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Buenos Aires

«Milei y Scioli buscan destruir el turismo nacional»

Intendentes de la Costa Atlántica estallaron contra el Gobierno por la falta de promoción local.

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Lo que tenés que saber

  • Los intendentes de la Costa Atlántica expresan preocupación por la temporada de verano 2025.
  • Las políticas del gobierno nacional, especialmente sobre turismo y competencia con Brasil, generan incertidumbre.
  • La eliminación de los feriados puente afecta la economía local.
  • Críticas a la falta de promoción del turismo interno y el impulso de destinos extranjeros.
  • Los jefes comunales denuncian que «Milei y Scioli buscan destruir el turismo nacional».

Intendentes costeros y su preocupación por la temporada 2025

Los jefes comunales de los municipios de la Costa Atlántica bonaerense están profundamente preocupados por el futuro del turismo en la temporada 2025. A medida que se aproximan los meses de verano, las políticas del gobierno nacional, junto con la creciente competencia de Brasil como destino turístico, podrían tener un impacto negativo en las playas argentinas.

El impacto del tipo de cambio y la falta de apoyo a los destinos locales

Gustavo Barrera, intendente de Villa Gesell, subraya la difícil situación que atraviesan los destinos locales. En declaraciones a Data Clave, manifestó: “Somos siempre optimistas, queremos defender nuestro destino. Pero la realidad y las condiciones macro que estamos atravesando no nos son favorables. El valor del dólar nos pone como competencia de un destino con el que antes no peleábamos. Sumado a la falta de intervención del gobierno nacional a favor del turismo local”.

Críticas a la falta de apoyo de Scioli y la promoción de Brasil

Barrera también expresó su descontento con las políticas del gobierno nacional, señalando que tanto el presidente como el secretario de Turismo, Daniel Scioli, no apoyan adecuadamente al turismo argentino. “Milei y Scioli buscan destruir el turismo nacional”, afirmó, añadiendo que las acciones de Scioli, quien anteriormente fue gobernador de Buenos Aires, no se corresponden con el apoyo que el sector turístico necesita. También criticó la preferencia por fomentar el turismo hacia Brasil, un destino competitivo debido a su costo más bajo.

Desafíos en Miramar y Monte Hermoso

Sebastián Ianantuony, intendente de Miramar, coincidió en que la temporada será compleja. “El contexto va a ser complejo, no va a tener nada que ver con la afluencia de años atrás”, señaló. A pesar de los esfuerzos por promocionar la zona y generar competitividad, estima que la ocupación hotelera será baja, con un 65/70 por ciento de ocupación en hoteles y hasta un 80 por ciento en apart y cabañas.

Por su parte, Hernán Arranz, intendente de Monte Hermoso, destacó que la competitividad con Brasil es un problema importante, especialmente para el público de clase media alta, que es el principal consumidor del turismo costero. “El dólar está barato y el combustible está muy caro. La competitividad de Brasil puede ser un problema para la Costa bonaerense, porque comer en Brasil es barato”, explicó.

La eliminación de los feriados puente y su impacto

Uno de los golpes más fuertes para los municipios turísticos fue la decisión del gobierno nacional de quitar los feriados puente para 2025, como el 2 de mayo, 15 de agosto y 21 de noviembre. Aunque se establecieron con fines turísticos, al no ser considerados feriados oficiales, los empleadores decidirán si se trabaja o no esos días.

Barrera expresó su preocupación por esta medida: “Para nosotros el fin de semana largo significa trabajo ya que moviliza la economía local. De seguir esto así muchos van a decidir cerrar porque sin los feriados puente no van a poder mantener los puestos de trabajo”. Matías Sierra, secretario de Turismo de Necochea, también destacó el impacto negativo de la eliminación de estos feriados, que afecta a la región costera.

Buenos Aires

Granja Tres Arroyos frenó su planta en Capitán Sarmiento y crece el temor al cierre definitivo

La principal avícola del país suspendió «hasta nuevo aviso» la actividad en la ciudad bonaerense, alegando falta de suministro eléctrico y razones operativas. El retiro de maquinaria concesionada y el vaciamiento de oficinas alimentan la certeza entre los trabajadores de que la paralización será permanente.

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Retiran maquinaria y vacían oficinas: los trabajadores de Granja Tres Arroyos ya no creen en la "suspensión temporal".

