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Espionaje

Ex funcionario de Vidal reconoció visitas a la AFI para hablar sobre Medina

Grassi fue uno de los asistentes a la reunión que se hizo el 15 de junio de 2017 en la sede porteña del Banco Provincia, de la que participaron otros miembros del gabinete de la ex gobernadora bonaerense.

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El ex subsecretario de Justicia de la provincia de Buenos Aires Adrián Grassi se negó hoy a declarar en la causa en la que se investiga el supuesto diseño de una estrategia ilegal para perjudicar a gremialistas de la construcción de la ciudad de La Plata, como Juan Pablo «Pata» Medna, pero entregó un escrito en el que reconoció haber visitado la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) para hablar de ese tema.

«Mis ingresos a la AFI fueron por cuestiones estrictamente laborales, se encontraban dentro de mis funciones intermediar entre los distintos actores de los procedimientos judiciales y debía interceder por las víctimas del accionar del sr. Medina», sostuvo el ex ministro del gobierno de María Eugenia Vidal en el descargo.

Grassi fue uno de los asistentes a la reunión que se hizo el 15 de junio de 2017 en la sede porteña del Banco Provincia, de la que participaron otros miembros del gabinete de Vidal; el intendente de La Plata, Julio Garro; el senador provincial Juan Pablo Allan, empresarios platenses de la construcción y exintegrantes jerárquicos de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).

«En mayo de 2017 fui contactado por un grupo de empresarios del rubro de la Construcción de la Ciudad de La Plata para poner en mi conocimiento situaciones conflictivas».

Un video de esa reunión, que ahora se investiga como parte de un supuesto armado ilegal para perjudicar a Medina y a otros dirigentes de la Uocra La Plata, llegó a la justicia a través de una presentación de la interventora de la AFI, Cristina Caamaño, quien denunció haber encontrado el material audiovisual mientras se llevaban a cabo procedimientos de rutina de limpieza de discos rígidos del organismo.

Grassi entregó un escrito de 49 páginas en el que, como primera medida, cuestionó la competencia del juez federal de La Plata Ernesto Kreplak para intervenir en este expediente: sostuvo que si se investiga un supuesto plan del que pudo participar el Gobierno nacional (entonces a cargo de Mauricio Macri) la causa debería tramitar en los tribunales federales de Comodoro Py, en la Ciudad de Buenos Aires. También pidió que se anule como prueba la grabación que dio origen a la investigación.

A la hora de refutar las pruebas en su contra -siempre por escrito-, el exsubsecretario de Justicia de Vidal señaló que tenía entre sus funciones la de ejercer de nexo con el Poder Judicial y el Ministerio Público Fiscal y que intervino en temas relacionados al «Pata» Median siempre en su afán de velar por los derechos de los empresarios que decían ser víctimas de amenazas por parte del gremialista.

«En mayo de 2017 fui contactado por un grupo de empresarios del rubro de la Construcción de la Ciudad de La Plata para poner en mi conocimiento situaciones conflictivas que padecían por el accionar ilegítimo del señor Juan Pablo Medina, de la seccional de La Plata de la UOCRA», sostuvo Grassi en su descargo, quien luego agregó que esas situaciones atentaban contra emprendimientos que intentaban iniciarse.

«Mi consejo siempre fue el mismo: que se presenten ante la justicia a denunciar los hechos por los que resultaban damnificados para, de esa forma, abordar los mismos con las herramientas que el derecho brinda».

«Mi consejo siempre fue el mismo: que se presenten ante la justicia a denunciar los hechos por los que resultaban damnificados para, de esa forma, abordar los mismos con las herramientas que el derecho brinda y encontrar una solución definitiva», sostuvo Grassi que les dijo a los empresarios a los que, según surge del escrito, también les habló de la posibilidad de declarar como testigos de identidad reservada.

Al referirse a la reunión que se llevó a cabo en el Bapro, Grassi dijo que allí «no se cometió ningún delito ni se pergeñó un supuesto plan criminal ni nada que se le parezca», a la vez que afirmó que no estaba al tanto de que estaba siendo grabado.

El exfuncionario de Vidal también tuvo que dedicar una parte de su descargo a explicar sus ingresos a la AFI dado que forman parte de la imputación: en el expediente está acreditado que ingresó a la central de espías a reunirse con el exjefe de Contrainteligencia Diego Dalmau Pereyra, quien también estuvo en la reunión del Bapro, y que en una oportunidad asistió junto con Marcelo Villegas, exministro de Trabajo de Vidal, también imputado.

«Haber concurrido a la Agencia Federal de Inteligencia de la Nación no constituye ilícito penal alguno», sostuvo Grassi en el inicio de su descargo sobre ese punto, y luego agregó: «Siempre consideré que los procedimientos llevados a cabo por miembros de la AFI contaban con la resolución judicial que los autorizaba. No tenía motivos para pensar que fueran a realizarse de otro modo».

