Economía 💲
El bono jubilatorio: dos años congelado, cada vez más chico y con fecha de vencimiento
Lo que en marzo de 2024 era un refuerzo de $70.000, hoy equivale a menos de la mitad de su valor real. El Gobierno no solo no lo actualizó: ahora lo achica según el haber de cada jubilado y el Presupuesto 2026 no prevé ningún aumento. Tres millones de personas en el piso del sistema previsional lo sienten en el bolsillo.
★ Hay una fecha que vale la pena recordar: marzo de 2024. Fue entonces cuando la gestión de Javier Milei subió el bono extraordinario para jubilados y pensionados de $55.000 a $70.000, y ahí lo dejó. Dos años después, ese refuerzo sigue siendo de $70.000, sin un solo peso de actualización, mientras la inflación acumulada desde entonces superó el 100%. El resultado es aritmético y brutal: si el bono se hubiese ajustado por la inflación acumulada, actualmente debería ubicarse en $158.600, lo que implica que el refuerzo perdió más de la mitad de su poder adquisitivo en apenas dos años.
Pero el congelamiento no es la única mala noticia. Desde el 20 de marzo, el Gobierno introdujo además un nuevo esquema que reduce el bono de manera progresiva para quienes cobran más que la jubilación mínima, hasta hacerlo desaparecer por completo. El bono, ya deteriorado, ahora también se achica.
Dos años sin moverse: la historia del refuerzo
El bono previsional no nació con Milei. Durante la gestión anterior, la ANSES aplicó distintos refuerzos extraordinarios para compensar la pérdida de poder adquisitivo de los sectores más vulnerables del sistema previsional. Lo que cambió con el gobierno libertario fue la lógica: en lugar de actualizar el complemento junto con los haberes, lo congelaron.
La única modificación que tuvo el bono durante la gestión de Milei fue cuando pasó de $55.000 a $70.000, hace exactamente dos años. Desde entonces, el refuerzo continuó otorgándose mes a mes mediante decretos del Poder Ejecutivo. El más reciente es el Decreto 109/2026, publicado en el Boletín Oficial, que formalizó el pago para marzo de este año.
Actualmente, la mitad de los 6 millones de jubilados y pensionados del sistema cobran la mínima y dependen de este subsidio. Son aproximadamente tres millones de personas para quienes el bono no es un complemento menor: representa casi el 19% de su ingreso total.
El nuevo esquema: menos para más gente
A partir del 20 de marzo, el bono deja de ser un monto fijo para quienes no cobran la mínima. El nuevo mecanismo establece que el refuerzo se reduce de manera gradual a medida que el haber mensual supera el piso del sistema. Cuando el ingreso alcanza los $439.600,88, el bono se extingue por completo.
Con el aumento por movilidad del 2,88% correspondiente a marzo, calculado sobre la base del Índice de Precios al Consumidor (IPC) informado por el INDEC, la jubilación mínima quedó en $369.600,88. Quienes cobran ese haber, sumado el bono de $70.000, perciben un total de $439.600,88. Las jubilaciones y pensiones que no superen ese monto recibirán un bono proporcional hasta alcanzar esa cifra.
En la práctica, esto significa que un jubilado que cobra, por ejemplo, $400.000 ya no recibe los $70.000 completos, sino apenas $39.600. Y quien llega o supera los $439.600 no recibe nada.
El Presupuesto 2026 cierra la puerta
Lo que podría haber sido una medida transitoria tiene ahora proyección de permanencia. El Presupuesto Nacional 2026 no prevé aumentos adicionales para el bono de $70.000. Los jubilados mantendrán el ajuste mensual por inflación (IPC), establecido por decreto presidencial, pero no habrá ningún incremento adicional al complemento que perciben quienes cobran la jubilación mínima, manteniéndose congelado desde marzo de 2024.
El presidente Milei señaló que las partidas destinadas al pago de jubilaciones y pensiones tendrán un incremento del 5%, pero eso no impactará en los haberes de la clase pasiva, ya que se mantendrá el mismo ajuste de un aumento mensual de acuerdo a la inflación.
La proyección presupuestaria también da una señal sobre el peso relativo del bono en las cuentas del Estado: el gasto en este complemento pasará del 0,4% al 0,3% del PBI. Una reducción que, leída en clave política, indica que el Gobierno prevé que el bono siga perdiendo relevancia en términos reales.
Qué significa en el bolsillo
Los números oficiales para marzo de 2026 son los siguientes, según la ANSES:
- Jubilación mínima: $369.600,88 (con bono: $439.600,88)
- Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM): $295.680,70 (con bono: $365.680,70)
- Pensiones No Contributivas por vejez o discapacidad: $258.720,62 (con bono: $328.720,62)
- PNC para madres de siete hijos: $369.600,88 (con bono: $439.600,88)
Para abril, con la inflación de febrero del 2,9% ya confirmada por el INDEC, la jubilación mínima pasaría a $380.208. De mantenerse el bono de $70.000, el total llegaría a $450.208. Aunque, como ocurre cada mes, la continuidad del bono no está garantizada por ley sino que depende de un decreto mensual del Poder Ejecutivo.
Esa discrecionalidad es, en sí misma, parte del problema: un complemento que no está legislado puede desaparecer en cualquier momento sin necesidad de debate parlamentario.
Puntos clave
- El bono jubilatorio de $70.000 lleva dos años congelado; ajustado por inflación, debería ser de $158.600.
- Desde el 20 de marzo, el bono se reduce de forma proporcional para quienes cobran más que la mínima y desaparece al superar los $439.600,88.
- El Presupuesto 2026 no prevé ningún aumento para el complemento durante todo el año.
- Aproximadamente tres millones de jubilados (la mitad del sistema) dependen del haber mínimo y de este bono.
- El bono no tiene rango de ley: se renueva mes a mes por decreto presidencial. ★
Economía 💲
Un estudio reveló que el 59% de los argentinos siente que su economía familiar empeoró
El relevamiento de Equipo Mide, realizado sobre 1.946 casos, mostró que el 53% utilizó préstamos, tarjetas o dinero prestado durante el último trimestre. Los alimentos fueron el principal destino de esos recursos.
Una nueva encuesta nacional expuso el nivel de presión que atraviesa a los hogares argentinos. El estudio de Equipo Mide correspondiente a agosto de 2026 mostró que más de la mitad de los consultados tuvo que recurrir a alguna forma de financiamiento durante los últimos tres meses para poder afrontar sus gastos.
El relevamiento fue realizado entre el 11 y el 20 de agosto sobre 1.946 casos efectivos en todo el país, con un margen de error estimado de ±2,1 puntos.
El dato central es que el 53% recurrió a préstamos, tarjetas de crédito o dinero prestado. El financiamiento, según las respuestas, no estuvo destinado principalmente a gastos extraordinarios, sino a necesidades habituales de los hogares.
Los alimentos fueron el principal destino del dinero prestado
Entre las personas que recurrieron al endeudamiento, el 39% destinó esos recursos a la compra de alimentos.
Los servicios básicos aparecen en segundo lugar: el 18% utilizó el financiamiento para pagar luz, gas, teléfono u otras obligaciones similares. En tanto, el 16% recurrió al crédito para cancelar otras deudas.

El alquiler y las expensas representaron otro de los destinos mencionados, con el 7%.
Los resultados muestran así que el crédito y el dinero prestado forman parte de las estrategias utilizadas por una parte importante de los hogares para cubrir gastos corrientes.
Casi la mitad dice que no llega a fin de mes
La encuesta también consultó directamente sobre la capacidad de los argentinos para afrontar sus gastos mensuales.
El 28% afirmó que no llega a fin de mes, mientras que otro 23% aseguró conseguirlo con muchas dificultades.
A su vez, el 10% señaló que atraviesa algunas dificultades y el 21% sostuvo que llega justo, sin dinero sobrante.
En el otro extremo, el 17% manifestó que llega a fin de mes con cierto margen: un 12% dijo hacerlo con algo de dinero disponible y un 5% con bastante margen.
El 59% siente que su situación familiar empeoró
La percepción sobre la evolución de la economía del hogar también resulta negativa.

Al comparar la situación actual con la de seis meses atrás, el 59% afirmó que su economía familiar empeoró. Dentro de ese grupo, el 38% respondió que está “mucho peor” y el 21% que está “algo peor”.
Por otra parte, el 22% percibió una mejora, mientras que el 18% consideró que su situación se mantiene sin cambios.
Las expectativas para los próximos meses tampoco son favorables
El escenario hacia adelante aparece marcado por la incertidumbre. Al ser consultados sobre la posibilidad de pagar normalmente gastos, cuotas y deudas durante los próximos tres meses, el 73% anticipó dificultades.
El 46% consideró que probablemente no podrá cumplir con normalidad, mientras que el 27% respondió que seguramente tendrá problemas.
Las respuestas negativas atraviesan distintos sectores sociales: alcanzan al 76% entre quienes se ubican en la clase media, al 71% en los sectores bajos y al 70% en los sectores altos.
Salarios y empleo ganan protagonismo entre las preocupaciones
El relevamiento también mostró un cambio en la agenda económica de los encuestados.
Los bajos salarios y el desempleo fueron mencionados por el 24% cada uno como los principales problemas. La corrupción reunió el 10% de las respuestas y la inflación quedó en el 5%.

El clima emocional registrado por la encuesta estuvo encabezado por la incertidumbre, con 21%, seguida por la angustia o tristeza, con 20%, y el enojo, con 19%.
La mayoría pide ayuda estatal para las familias endeudadas
Frente al aumento de las dificultades para cumplir con las obligaciones, el 67% consideró que el Gobierno debería implementar medidas destinadas a ayudar a las familias que no pueden pagar sus deudas.
El 21%, en cambio, sostuvo que las deudas deberían resolverse entre privados y que el Estado no debería intervenir.
Incluso entre quienes habían votado por Javier Milei en la primera vuelta de 2023, el 53% se manifestó a favor de algún tipo de asistencia.
El escenario económico se cruza con la evaluación política
Los datos económicos forman parte de un relevamiento que también midió percepciones sobre la gestión nacional.
El 63% consideró que la Argentina está tomando una dirección equivocada, mientras que el 58% manifestó desaprobación de la gestión presidencial.
En cuanto a la intención de voto por espacio, La Libertad Avanza registró 30%, el kirchnerismo 20% y el peronismo no kirchnerista 13%. El PRO alcanzó el 3% y el 17% se declaró indeciso.
Los principales datos del relevamiento
La encuesta de Equipo Mide muestra un escenario en el que el endeudamiento aparece vinculado a gastos cotidianos y en el que una parte significativa de los hogares manifiesta dificultades para llegar a fin de mes.
El 53% recurrió a préstamos, tarjetas o dinero prestado, el 59% considera que su economía familiar empeoró durante los últimos seis meses y el 73% anticipa dificultades para afrontar gastos y deudas durante el próximo trimestre.
-
Educación7 díasParo universitario: docentes presionan al Gobierno por salarios y fondos
-
Economía 💲3 díasTarifazo en transporte: más de un millón de personas dejó de usar el colectivo en un mes
-
Espectáculos 🎭6 díasLa familia de Sergio Denis apelará el fallo que culpó al cantante por su propia caída
-
Sociedad7 díasFeriados 2026: cuándo vuelve a haber un fin de semana largo en Argentina
-
Comunidad 👥6 díasLa Catedral de La Plata ganó el “Mundial de Catedrales” con el 93% de los votos, superando a Notre Dame y a Santa María del Fiore
-
Denuncia6 díasEvo Morales acusó a Cerimedo de querer culparlo por el ataque a Nadia Beller
-
Economía 💲4 díasEl ministro de Economía de Uruguay destrozó a Milei y advirtió sobre el riesgo de “terminar como Argentina”
-
Economía 💲7 díasEl salario mínimo más bajo de la historia: lo que el Milei llama “ordenamiento” los trabajadores lo pagan con hambre
