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Consumo

Shakira y Piqué, Twingo y Casio: cuando las empresas enfrentan una crisis mundial de su marca

Recientemente la cantante estrenó un nuevo tema en el cual se nombran marcas, como sinónimos de personas, comparándolas peyorativamente con otras marcas como Rolex o Ferrari, que excedieron a la cuestión de pareja y generaron atención por parte del mercado y las empresas mencionadas.

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El-Argentino-Shakira-BZRP

Por Belén Felicetti

La exposición no deseada o inesperada de las marcas en los actuales escenarios comunicaciones globales plantean para las empresas el desafío de observar el entorno, la coyuntura, las redes sociales y la televisión para poder participar del diálogo y capitalizar comercial y positivamente la situación.

Recientemente, la cantante Shakira y Bizarrap estrenaron un nuevo tema en el cual se nombran marcas, como sinónimos de personas, tal es el caso de Casio y Renault comparándolas peyorativamente con otras marcas como Rolex o Ferrari, que excedieron a la cuestión de pareja y generaron atención por parte del mercado y las empresas nombradas.

«BZRP Music session,Vol.53», grabado en la bonaerense Ramos Mejía, a pocos minutos del estreno se posicionó como la canción latina más escuchada en un solo día en toda la historia de la plataforma de Spotify, con 15 millones de reproducciones, y el videoclip alcanzó las 50 millones de visualizaciones por Youtube en 24 horas después del estreno.

Especialistas en comunicación corporativa explicaron las estrategias que pueden utilizar las empresas en momentos de crisis que se generan cuando son nombrados por artistas reconocidos a nivel mundial en sus canciones o en las redes sociales.

La directora de Enel Argentina, Alejandra Martinez, analizó que «en el caso de Renault y Casio, supieron capitalizar la difusión del video de Shakira, la primera logró hasta un impacto en sus acciones en la bolsa».

«La rapidez con que actuaron, el tono que utilizaron y hasta el canal fueron fundamentales para el caso, ambas marcas entendieron que lo mejor que podían hacer era subirse al éxito del tema», agregó la también presidenta del Circulo Dircoms.

Al respecto de cómo sortear las crisis precisó que «estar preparados, analizar los escenarios, medir los riesgos y manejar los tiempos, creo que esto lo tienen claro hoy todas las compañías».

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Shakira señala su Rolex.

Advirtió, también, que «el alerta temprano es fundamental, la escucha y los mensajes correctamente segmentados para las distintas audiencias» y que esto con la globalización «puede tener impactos tanto en materia de reputación de marca sino en los mercados».

Otros casos recientes de exposición de marcas fue el caso de la foto que se viralizó por una red social de Lionel Messi con un regalo de una fábrica local de ojotas de la ciudad de Córdoba con la consecuencia de que aumentaron las ventas del producto.

El director del Grupo Dircom, Juan José Larrea, señaló que existen diversas opciones para abarcar crisis o controversias que surgen de las exposiciones y poder atravesar el problema de una manera positiva.

Así, las empresas pueden utilizar «el monitoreo y gestión de reputación, en medios de comunicación y redes sociales, tener una comunicación transparente y honesta, al abordar la crisis, ofreciendo una explicación clara y detallada de lo que ha sucedido y lo que están haciendo para resolver el problema», destacó el experto.

Se puede utilizar como herramienta el «humor y autodepreciación como desactivador de la situación y evitar que el tema se convierta en un escándalo, la acción como medidas para resolver y prevenir y es fundamental, aprovechar la oportunidad para mejorar la imagen de la marca».

Las marcas pueden beneficiarse de las crisis o controversias por el «aumento en la exposición debido al aumento de la atención en las redes sociales y los medios de comunicación llevándolos a un aumento en las ventas y el reconocimiento de la marca», señaló.

La exhibición, para bien o para mal, puede ser aprovechada con campañas publicitarias, de marketing y comunicación corporativa que «jueguen con la exposición hecha y se asocien con la marca», indicó.

Para finalizar, dijo Larrea que las marcas «deben ajustarse y adaptarse al público objetivo, a su vez, ser cuidadosas ya que también existe el riesgo de generar una percepción negativa de la marca si se considera que están tomando ventajas de una situación para beneficio económico».

Por su parte el presidente de Consejo de Relaciones Públicas, Diego Campal, enfatizó que en estos casos lo que se pone en discusión es «cómo a partir del nuevo paradigma de las comunicaciones, hay como una expectativa de que las organizaciones comuniquen y se comporten como personas, es decir, si vos le decís algo que contesten, que tengan personalidad, sean graciosos o serios».

«Cada organización tiene un perfil y eso es asimilable a la personalidad de las personas, cosa que antes lo que ocurría era que las compañías tenían formas de comunicarse con sus consumidores pero no eran públicas, eran una relación de 1 a 1», agregó.

Consultado por el caso del tema musical de Shakira y Bizarrap «más que una crisis a veces son oportunidades que les permiten a las marcas poder posicionarse en el mercado, me parece que lo importante es estar atento a lo que pasa en el entorno, que se dice y poder participar de esa comunicación», concluyó Campal.

En ese sentido la gerente de marca del distribuidor autorizado de Casio en la Argentina, Karina Micchiché Saavedra, indicó que «las ventas se cuadruplicaron en nuestro e-commerce después de la publicación del video y en Mercado Libre se triplicaron las ventas, vendiendo en cuatro días, entre el 12 y el 16, lo mismo que en los diez días anteriores».

En declaraciones publicadas en Twitter agregó que en un día sumaron 13.000 seguidores en Instagram y que los modelos mas vendidos fueron los vintage en particular el modelo de metal Casio-A158 que mostró Piqué en un video se agotó en el país.

