Conectate con El Argentino

Cambio climático

La ola de calor colapsa París: las morgues no dan abasto tras superar las 1.000 muertes por día

La capital francesa atraviesa una situación crítica por las temperaturas récord que afectan al país desde hace semanas. Las funerarias trabajan al límite de su capacidad, debieron incorporar cámaras frigoríficas temporales y advierten que la mayoría de las víctimas son adultos mayores que vivían solos.

Publicado hace

#

La histórica ola de calor que golpea a Europa continúa agravando la crisis sanitaria en Francia. En los últimos días, la cantidad de fallecimientos diarios superó ampliamente los niveles habituales y provocó el colapso del sistema funerario en París y sus alrededores, donde las morgues ya no dan abasto para recibir nuevos cuerpos.

Según informó Salud Pública de Francia, durante el miércoles se registraron más de 1.200 muertes, mientras que el jueves y el viernes la cifra superó las 1.400 por jornada, muy por encima del promedio habitual de entre 900 y 1.000 fallecimientos diarios registrado antes del inicio de las temperaturas extremas.

Las funerarias, al límite de su capacidad

La emergencia obligó a instalar cámaras frigoríficas temporales para almacenar cuerpos mientras las empresas funerarias intentan responder a una demanda sin precedentes.

Zouhaeir Hertelli, propietario de una morgue ubicada cerca del aeropuerto de Orly, aseguró que las 32 plazas de su cámara frigorífica permanecen ocupadas y que recibe cientos de llamados diarios solicitando espacio.

«Nos enfrentamos a una situación realmente catastrófica», advirtió el empresario en declaraciones a la agencia Associated Press.

Ante la falta de capacidad, varias funerarias comenzaron a trasladar cuerpos hacia localidades ubicadas a más de 80 kilómetros de París, mientras esperan la autorización oficial para instalar nuevos contenedores refrigerados.

La mayoría de las víctimas son adultos mayores

Los primeros datos oficiales muestran que el 85% de las personas fallecidas tenía más de 65 años.

Además, las autoridades detectaron un fuerte incremento de muertes ocurridas dentro de los hogares, especialmente entre personas que vivían solas y en condiciones de aislamiento.

Los especialistas advirtieron que el número de víctimas todavía podría aumentar debido a que numerosos certificados de defunción aún no fueron incorporados al sistema electrónico, principalmente aquellos correspondientes a personas fallecidas en sus viviendas o en residencias para adultos mayores.

«Las familias están sufriendo»

Desde el sector funerario advirtieron que la crisis también golpea a los familiares de las víctimas.

«No tenemos ninguna solución que ofrecerles porque las funerarias están llenas. Las familias están sufriendo y nosotros también», lamentó Hertelli.

En la misma línea, Véronique Bertrand, directora de otra funeraria parisina, aseguró que muchas de las muertes podrían haberse evitado.

«La mayoría de los fallecidos vivía sola. Por las circunstancias en que fueron encontrados, no puede haber otra conclusión que la de muertes provocadas por el calor», sostuvo.

Europa continúa bajo alerta

Francia es uno de los países más afectados por la intensa ola de calor que atraviesa gran parte de Europa, con temperaturas récord que también impactan en España, Italia, Portugal y otros países del continente.

Las autoridades mantienen las alertas meteorológicas y sanitarias mientras recomiendan evitar la exposición al sol, hidratarse de manera permanente y extremar los cuidados sobre adultos mayores, niños y personas con enfermedades crónicas.

Cambio climático

El Niño recién comienza: cómo sigue el clima en la Ciudad

La Organización Meteorológica Mundial confirmó que el fenómeno alcanzará su punto máximo en diciembre y se extenderá hasta mediados de 2027. En la región pampeana, expertos advierten que las obras hidráulicas no alcanzan si no hay planificación urbana, gestión del riesgo y un Estado presente.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Lluvia-Clima-Viento.

Temperaturas superiores a la media en gran parte del planeta, alteración de las pautas de precipitación y un riesgo creciente de sequías e inundaciones en diversas regiones: ese es el escenario que proyecta la Organización Meteorológica Mundial (OMM) para los próximos meses. El organismo confirmó este jueves que el fenómeno El Niño seguirá intensificándose antes de alcanzar su punto álgido en diciembre de 2026 y que sus efectos se prolongarán durante los primeros tres o cuatro meses de 2027.

La información surge del boletín mensual de la OMM correspondiente al trimestre octubre-noviembre-diciembre, publicado el 8 de octubre de 2026. El episodio se desarrollará en su fase catalogada como «muy fuerte», con temperaturas superficiales del océano Pacífico que escalarán a niveles récord, sobre todo en su sector tropical y oriental.

Un fenómeno que ya condiciona economías y ecosistemas

Desde la OMM advirtieron que este Niño «influirá en los patrones climáticos y tendrá un impacto en las economías, los ecosistemas y las comunidades de todo el mundo«. La advertencia no es menor para una Argentina que históricamente alterna entre la sequía extrema y las inundaciones devastadoras según el ciclo climático dominante. La fase muy fuerte del fenómeno implica que ninguna región del país puede descartar impactos severos en su sistema productivo y en la vida cotidiana de sus comunidades, desde el norte subtropical hasta la Patagonia.

La región pampeana: mucho más que una cuestión de obras

En ese marco, el investigador de la Fundación Tejido Urbano, Matías Araujo, planteó una lectura que va más allá de la obra hidráulica. Araujo señaló que las inundaciones son un fenómeno recurrente en buena parte de la región pampeana, pero que sus consecuencias dependen de múltiples factores que exceden la cantidad de lluvia: la exposición de la población, las condiciones previas de vulnerabilidad y la capacidad institucional para prevenir, responder y recuperarse.

«Las obras hidráulicas pueden contribuir a reducir la amenaza, pero no eliminan por sí solas el riesgo», sostuvo Araujo. Y amplió el diagnóstico: «La expansión urbana sobre áreas inundables, los cambios en los usos del suelo, la pérdida de superficies de amortiguación y las condiciones socio-habitacionales también inciden sobre la magnitud final del impacto». La misma precipitación no produce el mismo daño en todos los territorios: los barrios populares construidos sobre humedales rellenos, los asentamientos sin saneamiento formal y las zonas con déficit habitacional acumulan una vulnerabilidad que ningún canal alivia.

Araujo fue contundente al señalar que el impacto de una inundación continúa mucho después de que el agua baja. «La pérdida de viviendas, bienes e ingresos puede generar efectos prolongados sobre los hogares, especialmente entre aquellos con menor capacidad de ahorro o protección. Al mismo tiempo, el Estado debe reconstruir infraestructura, reponer servicios y destinar recursos extraordinarios a asistencia y recuperación», advirtió.

Sin Estado presente, no hay solución técnica que alcance

La propuesta del investigador es integral: combinar infraestructura hidráulica tradicional con reservorios, áreas de amortiguación, superficies permeables y soluciones basadas en la naturaleza, pero también intervenir sobre el crecimiento urbano, proteger áreas de reserva y evitar que continúe creciendo la exposición de población e infraestructura en zonas inundables. La ecuación no cierra si el Estado se retira del territorio.

A esto se suma una dimensión institucional que en el contexto de ajuste libertario adquiere una carga política concreta: la necesidad de contar con monitoreo hidrometeorológico, mapas de riesgo actualizados, sistemas de alerta temprana, ordenamiento territorial, Defensa Civil activa, planes de emergencia y mecanismos de coordinación entre municipios, la Provincia y los organismos de cuenca. Ninguno de esos recursos se sostiene con un Estado desfinanciado y desguazado.

Lo que tenés que saber de “El Niño”

  • La OMM confirmó que El Niño alcanzará su pico máximo en diciembre de 2026 y se extenderá hasta el segundo trimestre de 2027.
  • El episodio se desarrollará en fase «muy fuerte», con temperaturas superficiales del Pacífico en niveles récord.
  • El fenómeno eleva el riesgo de sequías e inundaciones en la Argentina y altera los patrones de precipitación a escala global.
  • El investigador Matías Araujo advirtió que la vulnerabilidad social y la expansión urbana sobre áreas inundables determinan el impacto real de las lluvias, más allá de las obras.
  • La respuesta efectiva requiere planificación estatal integral: no solo infraestructura, sino también ordenamiento territorial, sistemas de alerta y protección de los sectores más expuestos.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo