Energía
Las tarifas de luz y gas suben de nuevo: ¿Cómo impactará en tu bolsillo?
De acuerdo con el nuevo esquema, los usuarios de ingresos altos pagarán entre $63.187 y $66.885 por kWh, mientras que aquellos de ingresos medios y bajos verán aumentos menores. Los detalles.
El gobierno aprobó esta semana los nuevos cuadros tarifarios de luz y gas que entrarán en vigor en octubre. Las actualizaciones, que implican un ajuste en los precios estacionales de la energía y el gas, generan preocupación en los usuarios, quienes verán reflejado este incremento en sus facturas mensuales.
Ajuste en las tarifas de luz
El Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) publicó las resoluciones que establecen los aumentos para las distribuidoras Edenor y Edesur en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Según se detalló en el Boletín Oficial, las tarifas se incrementarán en un 2,7%, «reflejando las actualizaciones de los precios PEST y las tarifas de transporte y distribución de energía eléctrica».
De acuerdo con el nuevo esquema, los usuarios de ingresos altos pagarán entre $63.187 y $66.885 por kWh, mientras que aquellos de ingresos medios y bajos verán aumentos menores. El ENRE precisó que “en octubre 2024 la factura promedio antes de impuestos de los usuarios de altos ingresos aumentará en un 2,7% en comparación con septiembre 2024”. Este ajuste sitúa la tarifa media de Edenor en $106,337 por kWh, mientras que la de Edesur se ubicará en $101,820 por kWh.
Disparidad en el impacto según ingresos
El impacto de los aumentos varía significativamente según el nivel de ingresos de los usuarios. El ENRE informó que los usuarios de ingresos medios que consumen hasta 400 kWh/mes pagarán un 43% menos que aquellos de altos ingresos, mientras que los de ingresos bajos abonarán un 55% menos. Según el organismo, los usuarios de ingresos bajos representan el 35% del total de clientes de Edesur y el 34% de Edenor.
Este aumento llega en un contexto de inflación creciente, lo que pone en duda la sostenibilidad de los subsidios y plantea preguntas sobre cómo las familias de menores ingresos enfrentarán las nuevas tarifas. El gobierno sostiene que las bonificaciones para los sectores vulnerables se mantendrán, pero los usuarios deberán seguir ajustando sus presupuestos.
Suba en el gas, pero con reducción del costo PIST
El Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) también aprobó un incremento del 2,7% en las tarifas de transporte y distribución del gas, aunque se aplicará una reducción del 10,37% en el costo del Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST). A pesar de esta disminución, los usuarios de ingresos altos y los sectores productivos verán un ajuste en sus facturas.
Por otro lado, se informó que los usuarios de ingresos medios y bajos seguirán beneficiándose de bonificaciones del 55% y 64% sobre el consumo subsidiado, respectivamente. Desde la Secretaría de Energía indicaron que “con la reducción del PIST y la baja esperada en el consumo, las facturas residenciales podrían ser un 22% menores que el mes anterior”, aunque las proyecciones no parecen tener en cuenta el efecto de la inflación.
El panorama que dejan los nuevos aumentos es ambiguo. Si bien el gobierno intenta supuestamente «amortiguar» el impacto para los sectores más vulnerables, las constantes subas en tarifas, junto con el contexto inflacionario, ponen en jaque a los hogares argentinos. Las distribuidoras eléctricas y de gas siguen ajustando sus tarifas en función de las decisiones del gobierno, mientras los usuarios siguen lidiando con un incremento constante de costos en servicios básicos.
Energía
Remate energético: el Gobierno de Milei pone en venta tres centrales que construyó el Estado
El Decreto 1107/2026 habilita la venta de las acciones de ENARSA en las termoeléctricas Manuel Belgrano, San Martín y Guillermo Brown, usinas nacidas del FONINVEMEM que abastecen la zona de mayor demanda eléctrica del país. Sin participación para los trabajadores y con los derechos de preferencia de los socios privados garantizados.
