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Emilio Pérsico: “Un Ministerio de la Economía Popular sería un reconocimiento para nuestro sector”

El Secretario de Economía Social y referente del Movimiento Evita, Emilio Pérsico, recibió a El Argentino en el Polo Productivo de Lomas del Mirador para hablar sin tapujos de la compleja situación política del país, el rol de la economía popular y los movimientos sociales en esta etapa y el posible reconocimiento del sector a través de la creación de un nuevo Ministerio que aún tendrá que definir el presidente Alberto Fernández.

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El-Argentino-Entrevista a Pérsico

Fotos: Eloísa Molina
Video: Gustavo Fraietta
Edición de video: Matías Sastre

Los trabajadores y trabajadoras comienzan a llegar bien temprano al polo productivo y centro de capacitación de Lomas del Mirador, el sol apenas asoma e ilumina los coloridos murales que dan vida a compañeros y compañeras que sueldan, clavan, siembran, construyen.

-El presidente Alberto Fernández dijo que anunciaría la creación de una agencia de la economía popular ¿Cómo viene ese proceso?

-El Gobierno reconoció nuevos emergentes como el feminismo, y la lucha ambiental, que es una lucha masiva porque este capitalismo feroz está destruyendo el planeta. En ese camino tiene que haber un reconocimiento para la economía popular. Es muy importante para nosotros porque el peor problema del sector es que se lo oculta y se trabaja mucho, en malas condiciones, muchas más horas de las que trabajan los compañeros que están bajo convenio, con muy malos salarios, auto explotándose. La creación del Ministerio de la Economía Popular tiene que ver con un reconocimiento institucional del Estado es el primer paso para avanzar después en la construcción de muchos más derechos.

-¿Se va a crear?

-Eso lo tiene que decidir el presidente. Alberto Fernández es el mandatario que más ha hablado de Economía Popular, es un avance para mí y le agradezco muchísimo todas las horas de charla y su preocupación. Esta idea de crecer desde abajo hacia arriba y desde la periferia al centro, que él también comparte, es muy importante porque el crecimiento desde arriba no calienta la olla, lo único que hace es llenar un poquito el vaso y después viene el Estado a derramar sobre los más humildes, la petición es el trabajo y el estado te devuelve el subsidio. Nosotros tenemos que seguir peleando por el trabajo. Todavía no nos ven como un sujeto, en la realidad y en la profundidad que tiene este fenómeno, pero sí nos escuchan, y eso es importante. La UTEP nos dio voz, porque los movimientos sociales nos dieron una voz.

-Si fueras Ministro de la Economía Popular ¿Cuál sería tu primera medida?

-La primera medida es el reconocimiento. Que el Estado sepa qué están haciendo estos 10 millones de argentinos, dónde y en qué condición. La segunda es generar créditos y subsidios para ayudar a esos compañeros en las tareas que están desarrollando, sector por sector, provincia por provincia, área por área. Y luego, empezar a construir los derechos que tienen que tener todos los trabajadores. La reactivación productiva del sector se relaciona con el crédito y la inversión. Si cada quien produce lo que consume, es también una manera de combatir la inflación. Y esto es central, que haya más producción, más trabajo y menos inflación, menos puja distributiva en contra de los trabajadores.

-¿Cómo caracterizas la situación política del país?

-El Gobierno asumió con una herencia muy difícil que dejó el macrismo: el país devastado y una deuda que era una espada de Damocles. No era ya con los acreedores privados, sino con el Fondo Monetario que es lo peor que nos puede pasar a los argentinos porque representa un condicionamiento a la soberanía, al desarrollo, a la justicia social. A eso se suma que sólo gobernamos 100 días sin pandemia y allí las tareas fueron otras. Eso hace que todavía queden muchas deudas pendientes. Estabilizar la economía, que es lo que viene planteando constantemente el ministro Guzmán, esa es una deuda pendiente. Y la otra es ordenar el Frente de Todos que no se logró institucionalizar para que permita construir una conducción política, entonces cada crisis se expresa de una manera dura, bestial.

-¿Es posible terminar con la pobreza y la indigencia?

-Sí, es posible construir un país muchísimo más justo. Ya lo hicimos en Argentina, por eso hay condiciones para el cambio social. Tenemos memoria histórica y colectiva. El peronismo les dio protagonismo social y político a los trabajadores. Lo que sí está claro es que desde la muerte de Perón para acá, la Argentina viene hacia abajo en un serrucho descendente y tenemos que reconstruir un serrucho ascendente. Hemos llegado al momento de 50% de pobres y hace rato que no podemos bajar los 25% de pobreza estructural. Conseguir el reconocimiento de este sector como un sector económico es también empezar a resolver el problema de la pobreza porque no se resuelve con más subsidios. Para ganar esa puja distributiva hay que reconocer a ese trabajador y darle la dignidad de un trabajo con garantías.

-¿Qué lugar ocupa la economía popular en esta nueva etapa?

-La economía popular surge como una alternativa a este capitalismo financiero salvaje. Construida desde los trabajadores, desde los más humildes. También como un cuestionamiento a esa forma de organización de la sociedad, en donde unos pocos ganan mucho y las grandes mayorías viven en la pobreza. Este capitalismo no va más, hay que construir otra cosa, con un desarrollo mucho más equitativo, con un trabajo que incluya al conjunto. La inclusión social a través del subsidio no es una inclusión social, es una inclusión de mercados. Es la propuesta que nos hace este capitalismo. Es decir, a los que están afuera, lo máximo que se les puede ofrecer es que haya un derrame inducido por el Estado y que ese derrame sea mucho mayor a través de distintas formas de subsidio. Ese no es el futuro que espero para la Argentina ni para los trabajadores.

