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Ajuste para todos, menos para la SIDE: su presupuesto creció 841% y ahora trabaja para el FBI

Mientras Javier Milei invocó el legado de San Martín para justificar el combate a «enemigos externos e internos», el presupuesto de la Secretaría de Inteligencia de Estado creció un 841% desde diciembre de 2023, muy por encima de la inflación acumulada del 241,8%. El organismo que dirige Cristian Auguadra concentra casi la mitad del gasto total en inteligencia estatal, acordó una colaboración formal con el FBI y creó el Centro Nacional Antiterrorismo, el primero de su tipo en América Latina, según el propio Gobierno.

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El Estado espía que Milei construye: más inteligencia, menos ejército y el FBI operando desde Argentina.

La Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) publicó en su cuenta de X un texto que remontaba a las operaciones de espías y agentes infiltrados que San Martín desplegó antes de cruzar los Andes, y concluía que sus agentes actuales «tienen la responsabilidad de continuar su legado». La comparación no es retórica: en términos presupuestarios, el organismo que hoy conduce Cristian Auguadra atraviesa una expansión sin precedentes en la historia reciente del Estado argentino, en abierta contradicción con el discurso oficial de ajuste y «déficit cero».

El ajuste que no llegó a la inteligencia

Según los datos publicados en el sitio Presupuesto Abierto del Gobierno nacional, el presupuesto destinado a acciones de inteligencia estatal creció un 409% entre 2023 y 2026, 167 puntos porcentuales por encima de la inflación acumulada, que el INDEC calculó en 241,8% entre diciembre de 2023 y julio de 2026. En ese período, el monto asignado pasó de $ 66.000 millones a $ 338.000 millones, de los cuales ya se ejecutaron $ 177.000 millones al momento de publicarse este informe.

Son diez los organismos estatales con partidas asignadas a funciones de inteligencia. La SIDE encabeza ese listado con $ 146.000 millones, casi la mitad del total. Le siguen la Gendarmería Nacional ($ 53.000 millones), la Policía Federal Argentina ($ 43.600 millones), el Ejército ($ 41.000 millones), la Fuerza Aérea ($ 13.700 millones), la Armada ($ 13.100 millones), la Prefectura Naval ($ 13.000 millones), el Ministerio de Seguridad ($ 10.800 millones), el Estado Mayor Conjunto ($ 2.961 millones) y el Ministerio de Defensa, con apenas $ 617 millones; este último, paradójicamente, perdió recursos en términos nominales respecto de 2023, cuando recibió $ 702 millones.

El crecimiento más pronunciado en términos porcentuales lo protagonizó la propia SIDE, con un 841% de incremento. El Ejército la secundó con un 455% y la Armada con un 287%. En el otro extremo, el Ministerio de Defensa es el único organismo que vio reducir su asignación en términos reales, señal inequívoca de a quién le recorta y a quién le da este Gobierno cuando de seguridad se trata.

La primera decisión administrativa de 2026: la SIDE manda sobre todos

La expansión presupuestaria no es el único indicador de la concentración de poder en la SIDE. La primera decisión administrativa de 2026, publicada el 20 de enero en el Boletín Oficial, estableció en su artículo 8 que «las jurisdicciones que posean asignaciones presupuestarias destinadas a la atención de gastos de inteligencia, incluyendo los gastos reservados, deberán contar con la conformidad de la Secretaría de Inteligencia de Estado» para efectuar cualquier gasto o modificación presupuestaria. En la práctica, Auguadra pasó a tener poder de veto sobre el gasto en inteligencia de todas las fuerzas armadas y de seguridad del país.

Esa norma vino a completar la arquitectura trazada en octubre de 2025 con la creación del Centro Nacional Antiterrorismo (CNA), un organismo dependiente directamente de la SIDE que articula con los ministerios de Defensa, Seguridad, Relaciones Exteriores y Justicia, y también con la Dirección Nacional de Migraciones. El decreto de creación justificó la medida en que «el protagonismo asumido por la República Argentina en el escenario global como defensor de los valores republicanos y las democracias occidentales genera la necesidad de contar con los medios adecuados para enfrentar las amenazas que provengan de organizaciones terroristas internacionales».

