Entrevista
Hilda Lizarazu en «Música y Democracia»
La cantante tuvo un mano a mano con El Argentino y habló sobre su presentación en el ciclo “Música y Democracia”, organizado por el Senado de la Nación.
Por Andrea Reyes
La cantante tuvo un mano a mano con @ElArgentino y habló sobre su presentación en el ciclo “Música y Democracia”, organizado por el Senado de la Nación. Pero además evocó el ambiente musical en los ‘80, su vínculo con Charly García y cómo gestó su carrera solista.
La cantante y compositora Hilda Lizarazu inaugura este viernes a las 19 horas, el ciclo “Música y Democracia” como parte de las actividades que organiza el Senado de la Nación, en el marco de los 40 años de la Democracia. Con entrada libre y gratuita, la cantautora brindará un show de rock y pop argentino en el Salón de las Provincias del Palacio Legislativo.
En diálogo con El Argentino, la artista adelantó que realizará “un show muy variado”, con temas de su propio repertorio y sumando “algunas canciones que evocan y homenajean” a músicos que la anteceden. Hilda Lizarazu contó que cantar en el Senado de la Nación la “llena de orgullo” y emoción. “Es un lugar al que no podría haber llegado si no fuera por la música”, dijo.

-¿Qué significa para vos que te convoquen con tu arte para conmemorar los 40 años de la Democracia?
–La propuesta me pareció buenísima y me siento honrada y emocionada de ser parte de esa conmemoración. Es un número redondo y la democracia es algo por lo cual luchamos todos los argentinos.
-¿Bandas como Los Twist, Virus y otras surgidas en los ’80 fueron el sonido representativo del retorno a la democracia?
– Claro que sí, somos representativos del comienzo de la democracia, de ese destape, de ese cambio político afortunado.
-¿Qué te cautivó del Rock and Roll para elegirlo como tu género?
–Ya de chica era como una polilla a la luz, hay gente que tiene dones para una cosa u otra, el mío era inherente que me gustaba la música e iba a cualquier lado donde sonaba algo y me sentía atraída por esa sensación. A los seis años agarré una guitarra como imán y empecé a tocar esas cuerdas sin que nadie me dijera nada, y aprendí de esa forma: yo sola con el instrumento mirando la televisión en blanco y negro. Fue verdaderamente autodidacta la cuestión.

-Respecto del auge del género urbano, ¿cómo vez a estos artistas?
–Los veo como jóvenes pujantes de un nuevo estilo que está relacionado con la nueva forma de virtualidad que existe, donde los discos ya no son de forma material sino que hay una identidad digital que es totalmente distinta a lo que fue 40 años atrás, pero es un cambio de los tiempos y lo acepto como tal.
-Participaste del concierto homenaje a Charly García por sus 70 años. ¿Qué significó ser parte de ese tributo y quién es Charly para Hilda?
–Significa tanto honor como tocar en el Honorable Senado de la Nación. Charly García es una usina creativa de un montón de canciones hermosas y que le dio a la gente mucha felicidad desde un lugar de belleza poética y armónica. Es un maestro. Haber podido colaborar con mi voz en armonías y en coros, es un regalo que me dio la vida. No puedo más que agradecer.
-¿Cómo surgió tu carrera solista?
-Si bien yo me gano el dinero cantando, mi profesión es la música, entiendo que a veces uno no hace lo que te da más plata, sino que se elige lo que da más felicidad o integridad dentro del momento en que están ocurriendo algunas cosas que no te están gustando. Tomar la decisión fue fuerte porque la compañía discográfica me decía: “Pero cómo vas a dejar ahora esto”. Y sí, lo necesité y no fue una decisión intempestiva. Pero bueno, cuando siento que debo escuchar mi propia voz, doy el salto y lo hago. Yo pienso que en el arte, si vos no estás sintiendo que lo que haces es veraz, tenés que hacerte a un lado, porque si no estás vendiendo algo que no es. Yo soy intrépida y si miro para atrás, veo que me gustó hacer lo que hice.
-¿Estás componiendo, o produciendo nuevo material discográfico?
-Estoy saliendo a tocar mucho al interior “Antigua”. También estoy tocando bastante en el conurbano: en Monte Grande, Castelar, Ramos Mejía… todos lugares medianos donde a la gente le gusta escuchar música, y eso es un poco como ocurrió en el comienzo de la recuperación de la democracia. Me encanta hacer estos lugares pequeños porque el público está cerca y escucha, y somos felices los que estamos arriba, y también los que están abajo del escenario.
Entretenimiento
La Granja de Zenón cumple 10 años: «Cuando veo conectar a los chicos con los personajes, siento que todo vale la pena»
En diálogo con El Argentino, el productor Maximiliano Córdoba reconstruye la historia de La Granja de Zenón y explica por qué el fenómeno sigue vigente diez años después. Además, comparte las experiencias que más lo marcaron junto al público y recuerda la casualidad que terminó llevándolo al universo del teatro.
