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Judiciales ⚖️

Preska citó a la Argentina y a los fondos buitres para destrabar conflicto por YPF

La jueza de Nueva York convocó a una audiencia clave para intentar destrabar el conflicto por embargos contra activos estatales en el exterior. El Gobierno ya apeló el fallo y pidió suspender la entrega de acciones.

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El Argentino Diario-La jueza Loretta Preska, magistrada de Nueva York.

La jueza Loretta Preska, del tribunal del distrito sur de Nueva York, citó a la República Argentina y a los beneficiarios del fallo por la expropiación de YPF a una audiencia de conciliación prevista para el martes 15 de julio. El objetivo es destrabar la controversia por el acceso a información que podría derivar en embargos sobre activos argentinos en el exterior, en el marco del millonario litigio iniciado por los fondos Burford Capital y Eton Park.

La convocatoria se produce mientras el Gobierno argentino ya apeló formalmente el fallo de primera instancia, que lo obliga a entregar el 51% de las acciones de la petrolera estatal YPF, y presentó pedidos de suspensión de ejecución que aún no fueron resueltos por la magistrada.

Presión sobre empresas públicas y el BCRA

En el centro del conflicto se encuentra la hipótesis de “alter ego”, una figura jurídica que permitiría a los fondos demandantes embargar bienes de empresas públicas argentinas al considerar que funcionan como extensiones directas del Estado.

Las entidades apuntadas por los litigantes son Aerolíneas Argentinas, ARSAT, ENARSA y el Banco Central (BCRA). De probarse la relación de alter ego, los activos de estas compañías podrían ser objeto de embargo para cobrar la sentencia por más de US$ 16.000 millones, dictada por Preska en septiembre de 2023.

Los fondos demandantes buscan que la jueza ordene a la Argentina la entrega de información clave para identificar sociedades, cuentas o inversiones que puedan representar bienes estatales en el extranjero.

Apelación del fallo y ofensiva judicial

Mientras tanto, el Gobierno nacional ya apeló la sentencia de Preska ante la Corte del Segundo Circuito de Nueva York. La apelación fue presentada antes de que la jueza resolviera sobre el pedido de suspensión de la ejecución del fallo, una medida solicitada por la Procuración del Tesoro mediante dos escritos judiciales.

Según el cronograma dispuesto por Preska, el lunes 14 de julio vence el plazo para que la Argentina deposite en custodia en un banco de Nueva York el 51% de las acciones de YPF, como parte del mecanismo de cumplimiento de la sentencia. Sin embargo, el Ejecutivo decidió avanzar directamente con la apelación, sin esperar una resolución sobre el pedido de suspensión, lo que marca una estrategia de confrontación con los fondos litigantes.

Qué se define en la audiencia

La audiencia del martes 15 será una “judicial conference”, una instancia de intercambio procesal donde la jueza podría instar a las partes a acordar procedimientos sobre producción de pruebas, entregas de documentos o nuevas audiencias.

No se trata de una audiencia de sentencia ni tampoco de una revisión del fallo. Pero sí puede definir la hoja de ruta judicial que seguirá el expediente mientras se tramita la apelación.

La postura del Gobierno apunta a resistir cualquier intento de embargo sobre activos que considera inembargables, como los del BCRA o de empresas estratégicas. Los fondos, por su parte, acusan a la Argentina de no cumplir con la orden de entregar información, lo que habilitó este nuevo round judicial.

Puntos clave:

  • La jueza Preska citó a la Argentina y a los fondos litigantes a una audiencia el 15 de julio.
  • El conflicto se centra en la posible relación de “alter ego” entre el Estado y empresas como Aerolíneas y el BCRA.
  • El Gobierno apeló el fallo de entrega de acciones de YPF antes de que Preska decida sobre la suspensión.
  • La audiencia puede definir cómo sigue el proceso, pero no implica una nueva sentencia.
  • El plazo para depositar las acciones de YPF vence el 14 de julio, en la víspera de la audiencia.

Entrevista

EXCLUSIVO: Pablo Grillo y la vida después del disparo que lo dejó “casi contándola desde el cielo”

En una charla íntima, el fotógrafo cuenta sobre la vida después del ataque: el apoyo de su familia, lo espiritual, la ausencia de rencor y la esperanza de justicia. También recuerda sus comienzos con la fotografía y los sueños que lo empujan a seguir.

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El Argentino Diario-Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).

En una tarde de abril, de esas en las que el sol parece querer quedarse un rato más, la escena tiene algo de refugio: banderines colgados, una foto de Maradona y unos mates que circulan sin apuro. La charla es íntima. Pablo Grillo habla sin solemnidad, con una mezcla de liviandad y profundidad que atraviesa toda la conversación. 

“Cuando abría los ojos, eran los únicos dos que veía… los agarraba para que no me dejaran”.

El Argentino Diario-Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).

Hoy estamos alucinante, ATR. Estamos bien. Que no es poco”, dice, después de un año que define como “de casi contarla desde el cielo”. Su vida, admite, ya no es la misma. Cambió el ritmo, cambió la forma de moverse y también ciertas rutinas que antes eran naturales. “Ya no hago los mismos recorridos que hacía antes de salir al barrio… no por cuestión de que no lo puedo hacer, sino que no sé cómo hacerlo”.

La transformación también se mete en lo cotidiano, incluso en lo afectivo. Hace quince años que está en pareja, pero todavía no volvió a verla. “Estoy esperando que me llegue el mensaje”, sin enojo, más bien con una calma que sorprende después de todo lo vivido.