Consumo

El ajuste en la mesa: el consumo de carne volvió a caer al peor nivel en 20 años

La Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (Ciccra) registró un consumo per cápita de 47,5 kilos anuales entre enero y mayo de 2026, el mínimo desde 2006. La merma del 6,1% interanual expresa el deterioro sostenido del poder adquisitivo de los hogares argentinos bajo el ajuste libertario.

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El-Argentino-Precios de cortés de la carne

La Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra) registró entre enero y mayo de 2026 un consumo per cápita de 47,5 kilos de carne vacuna por habitante al año, el nivel más bajo desde 2006. La caída interanual del 6,1%, equivalente a 3,1 kilos menos por persona, confirma que el deterioro del poder adquisitivo de los hogares argentinos profundizó un proceso de sustitución alimentaria que ya lleva más de dos años.

La Argentina, históricamente uno de los mayores consumidores de carne vacuna del mundo, atraviesa una transformación forzada en la mesa familiar. Los datos de Ciccra correspondientes al período enero-mayo de 2026 revelan que el consumo aparente de carne vacuna alcanzó 855.750 toneladas res con hueso, una contracción del 11,1% interanual. En términos absolutos, los hogares argentinos absorbieron más de 106.700 toneladas menos que en el mismo período de 2025, una diferencia que se explica no por razones culturales sino por la brutal pérdida de capacidad de compra acumulada desde diciembre de 2023.

Un récord negativo que arranca en 2006

El informe de Ciccra establece que el consumo per cápita promedio de los últimos doce meses bajó a 47,5 kilos por habitante al año, la marca más baja desde el año 2006. Se trata de un retroceso del 6,1% interanual, equivalente a 3,1 kilos menos por habitante respecto del promedio del período inmediatamente anterior. El dato no es un piso circunstancial: es la continuación de una tendencia que se aceleró con fuerza desde el inicio de la gestión libertaria.

En el primer bimestre de 2026, registros previos de la misma cámara ya habían marcado un consumo per cápita de 47,3 kilos anuales, con una caída interanual del 13,8%. La acumulación de ese deterioro a lo largo de los primeros cinco meses del año perfila un escenario de contracción estructural que supera ampliamente los episodios de caída registrados en crisis anteriores.

Menos hacienda, más exportaciones: la ecuación que vacía la góndola

Detrás de la caída del consumo opera un mecanismo de doble presión. Por un lado, la producción de carne vacuna totalizó entre enero y mayo 1,168 millones de toneladas res con hueso, lo que implicó una reducción interanual del 7,3%, equivalente a unas 91.650 toneladas menos. La causa directa fue una menor actividad de faena: en los primeros cinco meses del año se procesaron aproximadamente 4,94 millones de cabezas de ganado bovino, por debajo de los niveles del mismo período de 2025.

Por el otro lado, las exportaciones no solo no cedieron sino que crecieron. Entre enero y mayo se embarcaron aproximadamente 312.200 toneladas res con hueso, un volumen 5,1% superior al exportado en el mismo lapso del año anterior. Las ventas a China, principal destino histórico, cayeron un 35,8% mensual en abril, pero esa retracción fue más que compensada por el crecimiento de las colocaciones en Estados Unidos, cuyos envíos se triplicaron en la comparación interanual y llegaron a representar el 29,2% del total exportado en ese mes. En el primer cuatrimestre, los ingresos por exportaciones ascendieron a USD 1.334 millones, un incremento del 48,4% frente al mismo período de 2025.

La combinación de menor producción con mayor orientación exportadora agrava la escasez relativa en el mercado interno y presiona los precios al alza, retroalimentando el ciclo de exclusión del consumidor local.

El precio que aleja la carne de la mesa popular

El informe de Ciccra señala que, pese a que en mayo los precios de la carne vacuna aumentaron apenas un 0,1% mensual, muy por debajo de la inflación del período, la comparación interanual exhibe una realidad muy diferente: los cortes vacunos acumularon una suba del 57,9% en el último año, contra una inflación general del 33,2%. La carne vacuna se encareció, entonces, casi el doble que el nivel general de precios. Ese diferencial explica por qué la estabilidad puntual de un mes no alcanzó para revertir la tendencia de fondo.

El documento del Ciccra lo formula sin rodeos: la pérdida de poder de compra de las familias argentinas, combinada con la suba del precio relativo de la carne vacuna frente a otras proteínas, se tradujo en una contracción del 11,1% anual del consumo aparente. Las familias no dejaron de comer proteínas, sino que las sustituyeron. El pollo aumentó un 38,9% interanual y el cerdo un 23%, ambos por debajo de la evolución de la carne vacuna, lo que aceleró el desplazamiento en los hábitos de consumo.

El ajuste en el plato: contexto de un deterioro anunciado

El dato del consumo de carne no es un hecho aislado. Se inscribe en una secuencia de indicadores que, desde diciembre de 2023, dibujan el mismo patrón. El consumo masivo general registró en abril de 2026 una caída del 3,8% interanual, según datos de la consultora Scentia relevados en cobertura previa de este medio. Las ventas de combustibles cayeron por tercer mes consecutivo en el mismo período. Y la Canasta Básica Alimentaria acumuló una variación interanual del 32,8% a marzo de 2026, según el INDEC, sobre una base ya erosionada por las devaluaciones previas y los tarifazos acumulados que, en el caso del transporte, superaron el 900% desde el inicio de la gestión.

La carne vacuna, símbolo histórico de la dieta y la identidad cultural argentina, se convirtió en un termómetro preciso del deterioro social. Que su consumo haya caído a niveles que no se registraban en dos décadas no es un dato técnico: es la radiografía de un modelo que exporta lo que produce y transfiere el costo a los sectores que menos pueden pagarlo.

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