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Producción

El Gobierno avanza con la expropiación de Vicentin y se prepara para dialogar con los acreedores de la firma

El ministro de Desarrollo Productivo prevé que será «una empresa testigo».

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El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, defendió este martes la decisión del Gobierno nacional de intervenir la firma agroexportadora Vicentin y consideró que su posterior expropiación permitirá asumir un rol de «empresa testigo con mirada estatal vinculada con el desarrollo».

Por su parte, el grupo de instituciones internacionales que conforman el Comité Ad hoc de Acreedores Privados Internacionales expresó «su firme disposición a entablar un diálogo constructivo con las autoridades gubernamentales» para discutir la regularización de la deuda de Vicentin, estimada en alrededor de 500 millones de dólares.

Kulfas sostuvo en declaraciones radiales que «los problemas de Vicentin se presentaron en diciembre, cuando entró en cesación de pagos» tanto con los proveedores de granos, como con sus acreedores financieros, de los cuales a nivel nacional, el principal es el Banco Nación por un monto estimado en $18.000 millones.

“En el caso de Vicentin, hablamos de una empresa en cesación de pagos desde diciembre. Estamos hablando de 3.000 productores perjudicados”, manifestó Kulfas y afirmó que “toda la plata que Vicentin tomó y no devolvió es la que podría haber tenido otra empresa y eso es plata que no se le pudo prestar a las pymes».

Respecto al concepto de empresa testigo, el funcionario explicó que la misma contará con «una mirada estatal vinculada al desarrollo, que nos permita tener más estabilidad en el mercado de granos y en el cambiario».

«Esto nos permita tener más estabilidad en el mercado de granos y en el cambiario».

La decisión del Gobierno nacional de intervenir la empresa agroexportadora fue formalizada con la publicación en el Boletín Oficial del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) anunciado durante la víspera por el presidente Alberto Fernández.

Asimismo, el Ejecutivo planteó que ante la actual situación del grupo empresario «se encuentran en riesgo no sólo los 2.195 puestos de trabajo de la industria aceitera sino también cerca de 1.000 empleos de la empresa algodonera, 376 de la industria vitivinícola del grupo inversor y 2.057 de la planta frigorífica».

«Ante la gravedad de la situación planteada, y conjuntamente con el dictado de la presente medida, el Gobierno ha dispuesto la remisión al Congreso de un proyecto de ley que propicia la declaración de utilidad pública y sujeta a expropiación a la sociedad Vicentin», en el cual «se propondrá la creación del Fondo Fiduciario Agro Argentina, cuyo fiduciante y beneficiario se propone que sea el Estado nacional, y el fiduciario YPF».

«La totalidad de los trabajadores de Vicentin pasarán a formar parte de la planta de empleados de YPF».

Dicho proyecto de Ley, el cual trascendió hoy, prevé que tras establecer el precio de los bienes a expropiar, se pagará con la deuda que Vicentin mantiene con el Banco Nación y la AFIP y habilitará al Ministerio de Economía a «contraer, en el mercado local o internacional, empréstitos y/o a emitir títulos de deuda pública y/o monedas complementarias a fin de abonar los saldos correspondientes al proceso expropiatorio». También indica que la totalidad de los trabajadores de Vicentin pasarán a formar parte de la planta de empleados de YPF.

Por otro lado, un grupo de acreedores externos de la empresa expresó hoy «su firme disposición a entablar un diálogo constructivo con las autoridades gubernamentales» para discutir la regularización de la deuda de Vicentin, y consideró que ello «contribuirá a aliviar la situación financiera general de la compañía».

Este grupo de instituciones internacionales que conforman el Comité Ad hoc de Acreedores Privados Internacionales, entre las cuales se encuentra el Rabobank y la Corporación Financiera Internacional, remarcó que su objetivo es «negociar conjuntamente la recuperación de los más de US$ 500 millones en préstamos otorgados a Vicentin para promover el desarrollo del sector agroexportador argentino».

«El Banco Nación es el principal acreedor de la empresa, por un monto superior a los $18.000 millones, seguido por el Provincia, con $ 1.600 millones».

En total, la deuda de Vicentin asciende a US$ 1.350 millones, de los cuales unos US$ 1.000 millones son con los bancos y otros US$ 350 millones con empresas del sector agrícola.

El Banco Nación es el principal acreedor de la empresa, por un monto superior a los $18.000 millones, seguido por el Provincia, con $ 1.600 millones, y el Banco de Industria y Comercio Exterior (BICE), con $ 5 millones.