La Granja de Zenón celebra diez años sobre los escenarios con una nueva temporada de En busca del arcoíris, el espectáculo que forma parte de la cartelera de vacaciones de invierno y permanecerá en el Teatro Astral hasta el 2 de agosto. Lo que comenzó como una propuesta para llevar al teatro a los personajes que millones de chicos ya seguían en YouTube terminó convirtiéndose en uno de los fenómenos del entretenimiento infantil más importantes del mundo hispanohablante.
Detrás de ese recorrido está El Reino Infantil, el universo creado por Roberto «Kuky» Pumar, que hoy supera los 240 millones de suscriptores en YouTube y se expandió a la televisión, las plataformas digitales, los videojuegos, los productos licenciados y los espectáculos en vivo. En diálogo con El Argentino, el productor Maximiliano Córdobareconstruyó cómo nació la apuesta teatral, explicó por qué el vínculo con el público sigue siendo el corazón del proyecto y recordó las experiencias que, diez años después, todavía lo emocionan.

Del éxito en YouTube al teatro: el encuentro que pedían las familias
Cuando La Granja de Zenón se convirtió en un fenómeno en YouTube, el universo de El Reino Infantil ya había trascendido la pantalla. Las canciones, los juguetes, los libros y los peluches acompañaban la vida cotidiana de miles de familias, mientras la comunidad crecía en distintos países. En ese contexto surgió una nueva pregunta: ¿cómo llevar esa experiencia al mundo real?
«Fue una necesidad que surgió del pedido del público en las redes»,recuerda Córdoba.
«Leader Entertainment trabajamos como una empresa 360. Tratamos siempre de completar un poco más la experiencia. Teníamos algo sin precedentes en plataformas digitales, los juguetes, los libros, los peluches… lo que nos faltaba era el encuentro genuino con el público, poder verlo cara a cara. Querés ver nuestros capítulos y nos tenés en YouTube; querés tener nuestros personajes y vas a las jugueterías más importantes del país; ahora, querés vernos en vivo y conectarte con nosotros, vení a vernos al teatro», comenta.
Con el paso de los años, esa propuesta también fue transformándose. No porque cambiara el público al que apunta -niños de entre uno y seis años-, sino porque el equipo fue aprendiendo qué esperaba la audiencia de cada función. La tecnología, las proyecciones y la puesta en escena evolucionaron, pero el cambio más importante estuvo en la manera de vivir el espectáculo.
«El público ya no quiere ser más un simple espectador, sino que quiere ser parte del show. Eso fue mutando mucho en estos años. Tratamos de encontrar esa comunión entre la música, el texto y la interacción», explica el productor. Para Córdoba, ese intercambio es el que permite que, por un momento, un personaje de dos metros de altura deje de ser un actor disfrazado para convertirse, a los ojos de los chicos, en el verdadero Bartolito o la Vaca Lola.
El vínculo con los chicos, la clave de un fenómeno que cruzó fronteras
Si el teatro nació para acercar los personajes a las familias, la permanencia del fenómeno, cree Córdoba, tiene otra explicación. No habla de estrategias comerciales ni de fórmulas para sostener el éxito. La respuesta, dice, la encontró hace tiempo en una conversación con Roberto «Kuky» Pumar, creador de El Reino Infantil.
«En una charla que tuve con Roberto Pumar le pregunté por qué creía que el fenómeno seguía vigente. Su respuesta fue muy simple, pero a la vez muy profunda: ‘Todos tratan de generar un producto para la familia; yo simplemente creo personajes para los chicos. Están pensados para entretener, acompañar y convertirse en un amigo, en un compañero. Están pensados para ese público, qué es lo que el niño necesita'», recuerda Córdoba.
Esa manera de pensar los contenidos, sostiene, también terminó reflejándose fuera de la Argentina. Lo que comenzó como un fenómeno local hoy tiene elencos que recorren distintos países y funciones que convocan a miles de familias en España y Latinoamérica. Y todavía se sorprende con la respuesta del público: «He estado en los mejores teatros de España y, de repente, empiezan a sonar los clásicos de La Granja de Zenón y ves a mil o tres mil personas cantando sin parar. Esto es un fenómeno».
Las escenas se repiten una y otra vez, sin importar el país. «Veo salir a la Vaca Lola en Manizales, Colombia, y parece que salieran los Rolling Stones. Lo mismo pasa con Bartolito en Bolivia, Perú o Centroamérica». Para Córdoba, esa reacción confirma que la música y los personajes lograron construir un lenguaje común que atraviesa generaciones y fronteras.
“Cuando los veo conectar, siento que todo vale la pena»
Más allá del éxito, Córdoba asegura que lo que más recuerda no son las cifras ni las giras, sino los encuentros con las familias que asisten a cada función de La Granja de Zenón.