El FBI llega al país con otra agenda

El 7 de agosto de 2026, la cuenta oficial de la SIDE en X celebró el inicio de una colaboración con el FBI. «La SIDE y el FBI han alcanzado un vínculo histórico que permite incorporar la experiencia y las mejores prácticas de una de las agencias más importantes del mundo. El CNA es hoy la herramienta central del Estado argentino para coordinar la prevención del terrorismo y el primero de estas características en América Latina», publicó el organismo.

Sin embargo, el posteo del FBI que la SIDE compartió con evidente orgullo describía la operación con otras coordenadas: «Defender la patria requiere fuerza más allá de nuestras fronteras. En Argentina, el Co-Director Adjunto del FBI Andrew Bailey se reunió con el Embajador de EE.UU. Peter Lamelas y altos líderes del Centro Nacional Antiterrorismo de Argentina para llevar la lucha a las redes terroristas y criminales en el extranjero», y agregó que el objetivo era detener las amenazas «antes de que lleguen al pueblo estadounidense». La diferencia no es semántica: donde la SIDE habla de proteger a la Argentina, el FBI habla de proteger a Estados Unidos usando suelo argentino como plataforma.

Ni la SIDE ni el Gobierno aclararon los términos, el alcance ni los límites de ese «vínculo histórico». El nuevo sitio web del organismo ofrece canales de contacto para consultas, pero al cierre de esta nota no había respondido ninguna de las preguntas enviadas al respecto.

San Martín, Milei y la contradicción del guerrero sin ejército

En el acto por el 176° aniversario del paso a la inmortalidad del General José de San Martín, Milei retomó la narrativa de los enemigos externos para justificar, sin nombrarlo, el crecimiento del aparato de inteligencia. «Hoy la libertad se enfrenta a un nuevo conjunto de enemigos, tanto internos como externos. Por un lado, nos encontramos en un mundo cada vez más complejo e incierto, donde las distintas potencias recurren a herramientas cada vez más sofisticadas para hacer valer sus intereses», sostuvo el Presidente. Y añadió: «El instrumento militar de nuestro país, encargado de hacerle frente a estas amenazas externas contra nuestras libertades, fue demonizado y desfinanciado».

La contradicción que el Presidente no señaló es que ese desfinanciamiento ocurre bajo su propia gestión: mientras el presupuesto de la SIDE creció un 841%, el del Ministerio de Defensa cayó incluso en términos nominales. La Argentina de Milei no fortalece sus fuerzas armadas; fortalece su aparato de espionaje, lo subordina a la SIDE de Auguadra y lo pone a trabajar en sintonía con los intereses del FBI. Esa distinción, nada menor, tampoco fue explicada en el discurso presidencial.

Puntos clave

  • El presupuesto total de inteligencia estatal creció un 409% entre 2023 y 2026, 167 puntos por encima de la inflación acumulada (241,8%).
  • La SIDE lideró ese crecimiento con un incremento del 841% y concentra $ 146.000 millones, casi la mitad del total.
  • Una decisión administrativa de enero de 2026 exige que toda jurisdicción con partidas de inteligencia cuente con la conformidad de la SIDE para gastar o modificar su presupuesto.
  • El FBI y la SIDE anunciaron una colaboración formal en agosto de 2026 a través del Centro Nacional Antiterrorismo; el organismo norteamericano describió el acuerdo como una herramienta para proteger a Estados Unidos, no a la Argentina.
  • El Ministerio de Defensa es el único organismo de los diez con funciones de inteligencia que perdió recursos en términos nominales respecto de 2023.

Espionaje

Nuevo Plan Cóndor: Milei construye un “enemigo interno” con la SIDE, el FBI y los mismos métodos de la dictadura

Una investigación periodística reconstruye una arquitectura de vigilancia y propaganda que conecta Washington con Buenos Aires: contratos de lobby secretos firmados por la SIDE, un vuelo de carga con historial de transporte de armamento que aterrizó en Ezeiza desde Bakú, y un presidente que calificó de «terroristas» a estudiantes, periodistas y docentes con el mismo léxico que usó Jorge Rafael Videla durante la última dictadura cívico-militar.

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"Terroristas disfrazados de periodistas": la frase de Milei que suena igual a la de Videla y el entramado que la sostiene.

