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Trabajo

Cabot cierra su planta en Campana y deja a 150 familias a la deriva

**El ajuste económico suma otra víctima: la multinacional química anunció el cierre definitivo de su planta bonaerense, donde producía negro de humo para la industria del neumático. Los trabajadores marcharon este lunes para exigir garantías sobre sus indemnizaciones.**

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150 trabajadores sin empleo: Cabot cierra y el modelo Milei destruye otro eslabón industrial

La empresa multinacional Cabot Corporation resolvió el cierre definitivo de su planta ubicada en la localidad bonaerense de Campana, dejando sin trabajo a 150 personas entre empleados directos y tercerizados. La firma, especializada en la producción de negro de humo y materiales químicos de alto rendimiento, comunicó la decisión el martes pasado a través de directivos llegados desde Brasil, quienes reunieron al personal en el comedor de la planta para anunciar el cese total de las operaciones en Argentina.

La noticia que nadie esperaba

La modalidad del anuncio encendió las alarmas entre los trabajadores: sin previo aviso colectivo, sin instancias de negociación previas y con la sola mención de que «un estudio jurídico se encargaría del tema». La incertidumbre sobre el cobro de las indemnizaciones se instaló de inmediato. Agustín, operario de la planta y padre de dos hijos, describió la situación con crudeza en declaraciones televisivas : «Vino uno de los gerentes de Brasil, juntó a todos los trabajadores en el comedor y anunció que la firma iba a cerrar su operación en Argentina y que un estudio jurídico se iba a encargar del tema. No sabemos si nos van a pagar o no. Están queriendo meter el preventivo de crisis para pagarnos un 50% menos. A nosotros no nos han pagado, no nos han echado, estamos a la deriva.»

El recurso del preventivo de crisis, un mecanismo legal que habilita a las empresas a reducir las indemnizaciones a la mitad, fue señalado por los propios trabajadores como la estrategia que la compañía planea utilizar para minimizar sus obligaciones laborales. Si se aplica, implicaría una pérdida económica directa y significativa para cada uno de los afectados.

Una lucha con décadas de historia en juego

Este lunes, los trabajadores de Cabot se movilizaron desde la planta hasta la plaza principal de Campana para presentar un petitorio ante el municipio y exigir garantías concretas. La imagen de obreros con años y décadas de trabajo al hombro reclamando en la calle resume, en términos humanos, lo que los índices macroeconómicos no siempre logran mostrar.

Mario Di Paolo, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Negro de Humo, ratificó los hechos y marcó la dimensión del golpe: «El martes vinieron dos directivos de Brasil, juntaron a toda la gente en el comedor y notificaron el cese total de las tareas y el cierre definitivo de Cabot Argentina. Yo hace 15 años que estoy en Cabot y estamos con la lucha con los compañeros.» Di Paolo advirtió además sobre la situación concreta que enfrentan los operarios en el mercado laboral actual: «Con este modelo económico está muy difícil conseguir trabajo. Los compañeros son todos mayores de 40 años, se les va a complicar mucho empezar a trabajar de vuelta.»

El drama individual de cada trabajador ilumina la magnitud del daño. Gustavo, de 52 años y con 16 años de antigüedad en la planta, expresó: «Es una sorpresa grande para todos. Ya no voy a conseguir laburo en ningún lado. Hay que remarla. Sin trabajo no hay dignidad y no hay nada. Es una vergüenza lo que hicieron.» Agustín, por su parte, señaló el impacto sobre sus compañeros de mayor trayectoria: «Tenemos compañeros con más de 30 años en la fábrica que saben que no consiguen más trabajo, porque uno con esa edad para el sistema ya queda obsoleto.»

Una decisión «netamente comercial» en un contexto de desguace

Uno de los testimonios más contundentes fue el de un trabajador con 26 años de antigüedad en la empresa, quien rechazó los argumentos de la firma: «Siempre pusimos el pecho en todas las crisis, pasamos por muchas, por eso es inentendible la situación que nos plantean hoy. No es un problema de productividad, es una decisión netamente comercial. Es una pena que tomen esta decisión y dejen a 150 familias sin trabajo.»

En el sector señalan que la crisis en la industria del neumático, agravada por las dificultades atravesadas por FATE, uno de los principales clientes históricos de la producción de negro de humo de la planta, contribuyó a deteriorar la ecuación comercial de Cabot en Argentina. Sin embargo, los propios trabajadores insisten en que la decisión responde a una estrategia corporativa global, no a un problema de desempeño local.

El costo humano del modelo

El cierre de Cabot no es un episodio aislado. Se inscribe en un proceso de desindustrialización acelerada que distintos relevamientos privados y sindicales estiman en más de 320.000 puestos de trabajo perdidos y alrededor de 15.000 industrias cerradas en todo el país desde diciembre de 2023. Ese proceso tiene coordenadas precisas: apertura importadora, contracción del mercado interno, retracción del consumo y deterioro sostenido del poder adquisitivo, factores que la gestión de Javier Milei asume como costos necesarios del «saneamiento macroeconómico.»

El propio contexto inflacionario agrava la situación de quienes pierden el empleo. Según datos del INDEC de marzo de 2026, la Canasta Básica Total (CBT) registró una variación interanual del 30,4%, lo que significa que los trabajadores desplazados enfrentan simultáneamente la pérdida de ingresos y un costo de vida que se mantiene en niveles críticos. A eso se suma que el gasto primario del Estado cayó un 5,1% interanual adicional en el primer trimestre de 2026, según datos del Foro Economía y Trabajo, reduciendo aún más la red de contención disponible para quienes quedan fuera del mercado laboral.

En ese marco, la promesa oficial de que el ajuste tiene un horizonte de alivio choca con la realidad cotidiana de trabajadores que, a los 40, 50 o 52 años, saben que el sistema productivo argentino actual no tiene lugar para ellos.

CABA

Paro en la Línea A: Metrodelegados denuncia descuentos ilegales de Emova

La Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro (AGTSyP) paralizó el servicio desde las 19 hasta el cierre por descuentos salariales que califica de «indebidos e ilegales». La concesionaria Emova rechazó el reclamo y aseguró que la liquidación fue correcta.

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El Argentino Diario-Estación Subte Línea A.
Paro sorpresivo en la Línea A: Metrodelegados denuncia que Emova descontó sueldos ilegalmente.

Descuentos salariales que el sindicato califica de arbitrarios e ilegales dejaron sin servicio a la Línea A del subterráneo porteño desde las 19:00 del martes 6 de octubre de 2026 hasta el cierre nocturno. La medida de fuerza impactó sobre una de las líneas más transitadas del centro de la ciudad, que une el microcentro con el barrio de Flores a través de 18 estaciones bajo las avenidas De Mayo y Rivadavia.

La determinación fue adoptada por la Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro (AGTSyP, conocida como Metrodelegados), que en un comunicado oficial señaló que la concesionaria Emova «realizó nuevamente descuentos de salario indebidos e ilegales que afectan a trabajadores y trabajadoras». El servicio retomó su funcionamiento normal el miércoles.

«Descontaron días a personas que trabajaron todos los días del mes»

El eje del conflicto es la liquidación de haberes de septiembre. Metrodelegados denunció que Emova efectuó deducciones sobre los salarios de trabajadores que, según el gremio, cumplieron sus funciones durante todos los días del mes. «Una vez más, Emova insiste en aplicar descuentos arbitrarios, descontando días de sueldo a personas que trabajaron todos los días del mes», sostuvo la organización en su comunicado.

El sindicato calificó esas deducciones como una ruptura de la paz social y exigió una solución inmediata: el cese de los descuentos cuestionados y la restitución de los montos ya descontados. «Exigimos el cese inmediato de los descuentos indebidos y el pago de las sumas correspondientes», expresaron desde la organización gremial, que definió el paro como «una medida de autodefensa».

La versión de Emova: «el reclamo carece de fundamento»

La empresa concesionaria salió a defender la liquidación y rechazó punto por punto los argumentos del gremio. Emova sostuvo que «los haberes fueron liquidados conforme los registros de asistencia del personal» y que «solamente se descontaron aquellos días en los que, conforme los registros existentes, las personas no han prestado los servicios correspondientes».

La compañía también cuestionó el alcance real del conflicto: según su versión, el reclamo «abarcaría a unos 20 trabajadores», lo que representa menos del 0,5% de los 4.700 empleados que trabajan en el subterráneo. Con ese argumento, Emova apuntó contra el gremio al afirmar que «el sindicato, en el marco de un proceso electoral interno, recurre a una medida que impide a miles de personas acceder a un servicio fundamental para el normal funcionamiento de la Ciudad».

La referencia al proceso electoral interno de Metrodelegados instaló en el debate una lectura política del conflicto: la empresa sugirió que la medida de fuerza responde más a la interna gremial que al fondo del reclamo salarial. El gremio no respondió esa imputación en su comunicado.

Emova también manifestó haber «cumplido con las instancias de diálogo en la Secretaría de Trabajo de la Ciudad de Buenos Aires» y aclaró que, pese a considerar correcta su liquidación, «la empresa se encuentra dispuesta a revisar las situaciones puntuales que así lo requieran».

Lo que tenés que saber:

  • Metrodelegados (AGTSyP) paralizó la Línea A del subte desde las 19:00 del martes 6 de octubre hasta el cierre del servicio.
  • El gremio denunció que Emova realizó descuentos salariales «indebidos e ilegales» a trabajadores que, según el sindicato, cumplieron sus funciones todos los días del mes.
  • La concesionaria rechazó el reclamo y aseguró que la liquidación fue correcta; estimó que el conflicto involucra a menos del 0,5% del personal (unos 20 trabajadores de un total de 4.700).
  • Emova vinculó la medida de fuerza con un proceso electoral interno del gremio, lo que el sindicato no respondió en su comunicado.
  • El servicio retomó su funcionamiento habitual el miércoles.
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