Uno de esos recuerdos está ligado a las funciones distendidas, una propuesta que incorporaron para que chicos con diferentes necesidades sensoriales y de apoyo puedan disfrutar del espectáculo. «Me ha pasado de ver a chicos autistas, a chicos con parálisis cerebral, y lo que genera la música en ellos es indescriptible. Se me pone la piel de gallina de ver cómo el cuerpo responde, de ver cómo la música empieza, y tiene que ver con esa cosa maravillosa que tiene la música, que nos une, que nos moviliza el cuerpo, que nos iguala, que nos hace sentir», cuenta el productor.
Momentos como ese son los que, según cuenta, le reafirman por qué eligió dedicarse al teatro. Incluso admite que nunca había experimentado una emoción similar con otro espectáculo. «Esto no me ha pasado nunca con otro personaje, con otro producto. Cuando los veo conectar, siento que todo vale la pena. Que ya marcamos algo en un niño, dos o tres, ya está. Poder darle un ratito de alegría a tantos niños me afirma que fue el camino correcto», confiesa.
Esa idea de encuentro atraviesa toda la propuesta de La Granja de Zenón. Para Córdoba, el objetivo nunca fue solamente montar un espectáculo, sino construir un espacio donde los chicos puedan reencontrarse, año tras año, con personajes que sienten cercanos. «A mí me pasa que cuando era chico era fanático de Los Muppets y de Plaza Sésamo. Lo que tenían de maravilloso, y es lo que busco con mis espectáculos, es que los chicos se lleven que siempre hay un lugar donde nos pueden encontrar. Que el teatro es un lugar de reunión porque siempre nos vamos a poder volver a encontrar. Es mantener viva la ilusión de que nosotros estamos ahí».
“Sentí que pertenecía a ese lugar»
La manera en que Córdoba habla del teatro también tiene una explicación personal. Mucho antes de convertirse en productor y recorrer escenarios de distintos países, hubo una función que cambió su vida para siempre.
«Yo era un pibe muy tímido. Un día, la empresa para la que trabajaba mi tío regaló entradas para ir a ver Arlequín, servidor de dos patrones, en el Teatro Margarita Xirgu. Yo nunca había ido al teatro, creo que tenía ocho o nueve años, y me enamoré. Sentí que pertenecía a ese lugar, a los olores, a la comunidad, a esa fiesta que iba a suceder. Esa fue mi primera conexión con el teatro», recuerda.

Esa sensación fue el punto de partida de un recorrido que todavía continúa. Primero estudió actuación, aunque pronto entendió que su lugar estaba detrás del escenario. «Empecé a estudiar actuación, me di cuenta de que no era lo mío, pero que yo quería estar ahí«, cuenta el productor de La Granja de Zenón. Poco después consiguió su primera oportunidad como utilero en el Teatro Broadway y empezó a descubrir cada uno de los engranajes que hacen posible una función.
«Lo que más me fascinó del teatro fue que te da la posibilidad de ver demasiadas áreas en conjunto y de todo podés aprender. Fui encontrando mi lugar de alguna manera. Siempre quise hacer producción», afirma. Desde entonces recorrió la Argentina de punta a punta con distintas compañías y más tarde llevó ese trabajo a escenarios de otros países, una experiencia que, asegura, sigue disfrutando como el primer día.
«Me siento muy privilegiado con el recorrido que pude hacer. Siempre trato de no dejar de sorprenderme, que creo que es lo que me hace feliz», dice. Y enseguida vuelve sobre una idea que atravesó toda la charla: la necesidad de escuchar al público y crecer con él: «El teatro también va cambiando. La gente consume cada vez más y hay que darle propuestas mejores, más elaboradas. A mí me interesa hacer productos que te dejen pensando».
Diez años después de llevar a La Granja de Zenón a los escenarios, Córdoba sigue buscando que cada función provoque en otros chicos algo parecido a lo que él sintió aquella primera vez que cruzó la puerta de un teatro: la sensación de haber encontrado un lugar al que siempre vale la pena volver.
-
Fútbol & Goles!6 díasCinco argentinos en el 11 ideal del Mundial: Messi, el Dibu y la promesa de la votación FIFA
-
Fútbol & Goles!7 díasLa caída de Argentina “tras la estúpida tarjeta roja a Enzo Fernández”: los medios del mundo analizaron la victoria española
-
Celebridades3 días“Te comemos el hígado”: el contundente mensaje que eligió Antonela para responder a los anti Argentina
-
Fútbol & Goles!6 díasConspiraciones en la final: qué hay detrás de los rumores que inundaron las redes
-
Buenos Aires3 díasUn fondo (buitre) alemán demandó a la Provincia de Buenos Aires en Nueva York por el canje de deuda de 2021
-
Fútbol & Goles!5 díasLa final más sombría: las estadísticas convierten a la derrota ante España en el peor partido de la historia de la Scaloneta
-
Goles! ⚽6 díasLa burla se les volvió en contra: españoles quemaron una bandera argentina y el cohete les explotó encima
-
Fintech4 díasEl mayor misterio del siglo XXI: quién es Satoshi Nakamoto
