América Latina
Venezuela sacudida por dos terremotos de hasta 7,5: edificios derrumbados en Caracas y alerta de tsunami en el Caribe
Un doble sismo de magnitudes 7,1 y 7,5 golpeó el centro-norte de Venezuela este miércoles, con epicentro en el estado Carabobo. Edificios colapsaron en Caracas, se activaron alertas de tsunami para el Caribe y la región sigue en riesgo por réplicas.
Dos terremotos de gran intensidad sacudieron Venezuela este miércoles 24 de junio de 2026 con apenas segundos de diferencia. El primero alcanzó una magnitud de 7,1 y el segundo, considerado el principal, llegó a 7,5, según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). El epicentro se ubicó a unos 21 kilómetros al oeste de la ciudad de Morón, en el estado Carabobo, a aproximadamente 170 kilómetros de Caracas, y se registró a las 17:04 hora local (22:04 UTC).
El evento figura entre los más poderosos en suelo venezolano en más de un siglo. Solo el temblor del San Narciso de 1900, de magnitud 7,6, y el sismo de Sucre de 2018, de 7,3, se le equiparan en intensidad, de acuerdo con el registro histórico de Funvisis, la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas.
Colapso de edificios y pánico en Caracas
La capital venezolana, pese a encontrarse a casi 200 kilómetros del epicentro, fue una de las zonas más golpeadas. La escasa profundidad del sismo, de apenas 10 kilómetros, amplificó la intensidad de las sacudidas sobre la superficie. Protección Civil confirmó el derrumbe de al menos un edificio en la ciudad y reportó daños estructurales en distintos barrios, con imágenes que circularon en redes sociales mostrando fachadas agrietadas, polvo en las calles y personas evacuando desesperadamente.
María Romero, una pensionada de 80 años que reside en el sur de Caracas, describió lo sucedido en declaraciones recogidas por medios internacionales: «Este temblor fue horrible, hasta peor que el de 1967. El edificio se movía. La policía me ayudó a bajar porque no podía». El sismo de 1967 en Caracas, de magnitud 6,5, dejó centenares de víctimas y miles de heridos.
El USGS emitió una alerta roja del sistema PAGER, que estima de manera preliminar el impacto potencial de los terremotos para orientar a los equipos de respuesta de emergencia. El organismo advirtió que «es probable que haya un elevado número de víctimas y daños, y que el desastre probablemente sea generalizado», aunque aclaró que se trata de estimaciones automáticas, no de cifras confirmadas de víctimas.
Cabello ordenó evacuar y advirtió sobre réplicas
El ministro del Interior, Diosdado Cabello, confirmó daños estructurales en distintos sectores de Caracas, incluyendo el barrio de Altamira, donde se registraron situaciones alarmantes con viviendas y edificios derrumbados. Cabello ordenó a la población permanecer en espacios abiertos y advirtió que las réplicas podrían generar nuevos colapsos en estructuras ya dañadas. Los equipos de emergencia fueron desplegados en las zonas más afectadas.
En las horas siguientes al sismo principal se registraron varias réplicas de menor magnitud, entre ellas en la ciudad de Maracay, que mantuvieron el estado de alerta entre la población y reforzaron la sensación de inestabilidad sísmica en la región. Funvisis y Protección Civil continuaban monitoreando la actividad en tiempo real al cierre de esta edición.
Alertas de tsunami activadas y luego levantadas
Tras el doble sismo, el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico de Estados Unidos emitió alertas preventivas para Puerto Rico, las Islas Vírgenes, Aruba, Curazao y Bonaire. Las autoridades de la República Dominicana también emitieron su propia alerta para la isla. El temor a una ola destructiva mantuvo en vilo a miles de personas en el arco caribeño durante varias horas.
Sin embargo, el mismo organismo confirmó posteriormente que la amenaza había concluido: «La amenaza de tsunami generada por este terremoto ha concluido y ya no existe ningún riesgo adicional». La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos de Ecuador informó que activó un monitoreo permanente y descartó riesgo para sus costas. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres de Colombia (UNGRD) también descartó riesgo de tsunami para la costa Caribe colombiana.
El sismo se sintió en Colombia y el Caribe
El movimiento telúrico se percibió con fuerza en varias ciudades colombianas, incluida Bogotá, aunque sin reportes de daños ni víctimas en territorio colombiano. La Secretaría de Relaciones Exteriores de México expresó su solidaridad con Venezuela e informó que no registró connacionales afectados, con su embajada en Caracas en alerta permanente.