El 16 y 17 de julio pasado, Washington fue escenario de la Reunión Ministerial sobre el Resurgimiento del Terrorismo Político, convocada por el secretario de Estado de Donald Trump, Marco Rubio. El contenido del encuentro y su resonancia inmediata en el discurso oficial argentino encienden una señal de alerta que el periodista Mauro Federico, de Data Clave, documentó con precisión quirúrgica: lo que empieza a tomar forma en 2026 tiene parecido de familia con el esquema que en 1975 se institucionalizó bajo el nombre de Plan Cóndor.

Rubio abrió la cumbre con una referencia al historial de violencia política latinoamericana de los años setenta, tupamaros, montoneros, FARC, ELN, Sendero Luminoso, para instalar desde ahí la idea de un «resurgimiento» de esa amenaza en el presente, sin precisar nunca contra quién ni dónde. El plan para combatirla, resumió, pasa por «desmantelar estas redes, ladrillo por ladrillo», con inteligencia compartida e «interrupción financiera». Por Argentina participaron el canciller Pablo Quirno, único extranjero invitado a disertar en el almuerzo oficial, y José Lago Rodríguez, subsecretario de la SIDE. En la sala también estaban el director del FBI, Kash Patel, y el asesor de Seguridad Nacional Stephen Miller.

El FBI en Buenos Aires y la caja negra del antiterrorismo

El 24 de julio, el subdirector del FBI, Andrew Bailey, viajó a Buenos Aires y se reunió con la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva, con el embajador norteamericano Peter Lamelas y con Michael Nader, el nuevo enlace del FBI en el país. La visita giró en torno al Centro Nacional Antiterrorismo (CNA), creado por el Decreto 717/2025 el 7 de octubre de 2025, a dos años exactos del ataque de Hamás a Israel, e inaugurado el 16 de abril de 2026 también con presencia del FBI y de Lamelas.

El CNA depende directamente de la SIDE, se financia con fondos reservados del organismo (no sujetos a rendición de cuentas pública) y su función declarada es integrar y analizar información del «ciclo terrorista» junto a la UIF, ARCA, inteligencia criminal y militar y varios ministerios. El titular de la SIDE, Cristian Auguadra, lo definió como «la herramienta central del Estado argentino para prevenir el terrorismo» y «la única institución de sus características en América Latina». En paralelo a esa visita, el Gobierno sumó 7.500 millones de pesos a los fondos reservados del organismo.

No es el primer refuerzo. Desde diciembre de 2023, Milei engordó la caja de la SIDE en varias oportunidades: 100.000 millones de pesos en julio de 2024 (el Congreso los rechazó y en diciembre debió devolverlos), 1.600 millones más en marzo de 2025, otros 8.017 millones en mayo del mismo año, y los 7.500 millones de julio de 2026. La Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos de Inteligencia, hoy presidida por Sebastián Pareja, es el único órgano con facultad de control, aunque en la práctica ese control es nominal: los gastos reservados son la única partida del Estado sin rendición de cuentas detallada ante ningún organismo externo.

«Terroristas disfrazados de periodistas»: Milei habla como Videla

El eco de Washington llegó al discurso presidencial con rapidez. El 28 de julio, en Perú, Milei acusó a la oposición de haber impulsado «siete pedidos de juicio político» y hasta un intento de golpe de Estado, y lo sintetizó con una frase: «sembraban el terror en las calles». Pero la declaración más grave llegó el 3 de agosto, en una entrevista con el periodista oficialista Luis Majul en LN+: «Usted tiene terroristas disfrazados de estudiantes, terroristas disfrazados de periodistas, terroristas disfrazados de profesores, terroristas disfrazados de investigadores», dijo Milei. Majul le preguntó si venían «de Rusia, como parte de una conspiración internacional»; el Presidente respondió que no había conspiración, que simplemente estaba «describiendo lo que pasa».

La frase se conoció a días de cumplirse el 60º aniversario de la Noche de los Bastones Largos. El decano de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, Guillermo Durán, la calificó como «el mismo discurso de Onganía y de Videla» y señaló que algo así «no pasó nunca en tiempos de democracia». La Facultad emitió un comunicado de repudio. La comparación no es antojadiza: en 2010, ante el tribunal que lo juzgaba en Córdoba por delitos de lesa humanidad, Jorge Rafael Videla apeló explícitamente a Antonio Gramsci para calificar al kirchnerismo como amenaza marxista. Milei usó exactamente la misma referencia teórica para señalar a los mismos sectores: universidades, prensa, cultura.

