Consumo
Banco Nación lanzó créditos UVA de hasta $100 millones para comprar autos 0 km y usados
La entidad estatal amplió su programa +Autos con BNA y sumó una línea ajustada por UVA que arranca con cuotas más baratas que la tasa fija, aunque con la letra chica de que el capital se actualiza según la evolución de la UVA. Para un crédito de $10 millones a 60 meses, la cuota inicial baja de $424.330 a $292.656, con el dato de que los que cobran el sueldo en el banco acceden a las mejores condiciones.
El Banco Nación amplió desde este lunes su programa +Autos con BNA con una nueva modalidad de créditos UVA para financiar la compra de autos 0 km y usados, con montos de hasta $100 millones por persona. La propuesta cubre hasta el 100% del valor del vehículo y alcanza a automóviles, pick-ups y utilitarios; para las unidades usadas, admite una antigüedad de hasta 10 años.
Uno de los puntos destacados de la línea es que no requiere constituir una prenda sobre el vehículo, según pudo saber la Agencia NA, lo que simplifica la operatoria para acceder al financiamiento. La gestión arranca online, alcanza a más de 1.400 concesionarios adheridos y unos 1.800 puntos de venta, y para comenzar la solicitud alcanza con presentar el DNI, aunque la aprobación queda sujeta al análisis crediticio.
La trampa espejito de la cuota más barata
La ampliación del programa incorpora dos alternativas para el comprador: seguir con el préstamo tradicional en pesos a tasa fija o elegir la nueva financiación cuyo capital se ajusta por UVA. La nueva alternativa tendrá plazos de entre 12 y 60 meses y, a diferencia del préstamo tradicional, el capital adeudado se actualizará según la evolución de la Unidad de Valor Adquisitivo.
Ese mecanismo permite empezar con una cuota inferior a la de una financiación equivalente a tasa fija, pero con la contracara de que tanto el capital como las cuotas posteriores quedan atados a la evolución del índice correspondiente. O sea, un lindo primer pago que después queda atado a la evolución de la UVA. Para muestra, un botón: para un préstamo de $10 millones a 60 meses, el cliente que acredita sus haberes en el Banco Nación tendría una cuota inicial estimada de $292.656 con el crédito UVA, frente a los $424.330 de la alternativa a tasa fija. Para quienes no cobran haberes ni jubilaciones en la entidad, la cuota inicial estimada sería de $343.333 mediante UVA, mientras que ascendería a $508.664 con el préstamo tradicional.
Previsibilidad, sí, pero con letra chica
La entidad aclaró que esos valores son orientativos y dependerán de la evaluación crediticia y de las condiciones vigentes al momento de concretar la operación. En los créditos UVA, además, las cuotas posteriores estarán condicionadas por la evolución de los índices aplicables. La nueva modalidad fija que la cuota UVA podrá representar como máximo el 25% de los ingresos netos del solicitante. En los préstamos tradicionales en pesos, en cambio, los clientes que cobran haberes o jubilaciones en el Banco Nación podrán afectar hasta el 35% de sus ingresos, mientras que para el resto de los usuarios el límite será del 30%.
La financiación UVA también contempla la posibilidad de incorporar una prima adicional de un punto porcentual anual para acceder a un mecanismo de tope de cuota vinculado con la evolución del Coeficiente de Variación Salarial (CVS). La alternativa busca brindar mayor previsibilidad ante eventuales diferencias entre la evolución de las cuotas ajustadas por UVA y los salarios, aunque no elimina la actualización del capital. O sea, más predicación que milagro para el bolsillo.
La línea tradicional en pesos continuará disponible con tasa fija y plazos de hasta 72 meses, por lo que los compradores podrán optar entre la previsibilidad nominal de esa modalidad y una cuota inicial más baja mediante el esquema UVA. La diferencia deja planteada una elección concreta: pagar más desde el inicio a cambio de una tasa fija o arrancar con una cuota menor y aceptar que el capital y los pagos posteriores queden sujetos a la evolución de la UVA.
Puntos clave
- El Banco Nación amplió su programa +Autos con BNA con créditos UVA de hasta $100 millones por persona, que cubren hasta el 100% del valor del vehículo.
- Alcanza a autos 0 km y usados (con hasta 10 años de antigüedad), pick-ups y utilitarios, y no exige constituir prenda.
- La cuota inicial UVA para un préstamo de $10 millones a 60 meses es de $292.656 para clientes que cobran haberes en el banco, frente a $424.330 a tasa fija.
- El capital y las cuotas UVA se ajustan según la evolución de la Unidad de Valor Adquisitivo; la línea tradicional a tasa fija llega hasta 72 meses.
- La cuota UVA no puede superar el 25% de los ingresos netos, mientras que en la línea tradicional el límite es del 35% (clientes con haberes) o 30% (resto).
Consumo
Las pymes minoristas acumulan ocho meses en rojo: cayeron 2,7% en agosto
El comercio pyme cerró agosto con una baja mensual del 2,7% a precios constantes y profundizó la retracción acumulada del año, que ya alcanza el 2,4%, según la CAME. Pérdida de poder adquisitivo, tarifazos y endeudamiento de los hogares siguen siendo el telón de fondo.
Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas volvieron a retroceder en agosto. Según el relevamiento mensual de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la caída fue del 2,7% en términos reales respecto de julio, y el acumulado entre enero y agosto ya marca una retracción del 2,4% frente al mismo período del año anterior. Los datos confirman que el consumo popular no encuentra piso y que el discurso oficial sobre la recuperación sigue sin traducirse en el mostrador de los comercios del interior del país y de los barrios.
El ajuste que se cobra en el bolsillo de los que compran
La CAME identificó tres factores estructurales que condicionaron el consumo durante agosto: la pérdida de poder adquisitivo de los salarios, el aumento de las tarifas de servicios públicos y el nivel de endeudamiento de los hogares, que limita la capacidad de gasto discrecional. A esos elementos se sumó el fin del período vacacional de invierno, que habitualmente genera un pico de consumo en julio y deja un vacío de demanda en las semanas siguientes.
El resultado concreto fue que los consumidores priorizaron los productos considerados esenciales y postergaron el resto. Una conducta que no es nueva, sino la consolidación de un patrón de ajuste del gasto familiar que se repite desde que la gestión de Javier Milei instaló los aumentos de tarifas como política de Estado, acumulando subas que según el IIEP (UBA-CONICET) ya superan el 525% desde diciembre de 2023 en la canasta de servicios y transporte.
Los comerciantes: entre la resignación y la espera
La percepción del sector empresarial pequeño y mediano refleja el desgaste acumulado. Según el relevamiento de la CAME, el 47,4% de los comerciantes consultados afirmó que su actividad se mantuvo sin cambios respecto de agosto del año pasado, aunque ese porcentaje bajó 0,7 puntos frente a julio. Más preocupante es el dato que sigue: el 46,5% sostuvo que su situación empeoró, dos puntos más que el mes anterior. Solo el 6,1% registró alguna mejora.
El ánimo inversor está en el piso. El 57,9% de los empresarios considera que no es un buen momento para invertir en sus negocios; apenas el 13,5% evalúa que las condiciones son favorables. Un dato que anticipa más cierres, menos contrataciones y menor dinamismo en la economía local para los próximos meses, en contradicción directa con el relato del gobierno sobre una recuperación en marcha.
Rubro por rubro: perfumería arriba, bazar y alimentos abajo
El comportamiento sectorial fue heterogéneo pero con más perdedores que ganadores. De los siete rubros relevados por la CAME, cuatro cerraron agosto con resultado positivo en la comparación interanual. Perfumería lideró el crecimiento con un 12,8%, seguida por Textil e indumentaria (más 6,4%) y Calzado y marroquinería (más 1,2%). También sumó, aunque de manera marginal, el sector de Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción (más 0,3%).
En el extremo opuesto, Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles registró la caída más pronunciada, del 4,8% interanual. Le siguieron Alimentos y bebidas (menos 2,5%) y Farmacia (menos 0,5%). La caída en alimentos es especialmente significativa: en un contexto de canasta básica alimentaria que acumula variaciones interanuales superiores al 32% según el INDEC, que los volúmenes de venta retrocedieran habla de una compresión real del consumo de primera necesidad.
El único oasis: el comercio digital sigue creciendo
La única nota positiva en el panorama general fue el canal online. Las ventas digitales de los comercios que también cuentan con local físico crecieron 17,6% interanual en agosto, con una mejora adicional del 0,4% frente a julio. El dato confirma una tendencia estructural: el comercio electrónico avanza como alternativa de supervivencia para las pymes en un contexto donde el tráfico de clientes en los locales físicos no se recupera.
Sin embargo, ese crecimiento digital no compensa la retracción del canal presencial. La mayoría de las pymes minoristas no tiene la infraestructura tecnológica ni el capital de trabajo para migrar completamente al e-commerce. El avance del comercio online es, en buena medida, el avance de las plataformas sobre un sector que el ajuste fue vaciando de clientes.
Ocho meses sin rebote: la promesa que no llega
Los datos de agosto de la CAME se encuadran en una serie de caídas que se extiende por al menos ocho meses consecutivos. En julio, el comercio pyme había reportado siete meses seguidos en terreno negativo; en agosto, esa racha se prolonga. La recuperación del consumo que el gobierno prometió como derivación natural de la baja de la inflación mensual sencillamente no está ocurriendo a la velocidad ni con la intensidad que el discurso oficial sugiere.
La razón es estructural: los salarios reales se recuperaron lentamente y desde una base muy erosionada por las devaluaciones y los tarifazos de los primeros meses de gestión. El consumo popular no se reactiva con una inflación mensual del 2,5% cuando el salario promedio perdió entre un 20% y un 30% de su poder adquisitivo real desde diciembre de 2023, y cuando cada mes una porción creciente del ingreso familiar se va en tarifas de luz, gas, agua y transporte.
Los números de la CAME
- Las ventas minoristas pyme cayeron 2,7% en agosto a precios constantes, según la CAME, y acumulan una baja de 2,4% en lo que va de 2026.
- El 46,5% de los comerciantes afirmó que su situación empeoró respecto de agosto del año anterior, dos puntos más que en julio.
- El 57,9% de los empresarios del sector considera que no es un buen momento para invertir en sus negocios.
- Alimentos y bebidas cayó 2,5% interanual; Bazar y decoración, 4,8%. Perfumería fue la excepción positiva con 12,8% de suba.
- El comercio electrónico creció 17,6% interanual pero no compensa la retracción del canal presencial para la mayoría de las pymes.
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