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Consumo

Arranca la oferta de cortes de carne y el Gobierno busca sumar frutas y verduras

El acuerdo es hasta el 31 de marzo e incluye ocho cortes, con bajas de hasta 30% respecto de octubre, que estarán disponibles en las grandes cadenas de supermercados en todo el país, en carnicerías Friar y en el Mercado Central.

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El acuerdo es hasta el 31 de marzo e incluye ocho cortes, con bajas de hasta 30% respecto de octubre, que estarán disponibles en las grandes cadenas de supermercados en todo el país, en carnicerías Friar y en el Mercado Central.

Por Natalia González

Los cortes de carne a precios rebajados que acordó el Gobierno nacional con frigoríficos exportadores se comenzarán a vender la semana próxima en el Mercado Central y 1.600 bocas de expendio en todo el país, al tiempo que se trabaja para alcanzar acuerdos similares para frutas, verduras y hortalizas.

Se trata de ocho cortes con bajas de hasta 30% respecto de octubre: tira de asado a $399 el kilo, vacío $499, matambre $549, tapa de asado $429, cuadrada/bola de lomo $489, carnaza $359, falda $229 y roast beef $399, que se suman a los dos cortes incluidos en Precios Cuidados (carne picada $265 y espinazo $110 pesos).

Con un volumen de oferta de 6.000 toneladas por mes, los cortes estarán disponibles en las grandes cadenas de supermercados en todo el país -Carrefour, Jumbo, Disco, Vea, Coto, Walmart, La Anónima, Día, Libertad-, en carnicerías Friar y en el Mercado Central.

En el Mercado Central, los cortes promocionales se venderán todos los días; mientras que en los supermercados la campaña será los primeros tres miércoles y fines de semana de cada mes.

Del acuerdo participaron el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentina ABC, la Cámara Argentina de la Industria Frigorífica (Cadif), la Unión de la Industria Cárnica Argentina (Unica), la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales (Fifra) y la Asociación de Supermercados Unidos (ASU).

El acuerdo, de carácter anual, tiene vigencia hasta el 31 de marzo, y luego las partes se volverán a reunir para evaluar las condiciones para su continuidad, siempre bajo un esquema de revisión trimestral.

Al respecto, la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, destacó que «la idea era retrotraer los precios a noviembre a partir de que hubo una acelerada en los cortes de carne».

La funcionaria indicó que se busca «sostener los precios hasta el 31 de marzo y apuntando a tener un acuerdo anual, revisarlo a fin de marzo, ver cómo funcionó y monitorearlo para poder extenderlo en el tiempo».

Español dijo que se trabajará para asegurar «buena cantidad de tonelaje de la oferta mensual», y si se viera que no alcanza se buscará «un aprovisionamiento mayor; la idea es que estén bien abastecidos los días que esté esta oferta».

Por su parte, el director de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), Juan Vasco Martínez, afirmó que con el cupo de toneladas que van a disponer todas las cadenas involucradas en el acuerdo, «están cubiertas todas las provincias y gran parte de las localidades importantes».

En tanto, el presidente del consorcio de frigoríficos exportadores ABC, Mario Ravettino, confió en que «esto tiene que ser una referencia para el resto de los operadores del mercado doméstico para los precios».

«Lamentablemente no podemos incluir carnicerías porque nosotros comercializamos cortes y los únicos que reciben cortes son los supermercados», mientras que las carnicerías reciben media res, señaló.

Asimismo, el presidente de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (Ciccra), Miguel Schiariti, dijo que «lo que puede entregar el sector exportador son entre 5 y 6 mil toneladas de carne por mes y parece exiguo para un consumo de 190 mil toneladas mensuales de carne en la Argentina».

«Seguramente habrá algún carnicero que intente copiar esos precios subiendo los otros cortes», agregó.

SE SUMARÍAN A LA OFERTA FRUTAS Y VERDURAS

Por su parte, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, anticipó que tras el acuerdo con frigoríficos y supermercados por el precio de la carne vacuna, el Gobierno va «a tratar de generar un mecanismo similar» para «contener los aumentos en el sector de frutas, verduras y otros productos de huerta».

«Es un mercado con mucha atomización, tanto de pequeños productores como de comercios, es un esquema más complejo, pero estamos trabajando con el Ministerio de Agricultura para tratar de dar más certidumbre a los precios», explicó Kulfas.

Sobre la performance de 2020, dijo que «la inflación fue de 36%, es decir, 20 puntos menos que en 2019, pero en alimentos hubo una disparidad importante en la góndola: el producto industrial (leche, manteca, harina, etc.) subió alrededor del 23%, pero los frescos (carne, verduras, frutas, hortalizas) aumentaron entre 50 y 60%».

«Hubo un proceso que tuvo que ver con la pandemia y con los precios internacionales, y este año lo que queremos es evitar que se repita ese fenómeno», definió.

Agregó que «precios de commodities que suben a nivel internacional son una buena noticia para el país, porque van a entrar más dólares», pero al mismo tiempo, reconoció, se introducen tensiones de precios en el mercado interno, porque los productores locales quieren trasladar los valores externos.

«Eso se ve en el maíz, principal insumo para los pollos, o el trigo, materia prima de la harina, panificados, pastas, etc. Por eso trabajamos en acuerdos específicos con el armado de un fideicomiso para esos granos, como ya se hizo con el girasol», sostuvo el ministro.

La idea, explicó, «es el desacople de una parte de esa producción para evitar que el precio internacional se traslade al local y mantener precios accesibles para los consumidores».

El ministro de Agricultura, Luis Basterra, también se refirió a los acuerdos que se busca alcanzar con distintos sectores para lograr bajas de precios en alimentos «sin que signifique un desestímulo a la producción».

«El acuerdo de la carne es el primero; estamos trabajando sobre el aceite de girasol y sobre el maíz y el trigo, que son insumos básicos para el pan y la pasta, y el otro para productos intermedios», afirmó Basterra.

«Estamos tratando de generar mecanismos que permitan el desacople de esos precios sin que signifique un desestímulo a la producción», dijo Basterra, y afirmó que «hay buena voluntad de los actores».

EL ACCESO A LOS ALIMENTOS

El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Luis Basterra, afirmó este sábado que es necesario «alcanzar precios que le permitan al ciudadano no tener restricciones en el acceso a los alimentos».

Basterra expresó que «la Argentina tiene una situación compleja porque a los muy buenos precios internacionales, que son realmente una muy buena noticia para la Argentina, se le contrarresta la situación de que esos precios internacionales impactan sobre el valor de las materias primas que constituyen parte esencial de las cadenas alimenticias de nuestro país».

Además, en diálogo con radio Mitre, sostuvo que hay que «compatibilizar dos cuestiones: una, es sostener el comercio externo y la generación de divisas pero, por otro lado, garantizar el acceso a los alimentos por parte de la población».

En este sentido, el ministro dijo que hay que «encontrar mecanismos que, sin perder rentabilidad, posibiliten el famoso desacople de los precios internacionales respecto de lo que son insumos dentro de las cadenas de producción de alimentos».

«Nos parece una decisión más que importante la de ponernos de acuerdo en nuestro país para poder alcanzar precios que le permitan al ciudadano no tener restricciones en el acceso a los alimentos», sostuvo Basterra.

Asimismo, dijo que «no se ha alcanzado todavía una decisión para el desacople y estamos trabajándola para ver de qué forma el sector aporta ideas, de manera tal de no impedir la correcta relación entre oferta y demanda y la generación de precios, pero también de qué manera logramos que el pollo, la leche, los huevos, lleguen con precios más accesibles para la población».

«Si dejamos que las cosas sucedan solas no ocurre lo que uno quiere. La necesidad de un gran compromiso de los argentinos, de los empresarios, de los trabajadores para que encontremos sistemas para que los alimentos básicos sean de accesibilidad para toda la población», concluyó el funcionario.

Consumo

Crisis y cambio de hábitos obligados: el consumo de pollo superó al de carne vacuna

Entre agosto de 2025 y julio de 2026, cada habitante consumió 47 kilos de carne aviar frente a 46,7 kilos de bovina. El IERAL vinculó el cambio con la diferencia de precios y nuevas pautas de compra.

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El pollo superó a la carne vacuna en el consumo anual

Por primera vez en la historia económica de Argentina, el consumo de carne aviar superó al de carne vacuna en el balance anual, de acuerdo con el último informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) citado por NA.

Entre agosto de 2025 y julio de 2026, el consumo de pollo alcanzó un promedio de 47 kilos por habitante.

En el mismo período, el consumo de carne vacuna fue de 46,7 kilos por habitante. La diferencia fue estrecha, pero marcó un cambio en la composición del consumo de carnes en el país.Consumo anual de carne por habitante

La diferencia de precios modificó los hábitos de compra

El cambio se produjo en un contexto de una creciente diferencia de precios entre los distintos tipos de carne.

Según el informe citado, durante los doce meses analizados un kilo de carne vacuna equivalió, en términos de precio, a 3,6 kilos de pollo entero o 1,9 kilos de pechito de cerdo.

La relación de precios aparece como uno de los factores vinculados con el cambio en las decisiones de compra de los hogares.

El sector avícola ya había advertido un cambio estructural

De acuerdo con el reporte, los analistas del sector no consideraron inesperado el nuevo escenario.

La industria avícola había anticipado desde fines de 2024 modificaciones en la dieta de los hogares argentinos, asociadas tanto con la competitividad de los precios del pollo como con cambios en los hábitos de consumo.

El dato registrado entre agosto de 2025 y julio de 2026 muestra que esa transformación se reflejó finalmente en el balance anual del consumo.

El pollo dejó de ocupar un lugar secundario frente a la carne vacuna

La evolución registrada implica un cambio en la relación histórica entre ambas carnes dentro del consumo argentino.

El pollo alcanzó los 47 kilos por habitante, mientras que la carne vacuna quedó en 46,7 kilos. Así, la carne aviar pasó a ubicarse por encima de la bovina en el consumo anual por persona.

El informe del IERAL vincula este fenómeno con la combinación de precios relativos y modificaciones en los hábitos de compra de los hogares.

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