La empresa avícola Granja Tres Arroyos notificó formalmente el cese de la actividad productiva en su planta de Capitán Sarmiento a partir del 31 de agosto de 2026. En un comunicado interno, la dirección argumentó que la medida obedece a «la falta de suministro eléctrico y a otras cuestiones operativas y productivas derivadas de circunstancias de fuerza mayor y de público conocimiento». La suspensión, definida como temporal, se extiende «hasta nuevo aviso», una fórmula que los propios trabajadores interpretan como el preludio de un cierre definitivo.

El vaciamiento que habla por sí solo

Lo que convierte la preocupación de los empleados en algo más que un temor sindical es lo que ocurre puertas adentro: el directorio inició el retiro de la maquinaria concesionada y el vaciamiento de las oficinas, señales que en el lenguaje industrial raramente acompañan una pausa transitoria. Según informó **Infobae**, esas acciones concretas son las que alimentan la convicción de que la paralización no será temporaria sino permanente, lo que pondría en riesgo los puestos de trabajo de los empleados que aún permanecen en la planta.

La suspensión en Capitán Sarmiento no es un episodio aislado, sino el último eslabón de una cadena de cierres y paralizaciones que viene sacudiendo a la empresa a lo largo de todo el año. La estructura productiva de Granja Tres Arroyos se desintegra de manera sistemática, planta por planta, sin que la conducción empresarial haya ofrecido una hoja de ruta clara sobre el futuro de sus instalaciones y su personal.

Un año de recortes en serie

El panorama acumulado en 2026 es de una gravedad que no admite eufemismos. A principios de agosto, la empresa comunicó el despido de más de 250 trabajadores de su planta industrial La China, ubicada en Concepción del Uruguay (Entre Ríos), justificando la medida en la caída de la actividad provocada por la gripe aviar. Con anterioridad, Granja Tres Arroyos había paralizado por un mes la planta de Avex en Río Cuarto (Córdoba) y suspendido a todo el personal en la planta Pinazo de Pilar. En Wade II hubo paralizaciones por conflictos salariales y bloqueos, mientras que en Wade I la producción se redujo de manera notoria.

El historial reciente incluye además el cierre de la planta de Tristán Suárez con 200 despidos y el cierre de la planta de Becar en Concepción del Uruguay, desde donde los 270 trabajadores fueron trasladados a La China, la misma planta que meses después recibiría los despidos masivos de agosto. Una lógica de concentración y achicamiento que ahora desemboca en la parálisis de Capitán Sarmiento.

El peso de una deuda de 350 millones de dólares

Detrás de cada cierre y suspensión late una crisis financiera de proporciones: la empresa arrastra un pasivo de 350,9 millones de dólares y negocia con sus acreedores una reestructuración que contempla quitas de hasta el 75% del capital, plazos de pago a siete años y la venta de al menos cinco activos no estratégicos. A fines de 2024, Granja Tres Arroyos ingresó en un proceso preventivo de crisis, desde donde aceleró los recortes internos mediante un programa de retiros voluntarios y comenzó a afrontar sus obligaciones «de manera escalonada y en cuotas».

El colapso de la principal avícola del país no puede leerse en clave exclusivamente empresarial. Se trata de la destrucción de miles de puestos de trabajo en una industria que históricamente fue motor de empleo en el interior bonaerense y en provincias como Entre Ríos y Córdoba. Las suspensiones y cierres no solo dejan trabajadores en la calle, sino que erosionan la trama productiva de ciudades enteras que dependen del empleo industrial para sostener su economía local. La fórmula «fuerza mayor» que esgrime la empresa en sus comunicados no alcanza para explicar una crisis que es también el resultado de decisiones empresariales, de un contexto macroeconómico que encareció insumos y tarifas, y de un Estado que asiste al desmoronamiento sin intervenir con políticas activas de sostenimiento del empleo.

Puntos clave

  • Granja Tres Arroyos suspendió «hasta nuevo aviso» su planta de Capitán Sarmiento desde el 31 de agosto de 2026, alegando falta de suministro eléctrico y razones operativas.
  • El retiro de maquinaria concesionada y el vaciamiento de oficinas generan entre los trabajadores la certeza de que el cierre será definitivo.
  • En lo que va del año, la empresa despidió a más de 250 empleados en Concepción del Uruguay y paralizó o cerró plantas en Pilar, Río Cuarto, Tristán Suárez y Becar.
  • La compañía arrastra un pasivo de 350,9 millones de dólares y negocia quitas de hasta el 75% del capital con sus acreedores.
  • A fines de 2024, Granja Tres Arroyos ingresó en un proceso preventivo de crisis.

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