Grassi está acusado de haber intervenido, durante el año 2017, en su carácter de subsecretario de justicia de la provincia de Buenos Aires, en el diseño y puesta en práctica de una estrategia -decidida o autorizada a niveles superiores del gobierno nacional y provincial- dirigida a judicializar la situación del conflicto existente en torno al accionar de Uocra la seccional la Plata o de su Secretario General y allegados.

«Dicha estrategia de judicialización no se habría limitado a aportar o a favorecer el aporte de denuncias o elementos probatorios, o más genéricamente, a garantizar las condiciones necesarias para que el poder judicial cumpliera sus funciones originales sino que, operando simultáneamente en un segundo nivel, habría implicado la ejecución de diversas acciones ilícitas tendientes a garantizar un resultado predeterminado en esos procesos», reza la imputación en su contra.

Entre esas acciones, «se habrían producido distintas actividades de inteligencia prohibida legalmente, tales como la realización de tareas de campo y la consulta de diversas bases de datos sin orden judicial que lo habilite por parte de agentes de la agencia Federal de inteligencia nacional cuyo producido fue luego utilizado por funcionarios de esa misma agencia para la generación de informes», sostienen los investigadores.

En la causa se investiga también si existieron presiones, sugerencias o negociaciones entre funcionarios de la AFI y o del gobierno provincial con autoridades judiciales y o del Ministerio Público Fiscal, que implicaron «violaciones a la normativa de orden procesal penal relacionada, al menos, con cuestiones de competencia».

Para mañana está citado a declarar el exministro de trabajo bonaerense, Villegas, el autor de la frase más resonante del video que dio inicio a esta causa: «Créeme que, si yo pudiera tener, y esto te lo voy a desmentir en cualquier parte, si yo pudiera tener una Gestapo, una fuerza de embestida para terminar con todos los gremios, lo haría».

Espionaje

La bicameral de Inteligencia citará a Auguadra por el DNU que convirtió a la SIDE en una policía secreta

La comisión bicameral que fiscaliza los organismos de inteligencia, ahora presidida por el kirchnerista Sebastián Pareja, acordó citar al secretario Cristian Auguadra para fines de agosto. La convocatoria llega tras meses de silencio oficial sobre el DNU 941/2025, que habilitó a los agentes de la SIDE a detener personas y declaró «encubiertas» todas sus actividades. El caso del ex titular de ARSAT Facundo Leal, aprehendido con una valija de espionaje profesional y más de 2,5 millones de dólares, profundiza las preguntas que el oficialismo se niega a responder.

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Seis meses de silencio: el Congreso recién ahora exige explicaciones sobre el decreto que convirtió a la SIDE en policía secreta.

La Comisión Bicameral de Fiscalización y Seguimiento de los Organismos y las Actividades de Inteligencia se reunió este martes a puertas cerradas en el Congreso y acordó citar al secretario de Inteligencia de Estado (SIDE), Cristian Auguadra, para fines de agosto. La sesión inaugural se realizó bajo la presidencia de Sebastián Pareja, el hombre de confianza de Karina Milei que desplazó al PRO del control del organismo en mayo pasado. El objetivo de la citación es que Auguadra explique una serie de hechos ocurridos bajo su conducción, comenzando por el DNU 941/2025: el decreto que reformuló la Ley de Inteligencia Nacional, le otorgó a los agentes de la SIDE facultades para aprehender personas y declaró de carácter encubierto la totalidad de sus actividades.

Un decreto que nunca respondió y que casi nadie apoyó

El DNU 941/2025 fue firmado el 31 de diciembre de 2025 y publicado en el Boletín Oficial el 2 de enero de 2026. Con 41 artículos, reorganizó por completo el Sistema de Inteligencia Nacional: concentró la conducción estratégica en la SIDE, creó la Agencia Federal de Ciberinteligencia y habilitó a los organismos del sistema a solicitar apoyo de las Fuerzas Armadas. El artículo más cuestionado incorporó la facultad de que el personal de inteligencia «proceda a la aprehensión de personas» en casos de flagrancia o requerimiento judicial, sin contemplar ningún control judicial previo. El decreto también declaró que «todas las actividades que se realizan en el ámbito de la Inteligencia Nacional revisten carácter encubierto», transformando el secreto en regla y no en excepción.

Organizaciones de derechos humanos, colegios de abogados y especialistas en derecho constitucional coincidieron en que el decreto viola el artículo 18 de la Constitución Nacional y la Convención Americana sobre Derechos Humanos, al habilitar detenciones sin orden judicial. La entonces comisión bicameral, encabezada por el senador Martín Lousteau, rechazó el Plan de Inteligencia Nacional (PIN) de la SIDE y cursó planteos escritos que Auguadra nunca respondió. Casi todas las fuerzas políticas, incluido el PRO de Mauricio Macri, emitieron comunicados críticos. Se presentaron decenas de recursos de amparo, que la Justicia rechazó al no encontrar amenazas concretas a las libertades individuales. El decreto nunca fue impugnado por el Congreso.

