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Educación

Docentes privados advierten que sin paritarias “no hay otra” que el paro

Los sindicatos docentes nucleados en la Confederación General del Trabajo (CGT) se reunieron en la sede de la Unión Docentes Argentinos (UDA), donde se acordó avanzar este jueves con una medida de fuerza conjunta si el Gobierno nacional no realiza la convocatoria a una paritaria nacional.

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La secretaria general del Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop), Marina Jaureguiberry, sostuvo hoy que si el gobierno nacional no convoca a una mesa paritaria antes de mañana no deja «otra posibilidad» que realizar un paro «para visibilizar» la actual situación que está empobreciendo al sector «con una celeridad asombrosa».

«Si no hay paritaria se inicia un fuerte proceso de acción que indudablemente nos va a obligar a ir al paro. No nos va a dejar otra posibilidad. Si no hay paritaria no hay salario mínimo garantizado, no hay actualización del Fondo Nacional de Incentivo Docente (Fonid) para el territorio de todo el país, no hay posibilidad de acordar sobre infraestructura, ni material didáctico y un etcétera muy grande», afirmó Jaureguiberry en declaraciones radiales.

Ayer, los sindicatos docentes nucleados en la Confederación General del Trabajo (CGT) se reunieron en la sede de la Unión Docentes Argentinos (UDA), donde se acordó avanzar este jueves con una medida de fuerza conjunta si el Gobierno nacional no realiza la convocatoria a una paritaria nacional.

Los cuatro sindicatos docentes enrolados en la CGT son el Sadop, la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET) y la Confederación de Educadores Argentinos (CEA).

Por su parte, la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera) -integrante de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA)- tendrá también mañana su congreso nacional para definir eventuales medidas de fuerza.

Según indicó hoy Jaureguiberry, «la pelota está de lado del Gobierno» y recordó que «el lunes 26 comienzan las clases masivamente en todo el país» por lo que una eventual medida de fuerza será tomada previo a esa fecha.

«Esto va a impactar en el inicio de clases porque es la única salida en este momento para visibilizar una situación que nos esta empobreciendo con una celeridad asombrosa. Va a deteriorar las condiciones de trabajo, el salario, la salud de los trabajadores y la calidad del sistema de educación», afirmó Jaureguiberry.

Además recordó que se aproxima el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, y que esta situación afecta a una actividad donde el «80 por ciento» de los trabajadores son mujeres y subrayó que «la educación es un tema nacional, no de las provincias».

«Que quieran declarar la educación como servicio esencial es inconstitucional, se busca impedir la movilización del sector y el derecho de huelga», remarcó y recordó que durante el gobierno de Fernando de la Rúa los sindicatos docentes fueron a la justicia para impedirlo.

«Hay sentencia a nivel nacional, a nivel de Cámara, de Corte Suprema y pronunciamiento de organismos internacionales. Claramente la educación no es servicio esencial, tenemos esos puntos de anclaje para asumir nuestro posicionamiento», completó.

CABA

Macri criminalizó las amenazas escolares mientras el país busca solución a una crisis sin precedentes

El jefe de Gobierno porteño calificó las amenazas de tiroteos en escuelas como un delito y anunció medidas con sus ministros y el fiscal general de la Ciudad. El disparador de la crisis fue el tiroteo del 30 de marzo en la Escuela Mariano Moreno de San Cristóbal, Santa Fe, donde murió el estudiante Ian Cabrera, de 13 años.

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El Argentino Diario-Jorge Macri.

Macri calificó las amenazas en escuelas como delito en medio de una crisis de violencia sin precedentes

★ El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, convocó este martes a una conferencia de prensa en la sede del Ejecutivo porteño, en la calle Uspallata 3160, para trazar un diagnóstico oficial sobre la ola de amenazas de tiroteos en las escuelas de la Ciudad de Buenos Aires.

Flanqueado por sus ministros y el fiscal general porteño, Macri fue categórico: «No es una broma pesada, es un delito». La declaración llegó en medio de una crisis de violencia escolar que sacude a todo el país desde el trágico tiroteo en San Cristóbal, Santa Fe, ocurrido el 30 de marzo pasado.

El punto de partida: San Cristóbal y el efecto dominó

La crisis tiene un origen concreto y devastador. Ese 30 de marzo un adolescente de 15 años, identificado por la justicia santafesina con las siglas G.C., ingresó a la Escuela Normal Mariano Moreno de San Cristóbal con una escopeta calibre 12/70 oculta en su mochila y abrió fuego. Ian Cabrera, de 13 años, murió. Otros ocho estudiantes resultaron heridos. Un portero del establecimiento evitó una masacre aún mayor al desarmar al agresor.

Lo que siguió no fue una crisis aislada sino una ola. En días posteriores, cientos de escuelas en al menos doce provincias, que incluyen la Ciudad de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Mendoza, Tucumán, Neuquén, Entre Ríos, La Pampa y Tierra del Fuego, recibieron mensajes intimidatorios con una frase que se repetía casi con calcomanía: «Mañana tiroteo. No vengan». El Departamento Judicial de San Isidro llegó a recibir entre 500 y 600 denuncias en apenas 72 horas.

La subcultura detrás de las amenazas

La investigación judicial en San Cristóbal reveló una dimensión que excede el fenómeno viral. La Secretaría de Análisis Integral del Terrorismo Internacional (SAIT) detectó a abril de 2026 la existencia de al menos 7 expedientes judiciales en Argentina vinculados a episodios con características similares, todos relacionados con la llamada True Crime Community (TCC), una subcultura digital transnacional que idealiza y promueve masacres escolares. En los dispositivos confiscados a adolescentes detenidos por las amenazas se encontraron grupos de mensajería en los que se compartían imágenes y conversaciones de extrema violencia.

El propio jefe de Gobierno porteño reconoció que «muchas de estas situaciones nacen de tendencias en redes sociales» y convocó al diálogo familiar como primera línea de respuesta. La frase, aunque correcta en su diagnóstico, expuso la fragilidad institucional frente a un fenómeno que desborda los marcos tradicionales de intervención escolar y policial.

Operativos en todo el país: mochilas, allanamientos y conferencias

La respuesta de las distintas jurisdicciones fue heterogénea. En Puerto Madryn se realizaron allanamientos contra dos menores de 16 años imputados por intimidaciones; en Salta se revisaron más de 400 mochilas en un solo colegio; en Tucumán se intensificó la presencia policial en las puertas de los establecimientos; en Corrientes, varios colegios recibieron a sus alumnos sin mochila para agilizar los ingresos; y en Misiones, el Ministerio de Educación provincial lanzó materiales específicos dirigidos a familias y equipos directivos para fortalecer la detección temprana de situaciones de riesgo.

En la Ciudad de Buenos Aires, la central docente UTE emitió un comunicado en el que advirtió que las amenazas «constituyen una señal de alarma que debe interpelarnos como sociedad» y subrayó que «la escuela sola no puede» hacer frente a esta problemática. El texto reclamó al Estado una intervención urgente y estructural.

La paradoja de la respuesta institucional

La paradoja de fondo es que las instituciones no pueden ignorar las amenazas, pero cada reacción visible le confirma al imitador que su acción tuvo efecto. Alcanza con que sea creíble para activar las alarmas. Un mensaje de WhatsApp puede suspender clases, movilizar a las fuerzas de Seguridad y alterar la vida de cientos de estudiantes y escuelas.

En ese sentido, la conferencia de Jorge Macri, aunque pertinente en su encuadre jurídico, fue también parte de ese mecanismo de amplificación. La declaración de que se trata de un delito, respaldada por la presencia del fiscal general porteño, señaló una orientación punitiva que no responde por sí sola a las causas estructurales: la crisis de contención en las aulas, la fragmentación del tejido social en un contexto de ajuste brutal sobre el sistema educativo público y la expansión sin control de comunidades digitales radicalizadas entre adolescentes vulnerables.

Puntos clave:

  • El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, calificó las amenazas de tiroteos en escuelas como un delito y anunció medidas con sus ministros y el fiscal general de la Ciudad.
  • El disparador de la crisis fue el tiroteo del 30 de marzo en la Escuela Mariano Moreno de San Cristóbal, Santa Fe, donde murió el estudiante Ian Cabrera, de 13 años.
  • Las amenazas se extendieron a cientos de establecimientos en al menos 12 provincias argentinas, con una frase casi idéntica: «Mañana tiroteo. No vengan».
  • La justicia santafesina y la SAIT vincularon el fenómeno con la True Crime Community (TCC), una subcultura digital transnacional que exalta las masacres escolares.
  • Los operativos incluyeron allanamientos, revisión de mochilas y refuerzo policial en múltiples jurisdicciones, con al menos una decena de adolescentes imputados a nivel nacional.

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