El Estado nacional se desprende de dos de las usinas más importantes del sistema eléctrico argentino. Las termoeléctricas Manuel Belgrano, en Campana, y José de San Martín, en Timbúes, suman alrededor de 1.650 megavatios de ciclo combinado y abastecen los dos corredores de mayor demanda del país: el norte del AMBA y el Litoral. A partir de este lunes, las acciones que el Estado conserva en ellas, junto con las de la Central Guillermo Brown, quedaron formalmente a la venta.
La decisión quedó plasmada en el Decreto 1107/2026, publicado en el Boletín Oficial, que autoriza la segunda etapa de privatización de Energía Argentina Sociedad Anónima (ENARSA) y dispone licitaciones públicas nacionales e internacionales para transferir la totalidad de sus participaciones accionarias en Termoeléctrica Manuel Belgrano S.A. (TMB), Termoeléctrica José de San Martín S.A. (TSM) y Central Termoeléctrica Guillermo Brown S.A. (CTGB). La norma se apoya en la declaración de ENARSA como empresa sujeta a privatización establecida por la Ley Bases (27.742), en la Ley de Reforma del Estado (23.696) y en los decretos reglamentarios 695/2024 y 286/2025.
Qué se vende y en qué condiciones
El decreto autoriza la venta del 65,01% del capital social de TMB y del 68,83% de TSM, es decir, todas las acciones que hoy pertenecen a ENARSA. En el caso de la Central Guillermo Brown, la licitación recién podrá convocarse una vez liquidado el fideicomiso que la financió y cuando ENARSA quede incorporada formalmente como accionista; el plazo de extinción de ese fideicomiso vence el 30 de septiembre de 2026. La Secretaría de Energía deberá intervenir, a través de los órganos societarios de la compañía, para completar ese trámite.
El resto del capital de las tres sociedades está en manos de las generadoras privadas del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) que integraron originariamente el fondo FONINVEMEM. El texto oficial excluye de manera expresa un Programa de Propiedad Participada para los trabajadores y descarta cualquier preferencia, pero ordena que los pliegos respeten los derechos de preferencia que los socios privados tienen en los estatutos de cada empresa. En otras palabras, los accionistas privados que ya están adentro tendrán una posición de ventaja para quedarse con la porción estatal.
El Ministerio de Economía será la autoridad de aplicación y trabajará junto con la Unidad Ejecutora Especial Temporaria «Agencia de Transformación de Empresas Públicas» en la confección de los pliegos y la ejecución de los llamados. El decreto no precisa todavía fechas de convocatoria, condiciones económicas ni requisitos para los oferentes.
Usinas que nacieron de una política de Estado
Las centrales que ahora se ofrecen al mercado no surgieron de la inversión privada. Fueron construidas bajo el FONINVEMEM, el programa impulsado en 2004 durante la presidencia de Néstor Kirchner, que transformó las acreencias que las generadoras tenían con el sistema eléctrico en nueva potencia de base. En abril de 2006 se firmaron los fideicomisos de las centrales Manuel Belgrano y Timbúes para administrar su financiamiento hasta la habilitación comercial y el recupero de las inversiones mediante contratos de abastecimiento con CAMMESA. El Estado aportó recursos propios para completar las obras y cerrar los ciclos combinados, en un esquema que también incluyó créditos de la ANSES y un recargo tarifario pagado por los usuarios.
En 2021, la participación estatal en ambas sociedades fue asignada a la entonces Integración Energética Argentina S.A., hoy ENARSA. El 1 de junio de 2026 se firmaron los convenios de extinción y transferencia de los fideicomisos, un paso previo indispensable para poner las acciones a la venta. Antes de eso, el oficialismo introdujo en la Ley de Presupuesto 2026 (27.778) un artículo que eximió del Impuesto a las Ganancias la transferencia de los activos desde los fideicomisos hacia las sociedades operadoras, al tratarla como una reorganización societaria y no como una venta gravada.
