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Tecnología & Ciencia 📡

La increíble historia del «Gandalf de Wall Street»

Es tan multimillonario como enigmático. Mark Leonard fundó Constellation Software y construyó un imperio global sin integraciones, ni sueldo, ni apariciones públicas frecuentes.

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Lo que tenés que saber

  • Fundó Constellation Software en 1995 con 25 millones de dólares canadienses.
  • La compañía adquirió más de 500 pequeñas firmas de software.
  • Su fortuna personal asciende a 4.400 millones de dólares.
  • Las acciones del grupo crecieron 30.000% desde su salida a Bolsa.
  • Empleados de Constellation se volvieron millonarios gracias a los incentivos.

Quién es Mark Leonard, el inversor oculto que creó un imperio de software

Mark Leonard se mantiene alejado de los focos. Presidente de Constellation Software, su imagen pública es tan escasa como su participación en eventos financieros. No viaja en primera clase, no cobra sueldo y prefiere los jeans antes que los trajes. Bajo esa figura discreta, dirige una de las mayores compañías tecnológicas de Canadá y gestiona una fortuna personal estimada en 3.700 millones de euros.

Con apenas un par de fotos disponibles en línea, Leonard construyó un estilo de liderazgo que muchos comparan con el de Warren Buffett. José Luis Benito, CEO de la gestora española True Value, lo resume así: “Para nosotros es un ídolo, lo más parecido a un nuevo Buffett que ha surgido en los últimos años. Quien invirtiera en su compañía hace una década habrá multiplicado por 10 su inversión, lo cual es una barbaridad”.

Mark Leonard y Constellation Software

La historia detrás del “Gandalf de la Bolsa”

Nacido en mayo de 1956 en Canadá, Leonard estudió Ciencias en la Universidad de Guelph, una carrera que terminó después de siete años debido a su tiempo dividido entre estudios, deportes y trabajos esporádicos. Antes de ingresar al mundo financiero, trabajó como peón, albañil, adiestrador de perros y sepulturero.

Tras conseguir un MBA, pasó 15 años en capital riesgo. En 1995, fundó Constellation Software con 25 millones de dólares canadienses obtenidos de antiguos clientes. En 2006, la empresa debutó en la Bolsa de Toronto con una valoración de 58 millones de euros. En 2025, su capitalización supera los 52.000 millones, con una rentabilidad media anual del 34%.

Cómo funciona el modelo de adquisiciones de Constellation

Leonard se enfocó en comprar pequeñas firmas de software, usualmente por montos en torno a los tres millones de dólares. La clave: no integrarlas. “Leonard ha demostrado una disciplina increíble a la hora de seleccionar firmas de nicho, muy especializadas, con mucho arraigo con sus clientes, y que compraba a unos precios atractivos”, afirma Emérito Quintana, asesor del fondo Numantia Patrimonio.

Estas compañías operan en sectores tan diversos como software para talleres mecánicos o programas críticos para matronas y ginecólogos. Muchas veces, la venta ocurre directamente con los fundadores.

El 'Gandalf de la Bolsa' amasa una fortuna de 3.700 millones tras comprar  500 empresas: “Nunca te imaginarías quién es” | Mercados Financieros |  Cinco Días

Incentivos, acciones y fidelización de talento

Leonard ofrece acciones de Constellation a los dueños de las empresas adquiridas, acompañadas de un plan de incentivos condicionado al mantenimiento de resultados. Más de 100 empleados se volvieron millonarios gracias a la valorización bursátil del grupo.

Según José Luis Benito: “Mark Leonard es un apasionado de las compras de empresas, se sumerge en cada nuevo sector”. El CEO de True Value relató que, tras escribirle interesándose por la compañía, Leonard respondió consultando si conocían alguna firma interesante.

Su opinión sobre la inteligencia artificial

En su más reciente aparición por videollamada durante la presentación de resultados, Leonard se refirió a la IA: “Es verdad que la IA está generando incertidumbre entre nuestros empleados, accionistas y clientes”. Y agregó: “No sabemos si con la adopción de la IA veremos cómo la productividad en el software se multiplica por 10 o si solo va a incrementarse un 10% y se mantendrá el statu quo”.

Una visión empresarial que trasciende fronteras

En 2019, la actual embajadora de Francia en España, Kareen Rispal, compartió una reunión con Leonard cuando aún representaba a su país en Canadá. “Mark Leonard es un empresario increíble y un líder exitoso que sigue creyendo que lo pequeño es hermoso. Compra empresas de software, incluidas algunas francesas, y las mantiene locales. Es muy estimulante”, escribió en su cuenta oficial.

Solo en 2022, Constellation concretó 134 adquisiciones por un total de 1.743 millones de dólares. Entre ellas, Salvia Développement, una firma con sede en París.

Ciencia 🧬

Pollitos en huevos impresos en 3D: la apuesta biotecnológica que divide a la ciencia

La empresa estadounidense Colossal Biosciences anunció el nacimiento de 26 pollitos incubados en cáscaras artificiales fabricadas con titanio y silicona. El avance reavivó el debate sobre los límites éticos y científicos de la llamada «desextinción» de especies.

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Anuncio espectacular: qué hay detrás del “huevo artificial” que promete revivir especies extintas

★ La empresa de biotecnología Colossal Biosciences, con sede en Dallas, Texas, presentó el 19 de mayo de 2026 lo que describió como una «plataforma de incubación sin precedentes»: una estructura reticular impresa en 3D que reemplaza la cáscara natural de un huevo y permitió, según el comunicado de la compañía, el nacimiento de 26 pollitos sanos. El anuncio se difundió a través de redes sociales y un video promocional, pero sin publicación científica revisada por pares.

El dispositivo: qué es y qué no es

El sistema desarrollado por Colossal consta de dos componentes principales. Por un lado, una membrana semipermeable de silicona capaz de replicar la transferencia de oxígeno de un cascarón natural, permitiendo el paso del gas a niveles atmosféricos sin necesidad de oxígeno suplementario, a diferencia de métodos anteriores de incubación ex ovo que requerían ese recurso. Por otro, una estructura de celosía impresa en 3D que protege esa membrana y, según la empresa, fue diseñada para ser «completamente escalable y biológicamente precisa». El sistema incluye además una ventana transparente que permite monitorear el desarrollo embrionario en tiempo real.

Sin embargo, el procedimiento no fue el que sugirió la comunicación inicial de la empresa en sus redes. Los científicos de Colossal extrajeron los embriones de huevos fertilizados puestos por gallinas reales en las primeras 24 a 48 horas tras la postura, los transfirieron al sistema artificial y los colocaron en una incubadora convencional. También añadieron calcio de forma externa, elemento que en la gestación natural se absorbe de la propia cáscara.

La bióloga reproductiva Nicola Hemmings, de la Universidad de Sheffield, quien no forma parte del equipo de Colossal, fue directa: «Producir un pollito a partir de un recipiente artificial no es necesariamente algo nuevo», declaró. La experta y otros investigadores independientes señalaron además que el dispositivo no replica otros componentes del huevo, como los órganos temporales que se forman para nutrir y estabilizar al embrión en crecimiento y eliminar los desechos.

La promesa: revivir al moa gigante

El director ejecutivo de Colossal, Ben Lamm, presentó el avance como un paso hacia uno de los objetivos más ambiciosos de la empresa: recrear al moa gigante de la Isla Sur (Dinornis robustus), un ave extinta hace aproximadamente 600 años, cuya extinción fue provocada por la caza indiscriminada de los colonos maoríes en el siglo XV. El moa, que podía alcanzar los tres metros de altura y alimentarse de hojas a 3,6 metros del suelo, ponía huevos hasta 80 veces más grandes que los de una gallina, lo que hace inviable su incubación por cualquier ave viva moderna.

«No queríamos esperar hasta estar listos para dar a luz a un moa gigante. En realidad, queríamos empezar a trabajar ahora en los desafíos de ingeniería relacionados con la subrogación y el nacimiento», explicó Lamm. El ejecutivo también abrió la posibilidad de que la tecnología se comercialice o se ponga a disposición de zoológicos e instalaciones de cría para la conservación de especies.

Colossal no es una empresa nueva en la carrera de la «desextinción». Previamente anunció haber modificado genéticamente ratones para que desarrollaran pelaje similar al del mamut lanudo, y cachorros de lobo inspirados en el extinto lobo terrible.

Las voces críticas: escepticismo científico

El anuncio no fue recibido con unanimidad en la comunidad científica. El biólogo evolutivo Vincent Lynch, de la Universidad de Búfalo, fue contundente respecto del objetivo final de la empresa: «Puede que sean capaces de utilizar esta tecnología para crear un ave modificada genéticamente, pero eso es solo un ave modificada genéticamente. No es un moa.»

El cuestionamiento apunta a un problema de fondo: aun si el sistema de incubación funciona a escala, el proyecto requiere primero comparar el ADN antiguo extraído de huesos de moa bien conservados con los genomas de especies de aves actuales, editar genéticamente esas células y producir embriones viables. Cada uno de esos pasos representa obstáculos científicos de enorme complejidad que aún no tienen solución conocida.

A ello se suma la ausencia de una publicación científica con revisión por pares que respalde los resultados anunciados. La información fue difundida por la propia empresa a través de un comunicado de prensa y un video, lo que impide una evaluación independiente rigurosa de la metodología y los resultados. La revista científica Nature recibió explicaciones de la empresa sobre el funcionamiento del sistema, pero eso no equivale a una validación del método.

Contexto: una startup con grandes promesas y grandes financiadores

Colossal Biosciences se inscribe en una tendencia creciente de empresas privadas que avanzan sobre territorios que históricamente pertenecieron a la ciencia pública. La lógica del anuncio espectacular, el video viral y la promesa de «traer de regreso» especies extintas responde tanto a una agenda científica como a una estrategia de captación de inversores. El investigador Andrew Pask, de la Universidad de Melbourne, vinculado al proyecto, definió el objetivo con claridad: «El plano de trabajo es el genoma, pero si no tienes dónde construir, de nada servirá.»

La tecnología obtenida puede tener aplicaciones concretas en conservación de aves amenazadas o en investigación reproductiva. Lo que permanece en el terreno de la especulación, por ahora, es la posibilidad de recrear un moa gigante.

Puntos clave

  • Colossal Biosciences anunció el 19 de mayo de 2026 el nacimiento de 26 pollitos en cáscaras artificiales impresas en 3D y fabricadas con titanio y silicona.
  • Los embriones provienen de huevos fertilizados puestos por gallinas reales; no se trata de huevos completamente bioingenierizados.
  • El anuncio no fue acompañado de una publicación científica con revisión por pares.
  • Científicos independientes cuestionaron la completitud del sistema y la viabilidad de revivir al moa gigante.
  • El director ejecutivo Ben Lamm reconoció que aún «queda un largo camino» antes de intentar la resurrección del moa con este sistema.
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