DDHH
Unidad y 24 de marzo: juntos, pero no revueltos
«Ya vimos que la revolución no estaba a la vuelta de la esquina. Dónde está, no sabemos todavía».

Por Demetrio Iramain
Por sí sola, independiente de la experiencia, la “unidad”, en política, no vale demasiado. Está sobrevaluada. Algunos ejemplos:
En 1981, en plena dictadura y ante una conflictividad en aumento, los generales a cargo del gobierno de facto ensayan un llamado a los partidos políticos, que aceptan, “en unidad”, la invitación y conforman la “Multipartidaria”. Pero para participar, los partidos políticos de entonces (UCR, PJ, Movimiento de Integración y Desarrollo, Partido Intransigente y Democracia Cristiana), deben consentir la única condición que les impone el régimen de terror: condenar la subversión, hecho que constituye la excusa para el golpe. Sólo las Madres rechazan la jugada de la dictadura y redoblan su lucha, convocando en diciembre de 1981 a la primera Marcha de la Resistencia y levantando aun más fuerte y alto su primera consigna: “Aparición con vida”, creada un año antes. Aquella unidad sirvió para darle aire a la dictadura, no para denunciarla.
Años después, en Semana Santa de 1987, Aldo Rico comanda una sublevación militar en reclamo de la impunidad plena y total para los genocidas. El pueblo, que se moviliza en firma incesante a Plaza de Mayo, enfrenta en la calle a los carapintadas. Todos se acuerdan del “Felices Pascuas” de Alfonsín, pero muchos se olvidan del “Acta de compromiso democrático” firmada “en unidad” por todo el arco político de entonces (PJ, UCR, PI, UCD, CGT, cámaras empresariales y Partido Comunista), que establece el “debido reconocimiento de los niveles de responsabilidad de las conductas y hechos del pasado”. Exactamente lo que pedían los milicos, y que meses después se plasmaría en la ley de Obediencia Debida. Sólo las Madres de Plaza de Mayo rechazan el nuevo consenso con el poder militar. La unidad política expresada en el balcón donde Alfonsín, al lado de Antonio Cafiero, entre otros, dice “La casa está en orden”, sirve para la impunidad.
Por eso, la unidad, sola, no garantiza nada. No por ir juntos vamos a descuidar nuestra identidad, ni regalar nuestra historia. Unidos, sí; revueltos, no. Porque después así nos va en las elecciones. La unidad debe servir para la política, y no servir a los políticos. Su objetivo final es uno solo: transformar y cambiar la vida.
Debemos reivindicar (y ejercer) el sagrado derecho a estar en contra y decirlo en voz alta. Un único confort, sin embargo, tenemos impedido: el pesimismo.
Contra el error imperdonable del desánimo, el laburo infernal de la esperanza. Ya vimos que la revolución no estaba a la vuelta de la esquina. Dónde está, no sabemos todavía. Pero enfrente está el precipicio. De eso sí estamos seguros.
DDHH
Abuelas de Plaza de Mayo alerta por la suspensión de entregas de kits de ADN en el exterior
El envío de kits de ADN no es un trámite administrativo más: es una herramienta concreta para restituir identidades. Su interrupción abre un conflicto que excede lo técnico y vuelve a poner en tensión el rol del Estado frente a los crímenes de la dictadura.
La política de derechos humanos volvió a quedar en discusión tras la denuncia de Abuelas de Plaza de Mayo: el Gobierno habría suspendido el envío de kits de ADN a consulados argentinos en el exterior, una herramienta clave para avanzar en la identificación de hijos de desaparecidos.
La medida impacta directamente sobre personas que viven fuera del país y que sospechan haber sido apropiadas durante la última dictadura. Sin esos kits, queda interrumpida la posibilidad de realizar pruebas de filiación sin viajar a la Argentina.
Un canal de búsqueda bloqueado
Desde la Red Internacional de Abuelas en Europa señalaron que el sistema funcionaba desde hace años sin inconvenientes. A través de consulados, las muestras se tomaban bajo supervisión oficial y eran enviadas para su análisis.
El argumento oficial, según trascendió, apunta a dificultades en la custodia de las muestras. Pero desde la organización lo rechazan de plano: sostienen que el mecanismo tenía validez y respaldo institucional desde hace casi dos décadas.
Impacto en el derecho a la identidad
La decisión golpea uno de los pilares del trabajo de Abuelas: el derecho a la identidad. Se estima que alrededor de 400 bebés fueron apropiados durante el terrorismo de Estado y aún falta restituir la identidad de muchos de ellos.
Organismos advierten que la suspensión de estos dispositivos ralentiza o directamente paraliza investigaciones que dependen de la voluntad de quienes viven en el exterior para iniciar el proceso.
Denuncias de desarticulación
Referentes del espacio también apuntaron contra la falta de articulación estatal. Señalan que la CONADI y áreas vinculadas a Cancillería quedaron debilitadas, lo que repercute en la continuidad de políticas públicas construidas durante años.
Las críticas no se limitaron a lo operativo: también denunciaron un retroceso en la política de memoria, verdad y justicia, con cuestionamientos a la falta de diálogo con los organismos.
El envío de kits de ADN no es un trámite administrativo más: es una herramienta concreta para restituir identidades. Su interrupción abre un conflicto que excede lo técnico y vuelve a poner en tensión el rol del Estado frente a los crímenes de la dictadura.
En ese terreno, la denuncia de Abuelas marca algo más profundo: no sólo un problema de gestión, sino una disputa sobre el lugar que ocupan los derechos humanos en la agenda libertaria..
-
Sociedad6 díasQuién era la neuróloga que murió atropellada por un colectivo en Villa Devoto
-
Sociedad4 díasUn informe escolar revela angustia de Ángel antes de mudarse con su madre
-
Chubut6 díasCrisis: polémica en Chubut por la venta de carne de burro
-
Política 📢7 díasEl delantal blanco manchado: Mirtha Legrand cuestionó el patrimonio de Manuel Adorni
-
Geopolítica 🌎6 díasDiplomacia fallida: EEUU se retiró de la cumbre con Irán, mientras Israel recrudece el fuego en el Líbano
-
Policiales 🚨2 díasCaso Ángel López: denuncian a dos psicólogas por el drama del niño asesinado
-
Deportes6 díasCuti Romero salió llorando: otro golpe para la Selección a 60 días del Mundial
-
Cultura6 díasDJ Zulan: la argentina que llevó la camiseta de Boca a Coachella y desató la euforia
