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Judiciales ⚖️

Los créditos millonarios de la casta libertaria, ahora en manos de la polémica jueza Capuchetti

La jueza federal María Eugenia Capuchetti quedó al frente de todos los expedientes vinculados a los créditos hipotecarios del Banco Nación otorgados a funcionarios y legisladores del gobierno de Javier Milei. El fallo del camarista Eduardo Farah también cuestionó duramente una de las denuncias que originó la causa en el juzgado de Ariel Lijo.

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Créditos del BNA: la Cámara Federal desplazó a Lijo y entregó la causa a Capuchetti

★ La Cámara Federal porteña resolvió este martes que el Juzgado Federal 5, a cargo de la jueza María Eugenia Capuchetti, concentre todas las causas relacionadas con los créditos hipotecarios otorgados por el Banco de la Nación Argentina (BNA) a funcionarios y legisladores del gobierno libertario. La decisión desplazó al Juzgado Federal 4 del juez Ariel Lijo, quien hasta entonces sostenía su competencia en una de las causas derivadas de las denuncias presentadas en abril pasado.

El fallo de Farah y la denuncia sin «lógica»

El camarista Eduardo Farah firmó la resolución que determinó que las distintas presentaciones judiciales investigaban «los aspectos fácticos de un mismo suceso» y que, en consecuencia, correspondía aplicar las reglas de conexidad establecidas en la Acordada 4/2017 de la Cámara Federal. Bajo ese criterio, la causa debía radicarse en el juzgado que recibió la primera «denuncia válida», identificada como el expediente 1364/2026 que tramita ante Capuchetti.

El fallo enumeró a los cuatro denunciantes: Daniel Sarwer, Mónica Frade, Alejandro Díaz Pascual y Fernando Miguez, cuyas presentaciones ingresaron por correo electrónico entre el 2 y el 13 de abril de este año. Sin embargo, el aspecto más resonante de la resolución fue el juicio crítico sobre la denuncia de Sarwer, que había dado origen a la causa radicada en el juzgado de Lijo. Farah sostuvo que esa presentación «no sólo carece» de los requisitos mínimos previstos en el Código Procesal, «sino también de un mínimo de lógica». El camarista además recordó antecedentes en los que había convalidado el archivo de denuncias formuladas por Sarwer con características similares.

De esa manera, el juzgado de Capuchetti quedó al frente de los expedientes 1364/2026, 1353/2026 y sus acumulados.

El escándalo de los créditos: quiénes se beneficiaron y qué se investiga

El origen del conflicto judicial se remonta a comienzos de abril, cuando el sitio web Cuánto Deben reveló la lista de funcionarios y legisladores del oficialismo que accedieron a préstamos hipotecarios del BNA por montos que, según denunciantes y legisladores opositores, no se condicen con sus perfiles patrimoniales e ingresos reales.

Entre los beneficiarios se encuentran Federico Furiase, actual secretario de Finanzas; Felipe Núñez, director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE); Juan Pedro Inchauspe, director del Banco Central, quien habría recibido un crédito por el equivalente a US$ 345.492; Juan Pablo Carreira, a cargo de la Oficina de Respuesta Oficial; y Sharif Menem, director general de la secretaría privada de la Cámara de Diputados. La lista se extiende también a Mariano Campero, Santiago Santurio, Lorena Villaverde, Alejandro Bongiovanni, María Frías y Alejandro Carrancio, entre otros.

Las denuncias apuntan a posibles delitos de defraudación contra la administración pública, abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público, e investigan si existieron «privilegios indebidos» desde la entidad bancaria a la hora de otorgar esos préstamos. La diputada Mónica Frade (CC-ARI) y el legislador socialista Esteban Paulón argumentaron, en su presentación judicial, que los funcionarios «se hicieron de una acreencia financiera que no se condecía con su perfil patrimonial o ingresos reales».

Ante el escándalo, el propio presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo salieron a defender públicamente la operatoria. El BNA, por su parte, se presentó ante la Justicia para poner a disposición su documentación y aseguró que «no se detectó una sola irregularidad» en la entrega de los créditos. Funcionarios como Furiase y Núñez insistieron, en declaraciones públicas, en que accedieron a los préstamos en igualdad de condiciones con cualquier cliente del banco.

Mientras la disputa de competencia llegaba a la Cámara, el juez Lijo había avanzado con medidas de prueba concretas: ordenó una auditoría a la Auditoría General de la Nación (AGN) para determinar si existieron beneficios indebidos, y solicitó al BNA la entrega de los legajos completos de los créditos investigados, los registros de ingreso de los beneficiarios y las evaluaciones crediticias realizadas.

El expediente llega a manos de una jueza cuestionada

La decisión de la Cámara no es un dato menor en términos políticos y judiciales. La jueza Capuchetti acumula un historial de resoluciones que generaron fuertes controversias, en particular por su actuación en la investigación del intento de magnicidio contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, ocurrido el 1 de septiembre de 2022.

En esa causa, Capuchetti archivó la pista que apuntaba al diputado del PRO Gerardo Milman, sin lograr esclarecer el contexto político del ataque. A su vez, el teléfono del atacante Fernando Sabag Montiel fue reseteado luego de su detención y su contenido nunca pudo recuperarse, lo que motivó una denuncia disciplinaria del kirchnerismo ante el Consejo de la Magistratura. Esa denuncia fue finalmente desestimada en abril de 2026 por la Comisión de Disciplina del organismo, en una votación dividida y con el kirchnerismo insistiendo en la gravedad de los hechos.

Sectores de la oposición y el entonces ministro de Justicia Martín Soria denunciaron en 2022, con documentación registrada, la cercanía de Capuchetti con el espacio de Cambiemos: se detectaron en registros públicos múltiples ingresos de la magistrada a la ex Agencia Federal de Inteligencia (AFI) durante la gestión de Mauricio Macri, bajo las conducciones de Sergio Arribas y Silvia Majdalani.

Que sea precisamente esta jueza la que ahora concentre la investigación sobre los créditos del BNA a funcionarios del gobierno de Milei no pasa inadvertido para quienes siguen de cerca la política judicial argentina.

Puntos clave

  • La Cámara Federal asignó a Capuchetti todos los expedientes por los créditos del BNA a funcionarios y legisladores del gobierno de Milei, desplazando al juez Lijo.
  • El camarista Farah descalificó la denuncia que originó la causa ante Lijo por carecer de «un mínimo de lógica».
  • Entre los beneficiarios investigados figuran funcionarios del área de Luis Caputo, con créditos de hasta US$ 345.492.
  • Lijo había ordenado una auditoría de la AGN y solicitado documentación al BNA antes de ser desplazado de la causa.
  • Capuchetti acumula cuestionamientos por su actuación en la causa del atentado a CFK, incluido el archivo de la pista que apuntaba al macrismo.

Denuncia

“No hay delito”: el Gobierno da por cerrado el caso Bolsonaro antes de que la Justicia responda

Con el sobreseimiento de Javier y Karina Milei en la causa $Libra todavía fresco, el oficialismo descuenta que la denuncia por la salida de Flávio Bolsonaro vía Puerto Iguazú no pasará de una etapa preliminar. La fiscal Paloma Ochoa, sin embargo, aún espera datos que podrían definir si hubo incumplimiento de funciones.

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El Argentino Diario-Santiago Caputo.
Fuga de Bolsonaro: qué medidas pidió la fiscal Ochoa y por qué el Gobierno cree que la causa no avanzará.

“No hay delito”, repiten en el oficialismo, aunque la Justicia todavía no respondió la pregunta central: si las autoridades argentinas sabían que Flávio Bolsonaro tenía prohibido salir de Brasil.

La frase resume el estado de ánimo de la Casa Rosada respecto de la denuncia que presentó el dirigente del Partido Obrero Gabriel Solano contra el presidente Javier Milei y otros funcionarios por supuesto encubrimiento agravado, abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público. El expediente tramita en Comodoro Py, en el juzgado federal de María Eugenia Capuchetti, con intervención de la fiscal Paloma Ochoa, y por ahora es solo una investigación preliminar, una instancia previa a una pesquisa formal. Según trascendió de operadores judiciales cercanos al Gobierno, en el oficialismo consideran que no existen posibilidades de que se abra una causa “real” sobre el ingreso y la salida de Bolsonaro.

El recorrido de Bolsonaro y las sospechas sobre el Gobierno

El senador y excandidato presidencial brasileño, que perdió el balotaje frente a Luiz Inácio Lula da Silva, dejó su país el martes por la noche y cruzó a la Argentina por el puente internacional Tancredo Neves, que une Foz do Iguaçu con Puerto Iguazú, Misiones. Según confirmó la Cancillería argentina, ingresó por vía terrestre a las 22:50. Recorrió luego poco más de 20 kilómetros hasta el Aeropuerto Internacional Iguazú, donde abordó un vuelo privado de la empresa Baires Fly rumbo a Estados Unidos.