Por su parte, el líder opositor venezolano Edmundo González, exiliado en España desde septiembre de 2024, se pronunció en redes sociales ante la incertidumbre de las primeras horas: «Dos terremotos seguidos han causado daños importantes en Venezuela. Pánico en las calles». González señaló que la falta de información generó una angustia particular entre las familias venezolanas en el exterior que no podían confirmar el estado de sus allegados.
Venezuela, en zona de alto riesgo sísmico
El norte de Venezuela se encuentra en una de las zonas de mayor actividad sísmica de América del Sur, producto de la interacción entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana, que convergen en un complejo sistema de fallas que incluye la falla de Boconó, la falla Oca-Ancón y el sistema de San Sebastián. Este movimiento tectónico genera de manera recurrente terremotos de gran intensidad en el país.
El evento del 24 de junio de 2026 se sumó a una historia sísmica severa. El terremoto del Jueves Santo de 1812 destruyó amplias zonas de Caracas, La Guaira y Mérida, con una magnitud estimada cercana a 7,7 y decenas de miles de víctimas. En 1967, otro sismo de magnitud 6,5 volvió a golpear la capital. Los organismos de emergencia instaron a la población a evitar edificios dañados, seguir las instrucciones de Protección Civil y Funvisis, y abstenerse de difundir información no verificada mientras continúan las evaluaciones sobre el alcance total del desastre.
Puntos clave
- Dos terremotos de magnitud 7,1 y 7,5 sacudieron Venezuela el 24 de junio de 2026, con epicentro en el estado Carabobo, al oeste de Morón.
- Edificios colapsaron en Caracas y el ministro Diosdado Cabello confirmó daños estructurales en barrios como Altamira.
- El USGS emitió alerta roja PAGER estimando un «elevado» número probable de víctimas y daños generalizados (cifras aún no confirmadas oficialmente).
- Las alertas de tsunami para el Caribe, Puerto Rico e Islas Vírgenes fueron activadas y luego levantadas al descartarse olas destructivas.
- Se registraron réplicas en zonas como Maracay; Funvisis y Protección Civil mantienen monitoreo activo.
Elecciones
Brasil va a segunda vuelta: el bolsonarismo sorprende y Lula deberá pelear el 25
Flávio Bolsonaro se impuso en la primera vuelta del 4 de octubre con el 47% contra el 45% de Lula, revirtiendo lo que marcaban las encuestas. El hijo del expresidente preso hereda la maquinaria del movimiento que intentó un golpe de Estado en 2022 y obliga al Partido de los Trabajadores a una segunda vuelta que promete ser la más disputada de la historia reciente de Brasil.
Con el 47% de los votos contra el 45% de Luiz Inácio Lula da Silva, Flávio Bolsonaro se impuso en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil del domingo 4 de octubre y obligó a una segunda vuelta que se disputará el 25 de octubre de 2026.
El resultado sorprendió a las consultoras, que en los días previos daban a Lula levemente por encima del senador. Ninguno de los dos alcanzó el 50% más uno de los votos válidos requerido para ganar en primera vuelta, y Brasil deberá decidir en un balotaje su próximo presidente.
El senador Flávio Bolsonaro, de 45 años, compite bajo las siglas del Partido Liberal (PL) con el respaldo explícito de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por su responsabilidad en el intento de golpe de Estado del 8 de enero de 2022.
Lula, en tanto, busca su cuarto mandato no consecutivo: gobernó Brasil entre 2003 y 2010, fue perseguido judicialmente en causas que el Tribunal Supremo revisó y terminó anulando, y regresó al poder en 2023.
Lo que las encuestas no vieron venir
Durante toda la campaña, la ventaja de Lula en la primera vuelta parecía consolidada. La encuesta Datafolha del 24 de septiembre, registrada ante el Tribunal Superior Electoral (TSE) bajo el número BR-00304/2026, ubicaba a Lula con el 40% y a Flávio Bolsonaro con el 36% en la primera vuelta estimulada. La consultora Nexus/BTG Pactual, en su última medición de agosto, atribuía al presidente el 39% frente al 33% del senador. Sin embargo, en la noche del 4 de octubre los resultados reales demostraron que el mapa electoral bolsonarista, profundamente arraigado en el norte, el centro-oeste y el sur del país, fue subestimado por la mayoría de los sondeos.