El mecanismo es el mismo que documentó el investigador Peter Kornbluh al estudiar la «fase psicológica» del Plan Cóndor original: tomar un caso puntual, real o construido, y estirarlo hasta convertirlo en una amenaza difusa que alcance a cualquiera que incomode. En abril de 2026 se conoció «La Compañía», una filtración que mostró que agentes rusos habían financiado artículos en un grupo acotado de sitios digitales argentinos. Milei lo calificó en X como «espionaje de una gravedad institucional pocas veces vista en la historia» y sumó, sin evidencia nueva, que «los ‘periodistas’ y ‘medios’ vinculados a esto son solo la punta del iceberg de algo mucho más grande». Esa frase, no la filtración en sí, fue la que habilitó señalar en bloque a periodistas críticos sin ningún vínculo comprobado con la operación documentada.

El contrato de lobby que la SIDE nunca pagó

El 12 de febrero de 2025, la SIDE firmó un contrato de 10.000 dólares mensuales con la consultora de lobby Tactic Global. Lo firmó por el lado argentino Sergio Neiffert, entonces titular del organismo. El objeto declarado: «asesoramiento estratégico» y coordinación de reuniones con contrapartes estadounidenses. En junio de 2026, Tactic dio de baja formalmente esa representación ante la Justicia norteamericana sin haber cobrado un solo dólar de los montos pactados, el mismo día en que también dejó de representar a la República Srpska, la entidad serbobosnia prorrusa dentro de Bosnia.

Los movimientos en torno al contrato, según la investigación de Data Clave, no fueron casuales ni aislados. El 24 de enero de 2025, el jet privado del empresario Leonardo Scatturice, dueño de Flybondi, aterrizó por primera vez en Buenos Aires; el 6 de febrero partió hacia Estados Unidos con Laura Arrieta, la «valijera» que semanas después llegó a Ezeiza con quince valijas que no pasaron por Aduana, y con Víctor Du Plooy, oficial de negocios de Tactic. El mismo día de la firma del contrato con la SIDE, Scatturice contrató a la consultora Forward Global de José Mallea para gestionar ante la FAA rutas de Flybondi hacia Estados Unidos, también por 10.000 dólares mensuales.

Tactic Global tiene un perfil peculiar. La crearon Scatturice y Barry Bennett, operador del círculo de Trump, junto a Matt y Mercedes Schlapp, dueños de la CPAC estadounidense; Maria Soledad Cedro, CEO de CPAC Argentina; Ryan Coyne; y Caroline Wren. Bennett llegó al acuerdo con Tactic con condena reciente: en enero de 2024 llegó a un «procesamiento diferido» con el Departamento de Justicia de Estados Unidos tras ser acusado de «falsificar, ocultar y encubrir» información para trabar una investigación vinculada a lobby extranjero no declarado para el gobierno de Catar. Pagó una multa de 100.000 dólares y se comprometió a no realizar actividad de lobby extranjero durante 18 meses. Con ese historial vigente, Bennett se reunió en Buenos Aires con legisladores como Miguel Ángel Pichetto, Cristian Ritondo y Rodrigo De Loredo. El nexo más directo con el Gobierno es Santiago Caputo, quien lo recibe en la Casa Rosada y le abre el despacho presidencial.

En 2026 apareció en Arlington, Virginia, una firma llamada CRB Global LLC que representa a los mismos clientes que Tactic (República Srpska, Serbia) con los mismos montos y el mismo ministro de contacto. No hay documento que confirme formalmente que CRB Global es Tactic con otro nombre, pero la coincidencia de cliente, monto, ministro y calendario resulta demasiado exacta para ser fortuita.

El vuelo que vino de Bakú: Silk Way y el historial de armas

El 31 de julio, un carguero Ilyushin Il-76TD-90VD con matrícula 4K-AZ101, de la aerolínea azerbaiyana Silk Way Airlines, aterrizó en Ezeiza tras un recorrido de siete tramos: Bakú, Leipzig, Casablanca, Dakar, Recife, São Paulo y finalmente Buenos Aires. Lo excepcional no es solo la ruta, cuatro continentes con una escala en Dakar sin explicación operativa evidente, sino el historial de la aeronave: opera casi exclusivamente en un corredor corto entre el Cáucaso, Medio Oriente y Europa. Sudamérica no figura en su patrón habitual, con un único antecedente un año antes, cuando hizo escala en Ecuador diez días después de que el presidente Daniel Noboa firmara un decreto reconociendo la «persistencia del conflicto armado interno» en ese país.