Las denuncias que llegaron a los tribunales recogen las sospechas que circularon en los medios en los últimos días: desde una supuesta cooperación política de Milei hasta menciones al asesor Santiago Caputo por una aparente colaboración operativa. También alcanzan a los ministros Pablo Quirno (Relaciones Exteriores) y Alejandra Monteoliva (Seguridad), por los trámites migratorios y la presunta asistencia de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). El viernes, el diputado nacional Esteban Paulón amplió una presentación que había hecho en Comodoro Py y apuntó contra el titular de esa fuerza y contra integrantes del Ente Binacional Yacyretá, que habrían tenido alguna participación en la trama.

Los dos argumentos que sostienen la confianza oficial

El Gobierno se apoya en dos elementos. El primero es que la Fiscalía Federal de Puerto Iguazú desestimó una denuncia por el ingreso del excandidato al país al concluir que no hubo irregularidades en el accionar migratorio, decisión que respaldó la Fiscalía de Revisión. El segundo es que en Buenos Aires todavía no existe una causa formal. La fiscal Ochoa no impulsó la investigación apenas recibió la denuncia: le sugirió a la jueza Capuchetti una serie de medidas preliminares para definir, a partir de sus resultados, si corresponde avanzar hacia una pesquisa más amplia sobre las eventuales responsabilidades de funcionarios.

Esas medidas incluyen un exhorto al Gobierno nacional para que preserve las imágenes de las cámaras de seguridad del aeropuerto de Iguazú de los días 27 y 28 de octubre, y pedidos de informes a la Dirección Nacional de Migraciones sobre los controles al avión de Baires Fly en el que Bolsonaro viajó con su familia y sobre los pasajeros que abordaron.

La pregunta que todavía no tiene respuesta

Una de las medidas más importantes apunta a determinar si las autoridades argentinas recibieron algún exhorto o aviso sobre la situación judicial de Bolsonaro y la prohibición de abandonar el país que dispuso el juez Alexandre de Moraes. Ese dato es central para establecer un eventual incumplimiento de funciones por parte de funcionarios argentinos, y es justamente el que el oficialismo no explicó.

Por ahora, Migraciones sostuvo que no existía “ningún impedimento legal” para el ingreso, algo que el jueves ratificó el jefe de Gabinete, Diego Santilli. Del lado brasileño, la Policía Federal informó que no constan registros de la salida de Bolsonaro y su familia, a pesar de que De Moraes también había dispuesto insertar una alerta migratoria en el sistema Sonar, que se usa en ese país para controlar los desplazamientos internacionales.

Las autoridades brasileñas aclararon además, en un mismo comunicado, que una restricción vinculada con los documentos de viaje no alcanza por sí sola para considerar fugitivo a alguien ni para autorizar un arresto, una vigilancia permanente u otras medidas cautelares. Ese punto explicaría por qué Migraciones no encontró alertas ni impedimentos en la madrugada del miércoles, cuando Bolsonaro y su familia ya volaban rumbo a Miami.

Lo que viene en Comodoro Py

La semana próxima podría haber una definición sobre la denuncia de Solano. Una vez que llegue la información requerida, lo esperable es que Capuchetti se la remita a la fiscal Ochoa, quien deberá dictaminar si corresponde impulsar la investigación y, en ese caso, proponer medidas de prueba. La fiscal también puede pedir la desestimación de la denuncia si no encuentra elementos. Hasta entonces, la tranquilidad oficial descansa en una expectativa y no en una resolución judicial.

Lo que tenés que saber:

  • En el Gobierno aseguran que “no hay delito” y confían en que la denuncia de Gabriel Solano no prospere.
  • La fiscal Paloma Ochoa pidió medidas preliminares y todavía no impulsó una investigación formal.
  • La Fiscalía de Puerto Iguazú desestimó otra denuncia por falta de irregularidades migratorias, y la Fiscalía de Revisión respaldó esa decisión.
  • Una de las medidas clave busca saber si Argentina recibió aviso de la prohibición de salida dictada por Moraes.
  • La semana próxima podría haber una definición sobre si la causa avanza o se desestima.
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