La veo con otra carrera, con otro ritmo”, dice sobre la vida. Y, fiel a su forma directa de hablar, lo resume con una imagen brutal: “A lo mejor los noviazgos son para 20 años, o no… pero después te agarra un pelotudo, te pega un bombazo en la cabeza y te entierra”.

El día “D”

El 12 de marzo de 2025 no es un recuerdo lineal, pero tampoco se borró. Hay fragmentos nítidos: dos amigos, los únicos rostros conocidos entre la confusión, y la necesidad de no quedarse solo. “Cuando abría los ojos, eran los únicos dos que veía… los agarraba para que no me dejaran”.

El momento más crítico fue en la ambulancia. “Ahí sentí que me tenía que dejar hinchar las pelotas. Fueron 10 minutos”. Después, la intervención médica y el sistema de salud hicieron lo suyo: “Con toda la salud pública encima… me fui tranquilizando”.

No habla de miedo. Hace una distinción precisa: “Miedo no. Respeto. Respeto por lo que podría venir”.

Del gendarme que disparó (Héctor Guerrero) no tiene una imagen clara. No recuerda un gesto, ni una reacción. Sí, en cambio, una lógica: la de alguien que cumple un rol sin detenerse. Si lo tuviera enfrente, no imagina revancha. “Le tocaría el hombro y le diría: loco, tenés buena puntería, pero bajá un cambio. Bajá un cambio que tenemos vida por delante”.

Lo que lo sostuvo

En la reconstrucción, hay un sostén claro: su familia. Se aferra a su madre y a su padre, especialmente a su padre, a quien define como un referente. “Mi viejo es un líder para mí. Es un chabón que lo tengo ahí arriba. Y mi vieja también”, y agrega: “El chabón se cargó al hombro lo de los medios y salió en todos los medios”. También a su hermano, con quien creció entre discusiones y peleas típicas de la edad.

Los amigos ocupan otro lugar central. Los nombra con orgullo, como una red que creció incluso en medio de la adversidad. También aparece la ausencia de uno de ellos, que murió en un viaje. Una pérdida que atraviesa el relato con naturalidad, sin dramatizar.

A ese entramado se suma algo más difícil de definir. Grillo no se declara creyente en términos tradicionales, pero reconoce que algo cambió. Las muestras de afecto, los mensajes, las personas que rezaban por él lo llevaron a acercarse a una idea de lo espiritual. “Mucha gente venía y me decía, estamos orando por vos, entonces con esas cosas me fui aferrando un poquito más», comenta. “No es joda ser creyente”, resalta.

Contar y ser contado

La fotografía aparece como hilo de continuidad: “La cámara es un objeto que vi siempre”. Empezó de chico, casi como un juego heredado: su padre tenía una cámara y él la tomó como propia. De los cumpleaños y eventos familiares pasó a formarse y a construir un oficio.

Hoy se define como documentalista. Alguien que sale a buscar historias.

El Argentino Diario-Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).

Después de lo que vivió, esa mirada cambió. Ya no se trata solo de registrar, sino de entender mejor lo que está pasando. De anticipar, de leer el contexto.

También cambió su lugar: por primera vez, fue protagonista de una historia que otros contaron. Aun así, no hay rencor. “Cada uno actuó como tenía que actuar”, dice. Y agrega: “no siento rencor, y si lo siento, ya lo voy a liberar”.

Violencia institucional y la búsqueda de justicia

Cuando habla de política, el tono se vuelve más áspero. Recuerda la reacción pública de Patricia Bullrich y la indignación que le generó. Con Javier Milei es más directo, sin matices: “Es una basura”.

Cuestiona el rumbo del país y la dirigencia, y no oculta su posicionamiento político: se define abiertamente como “re-kirchnerista” y mantiene una identificación fuerte con Cristina Fernández de Kirchner, a quien incluso pudo saludar en una videollamada tras su internación y confiesa que le gustaría visitar.

En el plano judicial, su mirada apunta más arriba del autor material. Cree que el proceso no puede quedarse solo en quien disparó. “Agarraron al gendarme, pero las cabezas para arriba, bien, gracias”, dice. Y lo grafica con su propio lenguaje: “Están lavando los tuppers… y no es el único tupper”.

Lo que espera es claro: que la justicia avance y que lo haga de manera integral. “Lo tiene que hacer para que la gente vuelva a creer en ella”.

El Argentino Diario-Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).

Lo que viene

Después de pasar un año internado, volvió a su casa en marzo de este año. Pablo hoy se mueve con cierta cautela, pero también con decisión. Se siente acompañado, reconocido incluso por gente que no conoce. Eso todavía lo sorprende.

No volvió a la cancha -es hincha de Club Atlético Independiente, pasión heredada de su padre- por recomendación médica, pero tiene claro que quiere volver a hacer lo que hacía. Salir, estar, registrar. “Voy a ir al mismo lugar y voy a sacar las mismas fotos”, dice.

El Argentino Diario-Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).

Sueña con algo concreto: trabajar de fotógrafo, vivir de eso, que su trabajo sea valorado. Algo que antes le costaba decir y ahora no. También aparece un deseo más íntimo: volver a un lugar de su historia, Las Cañas, en Uruguay, donde pasaba los veranos con su familia. Un regreso que no tiene que ver con escapar, sino con recuperar algo propio.

“Valgo tanto”, dice. Y en esa frase, simple y nueva, parece condensarse todo lo que pasó.

El Argentino Diario-Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).

Ping pong con Pablo Grillo

¿Messi o Maradona?

“Maradona”

¿Música?

“El rock and roll… y el reggae”

¿Qué es el barrio para vos?

“La vida. Me sacás del barrio y me sacás de la vida”

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