-¿Cuántos trabajadores de la economía popular hay?

-Hoy, registrados, estamos llegando a los 4 millones. Si se aprobara la ley que está en el Congreso, automáticamente podríamos incorporarlos. Hay 6.800.000 trabajadores registrados en el sector privado, con una decisión política del Estado, incorporaríamos 4 millones más en un día. Además hay unos 10 millones, que es lo que demostró el IFE y la encuesta de hogares.

-¿Qué lugar tienen que ocupar los movimientos sociales en la política?

-Este modelo neoliberal construyó una democracia liberal, una democracia de set de televisión, de personas lindas, buenas y en general, rubias y blancas. Los problemas de la democracia se resuelven con mayor democracia y eso implica que participe la mayor cantidad de gente en el proceso. El peronismo fue una herramienta de participación de los trabajadores. Fue revolucionario mientras mantuvo la participación de los trabajadores mayoritariamente en el estado. Los días más felices fueron cuando el 50% de la Cámara de Diputados eran trabajadores, y cuando de los 8 ministros, 6 provenían de los sectores sindicales. Los trabajadores y los humildes tienen que volver a participar en la política y en los ámbitos de decisión de las políticas nacionales, ese es el objetivo de los movimientos.

-¿Cómo analizas la situación del Gobierno nacional?

-Está con dificultades políticas y económicas. El compromiso social que teníamos era normalizar la economía, no había una promesa de fundar el tercer movimiento histórico, del cambio productivo, ni de construir un sueño. La promesa era calmar la economía y darle perspectiva al país. Eso no sucedió y en el terreno político no logramos institucionalizar al Frente. Hay que lograr la unidad y normalizar la situación económica, sobre todo la puja distributiva, la inflación. Una de las peores situaciones para los humildes es perder esta puja distributiva en manos del capital y que la inflación se coma el salario.

-En relación al Frente de Todos ¿Crees que la renuncia de Máximo Kirchner a la jefatura del Bloque en Diputados contribuye al proceso político actual?

-No, creo que no ayuda, pero más allá de eso, el tema central es la incidencia de Máximo a la ley, lo demás es una consecuencia. Creo que él tiene una opinión diferente que respeto, creo que la venía planteando. El problema está en que no hemos logrado una institucionalización de este Frente. No alcanza con construir la unidad del Partido Justicialista, ni la unidad para una elección. Hay que darle una forma orgánica de funcionamiento al Frente, democrática, que permita la expresión de los distintos sectores. Creo que hacia eso tenemos que ir, no sé cómo ni cuándo, pero tenemos que resolverlo.

-¿Cómo ves el escenario hacia el 2023?

-Creo que tenemos que hacer todo el esfuerzo por continuar. Tenemos que mantener la unidad porque es la primera condición para ganar. Tenemos que presentar una política alternativa y ganadora. Esto no se puede hacer si el gobierno no se ordena y resolvemos el problema económico.

-¿Cómo está el vínculo entre la UTEP y la CGT?

-Tenemos una fecha que todos los años venimos trabajando juntos, que es el 1° de mayo. Hacemos política desde una realidad social, desde una expresión concreta que es la expresión de los trabajadores, y sobre todo los de la economía popular en nuestro caso. Ojalá que podamos construir un gran acto de unidad de todos los trabajadores porque creemos que ese es el camino.

Análisis

Cuba: ¿en el ojo de la tormenta?

Argentina ¿se une al bloqueo contra Cuba?.

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Por Stella Calloni

En un comunicado enviado a sus operadores de turismo este 24 de abril la Empresa Cubana de Aviación, línea aérea de la República de Cuba informa a sus operadores de turismo que debió cancelar vuelos a Buenos Aires porque las empresa proveedoras de combustibles se niegan a proveerla.

“Ante la abrupta negativa de las empresas proveedoras de combustible de aviación en la República Argentina de prestar servicio a la aerolínea Cubana de Aviación, SA y a sus vuelos autorizados por la Administración Nacional de aviación Civil de Argentina (Anac) invocando disposiciones de las medidas de bloqueo de Estados Unidos contra Cuba”, señala el comunicado de esa empresa.

Por esta razón se informa que los vuelos de Cubana “que debían salir entre el 23 y 24 de abril fueron cancelados y la negativa alcanza a otras líneas aéreas contratadas por la empresa para tratar trasladar a los pasajeros afectados impidiendo con ello cumplir los compromisos asumidos por la aerolínea con éstos».

En estos momentos está tratando de lograr cupos en otras líneas aéreas que llegan a Cuba, para trasladar a los pasajeros que tenían previsto retornar a su país el 24 de abril que serán protegidos en la medida en que existan asientos disponibles en otras aerolíneas que poseen rutas aéreas desde Cuba hacia Argentina.

En otro orden se informa que los pasajeros que no hayan iniciado el viaje podrán recibir el cien por ciento del reembolso de su boleto aéreo. Finalmente señalan que las acciones de los proveedores argentinos escapan a toda decisión de Cubana de Aviación.

Resulta imposible no analizar que esto indicaría que el gobierno argentino, que suspendió los vuelos de Aerolíneas Argentinas a la Habana, no permite que Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) provea de combustible a los aviones de Cubana de aviación y toma la decisión de unirse al bloqueo de Estados Unidos de 63 años contra Cuba, un récord de un sitio medieval en la historia de la humanidad, que fue reforzado en 1996 con la Ley Helms Burton de 1996 y profundizado hasta la asfixia con nuevas más de 250 nuevas medidas que fueron decididas durante el gobierno del republicano Donald Trump y sostenidas por el actual gobierno demócrata de Joe Biden.

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