Economía 💲

Seis de cada diez máquinas paradas: la metalurgia en su piso más bajo desde la pandemia

La actividad metalúrgica cayó 6,1% interanual en agosto y acumula una contracción de 5,6% en 2026, con la capacidad instalada hundiéndose al 39,6%. El sector opera en niveles equiparables a los de la salida del COVID-19, mientras el empleo cede y más de una de cada diez empresas ya registra atrasos en sus obligaciones.

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Industria metalúrgica en caída libre: el modelo libertario destroza la producción y el empleo.

Seis de cada diez unidades de capacidad productiva permanecieron sin utilizar durante agosto en el sector metalúrgico argentino. No es una cifra de coyuntura: es el retrato de una industria que lleva casi un año sin encontrar el piso de su caída, con una utilización de la capacidad instalada que se desplomó al 39,6%, un nivel que el propio sector compara con los meses más oscuros de la salida de la pandemia de 2020.

El dato surge del relevamiento mensual del Departamento de Estudios Económicos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), correspondiente a agosto de 2026. La caída interanual fue de 6,1%, con un descenso mensual de 3,9% respecto de julio, lo que consolida una contracción acumulada de 5,6% en lo que va del año.

Bienes de Capital y Fundición, los más golpeados

La crisis no respetó rubros: la caída afectó a la totalidad de los segmentos industriales y cadenas de valor relevados. Sin embargo, los descensos más pronunciados se concentraron en los eslabones que traccionan la inversión y la producción estructural. Bienes de Capital registró la baja más severa, con una contracción de 11,1% interanual, seguido por Fundición con una caída de 7,9%, donde las propias fábricas remarcaron la escasez de pedidos y la debilidad de la demanda.

El resto de los sectores completó un cuadro de repliegue generalizado: Carrocerías y remolques retrocedió 6,6%; Autopartes bajó 6,4%; Equipos eléctricos cedió 4,4%; y Maquinaria agrícola cayó 2,7%.

El empleo también sangra: caída en todas las provincias

La contracción productiva arrastra al empleo. El sector registró una baja interanual de 2,5% en la nómina de trabajadores y una caída mensual de 0,3%. Ninguna provincia del rubro se salvó de la tendencia negativa.

Entre Ríos encabezó los descensos con una caída de 8,8% interanual; Córdoba retrocedió 7,8%; y la provincia de Buenos Aires bajó 7,3%, con menciones explícitas de los operadores a la combinación de menores pedidos y competencia importada como factores determinantes. Santa Fe disminuyó 4,4% y Mendoza registró una baja de 0,8%.

Por cadena de valor, los proveedores vinculados a la Construcción sufrieron el golpe más fuerte con una retracción de 9,3%, mientras que los de Consumo Final cayeron 8,8%.

«Sin horizonte de recuperación»: la advertencia de ADIMRA

El presidente de ADIMRA, Elio Del Re, fue categórico al presentar los datos: «La producción metalúrgica continúa sin mostrar una recuperación significativa, demostrado en que seis de cada diez unidades de capacidad productiva permanecieron sin utilizar y no permite vislumbrar un horizonte de recuperación».

Del Re agregó una señal de alarma adicional: «El 10,3% de las firmas metalúrgicas registra atrasos en sus obligaciones», y reclamó condiciones concretas para «una recuperación sostenida de la inversión, la producción y el nivel de actividad». La advertencia implica que más de una de cada diez empresas del sector ya opera al borde de la mora, una señal que anticipa posibles cierres o reestructuraciones si la tendencia no se revierte.

El informe de ADIMRA describe el nivel de utilización de la capacidad instalada como uno que «refleja un uso muy acotado del aparato productivo y confirma el carácter recesivo del actual escenario industrial, similar a los niveles de salida de la pandemia de 2020». La comparación con la crisis sanitaria no es retórica: es una señal de que la desindustrialización en curso no responde a un shock externo puntual, sino a un proceso sostenido de retracción que la política económica vigente no logra, o no intenta, revertir.

Lo que tenés que saber

  • La actividad metalúrgica cayó 6,1% interanual en agosto y acumula una contracción de 5,6% en lo que va de 2026.
  • La utilización de la capacidad instalada se hundió al 39,6%, un nivel comparable a la salida de la pandemia de 2020.
  • Bienes de Capital registró la mayor caída sectorial con una baja de 11,1% interanual.
  • El empleo metalúrgico retrocedió 2,5% interanual y ninguna provincia escapó a la tendencia negativa.
  • El 10,3% de las firmas del sector registra atrasos en sus obligaciones, según ADIMRA.
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