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Energía

Argentina arrancó con el desarrollo de un insumo clave para las baterías de litio

Se trata de un insumo imprescindible para los electrolitos de las baterías, un compuesto que solo se fabrica en países asiáticos y que por la alta demanda tienen un stock reducido.

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El-Argentino-Industria del Litio-Imagen ilustrativa creada con inteligencia artificial.

Por Julio Mosle

Investigadores de la CNEA lograron sintetizar hexafluorofosfato de litio (LiPF6), o sales de litio como se las conoce en la industria energética, en el Complejo Tecnológico Pilcaniyeu (CTP), en Río Negro, donde avanza el proceso para lograr una calidad que permita elevar a nivel industrial la producción de este insumo imprescindible para los electrolitos de las baterías de ion-litio, un compuesto que solo se fabrica en países asiáticos y que por la alta demanda tienen un stock reducido.

La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) fue convocada para producir hexafluorofosfato de litio por un consorcio del que ahora también forma parte, integrado por el Centro de Química Inorgánica Cequinor-Conicet y las empresas Clorar Ingeniería e YPF Tecnología (Y-TEC); mientras que el financiamiento proviene de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (I+D+i) del Ministerio de Ciencia a través del Fondo Argentino Sectorial (Fonarsec).

En conjunto con la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), Y-TEC cuenta con la primera Planta Nacional de Desarrollo Tecnológico de Celdas y Baterías de Litio (UniLiB), ubicada en la capital bonaerense, y en una etapa inicial su objetivo es que la Argentina se autoabastezca de baterías para cubrir las necesidades del sistema de defensa nacional, lo que incluye a los radares que monitorean las fronteras.

«Estas instalaciones fueron concebidas en la década de 1970 para el enriquecimiento de uranio y entre 2007 y 2015 se actualizaron con tecnologías que permiten trabajar en las mejores condiciones de seguridad con los elementos fluorados necesarios para el desarrollo de estos compuestos», dijo a Télam el ingeniero nuclear Daniel Brasnarof, gerente del Complejo Tecnológico Pilcaniyeu, ubicado en el paraje rionegrino Pichi Leufu Arriba, a unos 60 kilómetros de Bariloche.

Los pocos países que hoy producen sales de litio a escala industrial se concentran en Asia donde China es uno de los mercados con mayor demanda de este elemento fundamental para la industria electrónica.

«Lo que nosotros ya logramos es sintetizar estas sales a una escala de laboratorio y esperamos alcanzar hacia fin de año los niveles de calidad necesarios para hacer viable la producción a nivel industrial, que con la capacidad de Pilcaniyeu podría ser en principio de una tonelada al año», indicó Brasnarof.

El ingeniero explicó que en simultáneo trabajan con las habilitaciones y estudios de impacto ambiental pertinentes para estos procesos con materiales y consideró que la experiencia de trabajar en el enriquecimiento de uranio facilitará ese proceso.

«La elaboración del hexafluorofosfato de litio comienza con el carbonato de litio que se produce en los salares del norte de nuestro país al que se lo hace reaccionar con fluoruro de hidrógeno anhidro y por otra parte con pentafloruro de fósforo; la sal resultante es la que Y-Tec va a utilizar en la producción de baterías y que mientras no se produzca en Argentina deberá ser importada», detalló.

La presidenta de la CNEA, Adriana Serquis, señaló a Télam que «no es casualidad» que se utilicen las instalaciones en las que Argentina desarrolló las capacidades para enriquecer uranio para poder completar el proceso de elaboración de baterías de litio.

«Las facilidades tecnológicas de Pilcaniyeu para producir hexafloruro de uranio son las que hoy se pueden usar para hexafloruro de litio, pero sobre todo lo que hay es una masa crítica de personal altamente calificado que acumula décadas de experiencia en la investigación de sustancias que requieren una alta cultura de la seguridad y la protección ambiental», detalló.

Serquis consideró que la CNEA «tiene un rol concreto en la transición energética de la Argentina sosteniendo el desarrollo de la tecnología nuclear», por lo que los conocimientos tecnológicos que se desarrollan en un área pueden sumar en otra.

«Además estamos impulsando tecnologías vinculadas a la energía solar, al hidrógeno, y en este caso las baterías de litio», remarcó.

La presidenta de CNEA sostuvo que desarrollar esta capacidad a escala industrial permitiría que Argentina pueda pensar que el litio no es exportable solo como carbonato.

«Abre la puerta a formar nuevos proveedores y derramar nuevas capacidades tecnológicas en el sector industrial», añadió.

Argentina es el cuarto productor mundial de litio después de Australia, Chile y China, y es el segundo país con más recursos de ese mineral, después de Bolivia, con reservas que se concentran en Jujuy, Salta y Catamarca.

El litio es un elemento que pertenece al grupo de los metales alcalinos que tiene la propiedad de liberar mucha energía al oxidarse y permite que las baterías tengan una mayor vida útil, aunque requiere otros procesos antes de convertirse en partes de una batería.

La celda de una batería de ion-litio está conformada por un ánodo, un cátodo y un electrolito. El ánodo es el electrodo negativo, en el que se produce una reacción de oxidación cuando el material del que está hecho pierde electrones; entonces al recibir esos electrones el cátodo o electrodo positivo sufre una reacción de reducción porque estos disminuyen su estado de oxidación.

Esa transferencia de electrones ocurre a través de un circuito externo, como un cable de cobre, y es la que genera la corriente eléctrica.

Mientras tanto, el electrolito es el que permite cerrar el circuito mediante el movimiento de los iones. Se trata de una solución entre cuyos iones están las sales de litio o hexafluorofosfato de litio; cuando la batería se va descargando los iones Li+ van del electrodo negativo hacia el positivo a través del electrolito.

Al conectar la batería a la red eléctrica para su recarga, el sentido de esa transferencia se invierte y los iones litio van desde el electrodo positivo al negativo donde se reducen a Li°(cátodo). Al mismo tiempo que por el circuito externo a este último le llegan electrones de la red. Al tomar esos electrones, el que actuaba como ánodo en la batería, en la celda de recarga pasa a ser el cátodo.

Energía

El frío llegó antes y el sistema energético ya muestra sus grietas

Las distribuidoras suspendieron el suministro a usuarios con contratos interrumpibles para priorizar los hogares, mientras el Gobierno acaba de dar marcha atrás en su intento de privatizar la importación de gas licuado.

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Cortan el gas a industrias y estaciones de servicio ante el frío temprano

★ Las distribuidoras de gas natural suspendieron el suministro a estaciones de servicio de GNC e industrias ante la caída anticipada de las temperaturas registrada en los últimos días, que disparó la demanda residencial por encima de los niveles esperados para fines de abril. La medida afecta exclusivamente a los servicios con contratos interrumpibles, que por definición contemplan la posibilidad de cortes cuando el sistema necesita administrar su capacidad, según fuentes del sector.

Un problema que se repite cada invierno

El mecanismo de corte escalonado es una práctica habitual en el sistema energético argentino: primero se interrumpe el suministro a los usuarios con contratos interrumpibles (los que pagan tarifas más bajas a cambio de asumir ese riesgo), y en casos de mayor presión sobre el sistema se puede avanzar hacia contratos firmes y, como último recurso, hacia los usuarios residenciales. En este caso, el frío llegó con más fuerza que lo habitual para fin de abril, lo que adelantó la activación del protocolo.

Las mismas fuentes remarcaron que, si bien la Argentina avanza en su perfil exportador de gas gracias al desarrollo de Vaca Muerta, la red de infraestructura de transporte y regasificación todavía no está en condiciones de absorber los picos de demanda invernal sin apelar a estos cortes preventivos.

La marcha atrás del Gobierno con la privatización del GNL

El episodio se produce días después de que el Gobierno de Javier Milei diera marcha atrás en uno de sus anuncios energéticos más resonantes: la privatización de la importación de gas natural licuado (GNL). El Estado, a través de Enarsa, seguirá a cargo de las compras de GNL para el invierno, en lugar de transferir esa función al sector privado como estaba previsto.

La licitación había avanzado durante semanas con dos oferentes, Trafigura y Naturgy, pero ninguna de las propuestas convenció al Ejecutivo. La razón oficial fue la suba del precio internacional del GNL, que pasó de alrededor de 10 dólares por millón de BTU a principios de año a una banda de entre 17 y 20 dólares, impulsada por el conflicto en Medio Oriente. Según el analista Juan José Carbajales, el cambio de escenario podría implicar un extracosto de alrededor de 700 millones de dólares respecto de los valores que se manejaban en febrero.

La contradición es evidente: un gobierno que hizo de la privatización de funciones estatales su principal bandera ideológica se vio obligado a mantener al Estado en el rol de comprador de gas en el exterior, precisamente para evitar un nuevo salto tarifario que complicara sus metas de inflación.

Infraestructura pendiente y vulnerabilidad estructural

La dependencia estacional de importaciones de GNL es una consecuencia directa de una brecha estructural que ningún gobierno ha logrado cerrar del todo: mientras la demanda residencial en invierno puede superar los 90 millones de metros cúbicos diarios, la infraestructura de transporte existente no alcanza para canalizar todo el gas disponible desde Vaca Muerta hacia los centros de consumo. Las obras clave para reducir esa brecha, entre ellas la segunda etapa del gasoducto Perito Moreno y la reversión del Gasoducto Norte, siguen demoradas.

El Gobierno argentino viene vendiendo la narrativa del boom energético y la futura exportación masiva de gas, pero cada invierno el sistema quiebra donde siempre quiebra: en la infraestructura de transporte y en la capacidad de gestionar los picos de demanda. La pregunta que queda sin responder es cuánto más se puede postergar la inversión en esa infraestructura mientras se prioriza el relato exportador.

Puntos clave:

  • Las distribuidoras cortaron el gas a usuarios con contratos interrumpibles (industrias y estaciones de GNC) por el frío anticipado de fines de abril.
  • La medida prioriza el abastecimiento residencial, según confirmaron fuentes del sector.
  • Argentina aún no tiene la infraestructura necesaria para cubrir los picos de demanda invernal sin apelar a importaciones o cortes.
  • El Gobierno de Milei dio marcha atrás en su plan de privatizar la importación de GNL; Enarsa seguirá a cargo de las compras este invierno.
  • La suba del precio internacional del GNL, impulsada por el conflicto en Medio Oriente, encareció el escenario en unos 700 millones de dólares respecto de las proyecciones de febrero.

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