Conectate con El Argentino

Educación

Becas Progresar: ya se inscribieron más de 260 mil jóvenes

Así lo informó la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES). De los 260 mil inscriptos, 250 mil ya asisten a la escuela y 10 mil están retomando sus estudios.

Publicado hace

#

Más de 260 mil jóvenes se inscribieron al Programa de Respaldo a Estudiantes Argentinos (Progresar), a un mes de que esta beca se haya ampliado a chicos y chicas de 16 y 17 años, informó hoy la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES).

«Como lo señala siempre el ministro de Educación, Jaime Perczyk, tenemos un objetivo muy claro y es que todas y todos los jóvenes puedan terminar sus estudios. Por eso, ante los casos de desvinculación escolar de adolescentes que hubo durante la pandemia, desde el Gobierno nacional decidimos ampliar el Progresar e incluir a los chicos y chicas de 16 y 17 años para que pudieran terminar sus estudios”, indicó la titular de la ANSES, Fernanda Raverta.

«Estamos muy contentos porque, a un mes de haberse lanzado esta ampliación, más de 10 mil jóvenes que se habían alejado de la escuela tomaron la decisión y el compromiso de volver para terminarla», concluyó la funcionaria.

Según ANSES, de los 260 mil inscriptos, 250 mil ya asisten a la escuela y 10 mil están retomando sus estudios.

La inscripción continúa abierta hasta el 31 de enero y los interesados podrán acceder a través del sitio web http://www.argentina.gob.ar/educacion/progresar.

Asimismo, la entidad señaló que pueden postularse a las becas todas y todos los jóvenes de 16 y 17 años que estén cursando la escuela pública y también aquellos que hayan visto interrumpidas sus trayectorias educativas durante la pandemia del Covid-19, pero que se comprometan a retomar sus estudios mediante una declaración jurada. En todos los casos, el ingreso del grupo familiar al que pertenecen no debe superar los tres salarios mínimos, vitales y móviles.

Como requisito para la permanencia en el Programa, las y los alumnos deberán acreditar la asistencia en forma trimestral y los aprendizajes en las diferentes materias según el año de estudio, informó el ANSES.

El dinero se deposita en una cuenta bancaria y se otorgará una tarjeta de débito para comprar y retirar efectivo, y cuyas fechas y lugares de cobro pueden consultarse en la web de ANSES.

El programa consiste en el otorgamiento de una beca de 5.677 pesos mensuales por cada joven durante todo el año, con condicionalidades de matriculación, asistencia y rendimiento académico. Se cobra el 80 por ciento todos los meses y el 20 por ciento restante al finalizar el período. La beca incluye un plus por conectividad, agregó ANSES.

CABA

Amenazas en escuelas: la Ciudad responde con mano dura y esquiva el debate de fondo

La ministra Mercedes Miguel reconoció que los chicos “no tienen dimensión”, pero el Gobierno refuerza medidas punitivas en lugar de invertir en prevención y acompañamiento.

Publicado hace

#

Entre el pánico y la respuesta punitiva: la Ciudad endurece el discurso ante amenazas escolares

La ministra de Educación porteña, Mercedes Miguel, buscó instalar una definición tajante frente a la ola de amenazas de tiroteos en escuelas: “no es una broma, es un delito”. La frase, repetida como mantra, marca el tono de un Gobierno que, ante un fenómeno complejo y multicausal, parece inclinarse más por la lógica punitiva que por una lectura integral del problema.

En paralelo, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, anunció el refuerzo de protocolos que activan la intervención policial, judicial y de organismos de niñez ante cada episodio. El despliegue incluye incluso la incautación de celulares y el rastreo de conversaciones privadas de menores. La escena: chicos de 11 o 12 años bajo la lupa del sistema penal.

Criminalizar la infancia, una respuesta ligera

Miguel insistió en que los niños “no tienen dimensión” de lo que hacen. Sin embargo, esa misma afirmación entra en tensión con la decisión oficial de encuadrar sus conductas como delito. La contradicción no es menor: si no hay comprensión plena, ¿qué sentido tiene la amenaza penal como eje de la política pública?

  • Se instala la idea de “límite” desde la sanción antes que desde la pedagogía.
  • Se desplaza la responsabilidad hacia las familias y las redes sociales.
  • Se invisibiliza el rol del Estado en la prevención y el acompañamiento.

El resultado es una respuesta que corre el eje: del cuidado al castigo.

El fantasma de las redes y la coartada perfecta

La ministra apuntó contra TikTok y la viralización de desafíos como motor del fenómeno. La explicación, aunque atendible, aparece incompleta y funcional: pone el foco en plataformas globales mientras evita discutir el deterioro local del sistema educativo.

En la Ciudad, docentes vienen denunciando:

  • Falta de equipos interdisciplinarios suficientes (psicólogos, trabajadores sociales).
  • Escasa capacitación para abordar conflictos digitales y violencias emergentes.
  • Recortes presupuestarios que impactan en programas socioeducativos.

Sin esas herramientas, la escuela queda sola frente a problemáticas cada vez más complejas.

Protocolos sin comunidad

El Gobierno porteño difundió un instructivo para familias que incluye revisar mochilas, controlar celulares y denunciar al 911. La prevención queda así reducida a la vigilancia doméstica y al reflejo policial.

Pero en esa lógica se diluye algo central: la construcción de comunidad educativa. No hay mención concreta a espacios de escucha, trabajo con estudiantes, ni estrategias sostenidas de educación digital crítica.

Lo que no se dice

Mientras se multiplican las amenazas, también crece el miedo. Familias que dudan en enviar a sus hijos a la escuela y docentes que enfrentan situaciones para las que no fueron preparados. Sin embargo, el discurso oficial evita una autocrítica de fondo:

  • ¿Qué pasa con el presupuesto educativo en la Ciudad?
  • ¿Dónde están los equipos de acompañamiento permanentes?
  • ¿Qué políticas integrales se implementan más allá del protocolo reactivo?

La apelación al delito ordena el relato, pero no resuelve el problema.

Entre el control y el abandono

El mensaje final del Gobierno parece oscilar entre dos extremos: más control y menos Estado presente en lo cotidiano. Se endurecen las respuestas cuando el conflicto estalla, pero se debilitan las políticas que podrían prevenirlo.

En ese terreno, la escuela queda atrapada: exigida para contener, pero sin recursos; señalada como espacio de riesgo, pero sin respaldo suficiente.

La pregunta de fondo sigue abierta: si los chicos no dimensionan, como admite la propia ministra, ¿no debería el Estado dimensionar mejor su respuesta?

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo