Economía 💲
El titular de Banco Nación dijo que hay que ver si en el caso Vicentín hubo «irresponsabilidad» o «maniobra delictiva»
Claudio Lozano señaló que si bien «la estatización de la empresa es una posibilidad», se tiene que dejar en claro que el Estado no debe hacerse cargo de los 1.300 millones de dólares de deuda» de la firma.
El director del Banco Nación, Claudio Lozano, afirmó que en el caso de la firma Vicentín «hay que identificar si lo que hubo fue simplemente una irresponsabilidad en el manejo empresario» o si existieron «también maniobras delictivas».
En un informe que brindó Lozano ante las comisiones de Asuntos Constitucionales, de Presupuesto y Hacienda, y de Asuntos Laborales de la Cámara de Diputados de Santa Fe, además señaló que si bien «la estatización de la empresa es una posibilidad», se tiene que dejar en claro que el Estado no debe hacerse cargo de los 1.300 millones de dólares de deuda» total que posee Vicentín.
Sobre los posibles caminos, el economista dijo que hay otras formas para controlar la empresa, «no solamente estatal, formas mixtas, puede haber una que asocie Estado, productores y trabajadores». «Podemos pensar otro tipo de mecanismos, pero lo central es garantizar que de la deuda se haga cargo quien debe y por otro lado evitar un proceso de extranjerización», añadió.
Al ser consultado sobre la factibilidad de cobrarle a la firma con sede en la provincia, Lozano contestó que «no hay ninguna otra posibilidad que cobrarle», pues «Vicentín tiene todas las condiciones para pagar». «Puede tener algún tipo de problema en términos de reestructuración de sus pasivos, es extraño incluso que haya llegado al concurso, habría que evaluar por qué, porque francamente no hay ninguna justificación para que haya llegado a esta situación», agregó.
«en esa cuenta entre agosto y diciembre de 2019 entraron 795 millones de dólares, por lo tanto entró más dinero que el que le debe al Banco Nación».
En esa línea, consideró que «es una empresa que tiene un flujo de negocios,una potencialidad y activos suficientes como para afrontar la deuda. Estamos hablando de alguien que tiene 3.000 o 4.000 millones de dólares de facturación anual, no es una pyme. No estamos hablando de los perdedores del modelo económico anterior, estamos hablando de los ganadores».
Lozano dijo que la firma tenía una cuenta en la sucursal Reconquista del Banco Nación, que estaba afectada en garantía para operar como respaldo del crédito, y que «en esa cuenta entre agosto y diciembre de 2019 entraron 795 millones de dólares, por lo tanto entró más dinero que el que le debe al Banco Nación».
«El Banco Nación podría haber ejecutado esa garantía y recuperado el crédito, porque entre agosto y diciembre no pagó. Bueno, tampoco se ejecutaron las garantías, por lo cual al momento de asumir nosotros la conducción del banco nos encontramos con esa cuenta vacía y por lo tanto sin poder ejecutar esas garantías», contó el funcionario.
«Lo que tenemos es un trato absolutamente privilegiado hacia una empresa que tenía un vínculo político con el gobierno anterior y ciertamente privilegiado».
Además, denunció que «el 5 de diciembre, la misma fecha en que Vicentín defaultea con todos sus acreedores, el directorio del Banco Nación presidido por González Fraga, le informó al Banco Central que la empresa estaba en situación normal, es decir que a pesar de que no calificaba desde 2019, a pesar de que había dejado de pagar en agosto, a pesar de eso informaron que estaba en situación 1, es decir, normal».
«Por lo tanto, lo que tenemos es un manejo irregular por parte del funcionamiento de la empresa, no queda claro lo que pasó con el dinero en un grupo empresario que lo único que evidencia es expansión y, por otro lado, lo que tenemos es un trato absolutamente privilegiado a una empresa que tenía un vínculo político con el gobierno anterior y ciertamente privilegiado», añadió.
Economía 💲
El costo oculto de la crisis: la inflación mayorista trepó al 5,2% y amenaza los precios de mayo
El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) se aceleró 1,8 puntos porcentuales respecto a marzo y acumuló 30,8% interanual, mientras el Gobierno celebra la desaceleración minorista. La energía vuelve a ser el vector central de la inflación en los eslabones previos al consumidor.
Inflación mayorista trepó al 5,2% en abril: el petróleo vuelve a presionar sobre la cadena de costos
★ El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) registró una variación de 5,2% en abril de 2026, lo que representó una aceleración de 1,8 puntos porcentuales respecto al 3,4% de marzo, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). En la comparación interanual, el indicador acumuló un incremento de 30,8%, en un escenario donde el índice mayorista encadenó su segundo mes consecutivo al alza y volvió a mostrar que la presión de costos en los eslabones previos al consumidor final no cede.
El dato no es menor: mientras el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de abril registró una desaceleración al 2,6% (interanual 32,4%), la inflación mayorista corrió muy por encima, lo que anticipa posibles presiones diferidas sobre los precios minoristas en los meses siguientes.
El petróleo como motor de la aceleración
El principal componente detrás del salto del IPIM en abril fue nuevamente el rubro «petróleo crudo y gas», que registró una suba mensual de 22,9%, consolidando una tendencia que ya había marcado el índice de marzo, cuando ese mismo segmento había trepado 27,3% impulsado por el conflicto bélico en Oriente Medio y el cierre del estrecho de Ormuz.
La energía se convirtió, una vez más, en el vector central de la inflación mayorista, con un efecto derrame potencial sobre los costos logísticos, de transporte y de producción en toda la cadena industrial. Analistas económicos advierten que ese impacto no se traduce de manera inmediata al IPC, sino con un rezago de semanas o meses, lo que genera una presión latente que el dato minorista de abril aún no refleja en su totalidad.
El relato oficial y la cadena de costos
El Gobierno de Javier Milei intentó instalar una narrativa de éxito a partir de la desaceleración minorista de abril. El propio presidente y el ministro de Economía, Luis Caputo, celebraron el IPC del 2,6% como confirmación de que «la inflación está bajando». Sin embargo, la inflación mayorista de 5,2% en el mismo mes contradice esa lectura desde la perspectiva de la cadena de costos: cuando los insumos, la energía y los bienes intermedios se encarecen en el eslabón mayorista, las empresas los transfieren en forma diferida a sus listas de precios.
Esta dinámica ya fue documentada por la consultora LCG en su análisis del ciclo marzo-abril 2026, al señalar que la recomposición de márgenes minoristas se volvía más acotada, pero que la brecha entre ambos índices se achicaba significativamente.
Contexto estructural: el tarifazo y la inflación acumulada
El dato de abril no puede leerse sin el contexto más amplio que el propio INDEC y diversas fuentes académicas han documentado. Desde diciembre de 2023, la gestión libertaria aplicó un ajuste tarifario que, según datos del IIEP (UBA-CONICET), acumuló una suba superior al 525% en la canasta de servicios y transporte. El transporte, en particular, acumuló cerca del 912%, el gas 748% y la electricidad 339%. Esos aumentos en los costos de producción y logística se transmiten inevitablemente a lo largo de la cadena productiva y se reflejan, entre otros indicadores, en el IPIM.
Por su parte, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) registró en marzo de 2026 una variación interanual del 32,8%, según el INDEC, lo que indica que la inflación estructural sobre los bienes esenciales sigue deteriorando el poder adquisitivo de los sectores populares, aun cuando el índice mensual muestre signos de desaceleración.
La vulnerabilidad energética del modelo
La irrupción del petróleo crudo y el gas como variable dominante del IPIM en los últimos dos meses expone también la vulnerabilidad estructural del modelo económico vigente frente a los shocks externos. Argentina, pese a contar con las reservas no convencionales de Vaca Muerta, sigue formando sus precios internos de hidrocarburos en función de las cotizaciones internacionales, lo que implica que el conflicto en Oriente Medio impacta directamente sobre los costos internos de producción, transporte y logística.
Para el segundo trimestre del año, analistas del sector advierten que el «efecto derrame» de la suba del petróleo en los insumos industriales podría presionar nuevamente sobre el IPC, neutralizando parcialmente la desaceleración minorista que el Gobierno intenta consolidar como argumento de gestión de cara al calendario electoral.
Puntos clave
- El IPIM subió 5,2% en abril de 2026, acelerando 1,8 puntos porcentuales respecto a marzo, según el INDEC.
- La variación interanual del índice mayorista se ubicó en 30,8%, superando en ese período al IPC.
- El rubro petróleo crudo y gas registró un alza mensual de 22,9%, siendo el principal motor del índice.
- El IPIM encadenó su segundo mes consecutivo al alza, anticipando posibles presiones sobre los precios minoristas en los próximos meses.
- Desde diciembre de 2023, los servicios y el transporte acumularon subas superiores al 525%, según datos del IIEP (UBA-CONICET).
-
Deportes ⚽6 díasCentral eliminó a Racing con polémico arbitraje y pasó a semifinales del Apertura
-
Judiciales ⚖️4 díasAutopsia de Benjamín Scerra: revelan que recibió más de 20 puñaladas
-
Fútbol & Goles!4 díasEscándalo total: Malcorra fue a buscar a Gustavo López a la salida de la radio y casi terminan a las piñas
-
Goles! ⚽5 díasEl fútbol argentino en llamas por la eliminación de Racing: entre rojas, insultos y acusaciones de robo
-
Política 📢6 díasMilei usó datos reales para construir una mentira: lo que no dijo al comparar su sueldo con el de rectores
-
Buenos Aires3 díasAlerta en Mar del Tuyú: el mar avanza y las casas de la costa quedan al borde del colapso
-
Desregulación5 díasSindicatos aeronáuticos denuncian penalmente a Milei y Caputo por la venta de Intercargo a precio vil
-
Consumo4 díasEl sueldo que no alcanza: la brecha entre inflación y salarios destruye el consumo de las familias argentinas