Silk Way no es una aerolínea convencional. Según la investigación de Data Clave, transporta armamento israelí hacia Azerbaiyán a través de la base militar de Ovda, con una exención especial firmada en 2013 y renovada en 2016. Sus picos de actividad preceden sistemáticamente a las ofensivas militares azerbaiyanas contra Armenia: antes de la ofensiva final sobre Nagorno-Karabaj en septiembre de 2023 se registraron al menos seis vuelos a Ovda en dos semanas. La Organized Crime and Corruption Reporting Project documentó que la aerolínea transportó armamento por más de 1.000 millones de dólares con subcontratistas estadounidenses. El Banco de Exportación e Importación (EXIM) del gobierno norteamericano le otorgó garantías y préstamos, incluida una nueva aprobación de 339 millones de dólares en abril de 2025, pese a ese historial documentado. El Gobierno argentino no dio ninguna explicación pública sobre el vuelo.

El antecedente del Plan Cóndor y la «fase psicológica»

El Plan Cóndor se formalizó el 28 de noviembre de 1975 en Santiago de Chile, convocado por la DINA de Pinochet, y coordinó secuestros, torturas y asesinatos entre Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Brasil, con apoyo de inteligencia de Estados Unidos. Los «Archivos del Terror» hallados en Paraguay en 1992 registran unos 50.000 asesinados, 30.000 desaparecidos y 400.000 detenidos en toda la región. Videla firmó personalmente el compromiso argentino de sostener el intercambio de inteligencia.

Uno de sus mecanismos menos conocidos fue lo que Kornbluh llamó la «fase psicológica»: insertar noticias falsas en la prensa para hacer creer que las víctimas habían muerto en enfrentamientos internos. El caso más documentado es el de las monjas francesas Léonie Duquet y Alice Domon, secuestradas en 1977, torturadas en la ESMA y asesinadas en los vuelos de la muerte. Para encubrir el crimen, los militares las fotografiaron con una bandera de Montoneros y armaron una declaración falsa. Revistas de tirada masiva reprodujeron sin cuestionar la versión oficial. El operativo lo comandó, entre otros, el capitán Alfredo Astiz. La mentira está hoy probada judicialmente.

Un episodio reciente completa el cuadro. En mayo de 2026 se filtraron 37 audios atribuidos al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, condenado por narcotráfico en Nueva York e indultado luego por Trump, en los que explicaría un plan para crear «una célula» de noticias operada desde Estados Unidos para golpear mediáticamente a Gustavo Petro y Claudia Sheinbaum, y en los que habría mencionado que Javier Milei comprometió 350.000 dólares para esa operación. El mecanismo que describen esos audios, propaganda financiada de forma cruzada entre gobiernos aliados con el origen deliberadamente oculto, es estructuralmente idéntico al que el Plan Cóndor institucionalizó hace medio siglo.

Puntos clave:

  • El 16 y 17 de julio, la Reunión Ministerial convocada por Marco Rubio en Washington instaló la idea de un «resurgimiento» del terrorismo de izquierda en América Latina sin identificar ninguna organización concreta actual.
  • El 3 de agosto, Milei calificó de «terroristas» a estudiantes, periodistas, profesores e investigadores, en una construcción del enemigo interno que el decano de Exactas-UBA comparó explícitamente con el discurso de Videla y Onganía.
  • La SIDE firmó un contrato de lobby por 10.000 dólares mensuales con Tactic Global en febrero de 2025; la consultora cerró esa representación en junio de 2026 sin haber cobrado un solo dólar, mientras los fondos reservados del organismo acumularon refuerzos por más de 100.000 millones de pesos desde 2024.
  • El 31 de julio aterrizó en Ezeiza un carguero de Silk Way Airlines, aerolínea azerbaiyana con historial documentado de transporte de armamento israelí, proveniente de Bakú con escala en Dakar y sin explicación oficial.
  • Audios filtrados atribuidos al expresidente hondureño Hernández describen un esquema de propaganda transnacional financiada entre gobiernos con mención de Milei; el mecanismo replica estructuralmente la «fase psicológica» del Plan Cóndor documentada por Peter Kornbluh.
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