Soledad Martínez, de Vicente López; Rodrigo Aybar, de Tres de Febrero; Santiago Passaglia, de San Nicolás; Leonel Chiarella, de Venado Tuerto; y varios jefes comunales de la Patagonia y Cuyo, como Carlos Koopmann (Zapala), Bruno Pogliano (El Bolsón), Lino Yonar (Campo Quijano) y Susana Laciar (San Juan).

La presencia de Alak, intendente del principal municipio bonaerense y figura del kirchnerismo, en un evento organizado por la administración macrista no es un dato menor. Sugiere que la agenda de las ciudades inteligentes, con todo lo que implica en términos de infraestructura digital, datos ciudadanos y relación con el sector privado tecnológico, empieza a configurar un espacio de disputa política que cruza las fronteras partidarias tradicionales.

Entre los expositores también estuvieron el jefe de Gabinete porteño, Gabriel Sánchez Zinny; el presidente de la Fundación País Abierto y Digital, Andrés Ibarra, ex funcionario macrista con vínculos en el ecosistema tecnológico, y el emprendedor Mateo Salvatto. La participación de empresas tecnológicas y startups completó un cuadro en el que el sector privado tuvo un lugar central en la definición de la agenda pública.

Qué significa ciudad inteligente y para quién

Durante el encuentro también se discutió qué significa en la práctica aplicar tecnología a la gestión municipal. Macri planteó que «una ciudad inteligente no es algo que se compra» y señaló que requiere también una ciudadanía y equipos preparados. La frase es razonable, pero evade la pregunta más incómoda: qué pasa con los municipios que no tienen los recursos, la conectividad ni el capital humano técnico para implementar esas transformaciones sin asistencia del Estado nacional o provincial.

La jornada había comenzado el martes 1 de septiembre con una sesión técnica destinada a los equipos de gobiernos locales y provinciales, donde se trabajó sobre herramientas concretas de gestión de datos, seguridad, salud y movilidad. La intención declarada es que las experiencias exitosas puedan replicarse en otros distritos. El desafío real es que esa replicación no reproduzca también las asimetrías de partida.

Puntos clave

  • Casi 300 gobiernos locales y 82 intendentes participaron del primer Congreso Federal de Ciudades Inteligentes en la Usina del Arte.
  • Jorge Macri advirtió que la IA va a plantear ganadores y perdedores, sin anunciar medidas concretas de protección laboral.
  • El CESBA y la OIT establecieron que el 67% del empleo porteño tiene exposición a la IA generativa, con un índice superior al de EE.UU. y Europa.
  • El intendente kirchnerista de La Plata, Julio Alak, participó del evento organizado por la administración macrista.
  • El congreso no incluyó propuestas concretas de reconversión laboral para los sectores más vulnerables a la automatización.
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