Desde Unión por la Patria, legisladores advirtieron que el decreto habilitaría incluso la intervención de las Fuerzas Armadas en tareas de inteligencia interior: «Incluso el decreto habilitaría a las Fuerzas Armadas a intervenir. Queremos saber qué están haciendo», señalaron voceros del bloque. Cristian Auguadra fue designado al frente de la SIDE el 2 de diciembre de 2025, en reemplazo de Sergio Neiffert. El organismo es conducido en los hechos por el asesor presidencial Santiago Caputo, y la designación de Auguadra, hombre de estrecha relación con el padre de Caputo, no fue considerada casual por los analistas parlamentarios.

Pedidos de informes: la valija de espionaje y una designación no publicada

En la misma reunión, la comisión recibió dos pedidos de informes impulsados por legisladores de Unión por la Patria, firmados por los diputados Rodolfo Tailhade y Agustín Rossi. El primero tiene vinculación directa con el escándalo del ex presidente de ARSAT y del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA), Facundo Leal, aprehendido luego de que la Policía Federal allanara su departamento en el barrio porteño de Palermo Chico. En ese domicilio, los agentes secuestraron una valija de caja estanca con 19 dispositivos profesionales de espionaje, entre ellos cámaras y micrófonos ocultos en objetos cotidianos como anteojos, llaves de auto y lapiceras, un teléfono satelital Iridium 9555, un inhibidor de señal y un detector de radiofrecuencia capaz de localizar cámaras y rastreadores GPS. En ese mismo y otros domicilios de Leal, también se encontraron más de 2,5 millones de dólares en efectivo y diversas drogas sintéticas.

Los diputados de Unión por la Patria subrayaron la gravedad institucional del hallazgo: «Un equipo de vigilancia encubierta no se acumula por casualidad ni por afición de coleccionista: se tiene para vigilar personas. La pregunta que esta Comisión no puede esquivar es elemental: ¿a quién se vigilaba, con qué información y para quién?», indicaron en la presentación. La pregunta cobra especial relevancia porque Leal fue funcionario de ambos gobiernos: presidió ARSAT entre 2022 y 2024 durante la gestión de Alberto Fernández, y en 2025 el gobierno de Milei lo designó al frente del ORSNA, cargo que ejerció hasta enero de este año. Su acceso a infraestructura crítica del Estado, que incluye redes de fibra óptica, capacidad satelital y centros de datos, hace que la tenencia de ese arsenal de espionaje resulte, según los legisladores, «un asunto que esta Comisión no puede esquivar».

Los diputados solicitaron que la comisión libre oficio al juez federal Lino Mirabelli para obtener copias certificadas de las constancias vinculadas al secuestro, peritaje e informe de los equipos encontrados. El segundo pedido de informes apunta a la presunta incorporación de Miguel Gómez Goldin como director de Coordinación del Subsistema de Inteligencia Criminal en la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal (DNIC), en reemplazo de Marcelo Romero. Los legisladores advirtieron que, a la fecha, esa designación no se encuentra formalizada mediante publicación en el Boletín Oficial, lo que implicaría una irregularidad en el procedimiento de nombramiento.

El control parlamentario que el Poder Ejecutivo evitó durante seis meses

La citación de Auguadra llega con medio año de demora. Desde que el DNU 941/2025 fue publicado en enero de 2026, la comisión bicameral recibió los cuestionamientos de casi todas las fuerzas políticas, presentó planteos por escrito y no obtuvo respuesta. Durante ese período, el organismo operó sin rendir cuentas al Congreso sobre sus nuevas atribuciones, sus fondos reservados ni la aplicación concreta del decreto. El escándalo de la valija de espionaje en poder de un ex funcionario que manejó infraestructura sensible del Estado obligó a que la agenda parlamentaria, por ahora controlada por el oficialismo a través de Pareja, incorpore el tema.

La pregunta de fondo que atraviesa ambos expedientes, el del DNU y el de Leal, es la misma: quién controla a los que controlan. El DNU 941/2025 construyó un sistema de inteligencia donde el secreto es la norma, las detenciones son posibles sin control judicial previo y los fondos reservados son auditados por el propio organismo auditado. En ese marco, la figura de un ex funcionario con una valija cargada de dispositivos de vigilancia profesional en su departamento plantea una pregunta que el Congreso, esta vez, no parece dispuesto a dejar sin respuesta.

Puntos clave

  • La bicameral de Inteligencia, presidida por Sebastián Pareja, acordó citar al secretario Cristian Auguadra para fines de agosto, con el DNU 941/2025 como eje central del interrogatorio.
  • El DNU 941/2025 habilitó a la SIDE a detener personas y declaró «encubiertas» todas las actividades del organismo; Auguadra nunca respondió los cuestionamientos de la comisión ni del Congreso.
  • En el domicilio del ex titular de ARSAT y ORSNA Facundo Leal se secuestraron 19 dispositivos profesionales de espionaje, más de 2,5 millones de dólares en efectivo y drogas.
  • Legisladores de Unión por la Patria presentaron dos pedidos de informes: uno sobre los equipos de espionaje de Leal y otro sobre una designación en la DNIC que no está publicada en el Boletín Oficial.
  • El organismo operó seis meses sin rendir cuentas al Congreso sobre sus nuevas atribuciones, sus fondos reservados ni la aplicación concreta del decreto.
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