La encuesta Nexus de julio ya anticipaba el carácter polarizado del balotaje: Lula con el 40% y Flávio con el 34% en primera vuelta, pero empatados técnicamente en segunda con el 46% contra el 45% respectivamente. Ese empate técnico en el escenario de segunda vuelta se repitió en prácticamente todas las consultoras durante los últimos tres meses de campaña, lo que vuelve imposible anticipar con certeza el resultado del 25 de octubre.
Bolsa Familia, el campo de batalla ideológico
La campaña giró, entre otros ejes, alrededor de la política social. Lula recuperó el Bolsa Familia como bandera central de su gestión, un programa que durante su primer mandato sacó a 54 millones de personas de la pobreza y que la derecha intentó destruir bajo el gobierno de Michel Temer y luego de Bolsonaro padre. En esta campaña, el propio Lula recordó en reiteradas ocasiones que las críticas históricas al programa, que lo tacharon de fomentar la pereza y la dependencia, no resistieron el contraste con la realidad. «De todas las críticas, la más cruel es que el Bolsa Família iba a estimular la vagabundería», sostuvo en actos de campaña, recuperando una frase que pronunció a lo largo de décadas.
A pocos días de las elecciones, Lula anunció además un aumento del 15% en los pagos del programa de asistencia social, una decisión que la oposición leyó como un gesto electoral pero que, en términos electorales, no alcanzó para definir la primera vuelta a su favor. La derecha concentra sus críticas en que el programa no es una solución estructural, mientras el PT sostiene que sin ese piso de ingresos garantizados millones de familias brasileñas quedarían directamente al borde de la indigencia.
El mapa territorial y los puntos de quiebre
La geografía electoral confirma la fractura profunda de Brasil. Según los datos de la encuesta Medio/Ideia de mayo de 2026, Flávio Bolsonaro lidera en el norte con el 57% contra el 27% de Lula, y en el centro-oeste con el 60% contra el 28%. En el sur también está por encima: 50% contra 39%. El nordeste, históricamente el bastión lulista, le da al presidente el 58% frente al 34% del senador. El sudeste, que concentra la mayor parte del padrón electoral, aparecía en empate técnico antes de la votación.
Esta distribución territorial es el termómetro de la fractura de clase que atraviesa al gigante sudamericano. Las regiones más pobres, donde los programas de transferencia directa tienen mayor impacto sobre la vida cotidiana, tienden al lulismo; las regiones más ricas y con mayor presencia de sectores conservadores, al bolsonarismo. El resultado del 4 de octubre muestra que esa segunda geografía fue más eficaz de lo que las encuestas proyectaban.
El factor Bolsonaro padre y la internacionalización de la disputa
Jair Bolsonaro, preso y sin poder presentarse por su condena de 27 años, articuló desde la cárcel el apoyo a la candidatura de su hijo mayor. La sentencia fue ampliamente criticada por el gobierno de Donald Trump, con el propio presidente norteamericano afirmando que era «muy parecido a lo que intentaron hacer conmigo» y el secretario de Estado, Marco Rubio, calificándola de «injusta». Esta internacionalización del caso convirtió a la elección brasileña en parte del tablero geopolítico de la disputa entre la derecha global y los gobiernos progresistas de América Latina.
Legisladores estadounidenses, en contraposición, le pidieron formalmente a Trump que no interviniera en el proceso electoral brasileño. La sombra de la interferencia exterior planeó sobre toda la campaña, y el resultado del 4 de octubre convierte la segunda vuelta en una cita electoral con consecuencias que van mucho más allá de las fronteras del país más grande de América del Sur.
-
Campeones ⭐️⭐️⭐️4 díasEl show de los drones y la pierna que no era: el adiós a Messi, entre la emoción y el meme
-
Espectáculos 🎭7 díasCómo sigue la salud de Daniel Osvaldo
-
Espectáculos 🎭7 díasMiguel Pardo se diferencia de Rottemberg: “Apuesto día a día sin especular con el resultado económico”
-
Servicios2 díasEl Sarmiento vuelve recién el martes, el servicio estará suspendido tres días por obras
-
Elecciones7 díasEl aprieto de Milei: apoya a Bolsonaro hijo, pero algunos en su entorno ven riesgos
-
Buenos Aires7 díasEl video se hizo viral y agresor está identificado pero la Justicia no actúa, mientras una mujer espera protección
-
DDHH6 días20 años de ESI: Milei desfinancia la Ley que salva vidas
-
Análisis6 díasSin golpe de Estado ni tanques, así se destroza la democracia en el siglo XXI: decretos, lawfare y un Congreso socavado