Los socios que ya están adentro
La cláusula que preserva los derechos de preferencia no es un tecnicismo. Según los propios estados contables de la compañía, difundidos por un portal especializado en política, Central Puerto, la empresa de Nicolás «Nicky» Caputo, es el principal accionista privado de ambas usinas, con el 10,8% de Manuel Belgrano y el 9,6% de San Martín, además de controlar la central Vuelta de Obligado, también en Timbúes. El mismo grupo que se benefició con la exención impositiva queda ahora en la primera fila para ampliar su control sobre las centrales. El proyecto de Presupuesto 2027 extiende ese tratamiento de reorganización a los fideicomisos de Guillermo Brown y Vuelta de Obligado.
Según estimaciones que circulan en el mercado, el paquete estatal de cada sociedad rondaría los US$300 millones. El ministro de Economía, Luis Caputo, incluyó ambas centrales en la lista de activos con los que el Tesoro aspira a reunir US$2.000 millones hacia fin de año, una meta de privatizaciones que se inscribe en los compromisos asumidos con el Fondo Monetario Internacional. Según trascendió, para los primeros meses de 2027 el Palacio de Hacienda prevé avanzar también con la venta de Vuelta de Obligado.
Un desguace por etapas
Las termoeléctricas son la continuación de un recorrido que el Gobierno viene ejecutando pieza por pieza. La primera etapa del desarme de ENARSA incluyó la concesión de las represas hidroeléctricas del Comahue, por la que el propio Gobierno informó un ingreso de US$700 millones, y la venta del 50% de Citelec, controlante de Transener, adjudicada al consorcio Genneia y Edison Energía por US$356.174.811. Detrás de ese consorcio aparecen el banquero Jorge Brito y los hermanos Neuss, señalados como cercanos al asesor presidencial Santiago Caputo. En paralelo, el Ejecutivo avanza con la venta del 90% de AySA.
La lógica se repite: infraestructura que el Estado financió, construyó y sostuvo durante años pasa a manos de grupos privados con vínculos estrechos con el poder, mientras la recaudación se destina a cumplir metas fiscales pactadas con el FMI. El Estado resigna así su capacidad de intervenir en la generación eléctrica de los corredores que concentran la mayor parte de la actividad industrial del país, y con ello una herramienta central de la soberanía energética. Todo esto ocurre, además, por decreto y sin que el Congreso discuta cada una de las operaciones.
Lo que tenés que saber:
- El Decreto 1107/2026 autorizó la venta del 65,01% de Termoeléctrica Manuel Belgrano y del 68,83% de Termoeléctrica José de San Martín, en manos de ENARSA.
- La participación en la Central Guillermo Brown se licitará después de liquidado su fideicomiso, cuyo plazo de extinción vence el 30 de septiembre de 2026.
- No habrá Programa de Propiedad Participada para los trabajadores, pero los pliegos deberán respetar los derechos de preferencia de los socios privados.
- Las centrales fueron construidas bajo el FONINVEMEM, el programa lanzado en 2004 durante el gobierno de Néstor Kirchner.
- Central Puerto, de Nicolás Caputo, es el principal accionista privado de ambas usinas.
-
CABA2 díasLe dijeron no al GCBA: la Justicia frenó el cobro de Ingresos Brutos a una empresa porteña
-
Transporte3 díasCortes en el tren este fin de semana: qué ramales de Mitre y Sarmiento no van a circular
-
Fútbol & Goles!2 días“Volví por estas alegrías”: la emoción de Di María tras consagrarse campeón con Rosario Central
-
Geopolítica 🌎5 díasEn su viaje a Nueva York, Kicillof le dijo al mundo que el milagro de Milei no existe: “Es una catástrofe”
-
CABA3 díasRécord de suicidios: estudiantes secundarios escriben la ley que el Estado no da
-
CABA6 díasMacri le baja las patentes a la clase media porteña: quién paga menos y quién queda exento
-
Análisis5 díasEncuesta nacional: qué políticos lideran el ranking de imagen negativa
-
Espectáculos 🎭6 díasEl delicado cuadro de salud de Mirtha Legrand: internada con neumonía bacteriana
